miércoles, 14 de diciembre de 2016

Podemos no puede esconder su raíz venezolana

                                                                                                                                ( Imagen de Raúl Arias)

Cuando llegue el Vistalegre II ¿Cómo se llevaran Iglesias y Errejón?


Todos sabemos que nombrarle Venezuela a los podemitas viene a ser como mentarles la madre, basta mencionar el país caribeño y el podemita de turno, sólo o en compañía de otros, te monta la mundial. Una reacción poco congruente y difícil de justificar, porque pocos, por no decir ninguno de los españoles, ignora la íntima relación que Iglesias, Errejón, Monedero y muchos de los que hoy mandan en Podemos sostuvieron con el régimen del gorila rojo - al que no le guste que el eche azúcar – y con su heredero Maduro. Relaciones de admiración, cariño mutuo, profesionales y políticas que les proporcionaron unas ganancias muy considerables, eso sin contar el dinero que vino de las Américas venezolanas y terminó en aquella fundación que daba cobijo a los hoy dirigentes podemitas y de la  que nunca más se supo.

Pero lo que delata su profunda raíz venezolana es su amor por los culebrones y por la facilidad que tienen para montarte una telenovela de 537.216 capítulos - con sus buenos y sus malos, rubias peligrosas y morenas agresivas, huidos, liquidados, traidores, insultos y peleas - a cuenta de la organización de un simple congreso, que eso es y no otra cosa lo del Vistalegre II, que a cada día que pasa ofrece más carnaza a sus adversarios y sobre todo temas para llenar las páginas y las pantallas de los medios de comunicación.

No me digan que exagero, que puestos a hablar de congresos difíciles de organizar, ahí tienen ustedes el del PSOE que también se las trae, pero en cuanto a escabechinas internas, decapitaciones políticas y declaraciones cargadas de mala leche no tiene ni punto de comparación con la batalla que amenaza convertirse en guerra civil del Vistalegre II de Podemos, que demuestra que donde se encuentran más a gusto los populistas es en la algarada, el insulto y la amenaza, aunque haya que hacerlo contra sus propios correligionarios.

Que tiene que ser eso y no otra cosa, porque si alguien se toma la molestia de averiguar qué es lo que tiene tan encabronadas a las huestes podemitas en relación con su congreso nacional, resulta que no existen diferencias apreciables en lo que hace referencia a la organización de Podemos como partido, que en eso, quizás sea porque les importe una higa lo de la organización, no existen diferencias apreciables.

Sobre el liderazgo, si uno atiende a las declaraciones de los interesados en el asunto, aunque ya se sabe que fiar de palabra de político tiene sus riesgos, no es el problema, porque no se discute el liderazgo de Pablo Iglesias, aunque los mal pensados digan y con razón, que ahora mismo no es el momento, pero que en Podemos ya hay mucho cargo orgánico y público que le tiene muchísimas ganas a Iglesias y a su corte de paniaguados entre los que destacan con luz propia Irene Montero, Pablo Echenique, Rafa Mayoral, Juanma del Olmo y Juan Carlos Monedero, que aunque éste último esté algo apartado, parece que se aburre y si hace falta se apunta a un bombardeo y hoy por hoy está con Iglesias repartiendo leña a los errejonistas.

En realidad difieren únicamente en la táctica y la estrategia a utilizar para hacerse con el poder y me dirá alguno, es que eso es lo que precisamente se discute en todos los Congresos y no seré yo quien discuta esa afirmación, pero me parece que no me he explicado bien. Los podemitas no discuten, al menos en teoría, los medios para hacerse con los resortes del poder en Podemos, sino la estrategia a seguir para hacerse con el poder en España, que es cosa bien distinta.

Iglesias y Errejón difieren en esa lucha en casi todo, desde cómo quieren hacerse visibles a la opinión pública como partido relevante y merecedor de ser votado por un amplio espectro de ciudadanos y ese es un aspecto no menor, porque marca el devenir de la organización y su éxito o fracaso. 

Iglesias entiende que lo de  estar en las instituciones está bien, pero que el trabajo de oposición hay que hacerlo en la calle. Una política de gestos y algaradas que los tenga todo el día en las primeras de la prensa de papel, abriendo noticiarios televisivos y copando tertulias como en sus mejores tiempos. Iglesias quiere tejer una alianza con los elementos -okupas, izquierda radical, antisistemas varios - que en España se dedican "profesionalmente"  a lo de las manifestaciones para alcanzar lo que él llama el “poder popular” y al trabajo parlamentario que lo vayan peinando.

Por el contrario Errejón entiende que el papel de la oposición se basa en el trabajo parlamentario y en ese sentido Podemos debe llevar a cabo una labor en el Congreso de los Diputados que demuestre urbi et orbi que los podemitas son muy capaces de cambiar las cosas y de llevar a cabo una oposición como todo el mundo entiende el concepto, es decir a través del trabajo legislativo y el del control al gobierno y los pactos que en ese ámbito se puedan conseguir.

En otro orden de cosas, Iglesias considera como enemigos naturales de su organización a PP, PSOE y C,s, mientras Errejón pretende apostar por una política de acuerdos con la izquierda parlamentaria que convenza a muchísimos ex votantes del PSOE, que hoy se quedan en casa, en lugar de votar a Podemos. Propugna una política de mano tendida en lugar de la pelea que propone Iglesias, con la que piensa podrá hacerse con esos votos que el PSOE ha ido perdiendo en su particular podemización.

Y ya por finalizar en lo que se refiere a objetivos, tampoco concuerdan,  Iglesias se propone acabar con el gobierno del PP y ya de paso cargarse “…un modelo político identificado con el régimen del 78 y sus partidos asociados”, mientras Errejón supongo que guarda ese ataque al régimen del 78 para más tarde, cuando sea prudente descararse y mientras tanto se propone presentar a Podemos como un partido que pretende gobernar, dentro de las normas que marca nuestra democracia parlamentaria.

Supongo que ganará Iglesias, pero si en el Vistalegre II permiten votar por separado las propuestas políticas y las listas que las propugnan, igual Errejón le da un susto a Pablo, como sucediera en Madrid, donde Maestre le ganó a Espinar la votación sobre los documentos políticos. Por eso que me parece votarán conjuntamente listas y documentos, lo que no dejaría de ser una cacicada, nada raro en Podemos, si consideramos que en España estamos muy acostumbrados a la figura del cacique y en Venezuela también y no me refiero a los  caciques indígenas, me refiero a los politicastros chavistas, que el virus caciquil, por desgracia, forma parte importante de la herencia española en la América hispana.

Mientras llega el día del congreso, seguiremos con los enfrentamientos, las cartas de amor y también de desamor, las filtraciones, las caídas y liquidaciones políticas de los errejonistas, que a los de Podemos les va más una bronca que a un tonto una gorra a cuadros.

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Hoy qué les cuento? Pues una de congresos


Los partidos políticos llevan doce meses extremadamente complicados, el pasado 20D, el martes que viene hará un año, tuvimos unas Elecciones Generales que se saldaron, por las cuestiones que todos tenemos presentes, con otra cita con las urnas el 26J y no estamos hoy en plena campaña  electoral para ir a elecciones el 18D, porque de milagro y casi en el tiempo de descuento Mariano Rajoy consiguió su investidura, asunto que se saldó con la decapitación política de Pedro Sánchez, follón sobresaliente entre otros muchos follones de menor cuantía.

Ahora parece que la política parlamentaria atraviesa un momento de cierta calma, los acuerdos tomados entre populares y socialistas en el Congreso demuestran que el PSOE ha decidido llevar a cabo una oposición inteligente, sobre todo porque con su postura evita la posibilidad de que Rajoy de no contar con el apoyo de Ferraz y ante la imposibilidad de gobernar, disolviera Cortes el próximo mes de mayo y convocara elecciones para el mes de junio, situación que no pueden permitirse, porque el partido socialista no puede ir a las urnas, sin líder, sin programa y con el partido profundamente dividido.

Claro que todavía queda lo de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, pero parece que dicho con toda la prudencia del mundo, ese asunto el gobierno de Mariano Rajoy lo tiene controlado. El PP a pesar de las complicaciones sufridas a lo largo del año, puede presumir de haber hecho los deberes y con buena nota. Ganó dos elecciones seguidas, consiguió la investidura a la segunda, ha demostrado que puede gobernar en minoría y como guinda del pastel, de manera reflexiva convocó su XVIII Congreso Nacional que se celebrará los días 10, 11, y 12 del próximo mes de febrero. 

Decisión que se tomó por aquello del “por si acaso” y como aviso a navegantes. Rajoy no se podía permitir ir a unas elecciones, si tenía que tomar la decisión de convocarlas, sin pasar antes por su particular proceso congresual y así con calma y con tiempo lo dispuso hace meses y todo el mundo, cuando se hizo pública la convocatoria, comprendió que si tenía que convocar elecciones para junio, no le iba a temblar el pulso.

Por tanto un Congreso tranquilo, organizado, en el que se supone  se rejuvenecerán las caras que lucen hoy en lo más alto del organigrama de los peperos y la máxima duda pudiera ser si Cospedal repetirá como Secretaria General del PP, que yo creo que no. Es muy cierto que los populares en la línea de democratizar al máximo su congreso, dentro de un orden que quede claro, han adoptado dos medidas que me parecen prudentes. Siguen negándose a aceptar el modelo de primarias, que no se yo porqué se empeñan los socialistas que todo el mundo copie su modelo, que tan malos resultados les ha dado, pero sin embargo han tomado dos medidas francamente  democratizadoras.

Para ser candidato a la presidencia del PP bastarán cien avales, lo que comparado con las cifras que se exigen por ejemplo en el PSOE, que rondan el 5% de la militancia, me parece mucho más accesible y por tanto, sin demagogia, ni florituras sectaristas, mucho más democrático. Por otra parte los compromisarios que asistan al Congreso, será elegidos por elección directa en cada una de las sedes populares, no será democracia directa al estilo de la que vende la izquierda, pero sí medidas que democratizan el proceso, que al fin y al cabo cada uno tiene su estilo y su clientela.

Los del PSOE tienen con su XXXIX Congreso Federal  liada una de órdago a la grande. Es muy cierto que de forma acertada el PSOE parece que está buscando primero desarrollar el marco político del que surja su programa y sus mensajes, antes que intentar buscar a un líder, de esos que se espera que lleguen con la varita mágica en la mano; pero por ahora en la Gestora no saben, y si lo saben se lo callan, ni cuando lo van a convocar ni para qué fecha. Se habla del mes de junio de 2017, a mí me parece que tiene muchas más posibilidades de celebrarse en el mes de septiembre, pero Dios dirá.

Por ahora el jaleo principal, a la espera que se desate la batalla final, está en lo de las celebérrimas primarias y ahí está el PSOE  algo liado. Hay gente, como Susana Díaz, que pretende que las primarias a Secretario General, que hasta la fecha como es lógico estaban cerradas a todos aquellos que no fueran militantes socialistas, esta vez se abran a los simpatizantes, propuesta que me parece imposible de sostener por razones obvias. Otros hay que defienden las primarias de siempre y en la Gestora prudentemente, susurrando y con la boca chica comienzan a hablar de “ponderar” el voto de la militancia. Están buscando un procedimiento que les permita mantener las primarias, pero recortando el poder de la militancia, vamos un sí pero no de los de toda la vida en el PSOE; aunque hay que decirlo, en cuanto lo intenten poner en marcha les van a montar la mundial.

Ciudadanos, ya se sabe cómo son ellos, aunque tienen problemas, van de cara a su Asamblea General que dicen celebrarán también en Febrero, sin demasiado ruido. La militancia está inquieta, en Cataluña Arrimadas la está liando y Carolina Punset medita si le hace un pie agua a Rivera y se presenta como alternativa; pero como digo vamos a un congreso en el que no creo que haya demasiados problemas, porque en el fondo poco hay que repartir y además la gente de Ciudadanos son muy distinguidos como para liarse a puñaladas por una asamblea de nada, por lo tanto mucho discurso, mucha mercadotecnia, sonrisas a troche y moche y triunfo de Rivera.

Y en Podemos para qué les cuento la que tienen liada con lo del Vistalegre II,  que van a terminar por salir en la página de sucesos en lugar de hacerlo en los editoriales políticos. Pero les pasa lo mismo que a Ciudadanos, su asamblea refleja perfectamente como son los podemitas, incapaces de acordar algo sin cortar cabezas y montar broncas y en eso están. Hasta que lleguen mejores momentos, tendrán que conformarse con liquidar a los "enemigos internos" y a ello se dedican con entusiasmo.

Así está el panorama congresual de los cuatro partidos más importantes del panorama nacional, no es que sea cuestión importante, pero de algo hay que hablar y entre el acueducto y esta especie de “pax romana” que ha impuesto Rajoy con su demostrado amor por el diálogo y el acuerdo, tampoco es que haya mucho más que comentar.

Así que mañana será otro día, si Dios quiere.

lunes, 12 de diciembre de 2016

La Constitución y el fervor reformista de Ciudadanos y PSOE


Resulta llamativo como los dos partidos políticos que más dificultades tienen para transmitir su mensaje a la opinión pública, estén empeñados en vender la reforma de la Constitución presentándola como una demanda urgente de todos los españoles, que, por lo que dicen tanto los de Ciudadanos como los del PSOE, estamos que no vivimos pendientes de que se resuelva nuestro más grave problema, que no es el paro, ni la situación económica, ni la corrupción, lo que resulta prioritario, lo que más preocupa a los españoles si hacemos caso a socialistas y naranjitos, es la santísima reforma de la Constitución.

El hecho de que a los españoles en el fondo y en la superficie lo de la reforma constitucional les parezca un asunto absolutamente alejado de sus intereses más urgentes y que la Carta Magna y su reforma interesen al electorado tanto como el estudio de las influencias de los relatos tradicionales persas en la redacción del Quijote, no es óbice para el interés que ponen en la reforma los de Rivera y Ferraz, porque si a falta de pan, buenas son las tortas, a falta de un mensaje político coherente, con contenido y bien construido, bien vale entretener al votante con una mala historia sobre la reforma constitucional.

Asunto que sólo interesa, a los que huérfanos de mensaje que vender a los españoles hasta que lo construyan, como es el caso del PSOE y también a los de Ciudadanos, dueños y víctimas de un evanescente mensaje de centro, que está muy bien para las campañas electorales y las tertulias políticas pero que a la hora de la verdad, todo el mundo sabe que el centro político es como el agua, incoloro, inodoro e insípido y que no contentos con cargar con ese defecto de origen, los naranjitos ahora se encuentran sin posibilidad de pontificar sobre el recurrente argumento de la corrupción del PP, sobre todo porque han pactado con ellos, lo que les convertiría en cómplices de la supuesta deshonestidad pepera y para más INRI no encuentran a nadie con quien firmar un acuerdo importante o al menos  un pacto por irrelevante que éste fuera. Es por lo que se entiende perfectamente cuál es el motivo que empuja desesperadamente a socialistas y Ciudadanos a vender la reforma  constitucional como algo que resulta vital para el armónico desarrollo de la Nación.

Los del PSOE sufren una falta de autoestima que les crea un problema de inferioridad ante sus adversarios más peligrosos, los de UP y ese complejo lo  agrava la necesidad que tienen de afirmar su puesto como líderes a la oposición al PP.  “Oposición útil” la llaman, supongo que por oponerla al desastre que supone lo que hacen los de Iglesias, que han demostrado en el hemiciclo que son una calamidad para el trabajo parlamentario; pero ven empañada esa “ejecutoria” por la obligación que tienen de llegar a acuerdos con el gobierno de Rajoy en los que obtienen concesiones de los populares, lo que me parece bueno, pero ese complejo de inferioridad les obliga a algo más y ese plus lo pretenden obtener vendiendo su reforma constitucional.

Un error táctico si tenemos presente que en estos momentos en España el 65’5% de los ciudadanos parece no estar nada de acuerdo con la reforma socialista. El 37,7%  está a favor de mantener la situación tal y como se encuentra ahora mismo, un 9,7% quiere una reforma que asegure que el Estado recupere competencias que hoy son de las autonomías, el 18,5% estarían de acuerdo con que se eliminaran por completo éstas, el 9,3% no tiene muy claro lo que quiere y el 2,3% restante ni siquiera contesta. Por lo tanto vender la reforma que convertiría a España en un estado federal, como si se tratara del bálsamo de Fierabrás para nuestros problemas, choca con la voluntad de más del 65%  de los españoles, lo que sin duda embota el filo de la propuesta de Ferraz.

Ciudadanos por su parte sufre de siempre un desordenado apetito por estar en el candelero, se pirran por salir en las primeras planas y en las televisiones y si no pueden conseguirlo languidecen. Sufren, porque han perdido prácticamente toda la importancia que supuestamente tenían; para su desgracia la actitud negociadora del PSOE, ha transformado en irrelevante su apoyo. 

Lo decía el ministro de Educación y portavoz del Gobierno , Íñigo Méndez Vigo que en una entrevista explicaba el problema que están sufriendo con dolor los naranjitos: “Vamos a cumplir nuestros acuerdos. Pero hay que tener en cuenta que con Ciudadanos y con nuestros socios de investidura no tenemos la mayoría que hace falta en el Congreso para aprobar determinadas leyes, y hay que sumar a otros grupos.”

Así que sin nada de lo que poder presumir, muy perjudicados por una serie de problemas internos que empiezan a salir a la luz, que algunos justifican con el manido argumento de calificarlos como problemas de crecimiento - como si la falta de democracia interna, el personalismo de Rivera y su cúpula, la inexistencia de un mensaje más allá de los celebérrimos 150 puntos que ya de poco valen o el peligroso deslizamiento de Ciudadanos hacia el nacionalismo catalán que protagoniza Arrimadas en franca desobediencia a la voluntad de Rivera - se produjeran a cuenta de ese crecimiento del que presumen, pero que electoralmente no rinde beneficios.

Por eso están con la reforma de la Constitución, con “su” reforma, como si ellos pudieran imponerla, como si no tuvieran conciencia que los escaños que tienen no dan para nada o casi nada. Debieran reflexionar sobre la percepción que tienen los ciudadanos españoles sobre la necesidad de reformar la Constitución y ya de paso buscarse la vida y ser capaces de ofrecer algunas alternativas aceptables que se puedan aprobar en el actual Congreso de los Diputados.

Alguien tendrá que decirle al “nen Rivera”, que estas cosas las podrá hacer cuando consiga que los votantes le den una mayoría absoluta de los 3/5 de la Cámara, entonces podrá hacer lo que le dé la gana con la Constitución. Hoy por hoy lo que les toca es salir de la irrelevancia política en la que están sumidos, aportando cuestiones positivas para el interés general.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Lo mejor es enemigo de lo bueno. (Final)



Por fin llegó el domingo, no sé cuál será el motivo pero esta semana se me ha hecho interminable, será culpa del “acueducto”. Como ya saben ustedes, sobre todo si son lectores habituales, los domingos no hablamos aquí de política, es una  medida de higiene moral que creo que hay que mantener. Así que la política volverá a tener protagonismo en el blog, mañana lunes. Hoy les ofrezco el final  del relato  "Lo mejor es enemigo de lo bueno” que forma parte de mi libro “Legionario en Bosnia 1993”.

Unos hechos que sucedieron un día de misión en Mostar de lo más normal, un día más bien tranquilo que sin embargo terminó por mi culpa de una manera terrible que no podré olvidar jamás.
Espero que la lectura de esta entrega les anime a adquirir el libro. Si así fuera les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazon.

“Nos pusimos en marcha y nos encaminamos hacia el puente de Tito, un puente Bradley que suplía al de obra que había sido volado durante la guerra con los serbios. De hecho los únicos puentes existentes en aquellos momentos en la ciudad eran, el de Tito, una pasarela que utilizaban los musulmanes y el Stari Most, el viejo puente que daba nombre a la ciudad y al que todavía no habían destruido los croatas, que cuando les interesó no vacilaron ni un momento en cargarse una obra de siglos, cuyo significado como símbolo les molestaba.  Ya en las afueras de Mostar todavía estaba en servicio el llamado puente de Aviadores que también utilizábamos de vez en cuando.

Pasamos por el puente, con la precaución de que los  BMR lo cruzaran de uno en uno. Esa era una cautela de la que siempre nos advertía el capitán Romero, que nos machacaba una y otra vez, incansablemente diría yo, con el aviso. Así que, al menos en la Cía. Austria, todo el mundo sabía que  debíamos cruzar el puente de uno en uno e incluso la tropa recibía con cierto pitorreo el mensaje que en un día normalito podía repetirse, como poco, seis o siete veces.

Entramos en territorio musulmán y al llegar a la calle principal del barrio, torcimos a la izquierda para ir hasta el hospital. Todo parecía ir bien, pero no podíamos confiarnos. Los del HVO sabían casi inmediatamente si había vehículos de UNPROFOR en el hospital y si estaban de malhumor   largaban tres o cuatro salvas de mortero, con el fin de que supiéramos que nos tenían localizados, advertirnos que no les gustaba nada la visita y ya de paso sugerirnos sutilmente que ahuecáramos el ala a la mayor brevedad. El flujo de información entre las dos zonas era tan fluido y rápido, en uno y otro sentido, que realmente daba miedo.

Por eso no me hacía ninguna gracia ir al hospital, eran muchas ganas de jugar con la suerte, tampoco vayan a pensar que aquello era como jugar a la ruleta rusa, pero ya se sabe que tanto va el cántaro a la fuente que al final… y al final estaba mi gente. Cierto es que aparcábamos a cubierto de las armas de tiro tenso, pero si hablamos de fuego de morteros es distinto. Porque por mucho que nos situáramos pegados a la fachada trasera del hospital para que la edificación nos cubriera, si por casualidad los del HVO lograban colocar un par de granadas en el patio trasero del hospital, tal y como había sucedido alguna vez, la cosa no iba a tener ninguna gracia y ya para que les cuento si conseguían un impacto directo sobre algún vehículo.

Así que me prometí hacer una visita rápida a Milovic - se pusiera como se pusiera y me contara lo que me contara - para no dejar a mi gente a merced de los tiradores de los morteros del HVO, que afortunadamente no debían ser demasiado buenos teniendo en cuenta los pocos blancos que conseguían. Pero la fortuna es cambiante y no merecía la pena correr riesgos innecesarios, personalmente creía que con que afrontáramos los necesarios, teníamos  más que suficiente.

Por radio le recordé a Ávila, las medidas de precaución, que en eso todos éramos hasta pesados. Me pasaba a mí con el capitán Romero,  a los jefes de pelotón conmigo y  a los legías con los tirillas y el sargento 1º. Todos temíamos que se produjera una imprudencia y a consecuencia de ella  tuviéramos alguna baja. No hay nada que te dé seguridad absoluta en zona de guerra, pero al final uno se inclina a pensar que por dar la paliza, aunque uno resulte muy pesado, que no quede.

Le dije a Guerra lo mismo que me había escuchado decirle a Ávila por radio y le advertí que ante cualquier novedad me avisara inmediatamente. Bajé del vehículo y “Carmen” utilizó la portezuela que se abría cuando no se quería bajar el portón trasero. Cuando consiguió salir, recuperar el equilibrio y colocarse el casco en el lugar que se supone debe ocupar, entramos en el hospital.

Allí mismo estaba Milovic que se apresuró a saludarnos, le presenté a “Carmen” y enseguida puso en marcha su reconocida capacidad  de seducción y mientras charlaba y sonreía arrancó hacía el sótano que era la planta donde habitualmente nos recibía. Como me temía “Carmen” recibió el tratamiento completo, primero la seducción y luego el horror, ante el espectáculo dantesco que tuvimos que ver sin ninguna prisa.

Finalmente entramos en el cuarto en el que Milovic recibía, allí tenía el café que se apresuró a servir mientras nos pedía que tomáramos asiento. Sorbí de la taza, el café era bueno, estaba caliente y extremadamente dulce, tal y como les gustaba a ellos, me lo bebí de un sorbo y le pedí a “Carmen” que le trasladara a Milovic que el capitán Romero pasaría sobre las 20,00 horas para recoger las bombonas de oxígeno que tuviera vacías. Lo hizo y se enzarzaron en un largo cambio de impresiones que no podía tener que ver con las dichosas botellas. “Carmen” hacía demasiadas preguntas que el otro contestaba muy apasionadamente. Cuando acabaron, le ofrecí un cigarrillo al médico y un paquete de café. Sonrió agradecido, dio las gracias y guardó silencio mientras observaba fijamente a la intérprete.

“Carmen” me miró y empezó a contarme que el Dr. Milovic tenía una gran opinión sobre mí y que era por eso que se atrevía a pedirme un favor que me agradecería mientras viviera. Mentalmente me persigné, no sabía si Milovic era musulmán practicante o no, pero me pareció que persignarme en aquel hospital no iba a ser un gesto demasiado bien comprendido.

― ¿Qué quiere que haga?
― El doctor dice que no se lo pediría si no fuera porque están viviendo una situación desesperada. Están sin anestesia y tiene que operar con urgencia a dos niños
― “Carmen” ahórreme lo de los niños, que el doctor ya lo tiene muy usado conmigo y no cuela. ¿Qué es lo que quiere exactamente Milovic?
― Pues que nos acerquemos al hospital croata y allí una doctora amiga suya, nos prestará una botella de peróxido nitroso, la cogemos y se la traemos hasta aquí.

― Claro y yo soy el arzobispo de la Seo de Urgel ― La traductora no entendió lo del arzobispado pero me dio igual ― “Carmen” lo que nos está pidiendo el doctor es que vayamos hasta el hospital croata y nos traigamos por la cara una botella de anestesia y eso es un asunto que puede tener consecuencias muy graves.
La intérprete me miró y muy seria dijo ― Pues sí, así es.

La verdad es que me desarmó, si llega a intentar dorarme la píldora, ipso facto hubiera dicho que no y habríamos salido de allí haciendo fu como los gatos, pero me reconoció de frente la barbaridad que me proponía y me descolocó. Miré a Milovic y pude ver en su cara la angustia por la que estaba pasando, sabía que utilizaba sus trucos especiales para ablandarnos, pero me daba la impresión que realmente estaba desesperado.

Personalmente suponía, no quería profundizar demasiado en el asunto, que iba a pecar militarmente si me metía en ese asunto, pero mi otro yo, me dijo que tampoco era tan distinto lo de la anestesia y lo que la AGT había autorizado con las bombonas de oxígeno que recogería Romero en el hospital, así que si era pecado, que lo era, sería de los leves, incluso si lo pensaba bien, solamente una pequeña falta administrativa.

Resoplé, no sabía cómo pero me había decidido a hacerlo. La anestesia no iba a suponer una mejora en la capacidad militar de los musulmanes y  si el doctor en lugar de ser musulmán, fuera croata y la situación fuera justo la contraria, seguro que ayudaría a los croatas, Desde mi punto de vista eso demostraba mi neutralidad.  Le pregunté si la doctora era de confianza y “”Carmen” me confirmó que era musulmana y que estaba como muchos de sus compañeros  retenida por  los croatas, que andaban muy escasos de médicos.

― ¿“Carmen” usted sabe dónde encontrar a la doctora?
― Sí, la encontraremos en la segunda planta del hospital.
― ¿Cómo es de grande la botella de la anestesia?
― Me ha dicho el doctor que medirá sobre 1,40 metros.
― Pues dígale a Milovic que vamos para allí y que si todo sale bien en media hora estaremos de vuelta  con la anestesia.

Salimos. Mientras subía por las escaleras pensé en que como nos trincaran los croatas, lo íbamos a pasar mal, a la intérprete le iba a costar el trabajo y a mí, seguro que me mandaban para España y me iban a empapelar bien empapelado. Así estaban las cosas, pero si había decidido jugar, jugaría, al fin y al cabo lo tenía claro; si en La Legión decides, en uso de tu libertad individual saltarte las normas, si te pillan, pagas y aquí se acabó el problema.

Montamos en el BMR y nos pusimos en marcha, por la línea interna le pregunté a Morales si sabía dónde estaba el hospital croata, no lo sabía, pero cuando le expliqué que estaba al lado de una pizzería frente a la que estacionábamos con frecuencia, supo a qué edificio me refería. Mientras íbamos hacia allí, le expliqué a “Carmen” lo que íbamos a hacer. Entraríamos los dos y subiríamos a la segunda planta procurando dar las menores explicaciones posibles y sin dar demasiado el cante, cuando nos encontráramos con la doctora, recogeríamos la botella y saldríamos por dónde habíamos venido, sin prisa, pero sin detenernos para nada. En estas cosas, lo mejor es entrar y salir lo más rápidamente posible, pero con naturalidad, sin llamar demasiado la atención.

La intérprete me miraba y al final se arrancó ― Estoy muy contenta de que haya aceptado, soy croata, pero estos del HVO son unos hijos de puta.
Me eché a reír ― apoyo la moción ― le dije.
Callé porque estábamos llegando. Aparcamos en la acera casi en la misma esquina de la calle por la que se accedía a la entrada del hospital. Maldije entre dientes cuando vi a tres soldados del HVO que estaban frente a la entrada, supuse que en funciones de vigilancia. Me bajé del BMR, abrimos la portezuela trasera y le dije a Guerra que cuando saliera del hospital, vendría con una botella de anestesia y que la cargaríamos por allí rápidamente y en silencio.

El hospital tenía una de sus fachadas que daban a la avenida en la que estábamos aparcados, pero la entrada estaba en la calle que se abría perpendicularmente a la travesía en la que nos encontrábamos. La entrada daba a un jardín y girando a la izquierda había una especie de túnel en mitad del edificio con una puerta en cada uno de sus lados. Entramos en el túnel y por la puerta a nuestra derecha accedimos al hospital,  sin detenernos subimos andando a la segunda planta. Fue llegar al rellano y nos topamos casi de bruces con una mujer morena, guapa, de unos cuarenta años que evidentemente nos estaba esperando y saludó en croata. Miré a “Carmen” que habló unos segundos con ella y me confirmó que era la doctora, cambiaron unas frases y la doctora abrió la puerta de un cuarto de limpieza en el que destacaba la presencia de una botella metálica de las grandes, la miré y asintió.

La cogí, pesaba bastante, me despedí y bajé por la escalera mientras oía a “Carmen” que me seguía, salí por el túnel y me dirigí a la calle, pasé justamente al lado de los HVOS a los que saludé con el dobar dan reglamentario y continué con cara de no haber roto un plato. Los tipos contestaron al saludo y oí que hablaban excitadamente entre ellos. Sin siquiera comprobar si la traductora me seguía me acerqué al BMR y me dirigí a su parte trasera, la puerta estaba abierta y en cuanto coloqué el extremo de la botella en el interior, ésta desapareció a toda velocidad.

Más tranquilo, miré y vi a “Carmen” que estaba a mi lado, le pregunté si había oído que decían los del HVO y me contestó que discutían sobre si cuando habíamos entrado llevábamos una botella o no. Miré discretamente y me dieron la impresión de que habían perdido el interés por nosotros
― Venga “Carmen” suba que nos vamos.
La intérprete me miró ― Es que quería decirle una cosa importante, la doctora me ha dicho que tiene dos botellas de oxígeno medicinal para mandárselas a Milovic.
― Bajo ningún concepto “Carmen”, vinimos a por la anestesia y eso es lo que nos vamos a llevar.
― Pero ella me ha insistido mucho, en un momento subimos y las traemos. Está bueno lo de la anestesia pero será mejor si le llevamos también el oxígeno

Y en ese momento, todavía no sé bien porqué, cometí un error extraño y descomunal. Me había pasado la vida predicando que lo mejor era enemigo de lo bueno y pensé,  bueno no sé exactamente lo que pensé, quizás no quise pasar por timorato y tragué. Todavía es hoy y sigo arrepintiéndome; le di una voz a Ávila para que nos acompañara y volvimos al hospital, subimos a la segunda planta, cogimos los tubos de oxígeno, las dos mujeres se besaron y bajamos, pero esta vez en cuanto salimos por la puerta que iba a la calle, los del HVO nos estaban esperando y nos pararon.

Empezaron a preguntar quién me había dado los tubos y con qué permiso contaba. Quise salir por la tangente y expliqué que el doctor Zuric – un médico croata que trabajaba en el otro hospital de Mostar  - me había dicho que viniera aquí y que me darían los tubos, los había pedido y me los habían dado, aunque no conocía el nombre del médico que me los había entregado. No me dejaron ni terminar, se pusieron violentos y cargaron contra la intérprete, le pregunté qué le estaban diciendo.
― Que hasta que no devolvamos el tubo que hemos sacado, se quedan conmigo.

No quedaba gran cosa que hacer, yo seguía haciendo el papel de idiota entre indignado y confuso, pero le di una voz a Guerra para que trajera el tubo de anestesia y se la entregamos al HVO. Siguió la discusión pero en otro tono. Les dije que nos íbamos a ir y pedí perdón por la confusión y conseguí que permitieran que “Carmen” se pusiera a mi lado, la tensión fue amainando,  ni siquiera sé cómo acabó la bronca, pero sí cuando. Se acabó cuando vimos los del HVO y nosotros, acercarse a la puerta la doctora que nos había dado la anestesia.

Nunca olvidaré  la visión de la figura de la doctora musulmana, que lentamente, en silencio, salía del hospital  entre dos HVOS, que la conducían calle arriba al lugar del que jamás volvió.”  

sábado, 10 de diciembre de 2016

Soraya goes to Barcelona

Me van a perdonar por el título que no es otra cosa que una paráfrasis del nombre de un grupo musical británico de cierta relevancia en los 80, que se llamaba Frankie Goes to Hollywood. Según contaba Holly Johnson, uno de los dos vocalistas del grupo, el nombre nació a cuenta del titular de una página del The New Yorker, cuyo texto era el que adoptaron como nombre y que estaba acompañado por una fotografía de Frank Sinatra.

No sé cómo, porque esto de las ocurrencias tiene unos mecanismos extraños, pero mientras pensaba en qué iba a escribir para ustedes, se me pasó por la cabeza el dichoso nombrecito y lo cierto es que como tenga una ocurrencia, no soy capaz de resistirme a ella y va de cabeza al folio correspondiente. Así que insisto, ustedes sabrán perdonar, aunque es muy cierto que Soraya Sáenz de Santamaría, la poderosa vicepresidenta del gobierno de España ha ido a Barcelona con la sana intención de establecerse en la zona de manera cuasi permanente.

Un viaje y una decisión que han producido gran expectativa y una variedad de reacciones que señalan que para bien o para mal, el viaje y su protagonista son percibidos como importantes en el devenir del panorama político español y si nos circunscribimos a lo que mucha gente llama “el problema catalán”, para qué les cuento. Así que Soraya - me van a permitir que a partir de este momento la llame así o la vicepresidenta, porque con esto de los apellidos compuestos, da cierta pereza nombrarla por su nombre y apellidos - ha establecido sus reales en la Delegación del Gobierno en Cataluña, dispuesta a dar la batalla a los independentistas, hacer visible la presencia del Estado en Cataluña, demostrar por la vía de los hechos la cercanía del gobierno de Mariano Rajoy para con los catalanes y callar a tantas y tantas bocas que llevan desde hace muchísimo tiempo acusando al PP en general y a Rajoy en particular de hacer caso omiso a lo que sucede en Cataluña y negarse al diálogo con los independentistas.

La vicepresidenta por ahora se ha reunido con Arrimadas de C,s y Miquel Iceta del PSC y ha ofrecido diálogo a los responsables de la Generalitat. Ante la presencia de la vicepresidenta en Barcelona y su oferta de diálogo, Puigdemont ipso facto ha decidido convocar una reunión del "Pacto Nacional por el Derecho a Decidir", una plataforma secesionista que no había tenido actividad alguna desde el 6 de marzo de 2015, para el próximo día 23, un día después de que teóricamente el Parlament apruebe los presupuestos de 2017, mientras Junqueras aprovechaba la generosa hospitalidad de los medios afines para advertir – amenazar, a decir verdad – que el referéndum que planean organizar para el mes de septiembre, podría adelantarse si el gobierno de Rajoy  "precipita decisiones en contra de las instituciones de Cataluña". El problema radica en que lo que entiende Junqueras como agresiones contra las instituciones catalanas, no son otra cosa que el resultado de las decisiones que tome el Poder Judicial contra la presidenta del Parlament y contra el diputado Homs del PDEcat, que así es como se llama ahora la extinta CiU.

Me parece muy difícil dialogar con gentes que confunden la aplicación de la ley con ataques a las instituciones catalanas, pero en realidad entiendo que el viaje de Soraya y lo que vaya a hacer en Cataluña tiene realmente una finalidad pedagógica. Soraya pondrá de relieve ante muchos catalanes, que poco o nada se puede dialogar con los secesionistas, porque si es cierto que dos no se pelean si uno no quiere, también los es que dos no dialogan si uno no quiere hacerlo. Esa es una de las finalidades de la “Operación Soraya goes to Barcelona”, poner de relieve ante propios y extraños la cerrazón de los responsables de la Generalitat.

Es muy posible que en ese trabajo de razonamiento y pedagogía encuentre un terreno más abonado de lo que muchos creen. La última encuesta del CIS pone de relieve unas cifras que sorprenderán a muchos que se pasan la vida hablando de los catalanes y Cataluña sin tener ni puñetera idea de lo que hablan, porque si malos son los separatistas, peores son los “separadores”, gentes que dicen defender a España y que cada vez que hablan consiguen incrementar las filas de catalanes que se sienten injustamente tratados y rechazados y por lo tanto más cercanos a las tesis secesionistas.

Decía que hay cifras que ponen cierta luz sobre el pavoroso asunto de la secesión. La encuesta del CIS señala que el 63% de los votantes de Convergència no apoya la autodeterminación, mientras los votantes de ERC sí apoyan masivamente la independencia. Ahí, en ese 63% de votantes convergentes hay mucha gente dispuesta a escuchar los argumentos que sin duda expondrá Soraya.

Y por otro parte, la estancia semipermanente de la vicepresidenta en Cataluña, persigue otra finalidad, entiendo que el gobierno se va a cargar de razones para poder demostrar que ha hecho todo lo posible por dialogar y que ha resultado imposible. No creo que entre los progres españoles haya mucha gente que sinceramente pueda negar que la predisposición al diálogo con el gobierno central, de los responsables de la Generalitat,  es nula y a los hechos relatados me remito y podría añadir un par de cientos más.

Rajoy quiere acabar con ese falaz argumento que esgrime el PSOE sobre Cataluña, desde Ferraz siempre se ha acusado al PP de ser una fábrica de independentistas, no quieren reconocer que la deriva secesionista recibió un  apoyo extraordinario de ZP y del PSOE. Siguen en las mismas, daba grima leer ayer en el El País un artículo  en el que entre otras muchas lindezas se aseveraba que el principal interesado en que no se resuelva el problema catalán es Mariano Rajoy, porque le conviene evitar el papel que tuvieron los nacionalistas cuando los constitucionalistas podían pactar con ellos. Dicen en El País: “…En definitiva, si Mariano Rajoy sigue siendo presidente del Gobierno, no se debe tanto a la irrupción de Podemos y Ciudadanos como a la crisis territorial. Es por ello que no deberíamos ser excesivamente optimistas sobre cómo puede evolucionar el conflicto catalán durante la próxima legislatura. El PP, en su condición de partido gobernante y de primera fuerza parlamentaria, es quien dispone de gran parte de los resortes necesarios para la resolución del “problema catalán”. Sin embargo, es también el PP quien más réditos electorales está obteniendo de la crisis nacionalista en Cataluña…”

Así que bienvenida sea la “Operación Soraya”, puede hacer una labor muy clarificadora en el seno de la sociedad catalana, que no es tan proclive a la secesión como se vende y además les cerrará la boca a los socialistas, como ha confirmado el inefable Iceta que ha dicho “Se aprecia un decidido cambio de actitud”.

Veremos, al fin y al cabo en política también se hace camino al andar.


viernes, 9 de diciembre de 2016

El PSOE pacta con el PP, mientras presume de "oposición útil" en el Congreso.

En el PSOE presumen de ejercer la “oposición útil” a Rajoy frente a la inoperancia de UP. Es una pena que no sean capaces de olvidar la existencia de Podemos, a los que vigilan con su ojo izquierdo de manera constante, pero lo cierto es que han adoptado un sistema que les permite competir con los de UP en el Congreso y a la vez concitar acuerdos con el PP, que les garantizan que Mariano Rajoy apostará por una legislatura larga, en lugar de convocar elecciones para el próximo mes de junio.

El PP ha conseguido aprobar con el apoyo del PSOE la subida del salario mínimo del 8%, la senda del déficit del 0,6% para las CC.AA en 2017, una décima por encima de lo que proponía el PP. Aprobaron también la modificación de la regla de gasto, la eliminación de una serie de deducciones en el impuesto de sociedades, la subida de los impuestos especiales (tabaco y alcohol), un gravamen para las bebidas azucaradas y el comienzo de la eliminación de los topes en las cotizaciones sociales (destope).

Ahora le toca a la LOMCE, la controvertida ley de educación puesta en marcha en la legislatura anterior, cuya derogación pedía y pide unánimemente toda la oposición. Sin embargo el PP ha conseguido un acuerdo con el PSOE que le garantizará blindar alrededor del 50% del contenido del texto legal. 
El PP ha conseguido que no hubiera diecisiete planes de estudio, tal y como pretendía la oposición, el gobierno mantendrá la  competencia en la definición de los contenidos curriculares, definirá el contenido de las evaluaciones finales, se mantendrá el distrito único universitario y se aceptan todas las exigencias que Bruselas ha marcado sobre Educación. Un acuerdo importante que salva de una situación muy difícil al gobierno de Mariano Rajoy.

Bien por el PP, que a costa de ceder ha conseguido objetivos importantes y bien por el PSOE que ha sabido ejercer una oposición responsable a nivel de acuerdos extra parlamentarios, lo que le ha permitido anotarse una serie de puntos positivos sobre los seguidores de Iglesias, que hay que decirlo porque es verdad, en el Congreso no tienen ni idea de lo que hay que hacer. Desde el comienzo de la presente legislatura, UP ha demostrado sobradamente que son un cero a la izquierda en lo que hace referencia al trabajo legislativo y parlamentario.

Por otro lado el PSOE lleva a cabo una doble política, en el Congreso vota en contra del PP, para tras lucirse en la Cámara y los medios, llegar a acuerdos con el gobierno. No es que sea muy honesto aunque sea comprensible, porque están jugando clarísimamente con dos barajas, a sabiendas que las Proposiciones no de Ley que se aprueban en el Congreso no son vinculantes. El Ejecutivo no tiene que ponerlas en marcha aunque la mayoría de la cámara las haya votado a favor. Por eso el PSOE puede votar a favor de la supresión de la LOMCE y a la vez pactar con el PP un acuerdo que salva el 50% de la ley.

Una política que, como ya comentaba hace unos días, ha dejado sumidos en el desconsuelo a Ciudadanos y podemitas, que han visto como la aritmética parlamentaria les ha jugado una mala pasada. El pacto PP-C, s, ya saben el de las 150 “exigencias” que decían los naranjitos, ya no vale gran cosa, de hecho Albert Rivera ve como ante sus ojos el Partido Popular ignora sus “exigencias” en materia de impuestos, amnistía fiscal, inversiones, etc., etc. y consigue acuerdos satisfactorios con el PSOE, aunque ambos partidos de manera harto condescendiente hayan afirmado que son conscientes de la importancia de Ciudadanos, al que consideran parte de la oposición reflexiva y por tanto útil. Que lo serán, no digo yo que no, pero se nota más bien poco, por no decir nada.

El PP mal que bien va preparando el terreno para que se aprueben los Presupuestos, en ello trabaja denodadamente el PSOE que intenta convencer al PNV para que los vote a favor y no les obligue a abstenerse, por otra parte y de cara a otro asunto vital para la estabilidad de la política española, Rajoy ha mandado a Cataluña en calidad de “embajadora plenipotenciaria” del gobierno a Soraya Sáenz de Santamaría, a la que han habilitado un despacho en la Delegación del Gobierno, que llevará a cabo una labor política muy importante y que tiene muy moscas a Puigdemont, Junquera y compañía, nadie podrá decir ya que Mariano Rajoy evita el diálogo y el “problema catalán”, lo va a hacer y en la propia Cataluña.

El PSOE juega al sí en los acuerdos con el PP, porque le conviene y al no en el Congreso en el que sigue una política de oposición durísima, que sin embargo no impide en ningún caso llegar a pactos con los populares, para desesperación de podemitas y naranjitos.

Pudiera parecer que el panorama político resulta novedoso, pero al final esto queda en el viejo y conocido bipartidismo de siempre, con los “emergentes” mirando los toros desde el quinto anfiteatro.

Así es la vida de dura para las ambiciones de algunos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

¿Qué celebramos hoy?


Seguro que muchos, tras leer el título, dirán que celebramos la Purísima o la Inmaculada, otros habrá que entre dolidos y jocundos, afirmarán que celebrar, lo que se dice celebrar, no gran cosa, en todo caso el desarrollo de un puente interminable.

Quisiera aprovechando la fiesta que disfrutamos, desde este presente que nos toca vivir, echar la vista atrás para comentar la importancia que tuvo y tiene en la historia de la nación española la religión católica. Sé que es un tema que disgustará a algunos, pero es una realidad como la copa de un pino y creo que merece la pena que conozcamos de manera fehaciente algo de nuestra Historia, que ya ha hecho bastante daño la Logse.

Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de María, la madre de Jesús, una creencia devenida en dogma cuando se proclamó como tal la Concepción Inmaculada mediante la bula "Ineffabilis Deus" del Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854. Con esa advocación fue proclamada Patrona de España por el papa Clemente XIII el 25 de diciembre de 1760, tras haberlo solicitado así el rey Carlos III.

Curiosamente la creencia y la defensa de la Inmaculada Concepción de la Virgen María fue algo que defendió, antes que nadie, la Nación y la Iglesia española y también los Tercios de Flandes, cuna de la infantería española moderna; supongo que sorprenderá a algunos progres que en el museo del Ejército se exponga un estandarte de 1550 con una imagen de la Inmaculada.

Veamos cómo se desarrolló este vínculo a lo largo de nuestra historia. La fiesta de la Inmaculada fue fiesta de guardar en todos los reinos de su Majestad Católica, es decir, en todo el Imperio español, desde 1644; la Iglesia hizo suya esta decisión y en 1708 pasó ser fiesta de guardar para todos los creyentes por orden de Clemente XI. España celebra a la Inmaculada como patrona y protectora desde 1644, hace ya unos añitos. Resulta curioso y en ese sentido lo cuento, que en esta festividad los sacerdotes españoles tienen el privilegio de utilizar una casulla azul. ¿Qué azul?, pues como es natural azul purísima; un privilegio que viene a premiar la defensa de este dogma por parte de España y los españoles.

En la actualidad es la Inmaculada Concepción la patrona de la Infantería Española, tal y como fue establecido el 12 de noviembre de 1892, en Decreto del Ministro de la Guerra en nombre de la Reina Regente ante la solicitud expresada por todos los jefes de los regimientos de infantería de nuestro ejército. Este patronazgo tiene su origen en el llamado Milagro de Empel durante las guerras en Flandes, vamos a ver qué es lo que sucedió en Empel:

Corría el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueado por completo por la escuadra del Almirante Holak. El bloqueo se estrechaba cada día más y se habían agotado los víveres y las ropas secas. El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: "Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos".
  
Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio. En ese crítico momento, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen sobre la bandera coronela del Tercio en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada.
  
Esa noche un viento completamente inusual e intensamente frío se desató helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: "Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro". Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia, la flor y nata del ejército español.

Esta es la historia y el origen de la fiesta que hoy celebramos. Quiero felicitar desde aquí a todos los españoles por el día de nuestra Santa Patrona y de forma especial a los infantes españoles, se encuentren allí donde se encuentren, llevando a cabo las misiones que les haya encomendado nuestro gobierno y que trabajan denodadamente por España fiados de la protección de su Patrona. Y como no puede ser de otra manera, tener un recuerdo profundamente emocionado para aquellos que bajo la bandera de la nación española y la protección de la Inmaculada supieron morir en el cumplimiento de su deber.

Ya ven ustedes la íntima relación que ha existido siempre entre nuestra historia y la religión católica, podríamos extender el paralelismo a la cultura, el arte, etc., en definitiva a la vida individual y colectiva de España, porque mal que les pese a algunos, la religión católica está profundamente inscrita en nuestro almario colectivo.

Se acabó la historia, feliz jornada para todos. Mañana será otro día.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¡¡¡Hay que reformar la Constitución!!!


Probablemente les sorprenda mi afirmación, pero me he convertido en un declarado partidario de emprender la reforma de la Constitución. Aunque  debo aclarar que la opinión que sostengo sobre las reformas más necesarias a nuestra Carta Magna, van justamente en sentido contrario de las que sostienen los del PSOE y ya para qué les cuento si comparo mis ideas a las que proponen todos aquellos que están por sacralizar el inexistente “derecho a decidir”, concepto que se utiliza eufemísticamente por todos aquellos que no se atreven a decir con claridad lo que realmente desean.

Cuando un progre de salón, un nacionalista de la izquierda radical –ya sé que es un oxímoron, pero ellos se definen así- o uno de la derecha más provinciana, nacionalista y  rapaz hablan del derecho a decidir, se refieren al derecho a la autodeterminación, concepto que no utilizan por no asustar a su clientela política más tibia y porque en realidad no les es de aplicación conforme al derecho internacional.

En esta España de nuestros pecados, el que sea cofrade que coja su vela, entre la gente de la derecha se encuentran muchos timoratos a los que no les gusta tener problemas y mucho menos defender sus ideas con la firmeza que la situación demande; por el contrario la izquierda anda por estos mundos de la política nacional, presumiendo de una superioridad moral que jamás ha tenido, porque uno de nuestros principales fallos estructurales como nación, es la de "disfrutar" de la izquierda más asilvestrada y guerra civilista de toda Europa. 


Lo han tenido muy sencillo, les bastó hace unos años, con tildar de franquista y ahora de fascista a todo aquél que no aceptara con mansedumbre pastueña sus exigencias. Con eso le han tapado la boca a muchos acomplejados, que se han dejado comer el terreno de tal manera que en España se acepta como verdad revelada que todo lo que hace la izquierda es bueno y por el contrario lo que hace la derecha es malo, así de sencillo y así de falso.

Por eso cuando algún ciudadano, como es mi caso, se declara partidario de reformar la Constitución, automáticamente todo el mundo entiende que estás a favor del federalismo asimétrico inventado por mi paisano Maragall o que eres un ferviente defensor de la falaz definición que afirma que España es una nación de naciones y no tiene por qué ser así.

Comprendo que lo de leer estadísticas aunque sean las del CIS, pueda ser extremadamente aburrido, pero a veces resulta muy formativo tragarse todas esas cifras. Los números, los datos ofrecen una ventaja; fue uno de los zurdos más zurdos que en este mundo han sido, me refiero concretamente a Lenin, el que afirmó rotundo, es lo que tiene ser de izquierdas que la rotundidad les viene de origen, aquello de que “Sólo los necios (estúpidos dijo realmente) discuten los datos.

Resulta que nuestros amigos del CIS han publicado una encuesta que ofrece unos resultados muy, pero que muy consoladores. En esta España en la que si uno ve la tele, lee la prensa y escucha la radio tiene la impresión que la mayoría de la población está por las reformas más radicales que propone la izquierda, resulta que el 37,3% de los españoles se muestran conformes con el  Estado de las Autonomías que consagra la Constitución y el 28,2% se muestra partidario de que nos gobierne un gobierno único o al menos unos gobiernos autonómicos con sus competencias recortadas. 

Unas cifras sorprendentes que a algunos les parecerán increíbles, eso sucede porque de toda la vida dos tíos gritando hacen más ruido que cien callados y eso es lo que sucede con la zurda y sus ideas, que están todo el día en el “candelabro” mediático, haciendo  ruido, mientras que esa mayoría silenciosa que por lo que opina en las encuestas y por lo que vota, está más por las ideas de derecha y centro derecha, guarda un prudente y medroso silencio.


Así que habrá que empezar a moverse porque la Constitución se puede reformar en dos sentidos, podemos permitir que se siga destruyendo la idea de España como nación única e indivisible, tal y como dice la Constitución, o por el contrario, podemos exigir que se reforme la Constitución, aprobando medidas que fortalezcan la idea de España y recorten de manera importante las competencias que hoy por hoy, administran de manera muy ineficaz las CC.AA.

Hay que reformar la Constitución porque hemos permitido que se hayan creado una suerte de 17 “mini-estados”, cuando esa no era la idea que propició su creación. Resulta sorprendente que siendo como son las CC.AA parte de la administración del Estado, hayan creado órganos ya existentes , como por ejemplo los Defensores del Pueblo, los Tribunales de Cuentas y otros muchos, cuya existencia no tiene sentido, ya que en la administración de la que forman parte ya existen esos órganos y su clonación no ayuda en nada al ciudadano y esquilma los presupuestos.

Por otra parte hay competencias que la experiencia nos enseña que deben volver al Estado, como pueden ser la Educación, Sanidad y otras. En ese sentido, no podemos permitirnos vivir en la UE, teniendo como tenemos 17 leyes del comercio, porque estas tonterías nos convierten en un país raro y complicado que expulsa a los inversores.

Así que propongo empezar a trabajar por reformar la Constitución. Tras 38 años de vigencia hemos visto claramente los fallos instalados en el sistema, corrijamos los errores y trabajemos para conseguir la unidad de España, la solidaridad inter territorial (mandamiento constitucional) y para que todos los españoles seamos de verdad iguales ante la ley y  tengamos el mismo acceso a los servicios que propicia el estado.

Vamos a pedir reformas en la Constitución que garanticen la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y que organice la estructura del Estado de las Autonomías, con un sistema aminorado en sus competencias, de manera que construyamos una España más fuerte con unas CC.AA. convenientemente adelgazadas. Reformas, que sin duda serían apoyadas por una mayoría importante de los españoles, a la zurda esto les sonará a chino, pero francamente no podemos seguir mansamente el camino que nos lleva a la destrucción de la nación española. 

Así que, a reformar, pero a reformar bien.