sábado, 30 de abril de 2016

Rivera y Sánchez se apuntan a sostenella y no enmendalla

El dúo del pacto fallido
Si habláramos de cualquier actividad humana que no fuera la política, entenderíamos como cuestión natural que tras el fracaso sufrido por Albert Rivera y Pedro Sánchez que nos han tenido entretenidos cuatro meses con ese pacto fallido, los padres de la criatura hicieran autocrítica, dijeran que se habían equivocado, que habían tomado buena nota de lo sucedido y que en las próximas elecciones, palabrita del Niño Jesús, actuarían de otra manera.

Ha sucedido exactamente lo contrario, Rivera ya ha advertido que no piensa pactar con Rajoy, ni con su equipo y no ha exigido a los peperos que cambien el logo de la gaviota y las siglas porque no se le ha ocurrido. Afirma que no puede permitirse un pacto con los del PP, para que no le salpique la corrupción, aunque no parece molestarle lo más mínimo la del PSOE, al que apoya en Andalucía, lugar donde hay más corruptos por metro cuadrado que en ningún otro lugar del mundo.

Pedro Sánchez por su parte ha asegurado que no pactará con el PP porque tienen “proyectos antagónicos”, lo que no deja de ser una afirmación ridícula, porque bien se guardó su programa allá donde le cupiera, con tal de firmar el pacto con los naranjitos. Cuando convino, dijo aquello tan “marxista” de estos son mis principios Albert, pero si no te gustan aquí tengo otros.

Así que ambos dos afirman lo que afirman y para apoyarlo nos largan un milongazo de los de  aquí te espero. No son amigos de la verdad, ahí está la promesa de Rivera de no apoyar jamás a los perdedores de unas elecciones, para demostrarlo; en cuanto a Sánchez, podemos empezar por el principio de este lío, cuando juró por todos los santos laicos del PSOE que jamás pactaría con los populistas y todos hemos presenciado el ridículo acoso al que sometió a Iglesias para que pactara con él.

Pero cuando afirman que no pactarán con el PP, sostienen lo único que pueden afirmar en estos momentos. No pueden reconocer que se equivocaron y que su error nos ha llevado a otras elecciones, por lo tanto mantienen  su postura inicial. Sostenella y no enmendalla, al menos en los primeros momentos, es lo que dice el manual de perdedores en su primer párrafo. Si te has equivocado, no rectifiques, perderías votos, reza el mismo manual a pie de página.

Si Rivera dijera ahora que bien pensado y por el bien de España se iba a sacrificar y pactar con el PP – que es precisamente lo que va a hacer en cuanto toque – la fuga de votos hacia su derecha iba a ser de órdago a la grande y eso no lo puede permitir; debe conseguir un buen resultado electoral para poder negociar desde una posición lo más cómoda posible.

Tres cuartos de lo mismo sucede con Pedro Sánchez, si reconociera su error, admitiese que los resultados electorales del 26 J muy probablemente serán peores que los del 20 D y que sin el apoyo de su partido, que además se está preparando para decapitarlo, su posición es ahora más difícil porque seguiría sin poder pactar con los de Podemos, que muy probablemente le releguen al cuarto puesto en las elecciones. Si reconociera todo esto, que muy probablemente sea lo que suceda, iba a sufrir una pérdida de votantes que dejaría al PSOE en una posición realmente angustiosa.

Por eso digo que los dos perdedores, tienen que seguir manteniendo su postura inicial. Resulta ilógico pero rentable para ellos, apostaron a caballo perdedor y a pesar de eso dicen a sus votantes que van a mantener el envite con las mismas cartas u otras peores. Ya llegará el momento de ir matizando las afirmaciones de hoy; no les importa lo más mínimo reconocer que la verdad es enemiga de sus proyectos, con la carga negativa que ello conlleva. Por ahora se trata de salvar los muebles y ya llegará el momento de cambiar el rumbo.

No es que sean unos mentirosos patológicos, que a lo peor sí, no es que no vean las cosas claras, es que siguiendo el guion de estos cuatro meses, continúan engañándonos con tal de sacar provecho.

Ellos le llamarán habilidad política, yo le llamo contumacia.

viernes, 29 de abril de 2016

La izquierda monta el circo en el Congreso



Esto ha terminado como empezó, mal, tirando a peor, para qué nos vamos a engañar. La XI Legislatura no ha servido para casi nada, parlamentariamente hablando; bueno ni parlamentariamente ni para cualquier otra cosa. Si digo verdad esto ha sido un triste disparate que para casi nada ha valido. Aunque estos meses hayan servido para que algunos que fardaban de imagen impoluta, hayan quedado in puribus, ante los ciudadanos. Mucho rollete, mucha foto, mucho discurso, mucho hablar de diálogo, de cambio, de pactos progresistas o reformistas, pero para nada ha valido toda la farfolla mediática con la que han querido ocultar la inanidad de sus propuestas.

No todo ha sido triste, resultó curioso y hasta divertido ver a los de Ciudadanos sentados a la misma mesa que los podemitas, con cara de querer pactar. Una imagen que les va a costar que se borre de la escandalizada memoria de tanto votante de  C,s que se veían en un gobierno con los de Iglesias y no les llegaba la camisa al cuerpo. Ridículas, pero divertidas aquellas declaraciones de amor que se lanzaban de lejos Iglesias y Sánchez. Y francamente graciosas las caras de los de Ferraz cuando Iglesias les montó el gobierno, con sus ministros y todo.

Si volvemos al terreno de lo parlamentario, hemos asistido a un debate de investidura con fracaso y revolcón histórico de un candidato incapaz de recabar los apoyos necesarios y unos cuantos numeritos de los podemitas que llevan en la sangre el gen del titiritero combinado con maneras de matoncillo de barrio, que se han dedicado a dar el espectáculo, dada su incapacidad para construir un mensaje que pudiera interesar a los ciudadanos.

Añadan ustedes el numerito de la mamá coraje con bebé incorporado de la millonaria Bescansa, con niñera sudamericana aparcada esperando a que la “señora” terminara con sus cosas; el morreo pasional y progresista, he de suponer, entre Xavier Domenech y Pablo Iglesias; la cara que se le quedó a Pedro Sánchez cuando Iglesias le lanzó lo de la cal viva, un par de cositas del diputado de las rastas y pare usted de contar. Tampoco es que esperara gran cosa, pero algo con un poquito más de enjundia, sí; que habiendo llegado los leninistas al Congreso, uno esperaba otra cosa.

Se echa muchísimo de menos a aquellos viejos comunistas del PC de toda la vida, no se había inventado todavía lo del PCE, que se tomaban esto de la política de otra manera, vamos que se jugaban la libertad por defender sus ideas. Ahora, que quieren que les diga, son delicuescentes,  más preocupados por la imagen que por el discurso, encantados de haberse conocido, populistas a tope, grave enfermedad política para cualquier comunista o leninista que se precie; ocupadísimos por salir en televisión, donde se lucen recitando las frases que les han preparado los “guionistas” del argumentario y a la hora de la verdad, no diré que nada de nada porque no sería cierto, pero me parece que necesitan mejorar muchísimo.

Claro que cuando a uno le han dado un par de manos de izquierdismo de salón, socialismo de barra o marxismo de velador de bar de alguna facultad y ese es todo el bagaje que  alcanza a transportar en el exiguo zurrón de su ideología, no queda otra cosa que montar el numerito, que al menos te asegura salir en televisión. Eso y media docena, si eres diputado raso y docena y media de lugares comunes supuestamente progresistas si eres portavoz y a vivir que son tres días.

Así que hoy los de Podemos no se han podido resistir y en cuanto han cerrado la sesión que ponía punto final a la legislatura, han montado el numerito aprovechando que algunos cámaras de los medios les seguían dando cancha y allá que se han ido con eso del “Sí Podemos" y así han terminado las alegres comadres del populismo patrio la extinta legislatura.

Los del PSOE que están, si digo verdad, un poco mustios a cuenta de sus cositas, pero que también tienen su corazón ideológico a la izquierda, justo debajo de la cartera diría algún malvado, han sentido la llamada atávica del numerito circense y en la puerta del salón de plenos,  han contestado a los podemitas con el “no nos moverán”, que en mis tiempos era son de mucho lucimiento y fervor político, que era la misma cosa entonar la canción de las narices y que los grises cargaran a mansalva, pero que hoy ha sonado desangelado.

Por resumir, la izquierda no tenía nada que hacer y ha decidido montar su particular sesión de circo en el Congreso. Ahora toca esperar a ver que da de sí la XII Legislatura, que ahí nos la jugamos todos, los titiriteros, los del  podemos, los que no se moverán y nosotros, que somos los únicos a los que parece les preocupe lo que se nos viene encima.

jueves, 28 de abril de 2016

Ayer tocó cruz, hoy cara



Asistimos ayer al hundimiento de un candidato que ha estado cuatro meses hablando, discurseando, posando y que nada ha conseguido,  ni ha convencido a nadie. Tengo por cierto que desde el 21 de diciembre pasado, Pedro Sánchez sabía que sería incapaz de formar gobierno, sus consejeros más próximos y los barones de su partido se lo advirtieron una y otra vez, con noventa diputados no se puede gobernar España.

A pesar de ello ha estado engañando a los ciudadanos con lo del pacto, cuando en realidad maniobraba por ver de solucionar su situación personal en el PSOE. Todos estos cuentos del pacto con Ciudadanos, fingir que intentaba pactar con los populistas, que le habían advertido de la imposibilidad de coincidir en el mismo espacio con los de Rivera, pacto que tenía prohibido por el Comité Federal del PSOE, la propia aritmética parlamentaria, todo hacía imposible que consiguiera un acuerdo que garantizara un gobierno viable y sobre todo firme y eficaz.

Pedro Sánchez no dudó en engañar a propios y extraños mientras intentaba ganar tiempo, hasta que la realidad lo ha colocado en su lugar. Entretanto Mariano Rajoy ganó las elecciones, 7,2 millones de ciudadanos lo apoyaron, propuso el “pacto constitucional”, lo puso por escrito, lo hizo llegar a C,s. y PSOE y aguantó impertérrito las presiones mediáticas y las impertinencias de Sánchez y Rivera  que ahora reculan y reconocen que se pasaron siete pueblos. Los mismos que decían que a ver si Rajoy entendía de una vez que “no, es no”, cínicamente denunciaban que su postura impedía cerrar pactos.

El del PP guardaba un prudente silencio y mientras los demás seguían con su particular teatro de polichinelas, "pactus interruptus", líneas rojas y vetos dispares, mantenía engrasada su maquinaria electoral  y conseguía que el partido permaneciera unido en torno a la figura de Rajoy. Éste desde el primer día vaticinó que Pedro Sánchez fracasaría y acertó, ahora hay quiénes atribuyen a la suerte este extremo, pero ya sabemos que hay muchos que al saber le llaman suerte.

Rajoy hizo un análisis, estableció una hipótesis, actuó en consecuencia y acertó de pleno, mientras Sánchez hacía bueno eso de que el que juega por necesidad pierde por obligación. Los del teatro y Rajoy se enfrentan a nuevas elecciones y el pepero lo hace con una ventaja substancial, ha dado una imagen de firmeza, fe en su programa y serenidad, que contrasta con los que hasta la fecha no han hecho otra cosa que hablar, dividir y engañar a los votantes y a sus respectivas militancias.

La postura de Rajoy, la actuación del PP y la que han protagonizado los que pretendían alcanzar ese pacto nonato, me recuerdan irremediablemente a aquello que decía Tomás de Iriarte en una de sus fábulas: “Tantas idas y venidas, tantas vueltas y revueltas,  quiero amiga que me diga: ¿Son de alguna utilidad?  Yo me afano, mas no en vano: sé mi oficio, y en servicio  de mi dueño, tengo empeño  de lucir mi habilidad”.

Rajoy puede permitirse decir ahora, sin que nadie pueda discutirle que "a nadie se le ocurre cambiar lo que está bien y lo que funciona, salvo que sea un sectario de colosales proporciones" y aunque no los nombre, ahí deja bien retratados a Pedro Sánchez y su fiel escudero Albert Rivera. 

Y por si hubiera alguno que dudara, afirma “Cada vez lo creo con mayor convicción, hemos hecho lo que debíamos sin alharacas, sin espectáculos, sin engañar a nadie, sin ocurrencias y sin ansiedad”, porque esa es la verdad, una verdad que escuece sobre todo porque estos cuatro meses han servido para que todos nos conozcamos mejor y para que los recién llegados a la política puedan ser juzgados porque ahora "ya los conocen muchos más españoles".

Comienza a calar la posición de firmeza y convencimiento del que ha hecho gala el PP en este tiempo, nadie puede llamarse a engaño, si tenemos que ir a nuevas elecciones el culpable es Pedro Sánchez que tras fracasar en la investidura con el pacto con C,s y posteriormente intentar infructuosamente  pactar con la izquierda radical, se negó a aceptar el pacto que le ofrecía el PP.

Mucho gallear, pero ahora sólo puede afirmar contrito, que fue un error llamar indecente a Rajoy; a buenas horas mangas verdes.

Ahí están la cara y la cruz de la moneda, por fortuna podemos volver a elegir.

miércoles, 27 de abril de 2016

Pedro Sánchez se hace un “Rajoy” y le parece bien


Dice Pedro Sánchez que ha tenido que decirle a SM el rey D. Felipe VI, que no contaba con los apoyos necesarios como  para presentarse a la investidura y que estamos abocados a nuevas elecciones. Naturalmente le ha echado la culpa a todo el mundo, como si no supiéramos todos que hace muy poco tiempo se ofreció imprudentemente para formar gobierno, sin contar en ese momento con los apoyos necesarios y sin tener demasiadas esperanzas de conseguirlos, lo que le llevó al fracaso más estrepitoso.

Arremetió contra Mariano Rajoy que en aquel momento manifestó a SM exactamente lo mismo que ahora él aduce y cargó inmisericorde contra el del PP junto a sus palmeros en Ferraz y con el apoyo de toda la artillería mediática asociada a los intereses del PSOE. Puso al gallego cual no digan dueñas por hacer lo que ahora le parece tan normal y se lo parece porque lo es, pero también lo era en su momento para Rajoy. Lo refleja en un tuit  “Le he comunicado al Rey que no cuento con los escaños suficientes para ser investido presidente”. Conste que lo natural, lo honesto, ahora y siempre, es que si un líder político no cuenta con los apoyos suficientes para conseguir la investidura, no acepte el encargo de formar gobierno.

Lo que hizo en su momento Rajoy fue un ejercicio de responsabilidad, aunque lo lapidaran por ello y ahora los que tienen la paciencia y el temple que hay que tener en estos asuntos, se acuerdan de eso tan viejo de “dónde las dan, las toman”, porque el fracaso del intento de  Sánchez, que siempre se ha sostenido desde Génova, ha quedado demostrado. 

Fracasó en la investidura, fue el único candidato que no ha logrado superar la segunda ronda en la que necesitaba una mayoría simple, que fue incapaz de conseguir y ahora, al “cierre de edición” debe reconocer que se encuentra como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando… pero sin los apoyos necesarios.

Ahora la culpa es de Iglesias y de Rajoy que han ejercido un “doble bloqueo” que no ha podido superar “Ante la imposibilidad de hacer frente a este doble bloqueo de Mariano Rajoy y Pablo Iglesias, nos vemos abocados a unas nuevas elecciones".  Incapaz de concitar las voluntades suficientes, acusa a los demás de lo que él ha estado haciendo desde antes las elecciones, dice que  "Los vetos nominales han podido al cambio, los sillones han bloqueado el cambio",  cuando lo cierto es que el socialista ha vetado al ganador de las elecciones y si hoy no tenemos gobierno es porque Pedro Sánchez y con él el PSOE se han negado a aceptar el pacto que hubiera dado estabilidad a España.

Si su prepotencia le dejara reflexionar, se daría cuenta que él no ha buscado socios que pudieran llegar a un acuerdo que les permitiera gobernar España con rigor y eficacia, él necesitaba quién se plegara a sus necesidades. La culpa es de Iglesias porque no ha querido ceder en cuestiones fundamentales para su militancia o a pactar con C,s., la culpa es del PP que tras ganar las elecciones, tenía por lo visto la obligación de apartarse para que este chico fuera presidente de nuestro gobierno, la culpa es del Comité Federal del PSOE que le prohibió pactar con los secesionistas y que vio con horror como Sánchez abandonaba las ideas de su programa electoral para firmar el pacto con Rivera.

No tiene capacidad política para liderar el gobierno de España, no ha sabido conseguir los socios que necesitaba; por no tener, no tiene siquiera el apoyo del PSOE, Europa desconfía de él, no tiene la flexibilidad y la cintura necesaria para negociar, sólo tiene prepotencia, ambición y la certeza que se  le viene encima  un nuevo fracaso electoral.

Que con su pan se lo coma.  


martes, 26 de abril de 2016

Lo de Otegui es inadmisible


He de suponer que los líderes de esta izquierda patria, a saber Pablo Iglesias, Alberto Garzón y Pedro Sánchez, parten del convencimiento que pueden hacer impunemente lo que mejor les parezca porque su clientela política tiene anestesiada la conciencia. De otra manera no se entiende la última infamia de IU y Podemos que se han permitido la canallada de llevar a Otegui al Parlamento Europeo en calidad de invitado del grupo de Izquierda Unida Europea para que intervenga ante la mencionada institución, mientras el PSOE se ponía de perfil y se abstenía en este repugnante asunto.

Que se invite a un etarra, es decir a un canalla, para que intervenga en el parlamento europeo y que sus patrocinadores, Pablo Iglesias y Alberto Garzón, lo presenten como un “preso político” y un hombre de paz, me parece de una miseria moral repugnante. Deberían responder ante todos los españoles por sostener que en España existen presos políticos; en nuestro país nadie va a la cárcel por sus ideas, ahí están los secesionistas para demostrarlo. Aquí van a la cárcel los delincuentes condenados por sentencia firme y pare usted de contar.

Otegui ha estado en la cárcel no por lo que piensa, sino por lo que ha hecho. Este despreciable individuo ha militado en ETA durante más de 16 años, participó en el  asalto al Gobierno militar de San Sebastián en 1978 y llevó a cabo tres secuestros, los de Luis Abaitua, Gabriel Cisneros y Javier Rupérez, eso que sepamos. Así que es un delincuente convicto, que tiene de “hombre de paz” lo mismo que tengo yo de Arzobispo de la Seo de Urgel, porque no puede ser un hombre de paz quién milita en una organización asesina  cuyos miembros tienen manchadas, unos sus manos y otros sus conciencias, con la sangre de cerca de mil inocentes.

La izquierda española tiene una relación con la realidad absolutamente sorprendente, sólo es cierto lo que le acomoda y aquí está lo de Otegui para demostrarlo. Conviene presentarlo como un  hombre de paz, a pesar de haber militado en un grupo de asesinos y torturadores, se niega la mayor y se le declara preso político y aquí paz y más allá gloria celestial. Pero lo preocupante es que el uso torticero de la realidad les rinde pingües beneficios electorales, porque hay gente dispuesta a aceptar cualquier barbaridad mientras sea la izquierda quien la patrocine.

Recuerdo aquel  tiempo en el que a las víctimas de los atentados se les enterraba a escondidas, mientras los párrocos del País Vasco les negaban el funeral religioso. Había miedo y lo más seguro era decir aquello tan cobarde y nauseabundo de “algo habrán hecho”. Ahora hay otra suerte de miedo, el temor a significarse fuera de la “ortodoxia izquierdista” y aunque sea en una cuestión como ésta, coincidir con la derecha y así gente de bien votarán a los que apoyan al delincuente y compañero de los asesinos etarras y que lo ensalzan cínicamente a cuenta de su hombría de paz.

Ahí está el PSOE y Pedro Sánchez su Secretario General que se han negado a firmar la carta remitida al presidente del Parlamento Europeo por la diputada del PP Teresa Jiménez-Becerril y la portavoz de UPyD en el Parlamento Europeo, Maite Pagazaurtundúa, ambas víctimas de la violencia etarra, en la que solicitaban se expulsara a Otegui de la institución si éste hiciera apología del terrorismo en su intervención.

Me repugna profundamente, pero no me extraña la actitud de Podemos y de IU, pero me gustaría escuchar una explicación de boca de Pedro Sánchez en la que dejara claro de una vez por todas, si está con las víctimas o con los asesinos. No se puede estar en la procesión y repicando campanas, no se puede decir una cosa y la contraria según convenga a los intereses de Ferraz, que por ahora es la posición adoptada por el PSOE cuyos parlamentarios se han negado a firmar la carta, que han remitido los del PP, UPyD y Ciudadanos.

En estas cuestiones de conciencia uno no puede abstenerse, este no es un asunto que tenga que ver con la ideología política. Eso deberían pensar los votantes del PSOE, creo que muchos estarán incómodos en un partido que coquetea con los verdugos y olvida a las víctimas. Sobre todo porque yo sí recuerdo a los socialistas que fueron asesinados por los amigos de Otegui y que ahora ven pisoteada su memoria por Pedro Sánchez que no tiene opinión sobre el asunto.

lunes, 25 de abril de 2016

Todos preparan las elecciones

Eran otros tiempos
A una semana para que acabe la espera, quería comentar las encuestas que se publican los domingos, pero las aguas bajan tan revueltas que han perdido interés. Incluso El País advierte, que la que publica no tiene demasiada validez ante la más que cambiante situación. Hasta la fecha, el interés radicaba básicamente en saber si los resultados obtenidos por el PP y C,s les permitirían alcanzar la mayoría absoluta y si Podemos subía o bajaba. Ahora, por conceder que tengan algún punto de interés, éste se focaliza en si la alianza de IU y Podemos ganaría al PSOE y le arrebataría el segundo puesto en las elecciones del 26J.

Por desgracia el rigor brilla por su ausencia, dependiendo del periódico que ustedes prefieran, leerán  que es muy posible lo del “sorpasso” o todo lo contrario; así que visto lo visto vamos a ahorrarnos el carretón de cifras y vayamos a lo que hay. Todos  preparan las elecciones en eso están, aunque todavía habría tiempo para un pacto, 

El PP  sigue anclado en el ejercicio del silencio, que tan buenos resultados les ha proporcionado a lo largo de estos días, en los que sus oponentes no han hecho otra cosa que hablar incansablemente, para no decir nada. Supongo que esperan a poner en marcha su campaña de comunicación  a que se enuncie la disolución de las Cortes.

Ciudadanos que probablemente vea lo que se aproxima, guarda un prudente silencio y supongo que prepara la explotación de su único argumento electoral, el celebérrimo pacto que realmente no sirvió para nada.  Habrá quien sostenga que Rivera y su gente por fin han aprendido que cuando no tienes nada que decir, lo mejor es permanecer en silencio y también los hay, gente malpensada seguramente, que relaciona el silencio de los naranjitos, con la publicación de una serie de “errores administrativos” – así los llaman ellos - que tienen que ver con el dinero público y contrataciones varias. Vaya uno a saber cuál es el motivo, pero han reducido el tráfico de declaraciones al mínimo. Pero hay nervios, nadie olvida el frenazo que sufrieron durante la anterior campaña.

Los de Podemos no es que estén callados, eso les resultaría imposible, pero como están preparando la próxima fagocitación de IU, tienen menos tiempo para largar y se ocupan básicamente de lanzar mensajes sobre la unidad de la izquierda y advertir de que la culpa de que haya nuevas elecciones es del PSOE. Entre eso y meterle un sablazo a su militancia, que lo de la pasta para la campaña los tiene preocupados y a la UDEF y la Agencia Tributaria muy interesados, ya tienen bastante.

El PSOE que nada puede vender en el terreno de lo ideológico de cara a las nuevas elecciones - porque lo poco que tenía que decir lo dijo en la campaña electoral del 20 D, para que después Pedro Sánchez se cargara las promesas más importantes, que quedaron fuera del texto del acuerdo PSOE-C,s - se va a dedicar a lo que mejor sabe hacer, van a vender humo y ya de paso, por lo que han dicho desde Ferraz, van a intentar vender el cuento de la lágrima y si cuela, cuela, que de menos nos hizo el Señor.

Desde el 20D hasta hoy parece que no haya sucedido nada para Pedro Sánchez y su equipo. No pueden atacar a Ciudadanos por aquello de “lo que un Pacto unió que no lo separen unas elecciones" y a falta de ideas, han decidido seguir persiguiendo ese pacto con Podemos tras las elecciones del 26J. Y no se me amontonen porque lo han dicho desde Ferraz. Afirman que: “El PSOE evitará centrar la campaña del 26-J en Podemos para no ofender a sus votantes” Otra bajada de pantalones de Pedro Sánchez, que, al paso que va, pasará a la historia como Pedro I El Mendicante. 

Pretende repetir lo que ya ha intentado infructuosamente y volverá a implorar a los populistas que pacten con él para echar a la derecha de la Moncloa y tiene que ser así porque es consciente de que es incapaz de conseguir los votos suficientes para alcanzar la Presidencia.

Por resumir; sin novedad digna de mención.

domingo, 24 de abril de 2016

Legionario en Bosnia 1993. Quinta parte.



Krusevo tierra de vides y de emboscadas



Como es domingo toca hablar de un libro que tengo publicado y que se titula "Legionario en Bosnia 1993" Se subtitula "Quince relatos cortos de una guerra larga". Cuatrocientas setenta y tres páginas en las que relato a mi manera, una serie de anécdotas que tuve la oportunidad de vivir, junto a los hombres de la II sección de la compañía Austria, que encuadrados en la VIII bandera expedicionaria de La Legión, participamos de la misión encomendada a la AGT Canarias.

Para que se hagan una idea  les dejo unos párrafos de uno de los relatos, éste se titula concretamente  "Agrupación Táctica Espere", creo que les gustará y se animarán a adquirir el libro. Si así lo desean les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazón.

Espero que sea así, aquí les dejo el texto:

"...Vi venir hacia mi BMR al grupo que había salido de la casa, pensé que debía ser gente poco instruida porque no desplegaron, se limitaron a acercarse en manada hasta donde nos encontrábamos gritando y para no faltar a la ancestral costumbre bosnia, encañonándonos con sus armas. Parecía que al mando de  aquellos vociferantes soldados del HVO estaba un joven que lucía en el brazo izquierdo, una de esas sujeciones  externas que inmovilizan normalmente los casos de fracturas abiertas y que facilitan curar la herida resultante, lo que no permiten las inmovilizaciones llevadas a cabo con escayola. Eran bastante frecuentes en Bosnia y normalmente tenían que ver con heridas y fracturas producidas por metralla.


Cabos de mi sección

Cómo no serían más de siete u ocho, si no contaba al que estaba todavía entre mi BMR y la barrera de circunstancias que ocupaba la carretera y que aún no se había recuperado de la experiencia que había vivido cuando pensó que un BMR se lo iba a llevar puesto, decidí bajarme del vehículo para hablar con ellos.

Esa era una medida que ponía al cabo 1º Guerra  al borde de un ataque de apoplejía. Aducía que cuando ponía pie a tierra no estaba atento a dejarle libre la línea de tiro y así no me podía cubrir. Como Guerra era un hombre extremadamente sensible, pero de genio vivo y sin pelos en la lengua sobre todo cuando le subían las revoluciones, jamás me atreví a decirle que yo no le había pedido nunca que me cubriera y que, quizás  por eso, no anduviera yo lo atento que debería estar al rollo de la línea de tiro.

Total que preparándome para la bronca que me iba a meter el bueno del cabo 1º en cuanto terminara con mi particular conferencia con los HVO del control, bajé del BMR no sin antes dejar el cetme en el interior del vehículo. Lo de echar pie a tierra me pareció buena idea, porque mi experiencia me decía que a los bosnios les sorprendía, no diré que gratamente, pero les sorprendía el hecho de que abandonaras la protección del blindado para hablar cara a cara con ellos y en estos asuntos de los check points y en todo lo demás, el juego consistía en descolocar al contrario.


El jefe militar del HOS asesinado en Krusevo

Así que me bajé y pareció que había acertado, porque aquella gente aflojó el volumen de sus gritos y me miraron entre extrañados y cabreados. No se equivoquen, quiero decir que hubo alguno que se sorprendió y a otros les cabreó muchísimo que bajara. Me acerqué al del brazo roto y le ofrecí la mano con poco éxito, porque me la dejó tendida y hube de recogerla. Tenía ganas de fumar pero como después de que aquel cabrón me dejara con la mano en el aire no le iba a ofrecer tabaco, pensé que a  lo peor no era una buena idea fumarme un cigarrillo, ante gente que seguro era fumadora - a mí me pareció que en Bosnia fumaba todo el mundo desde los bebés de nueve meses hasta las abuelas de 101 años - y que no debían tener un mal cigarrillo que llevarse a la boca.

Así que le deseé buenas noches y le dije que íbamos a Mostar, total a estas alturas y en aquel lugar no se me ocurría que pudiera ir a otro sitio, así que la discreción era a todas luces innecesaria. El tipo me dijo, en croata, pero lo entendí perfectamente, eso tan socorrido de verdes las habéis segado y por aquí no pasa un soldadito de UNPROFOR así se caiga el mundo. Insistí cortésmente, qué remedio me quedaba y el tipo me exigió que diera media vuelta y me volviera por dónde había venido.

El tipo del brazo roto era una especie de híbrido entre el empollón de la clase y el matón del cole, quiero decir que tenía cara de empollón, pero de un empollón con mala leche y muy capaz de meterte un cargador en el pecho por un quítame allá un check point. Hablaba un inglés bastante fluido o a mí me lo parecía y que yo entendía regular, lo que significaba que no tenía demasiado acento británico, pero mientras intentaba poner en marcha mis neuronas para explicarle, en el inglés que desgraciadamente no hablo, que no se preocupara que yo me iba en cuanto me autorizaran mis jefes a hacerlo; de repente  se me encendió la bombilla y me acordé que el Sgto. Hidalgo, el sargento que mandaba los morteros de la compañía, hablaba inglés con soltura y vi el cielo abierto.

Alcé la vista y  pude ver a Hidalgo en la escotilla de su BMR, siguiendo muy interesado el partido que jugábamos el del HVO y yo, que para ser sincero, iba perdiendo un servidor  por goleada. Hidalgo era un sargento de la escala básica, que se había integrado bastante bien entre los legionarios, era un tipo ocurrente y simpático y a mí siempre me había funcionado muy bien, así que le hice un gesto para que se acercara hasta nosotros y disfrutara, como yo lo estaba haciendo, de la alegre reunión que estábamos celebrando.

Iba a bajar con el cetme y le grité que lo dejara en el BMR, que mal está que en una de estas te metan dos tiros, pero si además te quitan el fusil la cosa cambia a peor y ya se sabe que en este mundo traidor más vale prevenir que curar.
Llegó Hidalgo y le dije que el tipo del brazo a la remanguillé  hablaba inglés, que le dijera que estuviera tranquilo que nos íbamos a ir, pero que tendríamos que comunicarlo al mando y recibir la autorización correspondiente, que éramos soldados y eso  de pedir permiso para casi todo nos entraba en el sueldo, como debía comprender él, si era soldado.

El tipo estuvo callado unos momentos, como si estuviera reflexionando, de repente nos volvió la espalda y comenzó a hablar animadamente con dos de sus compañeros, me llamó la atención el que uno de ellos golpeaba repetidas veces con el dedo índice la esfera de su reloj, supuse y me equivoqué, que se refería al tiempo que tardarían en darnos el permiso que necesitábamos para abandonar la zona.


Un angelito del HOS
Mientras miraba a mis estimados amigos del control, que desgraciadamente  me encañonaban de manera unánime, que hay que ver que manía tienen con eso, por la carretera vi como llegaban hasta nosotros dos autobuses. Se detuvieron y empezó a bajar gente armada de ellos, calculé que podían estar entre los sesenta y noventa hombres los que habían transportado hasta nuestra pequeña reunión y entre ellos pude ver muchísimos uniformes negros, lo que me dijo que iba a tener el privilegio que me dieran la noche los del HVO y los del HOS al alimón, que no es cosa fácil de conseguir y mucho menos de sobrellevar.

Me acordé de los progenitores de los del check point hasta su sexta generación, los muy cabrones habían llamado a Citluk, que estaba muy cerca, demasiado cerca me parecía a mí en ese momento y allí, algún  venado, que estaría harto de rakia, nos había mandado una compañía de gente bastante violenta para enseñarnos modales a los del casco azul.

El problema se estaba poniendo de regular a malo,  le pedí a Guerra que me alcanzara mi casco de transmisiones y a través de él contacté con el Mercurio para que transmitieran a Mando que sobre sesenta hombres armados, habían llegado hasta el check point y que tenían prisa porque nos fuéramos de allí. Mientras yo hablaba con el Mercurio Hidalgo le explicaba al tipo, que hasta el momento era el que llevaba la voz cantante, lo que yo había dicho por radio.

No sé si fue que se sintieron más seguros con los refuerzos que habían llegado o simplemente  quisieron demostrar lo machos que eran a los combatientes del HOS, pero los tipos del control que hasta el momento habían estado en su papel, vociferantes, violentos, pero en los límites de lo normal, de golpe entraron en trance y empezaron a empujarnos hacia el BMR, mientras eran jaleados por los recién llegados que estaban disfrutando del espectáculo.

Interpuse mi hombro entre el jefe del control y  mi sargento e intenté hacerme con un espacio para poder reaccionar si llegaba el caso. No les gustó nada lo que intenté y cuando me quise dar cuenta uno de aquellos cabrones me había metido la bocacha de su fusil en el cuello  y con ella me empujaba para que me subiera al BMR.

Hablé por la radio como pude y volví a explicar nuestra situación. Para que tuvieran toda la información les expliqué lo de la bocacha y advertí que nos decían que o nos íbamos inmediatamente o nos mataban. Al otro lado de la conexión una voz tranquila, si bien impersonal me dijo: Espere.

Se me subió un calor por el pecho y volví a insistir que no podía esperar, que nos dijeran que teníamos que hacer. La voz con un tono casi comprensivo, repitió imperturbable: Espere.

Siempre he sostenido y lo hago porque estoy convencido que es verdad, que Dios protege a los tontos y en ese momento en que desesperado y bastante acongojado estaba sopesando cual sería la reacción del cabrón que me empujaba,  si me quitaba la bocacha de la garganta, cuando en plena crisis, se me vino una idea a la cabeza que a falta de otra, decidí emplear.
― Hidalgo dile a ese cabrón ― me refería al manco temporal ― si tienen café.
― No me joda mi teniente ― fue la respuesta de Hidalgo. No resultó demasiado reglamentaria, si hay que decir verdad, pero comprensible si nos ponemos en situación.
― Hidalgo ― le insistí, a cada segundo que pasaba me gustaba más la idea ― Tú pregúntale si tienen café.

Hidalgo aspiró profundamente, mientras seguro que pensaba qué pecado habría cometido para merecer verse en una situación tan complicada y con un teniente que tenía que haberse vuelto loco, pero la disciplina marca mucho más de lo que los paisanos piensan y mirando al jefe del control, le preguntó si tenían café. 

Me acuerdo perfectamente que el del brazo roto, cuando escuchó a Hidalgo, hizo un gesto con el brazo sano, que consiguió que se redujera la presión sobre nosotros y me miró fijamente a la cara. Estoy convencido que pensaba lo mismo que Hidalgo: Este tipo no ha soportado la presión y ha perdido la chaveta o lo que sea que pierdan los bosnios en esas ocasiones.

Sin embargo se dirigió a Hidalgo y le preguntó qué café para cuantos. Para demostrar que uno en su modestia también entendía algo de inglés, le contesté directamente que para dos y señalé a Hidalgo y a mí mismo. El croata  me miró pensativo, yo lo miré a él, nos miramos de frente y no hubo nada. Mientras se acomodaba el brazo herido, me miraba pensativo. Se volvió y habló con los dos individuos con los que antes había hablado, supuse que deberían ser sus directores espirituales, quizás por eso llevaban los dos al cuello un rosario de buenas dimensiones.

Terminaron la charla y uno de ellos se acercó al grupo del HOS que estaba esperando. Vi con una alegría inefable, que los de negro se dirigían a los autobuses. Noté algo raro y  me di cuenta que ya no tenía la bocacha del fusil en mi cuello y en cambio el manco de Krusevo con su mano sana estaba dándome tirones del chaleco antifragmentos con la intención de llamar mi atención.

Me miró y con una sonrisa algo sardónica me invitó a pasar a la casa. Le dije a Guerra que comunicara a Ávila que quedaba al mando y que cualquier mensaje que llegara, me lo pasaran que yo iba a parlamentar con los del control, en la casa frente a la que estábamos detenidos. Guerra me sermoneó, se ofreció a ir él o mandar a alguien de confianza conmigo en plan escolta, a lo que me negué.

Me volví, mientras oía musitar a Guerra, usted sabrá lo que hace, que realmente significaba es que el 1º pensaba justamente lo contrario, estaba convencido que como de costumbre yo no sabía lo que hacía.

Cruce la carretera en dirección al manco que me estaba esperando, no pude por menos de pensar que igual no salíamos de la casa si la cosa se complicaba, pero borré ese pensamiento de mi cabeza, no estaba dispuesto a amargarme la vida. Me sentía bien, habíamos sorteado una situación extremadamente peligrosa y ahora me iban a dar café, que tras el día que llevábamos nos hacía más falta que el aire que respirábamos, aunque lo cierto es que me lo iba a beber con el berzas de la bocacha. Me encogí de hombros y pensé que tampoco se podía pedir más..."

El domingo que viene les cuento lo que pasó, con un general croata y todo que aquel día no nos privamos de nada.


sábado, 23 de abril de 2016

Iglesias y Anguita preparan la pinza contra el PSOE



Mientras el PSOE debate sobre el sexo de los ángeles, Pablo Iglesias está cerrando un acuerdo con IU, aunque haya tenido que aceptar el modelo de candidatura conjunta y no el de las plataformas confluyentes, con el que se asociaron a Compromís, En Marea y En Comú Podem. Una jugada que muy probablemente le permita  convertirse en el líder de la izquierda de este país.

El PSOE no sabe ni dónde tiene la mano izquierda. No está de acuerdo con su candidato, pero permitirá a Pedro Sánchez encabezar la lista socialista, con la idea de que fracase para poder relevarlo de su cargo. Parece que no entiendan que el fracaso de Sánchez, supone también el fracaso del partido. Por no tener, ni siquiera tienen claro cuál es su espacio en el espectro político español y no han terminado de definir quién o quiénes son sus enemigos políticos.

Por el contrario Julio Anguita, entusiasta muñidor del pacto IU-Podemos, lo ha tenido siempre claro, su enemigo fue, es y será el PSOE. El PP es el adversario ideológico, pero sabe que resulta prioritario eliminar al partido socialista para así poder ejercer el liderato de la izquierda y a eso se dedica hace ya mucho tiempo. Ahora sus aliados son los podemitas y demás movimientos de la izquierda radical y está muy cerca de lograr la victoria sobre los de Ferraz.

El PSOE se proclama de izquierdas, pero muchas de sus propuestas económicas y sociales están a medio camino entre la socialdemocracia y el pensamiento conservador europeo. Sirven tanto para un roto como para un descosido y cuando un partido, sobre todo si pretende ser de izquierdas, abandona su ideología, se desnaturaliza y aunque eso de “centrar las propuestas” a veces tenga un premio electoral, la experiencia demuestra que ese centrismo progresista supone pan para hoy, hambre para mañana.

En Ferraz parece que empiezan a enterarse de que pintan bastos, han comenzado a mandar mensajes tranquilizadores a su parroquia, explicando que si Iglesias busca el apoyo de IU es porque está sufriendo una pérdida importante en sus expectativas electorales. Díjole la sartén al cazo… No está el PSOE en un momento boyante, electoralmente hablando y si su principal argumento consiste en afirmar que el de enfrente está peor, es que poco o nada esperan del próximo resultado electoral.

IU y Podemos pactarán en cuanto lo de ir a elecciones sea oficial, lo tienen claro, han hecho sus proyecciones y los números son buenos. Ahora sólo queda comprobar una cuestión, sabemos que Pedro Sánchez es del sindicato de los que prefieren arrancarse un ojo si con eso consiguen que su enemigo quede ciego, muchos sabemos que su enemigo no es Rajoy, aunque lo ignore su enemigo es Iglesias que le va a quitar el liderato de la izquierda y reducirá al PSOE a un papel secundario, pero la duda está en si el PSOE como organización política, viendo lo que se le viene encima va a permitir que lo arrollen sin hacer nada por evitarlo.

¿Serán capaces de asistir impasibles al desastre o intentarán alguna maniobra para evitar acudir a esas elecciones que no pueden permitirse? No lo sé, quizás sea tarde para pactar con Iglesias, que hoy por hoy ve su triunfo muy cercano. Pudiera ser, pero nunca se sabe;  si no acuden a esa medida desesperada sólo les queda otra, aceptar el pacto constitucionalista de Rajoy y si a eso no llegan, permitir la investidura del popular con los votos de Ciudadanos y su abstención. Será eso o ir al desastre electoral.

Puede que sea peor el remedio que la enfermedad, ignoro lo que vaya a suceder, pero lo que resulta sorprendente es que el PSOE tampoco lo sepa. Se enfrentan a una situación en la que van a perder, pacten con Iglesias o vayan a las urnas. La inmensa torpeza de Pedro Sánchez va a dejar el campo libre a Podemos, que ganará, tanto si pacta con los socialistas, gobierna con ellos y los dinamita desde dentro, como si acude a las elecciones en la compañía de IU y todos los demás y consigue propinarle una escabechina electoral a los socialistas.

Veremos, queda tiempo para casi cualquier cosa.

viernes, 22 de abril de 2016

Albert Rivera se pasa a la pastelería fina



Supongo que la proximidad de la fecha límite y el convencimiento bien fundado que de producirse hoy un pacto de gobierno, Albert Rivera no iba a estar entre sus socios, tienen a nuestro hombre que no vive. Está como Teresa de Jesús que decía aquello de : “Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero, que muero porque no muero…” Pues tal que así está nuestro Albert que cuesta abajo, de cabeza a unas elecciones, intenta hacer de la necesidad virtud y atesorar cuanto pensamiento positivo se le ocurra de cara a la campaña electoral.

No es que anden muy finos los naranjitos, la campaña de llamar “Rajao” a Rajoy fue impresentable. Pero ya sabemos por experiencia, que cuando los políticos entran en celo electoral, la sangre riega cualquier cosa antes que el cerebro y en plena berrea les resulta muy difícil tener claras, las tres o cuatro ideas que atesoran en  sus cabecitas.

Ahora en un giro copernicano se ha pasado de la grosería a la “pastelería fina”. Desde las elecciones hemos asistido al nacimiento de una serie de superhéroes, que me río yo de los del universo Marvel. Entre los que más conocidos brillan con luz propia el Hombre del Pacto, al que se conoce cuando va de paisano como Albert Rivera; está también el Hombre del Cambio,  nuestro dilecto amigo Pedro Sánchez; con ellos el Hombre del Empoderamiento Circular, oculto tras el nombre de Pablo Iglesias y por finalizar hemos conocido al Hombre Esfinge, el denostado Rajoy.

Estaba el “niño Albert” pensativo y cariacontecido porque ya no podría actuar como Hombre del Pacto con lo que le gustaba, cuando se le ocurrió una idea brillante de la que informó de inmediato a propios y  extraños. Los líderes actuales debían apartarse y tras esa retirada habría que escoger a un “independiente”, que fuera capaz, dice Rivera muy serio “de generar una mayoría de consenso” y con ella apoyándolo presidir un gobierno, supongo que habría pensado en apellidar al ejecutivo resultante como reformista, pero parece que no se atrevió.

No creo que salvo Rivera, haya alguien en España que crea que exista un individuo de pensamiento independiente, al que pudiera interesar el trabajo de formar gobierno, tratando para ello con la patulea política existente. Lo de independiente, tiene su aquél, recuerden que para Podemos, el ex Jemad de las narices lo era y como tal lo proponían para  el gobierno de Sánchez, cuando éste barajó ese concepto. Si así es el independiente que nos propone Rivera, que Dios nos coja confesados.

Dos pegas le veo al asunto. El primero y principal lo de encontrar a ese ser desconocido para la mayoría, de pensamiento independiente, porque tengo claro que para el PSOE un independiente es aquél que está de acuerdo con ellos, simpatiza de lejos con Podemos y odia a muerte al PP y lo mismo ocurre con el resto de fuerzas políticas. Si repasan los que han acudido en las listas electorales en calidad de tales, todos o casi todos han terminado militando en el partido que los acogió, así que por ahí hay un problema que se me antoja insoluble.

Y por otro lado, la propuesta de Rivera nos dice que, como los ciudadanos somos unos tolais de primera categoría, que no sabemos lo que votamos, hay que corregir lo que hemos decidido y buscar   a un hombre honrado e independiente, tal como hizo, infructuosamente por cierto, nuestro amigo Diógenes. No vale lo que hemos votado y sin contar con nuestra voluntad expresada en las urnas, van a solucionar el problema que creó nuestra incompetencia.

Si el problema radica en "los personalismos" como él sostiene ¿No sería mejor, que Rivera, Sánchez, Iglesias y Rajoy, se apartaran y dejaran que otros miembros de sus partidos dirigieran las negociaciones? Albert se ha inventado una propuesta pastel total, hecha solamente para ser utilizada en la campaña electoral que se avecina. 

No sé yo, pero si todo lo que se le ocurre es lo que ha demostrado desde el 20 D, igual como pastelero o practicando la tercería tiene porvenir, pero como líder político lo veo mal y miren que lo siento, porque hay que ver lo educado que es este chico.



jueves, 21 de abril de 2016

Ya estamos todos ¡Ha vuelto Zapatero!


Es muy cierto que cualquier circunstancia susceptible de empeorar, lo hace de manera indefectible. Esto de las frases por lo visto las carga el diablo, lo advertí ayer y… ha sucedido. A los del PSOE parece mismamente que los haya mirado un tuerto, no les pueden pasar más cosas, o quizás sí, vaya uno a saber.

En pleno ataque de nervios a cuenta de las encuestas y de su negro porvenir electoral, se topan con la filtración de la conversación que mantuvo durante un almuerzo el pasado día 13 D. José Luis Rodríguez Zapatero, que andaba por Córdoba a cuenta de la  Alianza de las Civilizaciones y que decidió, no sé yo si animado por la beatífica acción de los maravillosos caldos cordobeses o simplemente porque le apeteció meterle un dedo en el ojo a Pedro Sánchez  y ya de paso a los del Comité Federal del PSOE, pero fuera por lo que fuera, se echó su particular cuarto a espadas y explicó a los presentes lo que el PSOE debe hacer de cara a las elecciones del 26J.

Me imagino a Pedro Sánchez jurando en arameo antiguo y acordándose de la abuela y su particular capricho del parto por sorpresa, cuando el inefable ZP, el que nos metió en el jaleo que todavía dura y lo que te rondaré morena, el hombre que logró que España quebrara, mientras el vendía lo del santo déficit y los brotes verdes, el de la banca que jugaba en la Champions, decidió ofrecer una solución de esas a las que él es tan aficionado. 

No entiendo cómo osa abrir la boca tras dejar al PSOE hecho un solar, cómo se atreve a meterse en asuntos de tanta complejidad, pero sobre todo tan alejados de sus actuales responsabilidades, no puedo adivinar en que autoridad moral se apoya, para dar lecciones a los que hoy dirigen el PSOE, que serán unos cenutrios, pero son los cenutrios que escogieron sus compañeros de partido para dirigirlo.

No se cortó un pelo y explicó  lo que pensaba: El PSOE debe convocar primarias y elegir un candidato que evite que se presente Pedro Sánchez. 
Mal está meterse dónde a uno no le llaman, pero si se hace con la clarísima intención de meter un palito en el avispero a ver qué sucede, me parece peor. Zapatero opina que Susana Díaz sería una buena candidata, aunque la andaluza que igual no es un rayo de la guerra, pero desde luego de tonta no tiene ni un pelo, ya ha explicado  a todo el que la ha querido escuchar, que verdes las han segado. Parece lógico que no quiera presentarse como candidata en unas elecciones que tiene perdidas de antemano, para después soportar a un Secretario General con el que se habría enfrentado en las primarias.

Como sea que le dijeron a ZP que Díaz había dicho que nones, Zapatero que es capaz de superar el despropósito más grande de este mundo, con otro mayor en apenas dos décimas de segundo, explicó que a falta de Díaz, bien estarían  Carme Chacón o Eduardo Madina, los aludidos se han apresurado a declarar que con ellos no cuenten para cosas como éstas. Me parece que como no encuentren un afiliado japonés aficionado al suicidio ritual, no creo que haya nadie en el PSOE que se ofrezca voluntario para que le partan la cara en las próximas elecciones, sin que además quede nada claro para que pudiera servir el sacrificio. 

Habría que preguntarse qué pensará la militancia del PSOE y sus votantes, ante estas ocurrencias, porque por mucho que se convoquen primarias para el 26J, lo que está escrito es que el cabeza de lista de Ferraz será Pedro Sánchez, aunque sea porque a nadie le apetece presentarse a unos comicios que se advierten desastrosos para los socialistas y cuando todos sabemos que tras las elecciones Susana Díaz le cortará la cabeza a Sánchez. Pero una cosa es que lo diga yo y otra mucho peor es que eso lo sostenga el ínclito José Luis, ZP para los amigos.

No me extraña que haya militantes socialistas que se hayan decidido a preguntar en la calle Génova, si el PP tiene ofertas de afiliación aunque sea para militar en NN.GG.


miércoles, 20 de abril de 2016

En Ferraz comenzó la tembladera



Ayer hablaba del punto muerto al que ha llegado Pedro Sánchez en su  estéril búsqueda de un pacto que lo llevara a presidir el gobierno y los peligros que para el conjunto de los ciudadanos podían derivarse de los problemas a los que se enfrenta, sin que al parecer tenga la capacidad suficiente como para hacerles frente  y mucho menos solucionarlos. Mal asunto para los españoles que no sabemos exactamente lo que va a suceder: Pacto por sorpresa en el descuento o nuevas elecciones.

Las situaciones susceptibles de empeorar lo hacen indefectiblemente y todos aquellos ciudadanos que no hemos votado al PSOE, que somos muchísimos más que los que sí lo hicieron, tenemos que apechugar con una situación que sólo puede empeorar. Comienza a sonar el rumor, antesala de la noticia lo llaman los que saben de estas cosas, del pánico que está invadiendo a los responsables del partido socialista y me refiero a aquellos que forman el tantas veces citado Comité Federal del PSOE.

No hace tanto tiempo, advertí que llegada la hora, los dirigentes regionales socialistas al grito de sálvese el que pueda, aceptarían de mejor o peor grado un pacto de gobierno, sin C,s y apoyado por la izquierda radical, incluyendo claro está a los independentistas. Parece que existe una línea de pensamiento en Ferraz que está convencida que no interesa ir a unas elecciones en las que - ante el fracaso del “campeón del pacto” y la rémora que al final está resultando el acuerdo con los naranjitos, a los que los votantes socialistas ven como una fuerza claramente de derechas - se produciría una huida importante de votos hacia Podemos y por tanto, entienden que sería menos malo afrontar el riesgo de un "gobierno a la valenciana", aunque son conscientes que la decisión provocaría un terremoto interno en el PSOE de incalculable intensidad.

Por resumir su postura, dicen que el PSOE no puede permitirse perder el liderazgo de la izquierda progresista y que en las elecciones del 26J tienen muchísimas posibilidades de que los podemitas los superen, sobre todo si tenemos en cuenta, que es muy probable que se presenten coaligados con IU de una u otra manera, lo que haría la derrota electoral mucho más contundente.

El “postureo” del equipo de Pedro Sánchez que se ha pasado cien días haciendo declaraciones a la prensa, en lugar de hacer política y buscar acuerdos,  el ridículo que ha presidido muchas de sus acciones, el empecinamiento en mantener el estéril acuerdo con C,s, que sólo ha favorecido electoralmente a Albert Rivera y que está perjudicando la imagen del PSOE y de su candidato, ha contribuido a sembrar la inquietud  en las filas de los votantes socialistas, que estaban convencidos que su candidato iba a gobernar sí o sí. Como eso no ha sucedido, la única manera de salvar la situación es ir al pacto suicida con Iglesias, fiando en que el tiempo que dure la legislatura, sirva para buscar solución a lo que hoy no la tiene, aprovechando las sinergias que produce ostentar la presidencia del gobierno.

Así que no sería nada raro que nos topáramos con la sorpresa de la aceptación, por parte del aguerrido Comité Federal, del “gobierno a la valenciana” sin Ciudadanos y con el apoyo activo o pasivo de los independentistas y asunto zanjado, que con Pedro Sánchez en La Moncloa, las cosas se explicarían mucho mejor.

Otros hay que tienen claro que el enemigo real del PSOE es Podemos y no el PP, no quieren pactar con Podemos y prefieren ir a las elecciones. Alguno de ellos, con peso específico en el partido, ha afirmado en público, que si después del 26J los resultados alcanzados por el PP y C,s, no les dieran una mayoría suficiente, habría que pactar una investidura de Rajoy con la abstención del PSOE.

Estamos en manos de unos supuestos responsables, a la mayoría de los cuáles, lo único que preocupa son sus poltronas y el partido, precisamente por ese orden, que quede claro. 

Mientras ellos solucionen sus problemas particulares satisfactoriamente, al resto de españoles nos pueden ir peinando, por no decir otra cosa. 

Una pena.