martes, 27 de septiembre de 2016

Pedro Sánchez va a la guerra contra los “barones”

Esto es la Permanente socialista, cuatro gatos mal contados.
Tras la derrota sufrida por el PSOE en Galicia y en el País Vasco, no le quedaba este lunes mucho margen de maniobra a Pedro Sánchez: Dimitir, permitir que lo dimitieran o ir a la guerra contra sus adversarios internos. Conociéndole, la cuestión estaba clara y así lo ha confirmado, ha conseguido que la Permanente del PSOE apruebe su propuesta, eso sí tras más de cinco horas de debate lo que dice a las claras que incluso en un órgano lleno de amigos y gente de su confianza, la decisión no ha sido sencilla.

Pero a pesar de las dificultades que haya necesitado vencer, ha conseguido que la Permanente apruebe su propuesta que necesitará el visto bueno del Comité Federal  del sábado, para convocar el 39º Congreso, con sus primarias que se celebrarían el 23 de octubre y el Congreso en el primer fin de semana del mes de diciembre. Será el sábado cuando sabremos si Sánchez ganará el pulso que mantiene con los barones, para lo que volverá a utilizar la única arma que tiene a su alcance, enfrentará la voluntad de la militancia contra la de los barones territoriales.

Pedro Sánchez arguye que el PSOE necesita hablar con una sola voz, la suya naturalmente y desafía abiertamente a la organización territorial del partido, porque por muchas vueltas que le dé al asunto, tras empecinarse otra vez en el “No, es no”; a sabiendas de cómo les puede ir en unas terceras elecciones tras las contundentes derrotas recibidas ayer, únicamente le cabe intentar ser investido con el apoyo de UP, los nacionalistas y los independentistas, cuestión que ya sabemos que en su día le prohibió el Comité Federal, pero para salvar esa línea roja cuenta con la voluntad de la militancia expresada en una consulta y en la “paciencia” que van a mostrar los independentistas que abandonarán sus exigencias sobre los referéndums y el “derecho a decidir” hasta que Sánchez sea nombrado presidente del gobierno.

Sabe que sus enemigos pecan de timoratos y así hoy decía que “Espero que la mayoría del comité federal no vaya a poner impedimentos de que se pronuncie la militancia”, aunque quizás para subrayar la "advertencia" curiosamente el mismo lunes se producía la rotura del pacto entre socialistas y podemitas en Castilla- La Mancha y Extremadura que ayer feneció por obra y gracia de los de Podemos, que con esta puñalada trapera intentan "advertir" a otros barones disidentes, que también necesitaron los votos podemitas para llegar al poder.

Hemos oído claramente la propuesta de Pedro Sánchez, que ha decidido enfrentar a su militancia con los disidentes, les ha montado el congreso exprés y ha advertido del peligro que corren aquellos que el sábado se opongan a la voz de la militancia y por si había dudas ahí se han quedado compuestos y sin novia, García Page y Fernández Vara que como muestra bien vale un botón, o en este caso dos. De la otra parte, de la aguerrida oposición interna se ha oído una serie de ruidos, declaraciones y algún tuit, que ponen de manifiesto que el gallinero está revuelto, pero poca cosa más.

Nadie puede negar que la iniciativa la lleva hoy por hoy  Pedro Sánchez y su oposición a lo máximo que llega es a ejercer una política reactiva y poca cosa más. El sábado dice Sánchez que no va a tener que dimitir porque la votación que propone saldrá adelante. Unos y otros afirman tener los votos suficientes como para imponerse. Mientras tanto Sánchez afirma que "No tiene ningún sentido que yo intente negociar y se me cuestione desde dentro" y que por tanto no llevará a cabo negociaciones hasta que revalide con claridad su posición de predominio dentro del PSOE, aunque todos sabemos que esa afirmación  es más falsa que un billete de tres euros marroquí.

Habrá quien piense que con eso pretende decir que no se moverá hasta que gane el Congreso, pero se equivocan. Si el sábado, en el Comité Federal se impone la propuesta de Pedro Sánchez  la victoria será suya y la derrota de sus adversarios y por tanto a partir de ese momento se considerará justificado para llevar a cabo las negociaciones que le vengan en gana, que por otra parte llevan produciéndose a lo largo de todo el mes de septiembre.

Pedro Sánchez se lo juega todo a una carta, aunque sabe de las dificultades de los barones porque éstos se van a ver obligados a salir a terreno abierto y eso les cuesta mucho trabajo. Decía que Sánchez se la juega, pero al fin y al cabo él tiene un candidato y un proyecto y sus oponentes no tienen ni lo uno ni lo otro. Es por eso que los desafía a hacer una propuesta el próximo sábado y por ahí no creo que vaya a tener problemas.

Así que ya saben, Pedro Sánchez sigue a lo suyo y dispuesto a enfrentar a la militancia socialista con la dirección del partido, si consigue lo que pretende, que Dios nos coja confesados, nos vamos a comer con papas un “gobierno del cambio” que ocasionará un desastre de esos que cuesta lustros recuperarse.

Por mucho que nos disguste,  estamos en las manos de los socialistas; ahora sólo nos queda saber si ganarán los malos o los peores.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Pues esto ya está

Los dos ganadores de la noche electoral

A punto de cerrar el escrutinio en Galicia, ya se puede anunciar sin duda alguna los resultados obtenidos en las elecciones autonómicas gallegas y vascas. En Galicia triunfo rotundo del PP que consigue la mayoría absoluta, En Mareas consigue adelantar en votos al PSOE y empatar en escaños, al menos por ahora y en el País Vasco el PNV gana con holgura y se asegura el gobierno en una segunda vuelta.

Ya no podrá decir nadie eso tan socorrido que las urnas son las mejores encuestas, lo que siempre es una tontería, porque las encuestas son una proyección y las urnas arrojan un resultado, pero vamos a archivar la frasecita hasta nuevas elecciones. Esta vez, hay que señalarlo, los estudios demoscópicos han ofrecido unos estudios que han resultados muy ajustados a la realidad. Nos libramos de lo de las encuestas y las urnas, pero ahora saldrán a centenares los “expertos” que advertirán sesudos que estas elecciones no se pueden interpretar en clave nacional, lo que por obvio resultaría innecesario señalar.

En primer lugar por aquello de “Excusatio non petita accusatio manifesta”, porque está muy claro que las elecciones autonómicas y generales no se pueden interpretar en clave nacional, sobre todo por un motivo muy importante, porque no lo son. Aclaración que también puede resultar obvia, pero que a la vista del terrible déficit de sentido común que afecta al escenario político de nuestra patria, parece aconsejable recordar.

Hay que subrayar que lo que hoy han votado los ciudadanos gallegos y vascos ha determinado una cuestión muy visible, el fracaso absoluto del PSOE e independientemente de la facilidad que tienen los políticos por fabricar excusas, los dos fracasos - el vasco y el gallego - tienen clarísimos responsables. Los que daban la cara Idoia Mendía  en el País Vasco y Xoaquín Fernández Leiceaga en Galicia  han fracasado con rotundidad, pero la responsabilidad final de ese fracaso tiene nombre y apellidos; Pedro Sánchez. 

En primer lugar porque es el Secretario General del partido y por tanto último responsable de los triunfos, cuando los tenga y de los fracasos que los tiene y abundantes; pero es que además las dos cabezas visibles de la derrota electoral, son apuestas personales  de Sánchez. Tanto Idoia Mendía como Xoaquín Fernández han sido impuestos contra la voluntad de la militancia socialista por Pedro Sánchez, por eso es doblemente responsable de este estrepitoso fracaso.

Ya se han celebrado las elecciones que todos esperábamos a ver que sucedía. El fracaso de Pedro Sánchez le alcanza de lleno por las razones que ya he explicado. Para este lunes, poniéndose antes el parche que la herida, tiene convocada a la Permanente de la Ejecutiva Socialista, lo que le asegura que no se alzará voz alguna discordante en el análisis de los resultados que se supone  llevarán a cabo. Lo hará entre amigos, en la Permanente todos han sido elegidos personalmente por Pedro Sánchez, así que nada cabe esperar de esa gente para hacer un análisis político creíble del revolcón que se han llevado los socialistas.

Ahora esperaremos a ver si los barones van a seguir tascando el freno o se arrancan por peteneras y le plantan cara a Sánchez, cuestión que no espero, porque la cobardía de los barones disidentes parece infinita.

A los de Albert Rivera parece que les ha pasado en estas elecciones, lo que le sucedió el 23 F al general Armada a cuenta de aquella visita a La Zarzuela: Ni están, ni se les espera. Otro fracaso electoral y ya van unos cuantos, lo que justifica el terror cerval que sienten los naranjitos por tener que ir a otras elecciones, que hablar, hablan mucho y frecuentemente a destiempo, pero hacer, hacen bien poco electoralmente hablando. Me viene a la cabeza  un responsable naranjito ofreciendo un pacto al PP gallego pero advirtiendo que los populares deberían entregar la cabeza de José Luis Baltar. ¡Qué ocasión para haber guardado silencio!

Así que esto ya está. Como ya sabíamos el PP ha ganado en Galicia, el PNV en el País Vasco y el PSOE para seguir haciendo historia, se ha vuelto a llevar dos revolcones históricos en las dos comunidades, con el agravante gallego de soportar el sorpasso que le han metido los de En Mareas.

¿Y ahora? Pues a esperar a que Pedro Sánchez mueva ficha o, Dios lo quiera, la muevan los de Susana Díaz. Veremos…

domingo, 25 de septiembre de 2016

Mostar 20 de abril 1993 (Última entrega)



Como de costumbre en “Al sol de Fuerteventura” los domingos no hablamos de política. Vamos a olvidarnos por un momento de las elecciones en Galicia y el País Vasco y en su lugar les ofrezco el final del relato que se titula  “Mostar 20 de abril de 1993”. Este relato es el primero de los quince que conforman  mi libro "Legionario en Bosnia 1993", en el que explico a mi manera, una serie de experiencias que tuve la oportunidad de vivir, junto a los hombres de la II sección de la compañía Austria, que encuadrados en la VIII bandera expedicionaria de La Legión, participamos en Bosnia de la misión encomendada a la AGT Canarias.

Esta entrega les permitiría hacerse una idea de lo que van a encontrar en el libro. Van a vivir con los componentes de mi sección, nuestro estreno en Bosnia. Acabábamos de llegar y en Mostar se lio la mundial entre musulmanes y croatas, hasta ese día aliados y a partir de ese momento enemigos acérrimos. Fue una experiencia impresionante, espero que les guste y les anime a adquirir el libro. Si así fuera les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazon.

Espero que sea así, aquí les dejo el texto:

“…El teniente Castro se echó a reír cuando escuchó la frase que solté con tono grandilocuente. No iba a ser el general el único en utilizar frases peliculeras, lo de parar una guerra me sonaba a película y quedaba bien.

Comencé a subir las escaleras. Mientras lo hacía me di cuenta que la preocupación me estaba pesando demasiado, a fuer de sincero debo reconocer que estaba francamente “acongojado”.  Me parecía que éramos una herramienta demasiado pequeña como para cumplimentar la misión. Respiré hondo y tragué saliva intentando que el nudo que tenía en la boca del estómago desapareciera. Pero afortunadamente, por sorpresa, mi servicio de atención sicológica personal, esa voz que todos hemos oído más de una vez, me habló lenta y claramente.

Me dijo: Miguel si cada vez que tus legionarios se enfrentan a una dificultad y parecen vacilar, tú les dices eso de “que si este asunto fuera fácil no habrían mandado a legionarios a solucionarlo” y el método funciona, aplícate el cuento, levanta el ánimo y recuerda que tienes un montón de almas a tu cargo, así que de frente con la legionaria y salga el sol por Antequera.

Sería una chorrada pero me sentí mucho mejor. Habíamos llegado al vestíbulo y pensé que era el momento de meterles las cabras en el corral a los dos oficiales que nos iban a acompañar. Me detuve y le pedí a Castro que les explicara cómo íbamos a manejarnos en relación con su presencia. Obedecerían las órdenes que recibieran; evitarían cualquier tipo de discusión o enfrentamiento entre ellos; sucediera lo que sucediera no podrían empuñar un arma, deberían tener claro que dispararíamos a matar al que desobedeciera esta orden. No podrían abandonar el BMR sin mi permiso y evitarían, en la medida de lo posible, que los vieran sus respectivos adversarios.

Castro me tradujo y no les gustó ni un ápice lo que escucharon, intentaron discutir la jugada pero callaron al escuchar que los jefazos subían. Me miraron con mala leche, pero trincaron el pico. Salí a la calle y llamé a los jefes de vehículos, les expliqué lo que íbamos a hacer, les di la charla que correspondía y los mandé con su gente para que pusieran los motores en marcha. 

Retuve al 1º Guerra y le dije: Ojo con esos dos mendas, no hay que fiarse ni un pelo de ellos, sobre todo vigila al del HVO que me da muy mala espina, quiero que los tengas permanentemente controlados, si echan mano de la pipa te los llevas por delante, pero cuida de no desgraciar al teniente Castro que es joven y le queda mucha vida por delante.

Subimos al BMR por el portón trasero y la tripulación ocupó sus posiciones. Escuché al Cabo Metralla que andaba trasteando con la munición de la ametralladora. Enlacé por radio con la columna en demanda de novedades, todos estaban listos. Suspiré profundamente, me encomendé a la Providencia y ordené que nos pusiéramos en marcha.

A mi espalda Castro me iba señalando el camino, nos acercábamos a una zona en la que se oían muchos disparos, asomamos a una plaza en la que la sección de Recena estaba desplegada, lo llamé por radio. 

Mi compañero estaba profundamente cabreado, les habían disparado y si abría las escotillas lo volvían a hacer, pero le habían ordenado permanecer en ese lugar porque la plaza dominaba un acceso importante al barrio musulmán y me dijo que aguantaría allí hasta que le ordenaran lo contrario. Le desee suerte y corté la comunicación.

Nos dirigíamos hacia un puente Bradley, me acordé de una de las muchas recomendaciones que me había hecho mi capitán y ordené que lo cruzáramos de uno en uno, a mi espalda pude ver como el HVO desaparecía totalmente en el interior del vehículo. Cruzamos el puente y giramos a la derecha para dirigirnos al puesto de mando de la Armija. En la calle se veía mucha gente armada y su actitud no era nada amistosa. Pedí a Castro que el oficial de la Armija hiciera un esfuerzo por que se le viera y el tipo que, apenas asomaba los ojos por la escotilla, se puso de mala gana de pie con cara de cordero degollado.

Llegamos al PC musulmán y nos detuvimos. La gente nos gritaba, agitaban sus armas y unos cuantos hijos de puta se dedicaron a disparar al aire. El clima era de locura contenida, me preguntaba cuanto tardaría aquella gente, que parecía actuar sin que nadie los dirigiera, en decidir pasar de la actitud amenazante a la violencia. Para mi consuelo, por la puerta principal del acuartelamiento aparecieron tres individuos que se acercaron al BMR.

Charlaron brevemente con nuestro acompañante y volvieron por donde había venido, Castro dijo que habíamos terminado allí y aliviado ordené que siguiéramos de frente para alejarnos de aquellos locos. Nos cruzamos con unos coches civiles que transportaban heridos a toda velocidad, marchábamos lentamente y de golpe pude ver la gasolinera en la que hacía unas horas  había estado esperando a mi capitán.

Castro me dijo que nos detuviéramos a la altura de la gasolinera y allí el oficial musulmán mantuvo una excitada charla con el que por lo visto era el jefe de la gente que por allí andaba desplegada y que protegían, entre otros objetivos, el acceso al puente.

Giramos y volvimos por donde habíamos venido, pero al llegar a la bifurcación en lugar de volver a entrar en el barrio musulmán cogimos una desviación que era la carretera que llevaba a Sarajevo circunvalando Mostar. Íbamos a volver a la zona croata a través de un puente que estaba situado más al norte.

Si digo verdad, guardo un recuerdo muy confuso de aquella noche. No conocía la ciudad, la oscuridad era casi completa, los disparos y explosiones no ayudaban en nada a mi concentración.

Teníamos problemas cuando nos topábamos con grupos pequeños de combatientes porque tal era la confusión que no se sabía, hasta estar muy cerca de ellos, a que bando pertenecían. Mis dos bravos acompañantes habían decidido que era mucho más cómodo y sobre todo más seguro viajar en el interior del blindado y nos costaba Dios y ayuda convencerles para que se asomaran cuando hacían falta  porque  se arriesgaban a que les dispararan si topaban con la gente equivocada.

Personalmente había tomado una decisión no muy inteligente y desde luego nada prudente. En la plaza donde estaba Recena alguien había disparado una ráfaga de AK muy cerca de mi BMR. Me sobresalté y practiqué una “inmersión” urgente en el interior del blindado. No me pregunten por qué, pero me sentí avergonzado y decidí que ningún hijo de puta iba a conseguir que me metiera dentro, así que circulaba de pie y con medio cuerpo fuera de la escotilla.

Resultaba extraño llegar a un cruce de una avenida y toparte con unos tíos que estaban allí disparando su MG y pedirles cortésmente que dejaran de disparar para que pudiéramos cruzar, lo hice unas cuantas veces y cuando podía distinguir las escarapelas, sacaba de su refugio al acompañante correspondiente para que les anunciara la buena nueva. Se había ordenado por la autoridad competente, un alto el fuego.

Estuvimos patrullando unas tres horas, hasta que en uno de los altos que hacíamos para descansar en el cuartel general de la Armija, alguien decidió que ya no nos hacía falta el concurso de los dos oficiales y se largaron sin siquiera despedirse. Era cierto que el fuego había disminuido notablemente, pero había que seguir patrullando, aunque ahora sin guías.

Al principio procuré circular por terreno conocido, pero poco a poco me fui animando y cuando me quise dar cuenta me había perdido. No tenía ni idea de dónde estaba, las miradas circunspectas del Cabo 1º Guerra que ya ocupaba su lugar en la escotilla a mi lado, no me ayudaban nada. Para que se hagan una idea del tamaño de mi despiste, debo confesar que fui incapaz durante cuarenta minutos largos de localizar ¡el río Neretva! que cruza la ciudad de norte a sur.



Toda una experiencia. A lo largo de la noche nos pasó casi de todo, nos dispararon, nos amenazaron, nos insultaron. Aunque modestamente debo confesar que nosotros también aportamos nuestro particular peligro a las circunstancias. De hecho subiendo hacia el estadio del Velez Mostar, una zona arbolada en la que los croatas tenían un hospital, el BMR de transmisiones no se llevó puesto de milagro a un hijo de mala madre que estaba medio oculto con un RPG, lo cuento, porque todo no va a ser meterme con mi conductor, el pobre Morales que estaba desesperado con mis órdenes sobre la marcha que a veces era dubitativas y alguna vez contradictorias.

Pero dijo alguien, supongo que sería Pero Grullo, que todo lo que empieza acaba y poco a poco llegó el amanecer y con él se nos ordenó volver al cuartel general de la Armija. Cansados, aliviados y muy satisfechos hicimos alto y tras dar las novedades reglamentarias, ordené que la gente comiera, descansara, y sobre todo, que no se desperdigara; el ambiente había cambiado,  los de la Armija resultaban casi amistosos y yo conocía a mi gente.

Me senté en uno de los escalones de acceso al acuartelamiento y me fumé tranquilamente un cigarrillo, nuestra acción y la fatiga de los combatientes, había conseguido que no se oyera siquiera un disparo. Pensé que era un milagro, pero un milagro de los de verdad que cuatro “mataos” y un general “raro” hubiéramos conseguido parar el conflicto. Cuando se hiciera de día, volveríamos a patrullar por la ciudad, pero simplemente para que los ciudadanos de Mostar nos vieran. Lo haríamos hasta que nos relevara la caballería que estaba en el CG de la AGT y cuando eso ocurriera bajaríamos a Dracevo.

Estábamos reventados, había sido mucha la tensión y llevábamos muchas horas sin descansar como Dios manda y además estábamos pagando el bajón de la adrenalina, pero la cosa había salido bien. Un armija interrumpió mis pensamientos para ofrecerme un café, un detalle que decía bien a las claras  cómo habían cambiado las cosas.

Llegó la caballería, se hizo cargo de aquello a su manera y a nosotros nos tocaba irnos ya a nuestro destacamento, Pellman nos despidió ceremoniosamente, nos felicitó y estrechó la mano a los oficiales. Las cosas debían ir muy bien, porque percibí un atisbo de sonrisa en el rostro impenetrable del capitán que le acompañaba.

Luego las cosas se complicaron y a media tarde la Cía Austria al completo fue reclamada para subir urgentemente a Mostar, donde se había vuelto a liar la de Dios es Cristo. Tristemente eso sucedió y nos tocó vivir otra noche toledana en la que acontecieron sucesos difíciles y oscuros que le costaron el puesto al tal Pellman…”

Pero eso es harina de otro costal y no sé yo si tendrá cabida en otro relato. Así que hasta otra y muchas gracias por el favor de su lectura.


sábado, 24 de septiembre de 2016

Mientras Rajoy mueve ficha, peligro de fractura en el PSOE

No puede sorprender a nadie, hace ya tiempo que lo del PSOE  pinta muy mal. Ya no se puede ocultar la existencia de una auténtica guerra civil entre Pedro Sánchez, los suyos y el grupo de los barones rebeldes, supuestamente acaudillados por Susana Díaz, que difícilmente se cerrará sin que rueden algunas cabezas. El asunto está en adivinar a quién pertenecerán las cabezas que vayan a rodar y si al final este lío morrocotudo no acaba en una escisión del PSOE, para gozo y alborozo de los de Iglesias.

Los barones dicen esperarán a ver cómo respira el PNV tras las elecciones del domingo y si los vascos no estuvieran por la labor de apoyar la investidura de Rajoy, pretenden ganarle por la mano a su secretario general y montar una gestora encargada de organizar el 39º Congreso Federal del PSOE, que sería el organo encargado de nombrar al nuevo candidato socialista a unas terceras elecciones y organizaría la elección del nuevo secretario general sin pasar por las horcas caudinas de las primarias. 

Pero pudiera ser que llegaran tarde, porque desde el bando de Pedro Sánchez ya se ha filtrado la noticia de que pretenden convocar un Congreso Federal exprés, así que a lo peor la maniobra de los barones queda nada más que en las intenciones.

Por otra parte habrá que recordar que el lunes Sánchez reúne a la  comisión permanente de la ejecutiva federal del PSOE, en ese órgano, cuyos miembros son todos de la personal confianza del secretario general, pudiera ser que se anunciara la celebración de la consulta a la militancia, antes de que los barones puedan reaccionar con la organización de esa gestora. 

Quien tome la iniciativa, será el que tenga las mayores posibilidades de concretar sus intenciones, pero habrá que ver quiénes son los primeros que se  atreven a desenterrar el hacha de guerra de manera pública e iniciar esa guerra fratricida, aunque viendo como  están las cosas, yo apostaría sin temor a equivocarme por los del “equipo del secretario general” a los que los problemas de conciencia y la responsabilidad ante su partido y el resto de los españoles, les importan un soberano pimiento.

Esto es una auténtica guerra civil desatada en el seno del PSOE, originada por la personal ambición de un secretario general que defiende su poltrona y está decidido a pagar el precio que haga falta por mantenerse en ella. No es un problema ideológico o político, es un problema personal de una pandilla que no tienen oficio ni beneficio y que no pueden abandonar el poder porque se verían en la calle con una mano delante y otra detrás. Así de simple, así de siniestro. Lo digo yo, pero lo dice también El País que acusa a Sánchez de olvidar los intereses de España para centrarse en "su pura supervivencia como líder socialista".

Mientras tanto en Génova, viendo la que se está organizando, Mariano Rajoy advierte para que nadie se llame a engaño, que no irá a otra investidura en octubre si no la tiene asegurada. No va a sufrir el desgaste de otro fracaso parlamentario, de seguir mandando en el PSOE Pedro Sánchez el bloqueo lo tiene asegurado, se encargó el propio Sánchez de explicarlo, “No es no, para Rajoy y… para cualquier otro candidato que proponga el Partido Popular. Por lo tanto si el PSOE no le “impone” la abstención a Sánchez, habrá que ir a otras elecciones.

Así que esto sólo puede terminar de dos maneras, con un gobierno presidido por Sánchez, con Podemos, ERC, CC, CDC, Bildu, PNV, etc., etc., si por fin se impone a los barones y mediante la consulta a la militancia rompe las líneas rojas que le impuso el Comité Federal, lo que seguro ocasionaría un daño muy grave al PSOE e infinito a España y los españoles o vamos a unas terceras elecciones.

Teniendo presente quién es Pedro Sánchez, desgraciadamente creo que tiene muchas más posibilidades la primera posibilidad  que la segunda. A los Sánchez, Luena, Hernando y López no les va a temblar el pulso para llevar a delante ese denostado gobierno Frankenstein (el invento es de Rubalcaba) Pedro Sánchez será presidente y ya después podrá decir, parafraseando a Luis XV, “Après moi le déluge”, porque eso es lo que se nos va a venir encima, un diluvio de inconsistencia con los podemitas tomando al asalto el poder desde el interior de La Moncloa.

Malas noticias para empezar el fin de semana, si así es el sábado, miedo da pensar en el lunes.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Pedro Sánchez mueve ficha y dispara las expectativas

Comisión permanente de la Ejecutiva Federal

Llevamos un par de días, en que el anuncio de que Pedro Sánchez convocaba a la Comisión Permanente del partido para el lunes 26 de septiembre, disparó todas las expectativas. De hecho los titulares afirman que Pedro Sánchez ha convocado al Comité Federal del PSOE para el día 1 de octubre, personalmente me parece que lo único que ha hecho el líder socialista es convocar al órgano – la Comisión Permanente- que puede convocar al Comité Federal y probablemente sea así, pero también tengo mis dudas.

En primer lugar hay que considerar que la Comisión Permanente está compuesta por la cúpula del PSOE y los secretarios de área, gente muy próxima a Pedro Sánchez. La convocatoria habla de analizar el resultado de las elecciones y por eso Sánchez ha cuidado mucho rodearse de sus fieles, de manera que el análisis del órgano y su reacción le sean lo más propicios posible. 

Podrían convocar el Comité Federal el día 1 de octubre, pero también podría darse el caso que la fecha definitiva fuera el 8 del mismo mes, aunque es lo mismo sea un día u otro, si se convoca el día 1 como sería lógico o Pedro Sánchez lo convocara una semana más tarde, con esa convocatoria de la Permanente,  el secretario general les ha cerrado la boca a los críticos que parece se han dado por satisfechos y evitarán meterse en más jaleos hasta verse las caras en el Comité Federal.

Ya he dicho muchas veces que la gente le tiene una fe a ese Comité, que no se corresponde con la realidad. Ya se han oído voces desde el bando rebelde, explicando que los resultados de las elecciones gallegas o vascas no se pueden interpretar  en clave nacional. Esa teoría ya la lanzó el “equipo del secretario general” hace más de una semana y ahora gente que se supone está con los críticos, dicen exactamente lo mismo. Así que insisto no confíen demasiado en que el celebérrimo Comité Federal del PSOE fuerce a Pedro Sánchez a pasar del “No, es no” a la abstención, tanto si las elecciones del 25 S son un desastre o, con suerte, se limitan a ser una derrota menor.

Conviene no olvidar que la prohibición de pactar con el PP nació de ese órgano de gobierno, eso por un lado, por el otro, los barones han demostrado desde hace mucho tiempo que si bien  son capaces de hacer declaraciones, si de lo que se trata es de pasar de las palabras a la vía de los hechos, sencillamente no se atreven.

Pedro Sánchez analizará el resultado electoral en Galicia y el  País Vasco cómo mejor le acomode y después, con la espada de Damocles de la militancia sobre la cabeza de los dirigentes territoriales que le son hostiles, pedirá que se le mandate para intentar formar gobierno. 

Las cosas han ido cambiando y los de UP que no quieren ir a unas terceras elecciones así se caiga el mundo, están dispuestos a pactar con Sánchez en plan liquidación de existencias, aunque Iglesias haya advertido que siguen queriendo ministerios. Por otra parte Pedro Sánchez tiene ya apalabrado con los de CDC lo de dejar para mejor momento, es decir para después de la Investidura, lo del “derecho a decidir” y el santísimo referéndum.

Sánchez pretende manejar una variación del “pacto a la portuguesa”, pretende que tanto Ciudadanos, que no quieren ver una urna ni de lejos,  como Podemos y el resto de los grupos políticos, voten a favor de su investidura, sin suscribir, al menos oficialmente, ningún acuerdo previo y una vez conseguida la presidencia, ya llegaría el momento de pactar por separado con cada una de las fuerzas que le hubieran apoyado, los acuerdos necesarios para seguir contando con su apoyo.

Parece que la idea es que no habiendo acuerdos previos, no habría líneas rojas que salvar y así todos podrían evitar aquellas que les concernieran. Una trampa muy del gusto del PSOE que no iba a engañar a nadie, pero que les permitiría a los socialistas, retorciendo la semántica, el sentido común y la honestidad, explicar lo que les pareciera y hacer bueno lo que haga falta.

Lo que me parece que está muy claro es que en la cúpula del PSOE existe un pánico cerval a enfrentarse a la voluntad de la militancia, así que con Comité Federal o sin él, con barones o sin barones, con Susana o sin ella, Pedro Sánchez hará lo que le dé la real gana, por muy malo que haya sido el resultado de las elecciones del 25S, si es que resulta ser tan malo, que eso hay que verlo todavía.

Finalmente todo dependerá de la capacidad negociadora de Pedro Sánchez y de las tragaderas de sus posibles socios. Sánchez hará lo que quiera, nadie en el PSOE le va a poner freno y a las malas irá a las terceras elecciones aprovechando la caída libre de Podemos, cuestión nada desdeñable que permitiría a Pedro Sánchez hacer frente con garantías a un Congreso Federal, después de la cita con las urnas si consigue ganar - no las elecciones que el PSOE ya no se dedica a ganarlas - su particular contienda electoral con los podemitas.

Así que ya saben, paciencia y barajar. Otra no hay.
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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Albert Rivera le ve las orejitas al lobo


Ayer leí en la prensa digital una noticia que me sorprendió positivamente, raro en unos tiempos como estos que vivimos en los que cuando una noticia no es mala es porque es peor, pero a veces las fuerzas cósmicas se organizan para que podamos leer algo bueno, lo que ciertamente se agradece. Tampoco vayan a pensar que es una noticia bomba, pero son de las que le reconcilian a uno con la vida.

Decía el titular: “Albert Rivera aparca la ofensiva contra el cupo vasco para facilitar el apoyo del PNV a Rajoy”. Una noticia sorprendente porque los de Ciudadanos habían hecho “casus belli” de la presunta colaboración entre el PNV y el PP. El mensaje lo dejó bien claro Villegas en su momento: Si el PP pacta con el PNV que no cuente con nosotros. Eran otros tiempos y los naranjitos estaban que la intemperancia se le caía de las manos, con ese cuidado estilo negociador que les caracterizaba, se dedicaban día sí y día también a ir colocando a la vista de todos, las sucesivas “líneas rojas” que iban creando entre ellos y los peperos.

Lo del PNV se podía entender, porque en aquellos momentos a Ciudadanos le convenía aislar todo lo posible al PP de cualquier socio al que se pudiera arrimar. Ellos preparaban su acercamiento a base de someter a los populares a un bombardeo mediático que perseguía prepararlos  para que fueran con el ánimo rendido a las conversaciones que pudieran surgir. A Ciudadanos le convenía que el PP se mantuviera sólo, sin nadie que quisiera negociar con ellos la Investidura y parte de su trabajo consistía en poner chinitas en los caminos por los que pudieran circular los de Mariano Rajoy.

Pero las cosas han cambiado, llegó la Investidura y el PP contó con el apoyo de CC y C,s, que cambiaron su abstención técnica por el “Sí” aunque ya en la segunda vuelta Albert Rivera nos advirtió para que nadie se equivocara, que su pacto con el PP perdería su virtualidad en cuanto acabara la Investidura. No tuvo la decencia ni siquiera de esperar al día siguiente, se dio el gustazo de anunciarlo en el Congreso y con todos los focos puestos sobre su persona.

Luego la vida que como todo el mundo sabe, fluye y por eso es un elemento cambiante, se encarga de complicar la vida a unos y favorecer a otros y los que algún momento se han dado el gustazo, tiene que entrar por el camino de la humildad y el silencio. Los modernos nos hablan del karma y cómo ese fenómeno regula el premio y el castigo y los que somos ya viejos y a los que no nos ha alcanzado la moda de la espiritualidad asiática,  nos conformamos advirtiendo que no hay que escupir hacia el cielo, que a los que hacen eso, todos sabemos  lo que les sucede.

Pero la vida y sobre todo las encuestas han hecho reflexionar a Albert Rivera, que a sabiendas que en unas terceras elecciones no se iba a comer un colín, ha decidido apoyar la investidura de Rajoy y guardar silencio sobre el Concierto Vasco, para facilitar el apoyo del PNV al PP, que dejaría a Rajoy a un diputado de la mayoría absoluta.

La vida es como es y unas veces marchas cómodamente y a favor de viento y en un pis pas se revuelven las cosas y te encuentras metido en un fregado que te deja sin capacidad de reacción. La intención de voto para esas terceras elecciones, la incapacidad para fidelizar a su parroquia - Albert es el que peor mantiene a sus votantes – los previsibles malos resultados naranjitos en las elecciones gallegas y vascas y sobre todo la posibilidad de que los votos del PP hagan lendakari a Urkullu, le han hecho reflexionar y sobre todo cambiar de actitud, lo que es de agradecer.

Llevaban mucho tiempo dedicados con entusiasmo a ese deporte tan divertido de darle cera a los populares en cualquier ocasión que encontraran, el PP tuvo que tascar el freno en muchas ocasiones, pero ahora en la campaña gallega los peperos se han soltado el pelo y le han cantado la gallina a C,s., lo que denota claramente que en Génova saben que ante el peligro de terminar en otras elecciones, los de C,s sólo tienen dos caminos, mantener su pacto con el PP o hacerlo con Sánchez y Podemos y a eso no se van a atrever, porque serán lo que quieran ser, pero de tontos no tienen un pelo y lo cierto es que a nadie, salvo  a Pedro Sánchez y los suyos, les puede apetecer un suicidio colectivo.

Así que se tragarán lo del Concierto en aras de no “ser un obstáculo para la gobernabilidad”. Sus partidarios de la necesidad harán virtud y jalearán la decisión alabando el sentido de Estado del niño Rivera y sus dotes de estadista, lo que resulta comprensible, al fin y a la postre quien no se consuela es porque no quiere.

A mi sin embargo, que quieren que les diga, me parece que en Ciudadanos hay gente que se maneja bien con las encuestas y han decidido que mejor tragar que liarla. Vamos que le han visto las orejitas y hasta los colmillos al lobo en las cifras de la demoscopia. 

Me parece bien su prudencia, de fiar no son, pero al menos que sean prudentes. Que arrepentidos los quiere el Señor.

martes, 20 de septiembre de 2016

A Susana Díaz le falta pegada y a Pedro Sánchez le sobra cinismo

Lo del PSOE lleva un camino bastante más peligroso de lo que a primera vista pudiera parecer, ya sé que mucha gente opina que la situación del PSOE ha entrado ya en fase catastrófica, pero lo que por ahora hay,  no va a ser nada para lo que le pudiera llegar a suceder. Desde una escisión si Pedro Sánchez tira por la calle de en medio y pacta con los independentistas, apoyándose en el cheque en blanco que le daría la militancia, la parte de militancia que vota estas cosas que conste; a un desastre electoral cuasi definitivo si se atreven a ir a unas terceras elecciones.

Todo parece estar parado esperando el veredicto de los dioses el 25S, pero tras esa especie de tregua, que nada tiene de olímpica, subyace una realidad que está al rojo vivo y que puede reventar cuándo y por donde menos se lo esperen los contendientes de la mortal lucha interna que se lleva a cabo en el partido socialista.

Por un lado está Susana Díaz, que lleva demasiado tiempo amagando sin ponerse decididamente al frente de las baronías que se oponen al bloqueo de Pedro Sánchez. Está haciendo bueno eso de que quien amenaza y no pega, como tonto se queda. Y ahora que por fin había decidido dar un paso al frente y salir a la palestra a cuenta de la defensa que hizo de Fernández Vara, ha tenido la mala suerte que esa acción coincidiera con el escándalo suscitado por la petición de la Fiscalía Anticorrupción contra Cháves y Griñán, lo que no ha favorecido su causa.

Susana Díaz tiene grandes problemas para intentar el “salto” a Madrid, en primer lugar no cuenta en Andalucía con un heredero en condiciones, por otra parte quizás haya que recordar una afirmación que hizo Rivera advirtiendo que si Susana se iba a Madrid, en ese mismo momento el pacto C,s-PSA que sustenta al gobierno de la Junta desaparecía; luego está el detallito del caso de los “cursos de Formación” que tiene su aquél. Debe por tanto ser muy prudente, en todo caso puede aspirar a la Secretaría General pero no a ser la candidata nacional del PSOE. ¿Qué son temas que tienen solución? En esta vida todo tiene solución salvo la muerte, por lo tanto no lo voy a discutir, pero convendrán conmigo que salir a pelear con una mano atada a la espalda, no parece lo mejor, si uno se enfrenta a un rival duro y desesperado.

En Ferraz ya le están preparando la envolvente, una maniobra con la que el “equipo del Secretario General” conseguirá matar dos pájaros de un tiro. Ya han puesto en marcha la campaña que acusa a Susana de torpedear las campañas gallegas y vascas, buscando el desastre electoral al objeto de hacerse con la cabeza de Pedro Sánchez.

Dicen textualmente en Ferraz: “Estamos haciendo una media de cuatro actos diarios en Galicia, recorriendo muchos kilómetros. Habíamos tenido dos semanas francamente buenas: el discurso potente de la investidura, luego el lío de Soria, la crisis de Podemos, alguna encuesta afianzando la posición de Pedro como líder del partido, después salió lo de Rita… Y sin embargo, de repente, cuanto teníamos el viento a favor, irrumpió esta ofensiva contra Pedro”.

Así que ya saben, según afirman a Pedro Sánchez y a su equipo lo de las elecciones gallegas y vascas les iba de miedo, tenían a los votantes comiendo de su mano hasta que Susana abrió la boca. Lo que afirma Ferraz resulta deleznable, se apuntan como extraordinario el hecho de estar haciendo campaña, como hace todo el mundo; explican que tenían a la gente muy convencida gracias “al discurso potente de la investidura”. ¿De verdad quieren hacer creer que algún ciudadano español, se acuerda de qué es lo que dijo Sánchez en el debate de Investidura? La crisis de Podemos, lo de Soria o lo de Rita son un conjunto de sucesos que se traducían invariablemente en las encuestas desde hace tres semanas en fracaso en Galicia y desastre monumental en el País Vasco.

Pero bueno ya se han buscado una excusa para la noche del 25 S, la derrota tendrá una responsable, Susana Díaz que dicen se ha cargado la estrategia electoral del PSOE. En el fondo a Pedro Sánchez le importan un pimiento los resultados de las elecciones, el 20 D cosechó el peor resultado de la historia socialista y su conclusión fue que habían hecho historia. El 26J empeoró resultados y se llevó otro revolcón de los de órdago a la grande y celebro el triunfo sobre UP. El 25S nos contará la milonga que le parezca y me temo mucho que el PSOE no se atreverá a descabezarlo y volveremos a ver si pacta con los independentistas apoyado por la consulta a su militancia (No llegan a 190.000 ciudadanos, que conste) si el Comité Federal será capaz de detenerlo o si al final van a terceras elecciones.

Y Susana Díaz refunfuñará, pero no hará nada y nada harán los barones rebeldes que colocados en la postura del mandril sumiso, esperaran el dulce castigo de su bien amado líder.

lunes, 19 de septiembre de 2016

En el PSOE no se atreven con Sánchez y buscan quien lo elimine


He de suponer que los votantes y militantes socialistas, especialmente los sanchistas este domingo se habrán dedicado a la lectura del Marca y/o del As. No es que pretendan imitar a Rajoy, que ya saben ustedes lo bien que le ha venido electoralmente hablando, esa falsa imagen creada por las terminales mediáticas socialistas de lector exclusivo del Marca. 

Pero es que  siendo socialista si uno  repasaba los titulares de la prensa nacional y era de los que todavía tenía dudas del desastre que se le avecina al PSOE y espero que ya por el mismo precio a su secretario general, si le echó un vistazo al País, El Mundo, ABC o La Razón debió comprender perfectamente cómo se sintió Boabdil el Chico, cuando se dio cuenta que independientemente de lo que le contaran sus cortesanos, estaba listo de papeles y le tocaba tomar el olivo y salir arreando en dirección a Marruecos.

Titulaba El País: “Feijóo lograría una amplia mayoría absoluta y En Marea rebasaría al PSOE”, pero veamos lo que dicen otros medios menos inclinados a combatir a los socialistas, porque en las redes ha comenzado una campaña, que nace de un argumentario socialista, en el que acusan al País de favorecer al PP, vamos que los de Cebrián se han transformado en una mala copia del extinto “Alcázar”, vivir para ver.

El Mundo decía: “Urkullu se consolida y podrá gobernar con el PSOE o el PP” y “Feijóo revalidará la mayoría absoluta sin sufrir ningún desgaste”. Vayamos a La Razón que titulaba: “Sánchez arrastra al PSOE a su mínimo histórico” y como estos de derechas son unos bordes metía el dedo en la herida para subtitular: “El PSOE se enfrenta a otra debacle en las urnas: sufre el “sorpasso” de En Marea en Galicia y perdería casi la mitad de escaños en el País Vasco. Y en ABC: “El PP consolida su mayoría en Galicia con un PSOE hundido” y hablando de las vascas “El PNV sube pero necesitará pactar con el PSE o el PP”. 

Un panorama apocalíptico agravado por un asunto con el que igual no contaban los de Ferraz, los votos del PP muy probablemente van a ser necesarios para que Urkullu sea lendakari. A pesar de todo esto y muchas cosas más, parece que el PSOE, impasible el ademán, ha decidido parafrasear una vieja canción de marcha de la OJE, cuya letra han modificado para la ocasión y que se ajusta muy bien a su triste realidad. Dice así:

Prietas las filas
recias, marciales,
nuestros votantes van
cara al desastre
que nos ofrecen
Pedro Sánchez y  Ferraz

Las tan esperadas votaciones del 25S probablemente vayan a ser para los socialistas como el amable numerito que los sioux le montaron a Custer, con Pedro Sánchez en el papel del visionario yanqui, César Luena de cornetín de órdenes y Antonio Hernando ondeando el guion del VII de la caballería yanqui y pare usted de contar, porque la noche de las elecciones,  de confirmarse los vaticinios, las ausencias van a ser clamorosas. Un velatorio de tercera con Pedro Sánchez intentando salvar los muebles y recibiendo los pésames y consolencias de los presentes.

Ante el deleznable espectáculo organizado en el PSOE por el “equipo del Secretario general” y los barones - el que sea cofrade que coja su vela - no puedo por menos que preguntarme a qué viene tanto miedo a Pedro Sánchez. No puedo entender que la oposición interna no sea capaz de hacer frente al secretario general que dicen se está cargando al partido, porque mecanismos tienen a mano y abundantes. ¿Hay algo que asuste a los barones desobedientes? ¿Tienen motivos para callar? ¿Tiene Pedro Sánchez algún arma contra cada uno de ellos?  Si no es así, no se entiende como le permiten enterrar alegremente al partido socialista.

Y ya puestos ¿por dónde tienen cogida Griñán y Cháves a Susana Díaz? Conviene no olvidar que Susana es la heredera de Griñán, por lo que mal puede intentar afectar un desconocimiento de las cosas que se están substanciado en los juzgados. Tras la contundente  petición fiscal, se entiende muy mal esa defensa numantina, desesperada, advirtiendo que ninguno de los dos se ha enriquecido, cuestión baladí que ignoro, aunque si los investigaran a fondo igual nos llevábamos una sorpresa, pero habría que preguntar qué diferencia existe entre enriquecerse con dinero público o permitir que lo hagan otros, entre los que se cuentan, amigos, parientes, correligionarios y vaya usted a saber. Tampoco parece que se haya enriquecido Rita Barberá, nadie se ha atrevido ni a susurrarlo y ahí la tienen ustedes crucificada una y otra vez.

Bueno, vamos a lo nuestro, como los que en el PSOE pueden cepillarse por derecho a Pedro Sánchez no se atreven, están intentando que SM D. Felipe VI le ponga freno. Vamos que borbonee un poco, tampoco mucho, lo justito que en estas cuestiones conviene no exagerar. Se apoyan en el artículo 59 de la Constitución en el que se señala el papel de la Corona como “garante” de la unidad del Estado para pedir la intervención real. Vamos que pretenden que la Corona se meta en un jardín de los de aúpa para evitar que su secretario general organice un pacto con Podemos y los independentistas.

Se le ha tenido que ocurrir lo de ir al Rey  a un miembro de la cúpula socialista que debe estar en plena regresión a la infancia y ante su falta de cataplines para hacer frente a la cuestión, le van a pedir el obsequio a los Reyes Magos. ¿Qué los reyes son los padres? Pues al de España, que es el que cae más cerca.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Mostar 20 de abril 1993 (Cuarta entrega)




Como de costumbre en “Al sol de Fuerteventura” los domingos no hablamos de política. Vamos a dejar de lado la corrupción, los escándalos y los discursos sectarios En su lugar les ofrezco la cuarta entrega del relato que se titula  “Mostar 20 de abril de 1993”. Este relato es el primero de los quince que conforman  mi libro "Legionario en Bosnia 1993", en el que explico a mi manera, una serie de experiencias que tuve la oportunidad de vivir, junto a los hombres de la II sección de la compañía Austria, que encuadrados en la VIII bandera expedicionaria de La Legión, participamos en Bosnia de la misión encomendada a la AGT Canarias.

Esta entrega les permitiría hacerse una idea de lo que van a encontrar en el libro. Van a vivir con los componentes de mi sección, nuestro estreno en Bosnia. Acabábamos de llegar y en Mostar se lio la mundial entre musulmanes y croatas, hasta ese día aliados y a partir de ese momento enemigos acérrimos. Fue una experiencia impresionante, espero que les guste y les anime a adquirir el libro. Si así fuera les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazon.

Espero que sea así, aquí les dejo el texto:

… Mientras el capitán se dirigía a su BMR, me di la vuelta y le grité a Ávila que la gente embarcara y pusieran los motores en marcha. Instantáneamente escuché el rugido del motor de mi BMR, sonreí, como siempre el 1º Guerra había estado atento a la jugada; subí al blindado y luché con el casco de transmisiones hasta ponérmelo, miré  a la columna y pregunté a los Alfa si había novedad; todos los vehículos tenían el motor en marcha y estaban listos para partir, les ordené seguirme y que mantuvieran la distancia entre vehículos.

Por la línea interna ordené a Morales que siguiera al BMR del capitán, que se había puesto en marcha y avanzaba en nuestra dirección. Al pasar a mi altura vi al Capitán Romero hacerme gestos  para que lo siguiera, Morales movió el BMR y en el giro no se llevó por delante a tres musulmanes que estaban cuerpo a tierra en el costado de la carretera, porque Dios es grande. A pesar de los auriculares oí los gritos de los de la Armija que debían estar acordándose de nuestra parentela hasta la quinta generación como poco. Le grité a Morales que estuviera más atento y me aseguré que el resto de BMR,s me siguieran.

A bastante distancia pude ver al vehículo del capitán que giraba a su derecha, maldije entre dientes la prisa que siempre llevan los jefes y cuando iba a utilizar la radio para pedirle que aminorara la marcha me percaté que el blindado aminoraba la velocidad. Cuando llegué a la desviación, lo entendí, estábamos ante un puente que cruzaba el Neretva  y en su acceso los musulmanes tenían instalada una cosa entre barricada y barrera que permitía  solo el paso de un vehículo, Romero estaba casi detenido esperándonos.

Desde ambos lados del río se tiroteaban con un fuego no demasiado intenso de fusilería y alguna ráfaga de fusil ametrallador. A pesar de que había visto al pasar que los musulmanes, tenían RPG,s y ametralladoras, no las estaban usando y el fuego casi cesó cuando comenzamos a cruzar los soldaditos de UNPROFOR. Me pareció una buena señal, aunque a la vista de la nochecita que pasamos después, tengo que reconocer que como profeta no me hubiera ganado la vida.

Me aseguré que el BMR del 1º Arienza  que cerraba la columna hubiera pasado el puente y se lo comuniqué al capitán, tuve alguna dificultad porque Recena y su particular facundia radiofónica tenían la frecuencia ocupada, parecía que estaba recibiendo fuego y lo comunicaba extensa y detalladamente. Mientras tomaba nota de lo difícil que resulta mantener la disciplina en las transmisiones, me di cuenta de la terrible oscuridad que nos rodeaba,  nunca había estado en una ciudad en la que no luciera una sola luz y el resultado era impresionante.

Nos alejamos del puente por una vía paralela al río, desde la parte alta de Mostar y el monte Hum podía ver como los proyectiles trazadores buscaban sus blancos en el otro lado del río. Llegamos a  una avenida bastante ancha flanqueada por arbolado, la radio crepitó y Romero dio orden de hacer alto y  que permaneciéramos muy alerta.

A pesar de la casi total oscuridad divisé  al frente un coche pequeño de color blanco, que parecía un 127 o su copia bosnia. Se encontraba detenido en mitad de la calzada en el mismo sentido que llevábamos nosotros. El capitán informó que había un hombre en el interior del vehículo, que él iba a adelantar  al coche para cubrirlo por el frente, yo debería cubrir con dos blindados los costados del coche y comprobar si el ocupante estaba vivo.

Ordené  a Ávila que se acercara hasta el 127 por su derecha y que detuviera el BMR de manera que  lo protegiera y me dispuse a hacer lo mismo por el costado izquierdo. El sargento 1º que debía estar en modo “optimista antropológico” me preguntó si la maniobra era parte de un supuesto o era un caso real. No me dio tiempo a contestarle, de ello se encargó el hijo de mala madre del tirador de una MG que nos lanzó una larga ráfaga de advertencia por encima de nuestras cabezas, así que nada hubo que aclarar.

Me acerqué despacio, por aquello de que Morales no se llevara puesto el coche, le mandé hacer alto y por mucho empeño que puse no pude ver nada, el capitán había ordenado que no abandonáramos los vehículos así que encendí una linterna aunque no me hacía maldita la gracia, pero ya se sabe que cuando toca, toca y que además Dios protege a los tontos y por lo tanto yo no debía preocuparme demasiado. Por desgracia lo mismo le pasaba al ocupante del coche al que alguien le había quitado todas las preocupaciones reventándole literalmente la cabeza de un disparo. Iluminé el interior por si veía algún arma, no vi nada, excepto una mancha casi negra que ocupaba toda la pechera del pobre desgraciado al que al parecer le habían metido unos cuantos tiros por el cristal delantero.

Se lo comuniqué al capitán y como nada podíamos hacer por él se puso en marcha y sin tener ningún tropiezo reseñable  más allá de algún que otro mosqueo a cuenta de disparos que se producían a nuestro paso, aunque todavía no habíamos recibido ningún impacto en los blindados, circulando por unas calles invadidas de una oscuridad casi absoluta nos plantamos ante un edifico de al menos siete plantas en el que la Armija tenía su cuartel general en la zona croata de Mostar. Montamos el cirio correspondiente, entre que llegamos, colocamos los vehículos en una posición adecuada y montamos un servicio de seguridad  medio decente.

El capitán me indicó que teníamos que asistir una reunión importante, le pedí me concediera un minuto y reuní a los jefes de pelotón, les ordené que procuraran que la gente durmiera por turnos, que orinaran, comieran algo, llenaran las cantimploras y que no se confiaran bajo ningún concepto. Pregunté por los legionarios y me dijeron que estaban perfectos y con ganas de intervenir. Miré a la puerta y allí estaba el capitán Romero, esperándome pacientemente.

Le dejé el cetme a Guerra y mientras se desataba un feroz tiroteo que venía de la parte del río, más al norte del puente que habíamos cruzado, subí los escalones de dos en dos. Con el capitán se encontraba el teniente Castro de mi Tercio, un tipo simpático y alegre, que dominaba el inglés y a cuenta de eso terminó de oficial de enlace en la misión y allí estaba llevando a cabo su labor.

Los de la Armija que estaban de guardia nos miraron atentos, desde luego no había simpatía alguna en sus rostros. Seguí a mi capitán que entró en un pasillo que terminaba en una escalera que bajaba a un sótano que estaba perfectamente iluminado. En él estaba el general sueco, no recuerdo bien su nombre, me parece que era Pellman, acompañado por un capitán que llevaba un ordenador portátil y un sargento que supongo que a falta de otra cosa que hacer se ocupaba de  ponerle y quitarle el chaquetón al general.

Estaban de pie esperándonos. En la habitación se encontraban, separados por una gran mesa de reuniones, dos militares, uno del HVO y otro con la escarapela de la Armija, que por su aspecto tenían que estar en la parte alta del escalafón, dos acompañantes con pinta de escoltas  flanqueaban a cada uno. No llevaban armas largas, sí lucían pistolas al cinto y pude ver que uno de los croatas tenía un bulto en el bolsillo lateral del pantalón, que me hubiera jugado la vida a que era una granada de mano y seguro que no la  hubiera perdido.

Pellman se acercó a la mesa que ocupaba casi toda la sala y nos señaló el lugar que debíamos ocupar. Estaba serio, pero parecía sereno. Con pocas palabras, secamente, situó a su izquierda al musulmán y a la derecha al croata, ambos tomaron asiento acompañados de sus respectivas escoltas. A continuación, separado de los del HVO por una silla vacía hizo sentar al capitán Romero y a Castro y a mí nos señaló los asientos que estaban frente a nuestro capitán. Castro me susurró que los jefazos bosnios eran los generales al mando de las fuerzas del HVO y la Armija  que hasta hacía unas horas eran aliadas y ahora andaban a tiros por toda la ciudad. El capitán sueco tras colocar el portátil sobre la mesa se hizo con una silla y se sentó detrás del general ligeramente a su izquierda. El sargento continuó de pie cuidando el chaquetón del general.

Éste en inglés presentó  a los asistentes, terminada la presentación se sentó y comenzó un discurso que poco a poco fue subiendo de tono y degeneró en bronca monumental, subrayada por una serie de puñetazos sobre la mesa. A estas alturas, ya saben los que siguen esta serie, que yo de inglés ando mal, tirando a peor, pero Castro, que en eso andaba sobrado, me iba comentando el discurso entre asombrado y preocupado, porque el sueco que debía tener una buena dosis de sangre vikinga, pero de vikingo sanguinario y bronqueras, estaba desatado y hasta yo, que no comprendo gran cosa de inglés, me sobresalté cuando escuché con claridad como insultaba a los generales.

El general les ordenaba que pararan los enfrentamientos y los amenazaba como si estuviera sentado en el PC de UNPROFOR y no en un sótano controlado por la Armija. El capitán Romero asistía impávido al broncón como si estuviera en una educada reunión internacional aunque lo del general era de una imprudencia y falta de tacto difícilmente soportable.

Cuando al sueco se le fue terminando el fuelle les tocó el turno a los naturales del país los  dos generales protestaron y discutieron acaloradamente mientras se acusaban mutuamente de haber iniciado el jaleo. Resultaba evidente que se conocían muy bien y tenías muchas cuentas pendientes que ajustar.

Al final se pusieron de acuerdo y comenzaron a discutir más calmados aunque con algún arrebato puntual del vikingo, al que todavía le quedaban ganas de abroncar a los contendientes. Por fin decidieron que mi sección saliera a patrullar, acompañado de un oficial del HVO, otro de la Armija y el teniente Castro que me haría de intérprete, con la tarea de convencer a los contendientes para que iniciaran un alto el fuego y se retiraran a sus acuartelamientos. Así me lo comunicó mi capitán, a mí se me vino medio mundo encima pero dije  lo que tocaba, es decir eso tan socorrido de: A la orden, pero que procurara que el croata de la granada de mano no viniera a la agradable excursión que se planeaba o al menos que dejara el artefacto a su compañero.

Me levanté, Pellman me hizo un gesto con la mano y me largó un discurso sobre la gran responsabilidad que tenía y la confianza que depositaba en mis subordinados y en mi persona. Personalmente no estaba para discursos y no me hacía ni puñetera falta que me recordara la responsabilidad que tenía. El sueco me dio una orden que me dejó turulato, me dijo que si recibía fuego que contestara con toda la potencia de fuego de mi unidad y que le llevara las bajas hasta él. La orden del sueco contravenía todas y cada una de las reglas de enfrentamiento que habíamos recibido. Miré discretamente a mi capitán, que con un levísimo encogimiento de hombros me dijo muchas cosas, eso sí, sin abrir la boca.

Pellman, que parecía haber recuperado la paz interior se incorporó, me dio la mano, sonrió y me dijo con sonrisa de conejo, poniendo énfasis en la frase: Tengan mucho cuidado ahí fuera, lo que me transportó a la serie de Canción triste de Hill Street. No sabía de qué iba, pero era raro de cojones, eso tenía que ser  o es que los generales suecos eran muy distintos a los que yo conocía hasta la fecha.

Me volví hacia “mis invitados” a los que no veía muy animados ante la tarea que nos esperaba, el croata parecía algo mustio a cuenta de la pérdida de su granada de mano. Sonreí a Castro y le dije, vámonos colega tenemos una guerra que parar...

Pero eso ya se lo cuento el próximo domingo si aún les quedan ganas de saber cómo terminó aquella noche.


Pies de las fotografías 

1.- El A-21 con su tripulación. Sentado en la escotilla del conductor el CL Morales
2.- El Cabo 1º Arienza Santos comprobando los efectos de la metralla en su BMR
3.- El letrero advertía a los transeúntes: ¡Atención francotirador!
4.- El Cabo 1º Guerra y un servidor tomando un café.