martes, 2 de junio de 2020

A Pedro Sánchez le toca blanquear


Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 

Parece que la imputación del Delegado del Gobierno en Madrid y las abundantes querellas que se están presentando contra el Gobierno y también contra Fernando Simón han puesto de los nervios a Sánchez. Al narciso socialista le tuvo que impresionar la advertencia de la diputada de Vox, Macarena Olona, dirigida al ministro del Interior, cuando le dijo aquello de que “usted va a caer por  sus subordinados”, probablemente porque la advertencia tenga visos de realidad Pedro Sánchez ha decidido hacer caso del refrán que reza “del enemigo el consejo” y teniendo presente que toda la defensa de este gobierno está basada en que ellos se limitaron a hacer lo que les dijeron los técnicos, ha puesto en marcha una operación para blanquear las responsabilidades de Fernando Simón y Salvador Illa.

Le conviene tenerlos de su lado, ahora que las cosas se pueden poner muy incómodas en el ámbito judicial, no sé yo si Pedro Sánchez tendrá en su poder los documentos que acrediten que efectivamente una comisión de sabios, cuya identidad se ha mantenido en secreto quizás porque no exista, le fue indicando lo que tenía que hacer. Tal y como se están poniendo las cosas le va a costar muchísimo trabajo encontrar a esos sabios dispuestos a firmar ahora lo que a Sánchez le convenga y, llámenme desconfiado, pero me parece que aquél comité fantasma estaba formado simplemente por Salvador Illa, Fernando Simón y poquita gente más.

Como sea que el gobierno en estos días, se ha visto obligado a ponerse a blanquear como posesos el lío de Grande Marlaska con la Guardia Civil y el follón de los podemitas con lo de los terroristas del FRAP, a los que hay que transformar en democráticos luchadores antifranquistas a cuenta del padre de Pablo Iglesias que militó en el citado grupo criminal, Pedro Sánchez pensaría que ya no iba de unas cuantas toneladas más de pintura blanca y el pasado domingo dio el pistoletazo de salida a la operación de cariño y blanqueo a espuertas para con Salvador Illa y Fernando Simón, a los que aduló hasta la náusea y ya metido en materia, aprovechó para insultar a sus críticos.

Comprendo al presidente, sabe que le conviene tenerlos complacidos, porque cuando un subordinado va a declarar ante un magistrado más vale tenerlo contento. Pero por mucha melaza que utilizara en el discurso en el que afirmaba que “He conocido al doctor Simón en las horas más extremas, en los días más oscuros de esta crisis y siempre le he visto igual, entregado a su trabajo y al bien común” hay cosas que no se solucionan utilizando un discurso melifluo e impostado, más falso que un billete de tres euros.

Por mucho que se empeñe Pedro Sánchez en alabarlo y de paso ignorar sus clamorosos errores, la realidad se impone y el doctor Simón ha defendido a lo largo de estos tres meses que el Gobierno (qué seguía el consejo de los científicos) modificara hasta en ocho ocasiones los criterios a la hora de contabilizar los contagiados y fallecidos, lo que supone un disparate científico, que demuestra que ese gobierno, regido por la opinión de sus expertos, no tenía ni idea de lo que estaba haciendo y eso Simón, experto epidemiólogo donde los haya, lo sabía también y a sabiendas del dislate que eso suponía lo defendió a capa y espada.

Y qué decir de Salvador Illa, que ha fallado más que una escopeta de feria en casi todo y si hablamos de la compra de material sanitario ya para qué les cuento. La negativa a identificar al “intermediario de confianza” que compró los test que no servían, la concesión de contratos a empresas de las que se desconocía hasta la dirección, la opacidad de las concesiones y el fracaso de la calidad de lo comprado que, para muestra bien vale un botón, podemos resumirlo en la operación en la que Ingesa, un organismo dependiente del Ministerio de Sanidad adquiría el 26 de marzo, 1.000 “respiradores” BPAP30 Pro Bilevel CPAP, al módico precio de 1.010 euros la unidad y de los que sólo unas decenas sirvieron para las UCIS, porque al igual que la mayoría de los adquiridos hasta el 9 de abril eran de transporte, no aptos para enfermos Covid-19 graves, por ser imprecisos y sufrir subidas de presión inesperadas. Pese a todos sus defectos  los respiradores nos costaron 52,6 millones de euros, que alguien supongo debería devolver a las arcas públicas.

Creo que la gestión de Illa ha sido desastrosa, pero a la fuerza ahorcan y Sánchez no quiere gente molesta con él, que esas cosas se pagan, pero por mucho que diga que “No nos podemos distraer por el griterío y figuras como Simón y Illa (sic) nos hacen mejores como sociedad. Necesitaremos muchos comportamientos como los suyos para acometer la reconstrucción económica y social”, si eso es lo mejor que tiene en su equipo, por mucho que se enfade, eso lo define a él como un gobernante inepto y fracasado.

Pero la campaña ya se ha puesto en marcha y si el Presidente nos llamaba ignorantes a los que criticamos la gestión de Simón, hoy he podido leer artículos, que al dictado de La Moncloa, se alinean con el desesperado intento de Sánchez por bailarles el agua a los dos fracasados, en los que se calificaba a los críticos como “bufones digitales y adivinadores del pasado” o “expertos de la nada”.

No me preocupa que me tomen por ignorante o me acusen de ser un bufón digital o adivinador del pasado, no ofende quien quiere sino quien puede, pero me parece desastrosa la incapacidad de autocrítica de este gobierno y sus palmeros que con más de 40.000 muertos a sus espaldas andan presumiendo por ahí, que con el confinamiento salvaron vidas.

Está bien que teman la acción de la Justicia, eso quiere decir  que se sienten culpables y que todavía no han podido liquidar la independencia judicial, aunque estén en la labor. Llegará la hora en la que tengan que hacer frente a sus responsabilidades que son muchas y espero que de nada les sirva el falaz blanqueo mediático.





lunes, 1 de junio de 2020

La derecha también sabe hablar




Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 

A lo largo de la crisis sanitaria el gobierno social comunista intentó ganar la batalla de la comunicación, convencidos que iban a imponer sus ideas en las redes sociales porque así había sucedido siempre, pero esta vez, salvo en los medios a los que regaron abundantemente con nuestro dinero y que controlaron y controlan, les salió la criada respondona y la derecha les hizo frente en las redes sociales con una suficiencia sorprendente. Tanto los ciudadanos como los partidos, consiguieron hacer frente a la agitación y propaganda social comunista y lograron que esa batalla no la ganara la izquierda.

Fueron los tiempos en los que Grande Marlaska amenazaba  a los críticos de la acción gubernamental, sin el menor pudor la fábrica más importante de bulos y falsedades pretendía convencer a la opinión pública que las fundadas críticas de la ciudadanía no se debían a la demostrada incapacidad del gobierno, sino a la maliciosa actitud de gentes que vertían bulos y cometían delitos de odio. 

Vino lo de la monitorización y supongo que los más activos, los más desafectos estarán, estaremos, en una base de datos que la zurda intentará utilizar cuando le convenga. Pero esta vez, la derecha estaba más organizada y frenó las maniobras de la izquierda en las redes sociales, denunciando ante esas empresas “neutrales”, que al principio únicamente perseguían a los críticos, los bulos de la zurda, que les obligaron a actuar, no con la debida diligencia, pero al menos sirvieron para frenar algunas campañas nacidas de los equipos de agitación y propaganda de UP y PSOE.

Entonces se amenazaba con el código penal a los “creadores de bulos” y fake news y cualquier comentario medianamente crítico con el gobierno, aparecía denunciado en las redes sociales por los zurdos como delito de odio, lo intentaron todo, gastaron muchísimo dinero de nuestros impuestos, pero no pudieron alcanzar la victoria que pretendían. De hecho la actividad de los equipos de agit prop en las redes sociales bajó de tono, volumen y frecuencia.

Ahora se enfrentan otra vez a un fracaso, aunque sea en un escenario diferente pero muy importante. El Gobierno se ha topado en el Congreso de los Diputados con el PP, que ha sabido planear su actividad parlamentaria y ha logrado encontrar una serie de diputados que les están haciendo frente con bastante éxito. 

Parece que por fin el Partido Popular ha decidido actuar de manera concluyente en el Parlamento y creo que ha llevado a cabo una maniobra muy inteligente, ha buscado la “especialización” de sus intervinientes, la división del gobierno así lo exigía, mientras Pablo Casado se hacía cargo de los debates con Pedro Sánchez, Cayetana Álvarez de Toledo se encargaba de Pablo Iglesias, el macho alfa de Podemos, al que saca de sus casillas que una mujer le haga frente y le dé unos repasos dialécticos de primera categoría.

El Partido Popular que sabe que la izquierda tiene la lengua muy larga pero la piel muy fina, está vapuleando a sus oponentes en el Congreso, hasta tal punto que algunas intervenciones han ocupado las primeras planas de la prensa. La zurda está tan molesta que ahora, además de amenazar con querellas de terceros, hablan de golpes de Estado, por mucho que presuman de demócratas son incapaces de aceptar la crítica, que nace de la libertad de pensamiento y expresión que consagra nuestra Constitución.

Ya he dicho antes que el macho alfa podemita tiene un flanco al descubierto, en el fondo es un machista irredento al que le molesta muchísimo que una mujer le cante las verdades del barquero y a veces este tipo de individuos acuden al debate confiando en su superioridad testicular y salen como aquél que fue a por lana y salió trasquilado.

Y eso le sucedió a Iglesias el otro día mientras intervenía Cayetana Álvarez de Toledo, a la que le ya le habían echado en cara su condición de marquesa unas cuantas veces y la popular le recordó que ella es marquesa por ser hija de marqués, pero él era hijo de un terrorista. Iglesias desangelado intentó devolverle la pelota y afirmó que hablaría con su padre para que se querellara contra ella, pero lo cierto es que si uno repasa el vídeo se percibe claramente que Iglesias se quedó como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.

De inmediato se organizó la mundial, salió a los medios la esposa del supuesto terrorista, que se acogió a la condición de luchador antifranquista del miembro del FRAP, lo mismo hizo la nuera y el pobre Pablo Iglesias, a falta de objetivo le montó el numerito a los de VOX en la Comisión de Reconstrucción. Todo ello acompañado por el ruido organizado por la prensa que parecía que estuvieran en un velatorio. Para qué les cuento la que se montó en las tertulias en las que faltó poco para pedir que al FRAP le dieran el Premio Nobel de la Paz.

Cayetana Álvarez de Toledo es  muy buena parlamentaria y mide perfectamente lo que dice, así que tras el ruido montado por la zurda mediática se reiteró en lo dicho, el padre de Pablo Iglesias militó en el FRAP, que era una organización terrorista. La pobre Irene Montero a la que los test PCR la tienen más apagada que de costumbre, salió a los medios con la frase que sus asesores le habían acuñado para la ocasión "ese es el problema: estamos llamando terroristas a los que Franco llamaba terroristas" y ahí la estaba esperando Cayetana que los conoce y que cerró el debate señalando que “El FRAP es una organización terrorista, sus víctimas son reconocidas como víctimas del terrorismo por el Ministerio del Interior.”

Me parece que lo dejó bien claro, porque el problema no es si Franco consideraba terroristas a los miembros del FRAP, sino si lo eran o no y, por mucho que le moleste al macho alfa, lo eran. Merece la pena que quede muy claro este concepto, porque la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero. Y como los de Podemos estuvieron torpes, empeñándose en remover un asunto que no tenía un pase más, Cayetana aprovechó el ineficaz cacareo podemita para atacar a la zurda que definió como “profundamente radical, con vetas totalitarias y con vinculaciones antidemocráticas claras" y añadir que ya estaba bien, que se había acabado lo de pedir perdón a los totalitarios.

Así que la derecha ha demostrado que también sabe hablar y la izquierda ha evidenciado que tiene muy poca capacidad dialéctica y cuando le hacen frente con contundencia se quedan, será por la falta de costumbre, entre titubeantes y asombrados.

Van a tener que aprender que dónde las dan las toman, porque tienen la lengua muy larga y la piel muy fina y eso en política es muy mala combinación. 




domingo, 31 de mayo de 2020

La casa de los líos del Gobierno


Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 
Será un gobierno de coalición, pero dan la imagen de la que siempre quiso huir Pedro Sánchez, la de dos gobiernos ocupando juntos el Consejo de Ministros, pero gobernando cada uno a su aire. 

La decisión de Unidas Podemos de pasar al ataque y acusar a la Guardia Civil y al Ejército de estar al borde de dar un golpe de Estado, animados e impulsados por el Partido Popular y VOX, tendrá consecuencias. Hay cosas que no se pueden decir desde el gobierno y desde luego la acusación es de una gravedad que debería hacer que Pedro Sánchez evitara esa suerte de parálisis que parece le invade cuando tiene que imponer la autoridad que le asiste como Presidente de ese Consejo de Ministros que parece una casa de locos.

Claro que el narciso socialista tiene un grave problema , la autoridad nace de la superioridad intelectual y moral y de eso anda más bien escaso Sánchez, que en ocasiones parece que no tenga muy claro que él es el que manda. Resulta inaceptable de todo punto ver como María Jesús Montero y Pablo Iglesias debaten subterráneamente en una rueda de prensa a cuenta del tan traído y llevado Ingreso Mínimo Vital. O la guerra abierta entre Pablo Iglesias, sus cuates y Nadia Calviño que está hasta los pelos de aguantar impertinencias de unos analfabetos en Economía que se dedican al mitineo y gastan el dinero que no tiene el gobierno a manos llenas.

Desde Ferraz se niega que Calviño amagara con una dimisión, no sé si entenderán mucho de dimisiones esta gente del PSOE, a mí que una vicepresidenta le diga a su presidente “no formaré parte de un gobierno que derogue la Reforma Laboral”, me parece una advertencia en toda regla. Y es que se puede ser socialista y tener claro que la única reforma estructural llevada a cabo en España sobre el mercado laboral, que ha tenido éxito, es la reforma de Rajoy y eso lo reconoce la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España y también la Comunidad Europea.

Debería recordar Pedro Sánchez que una de las promesas que hizo durante la campaña electoral era que contaba con Calviño y que sería vicepresidenta. Así que supongo que tendrá claro el valor añadido que proporciona su presencia a ese gobierno desorganizado e inepto que preside. Claro que hay gente socialista, que en lo de buscar excusas en Ferraz son unos fieras, que insinúan que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se han repartido los papeles y están jugando al poli bueno y al poli malo.

Otros hay que señalan que las salidas de tono de los podemitas le sirven a Pedro Sánchez para poner de relieve su perfil institucional, yo entiendo que eso se dice porque a falta de otra opinión que llevarse a la boca, se dice la primera tontería que se le pasa uno por la cabeza y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

El gobierno tiene problemas internos y el ataque a la derecha, acusándola de inductora de un supuesto golpe de Estado y las injurias contra la Guardia Civil y el Ejército tenía por finalidad aislar a los socialistas del Gobierno, que guardando silencio ante la tropelía han consentido, para alejarlos de Ciudadanos y del Partido Popular. El pacto con Bildu, que maldita la falta les hacía, porque ya me contarán ustedes de qué sirve una abstención de cinco votos, cuando ya contaban con los síes para prorrogar el Estado de Alarma, es una maniobra de Pablo Iglesias que ha obligado al PSOE, al que no le hace falta que lo animen mucho, a radicalizarse.

Pablo Iglesias sigue intentando que ERC vuelva al redil y supongo que estará negociando la posibilidad de un tripartito en Cataluña; deja al PNV en manos de Pedro Sánchez porque los vascos no quieren ni verlo, pero tampoco le preocupa demasiado lo que hagan; sabe que con tiempo y dinero todo se cura.

Lo que es para nota alta es lo que se ha sacado de la manga la sección de agitación y propaganda socialista que se queja del guerra civilismo que la derecha ha demostrado. Así que ahora de lo que se trata es de acusar al contrario de lo que uno lleva haciendo ni se sabe el tiempo. De los autores de “Arderéis como en el treinta seis” y de la súper producción “La Ley de la Memoria Histórica”, nos llegan “ Las aventuras de Pablo Casado I el guerra civilista y la marquesa guerrera”.

Con el PP tienen un problema los podemitas, los populares han empezado a atacarlos como procedimiento para conseguir que las fisuras en el gobierno se vayan ampliando hasta que lleguen a fracturas. No en vano ha sido Cayetana Álvarez de Toledo quién inició el fuego artillero contra el líder podemita para dejar las cosas bien claras, porque en Génova se entiende que llegará el momento en el que haya que organizar un gobierno de concentración o algo parecido y están facilitando la labor a Pedro Sánchez en ese sentido, intentando apartarlo de los podemitas.

¿Hay malestar en el gobierno con Pablo Iglesias y su gente? No sé yo, parece que hay gente muy molesta con los podemitas, resulta lógico, pero no veo que Pedro Sánchez haya dado un puñetazo sobre la mesa, como el que  dio con Patxi López, al que le faltó tiempo para pedir perdón por el papelón que hizo en la Comisión de Reconstrucción. Bastaba verle la cara para saber que le habían dicho: Te vas para allá y te bajas los pantalones hasta que la derecha diga basta y si no te interesa amigo mío, vete recogiendo los trastos.

Nada que ver con lo de “dije la verdad pero me equivoqué” de Pablo Iglesias, que no hizo otra cosa que reiterar el mensaje y aceptar disciplente que igual no era el momento ni el lugar. No sé yo si las salidas de tono, por llamarlas así, de Pablo Iglesias le sirven a Pedro Sánchez para lucir su capacidad institucional y por eso se toleran o es que en realidad Sánchez es un presidente que no es capaz de poner orden en su gobierno, que miren ustedes por donde, es lo que me parece más cierto.

Pero mientras en el gobierno deciden si son galgos o podencos, pudiera ser que quién diera el puñetazo sobre la mesa fuera Europa, que no puede asistir impasible a la ruina de España, no porque nos quieran mucho, sino por el peso específico que tiene nuestro PIB en la CE y entonces amigos mío será cuando llegue el llanto y el crujir de dientes.

Y conste que me he levantado optimista, si no hubiera sido así, pensaría que a lo peor se imponen los de Unidas Podemos y la demás ralea marxista y los de la CE nos ponen de patitas en la calle y eso sí que sería el éxito total de Iglesias que ha estado jugando desde el principio a cuanto peor, mejor.

¿Imposible? Vivir para ver

sábado, 30 de mayo de 2020

El último que apague la luz



Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 



Parece que lo de “cierre la puerta al salir”, la infecta chulería del vicepresidente podemita, no era otra cosa que la guinda del pastel de su intervención en la Comisión de Reconstrucción, en la que culpó de la epidemia al Partido Popular y afirmó que a VOX le gustaría dar un golpe de Estado pero que los de Abascal no tenían lo que hay que tener, para hacerlo. 

Una afirmación que concuerda con otras mensajes muy parecidos que han lanzado los comunistas del Gobierno, que hace unos días acusaban al PP de propiciar una “insubordinación” de la Guardia Civil o lo último de Irene Montero que en RTVE afirmaba, con una pulsera con la bandera republicana en la muñeca, que Vox y el PP alentaban a la Guardia Civil a la "sublevación, a la rebelión" y por si no había quedado claro, reiteraba contumaz que “la derecha lleva semanas llamando a la insubordinación del Ejército".

La univocidad del mensaje y su expresión en las mismas fechas, delatan una campaña organizada por parte de Unidas Podemos cuyos líderes comienzan a estar preocupados por los ataques recibidos por su organización, que ellos entienden pretenden abrir una grieta entre los núcleos socialista y podemita del Gobierno.

No son unos socios cómodos, saben, porque lo sabe todo el mundo que la presencia de Pablo Iglesias y sus mariachis en el Gobierno, hace que Europa apriete a Pedro Sánchez cuando éste solicita ayudas. Europa no quiere a los podemitas en el gobierno y el Partido Popular procura que se sepa, de hecho Cayetana Álvarez de Toledo lo dijo en el Congreso de los Diputados el día que le recordó a Iglesias su ascendencia, antes de hacerlo ya le había dicho que “la prima de riesgo de la deuda española se llama Pablo Iglesias Turrión”.

El PP explica y está muy bien que lo haga, que el tan traído y llevado escudo social que pretende construir el gobierno social comunista no es otra cosa que una apuesta por acrecentar el gasto público pretendiendo que haya más Estado y que lo pague Europa, que naturalmente no está por la labor, porque el problema no está en el dinero que haga falta, sino en cómo se lo quiera gastar Pedro Sánchez, que sigue en las manos de Iglesias.

El verdadero peligro de este gobierno, lo protagoniza Unidas Podemos que poco a poco ha ido imponiendo su programa electoral al del PSOE. Realmente Pedro Sánchez es una marioneta en manos del podemita que es quién mueve los hilos del Gobierno y de su presidente. Están decididos a acabar con el régimen del 78 y aprovechando el Estado de Alarma han comenzado su demolición con la complicidad socialista.

El gobierno ha utilizado los poderes especiales que le confiere el Estado de Alarma para abordar temas que nada tenían que ver con la crisis sanitaria. De hecho los podemitas tienen claro que van a intentar un golpe de estado desde el Gobierno y como tampoco es que eso se pueda ocultar demasiado, han adoptado el viejo recurso que afirma que la mejor defensa es el ataque y están acusando a la derecha de estar impulsando soterradamente un golpe de Estado, con apoyo de la Guardia Civil y del Ejército, a los que acusan de insubordinación y de ser alentados a la sublevación y a la rebelión por el PP y Vox.

Palabras muy gruesas en boca de ministros o vicepresidentes del gobierno de España, está claro que las acusaciones contra la Guardia Civil no tienen otra finalidad que la de intentar justificar la purga bolivariana que Marlaska está llevando a cabo contra la Benemérita. Los social comunistas entienden que dominan a la Policía Nacional, que ha sufrido la infiltración ideológica de los inspectores ascendidos a puestos de comisarios, por su afinidad con la izquierda y ahora se han puesto en marcha para intentar hacer lo mismo con la Benemérita.

Dominan a la mayoría de los medios de comunicación y están atacando a la Corona, resulta inadmisible que una ministra del Gobierno del Reino de España comparezca en RTVE, con una pulsera con la bandera republicana, no hay excusa ni pretexto, es inadmisible. Como lo fueron las críticas a la Corona de Pablo Iglesias en una rueda de prensa en la que comparecía como vicepresidente del gobierno. Como ciudadanos pueden opinar lo que quieran, pero como miembros del Gobierno le deben respeto y lealtad a la Corona.

Poco a poco, van socavando la autoridad moral de la Institución, como lo están haciendo con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y cuando la GC y la PN estén listos de papeles, comenzarán con el Ejército. Ítem más, el espectáculo que se está dando en la Comisión de Reconstrucción dice bien a las claras que la Comisión no pretende reconstruir nada, que su única finalidad es destruir a la nación española y al régimen del 78.

Mientras tanto, otro punto importante para destruir nuestro sistema está funcionando a todo trapo, cada día hay más ciudadanos dependientes del Estado y ese es un camino insostenible. Los podemitas hablan en la prensa internacional de que como el gasto aumenta hay que aumentar los impuestos, pero ni socialistas ni podemitas hablan de los necesarios recortes que paralelamente hay que llevar a cabo en el gasto público. 

No hay dinero para pagar los ERTES, lo dijo la ministra de Trabajo, pero sí hay mil millones para pagar la propaganda del gobierno en los medios. Hay dinero para seguir alimentando a las ONG,s que se dedican a la política feminista o a luchar contra la violencia de género, pero no hay dinero para evitar que casi un millón de empresas estén al borde del concurso de acreedores.

Se impulsa la dependencia del Estado a cuenta de la pobreza originada a los ciudadanos por las decisiones del gobierno, se multiplican los ataques a la Corona, se asegura el silencio de los medios de comunicación, se convierte al Parlamento en un circo infame, se amordaza a los críticos en redes sociales y medios de comunicación y se cesa fulminantemente a todos aquellos que se niegan a obedecer ciegamente al Gobierno. 

En la Comisión de Reconstrucción se habla de golpes de Estado y se insulta a los partidos de la oposición. Todo vale para llevarnos a la ruina y que así se puedan crear las condiciones objetivas que impulsen una “revuelta popular”. Lo advertía Pablo Iglesias en el 2013, “¿Cuándo los comunistas han tenido éxito? En los momentos de excepcionalidad, en momentos de crisis”. Pues ante eso nos encontramos.

Así que si el centro, la derecha y los de la “extrema necesidad” no buscan consensos entre sí y los apoyos de las fuerzas vivas de la Nación y de Europa, vamos sin remedio de cabeza a la ruina y al colapso de nuestra democracia parlamentaria.

Entonces será el momento que alguien tenga que decirles a los españoles que el último que quede, antes de irse definitivamente,  cierre la puerta y apague la luz.

viernes, 29 de mayo de 2020

Qué difícil es debatir con un zurdo


Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 

Siempre he sido aficionado a discutir, al menos de eso me acusaban en casa, probablemente por eso estoy ahora mismo escribiendo el post que mañana leerán ustedes. De vez en cuando me surge la ocasión de debatir con alguno de mis lectores a los que no les gusta lo que digo, son normalmente gente que navega amurada a babor y que de manera habitual aportan pocos argumentos y se apoyan más en la descalificación ad hominem que en el razonamiento, pero si digo verdad cada vez son menos los que pretenden discutir conmigo, supongo que me consideran irrecuperable y por ahí me dejan en paz, será por eso y porque tengo el gatillo muy fácil para aquellos que me insultan, a los que bloqueo sobre la marcha.

Les cuento esto, porque el otro día me encontré con un ciudadano que no estaba muy de acuerdo con mi apreciación sobre lo que el Gobierno estaba haciendo con el Coronel de la Guardia Civil D. Diego Pérez de los Cobos y me escribió un comentario que paso a transcribir:
Decía mi disconforme lector: Todo está en el color del filtro con el que se mire, participo en el 23f.. Y varios escarceos similares... Eso no da confianza...

Tengo experiencia con los lectores que empiezan suavecitos, pero ya suponía que esa suavidad escondía muchas ganas de ajustar cuentas. Porqué cuando alguien habla de un guardia civil y dice que participó en el 23F, de inmediato el lector lo que ve es a un picoleto en el Congreso con una pistola en la mano. Así que me limité a contestar: ¿Participó en el 23 F?, no me cuadra la edad.

A esa contestación que procuré fuera lo más concisa posible, mi interlocutor me largó un escrito de casi quinientas palabras, del que les voy a trasladar algunos párrafos, aunque en mi contestación no quise entrar a debatir todo lo que se afirmaba en ese escrito.

Decía mi interlocutor en el primer párrafo:
Pérez de los Cobos, el coronel de la G. Civil CESADO ayer es un fascista pata negra que durante el golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981 se vistió con su camisa azul de la Falange y se presentó en el Cuartel de la GC de Yecla, Murcia, para ponerse a disposición de los Golpistas.

Pérez de los Cobos creo que tiene 56 años, así que en el 23 F tendría 17 y está claro, que de ser cierta la afirmación del debatiente, cuestión que dudo porque no sé si es cierta, pero aun dándola por exacta, deja bien claro que no participó de manera alguna en el 23 F, porque en Lorca no hubo nada.

En el segundo párrafo me decía que: Fue juzgado y absuelto por torturas al miembro de Eta, Kepa Urra al que llevaron de madrugada a un descampado y después de desnudarlo, golpearle con un objeto desconocido y arrastrarlo por el suelo. El hecho ocurrió en plena investigación por el GAL. Las torturas fueron recogidas por dos relatores de la ONU y en un informe de Amnistía Internacional en 1993. Mientras tres subordinados fueron condenados a 12 años y 6 meses de prisión el jefe del operativo, Pérez de los Cobos fue absuelto. Al año siguiente el Tribunal Supremo redujo las penas a un año, y en los meses posteriores fueron indultados parcialmente. A los 2 años el TS anuló sus condenas.

Todo ese cúmulo de datos preocuparían a muchos que no conozcan la técnica de la zurda para debatir, porque dejando de lado la farfolla, lo que mi interlocutor criticaba era el hecho de que Pérez de los Cobos hubiera sido acusado de la comisión de un delito - hay que recordar la orden de ETA a sus comandos para que denunciaran siempre haber sido objeto de torturas - y de haber sido absuelto. Por otra parte según él mismo, los tres subordinados que fueron condenados a 12 años y 6 meses en primera instancia vieron como sus condenas eran anuladas por el TS.

Seguía mi interlocutor acusando a Pérez de los Cobos de reprimir a palos el referéndum del 1 O en Cataluña y de estar involucrado en las cloacas del Estado y la policía política del ministro del Interior. Y ya de paso metía al hermano del coronel en la fiesta, haciendo constar que había sido militante del PP y señalaba que fue elegido presidente del Tribunal Constitucional por unanimidad de todos sus miembros, lo que daba una idea de los fascistas que lo conformaban (sic).

Continuaba con las críticas al hermano que ya me dirán ustedes que tendrá que ver el cese del coronel con si el hermano era o no del PP o si bajo su presidencia se corrigieron las partes no constitucionales del Estatut, pero le daba un repaso fenomenal y no contento con ello metía en el lío al padre de ambos hermanos que parece ser que se presentó a las elecciones de 1977 por Fuerza Nueva en Murcia.

Total que me limité a contestarle: No participó en el 23 F, se presentara dónde se presentara, fue absuelto de un delito.... Mucho ruido y pocas nueces.

Y supongo que agotada su paciencia me respondió muy serio: absuelto por los mismos que a Tejero, rancio facismo españolista, aun en las instituciones publicas.. Lenta transicion, poco a poco se saca basura, ... Aun queda mucha en Ejjjpañistan!! (lo he transcrito textualmente)

Ante el disparate le contesté: Me parece que no estás muy informado o simplemente sueltas tu mitin, a Tejero no lo absolvieron, lo condenaron a 30 años, que cumplió a pulso. Y por cierto Pérez Cobos en el año del 23 F me parece que tenía 16 o 17 años. Pero es igual, no dices la verdad en lo que expresas, porque las medias verdades son la peor de las mentiras. Y aquí se despide el duelo. No voy a discutir más contigo, no me llega el interés a tanto.

Recibí de inmediato la siguiente contestación: mitin? Ni necesito ni vivo de.. Interpretacion de cada cual, ... 30 años como cualquier condenado... Jajaja, la misma justicia que esta en fase de prelavado, separacion de poderes, muy letrados pero ciegos por ideologia.. No es discutir , es poner en comun.. Salud!!

Por eso digo que resulta muy difícil debatir con un zurdo en estado de merecer, porque tú empiezas hablando de que se han cargado a un coronel, por cumplir estrictamente con su obligación y terminas discutiendo con un tío que sostiene que Tejero fue absuelto o que la elección por unanimidad de un Presidente del Tribunal Constitucional se debe a que los que lo eligieron eran todos fascistas o se remonta a las elecciones del 77 para acusar a Pérez de los Cobos de que su padre se presentara por Fuerza Nueva. 

No vayan a creer que el que escribía todo eso no sabía lo que decía, lo hacía sabiendo perfectamente lo que buscaba, si a Pérez Cobos lo acusaban de torturas y lo absolvían, daba igual, era un fascista pata negra y torturador porque los jueces también eran fascistas y así hasta la náusea.

Hay muchos jóvenes que si leen que Tejero fue absuelto se lo creen y también aceptarán como cierto, que quiénes eligieron al Presidente del Tribunal Constitucional eran todos fascistas o que la corrección del Estatut fue un golpe de estado, que la ESO hizo trizas a mucha gente y así nos luce el pelo.

Me preguntaba alguien cercano a mí por qué no lo había bloqueado y no he querido hacerlo, en primer lugar porque me ha dado el artículo escrito y hay que ser agradecido y además, para que tenga la oportunidad de leerlo y en ese momento en cuanto me diga qué bonitos ojos tienes, lo bloqueo sobre la marcha.


jueves, 28 de mayo de 2020

Plata o plomo



Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores. 

Los más fieles seguidores de este blog recordarán un post en el que comentaba el problema que tenía en casa, donde a cuenta del confinamiento, me vi sometido a un régimen de narco series mejicanas y colombianas que me tenían a mal traer y ante el bombardeo constante de morras, me vale madre, carnal y todo lo demás, decidí dedicarme a la lectura mientras la televisión incansable largaba un capítulo tras otro.

En bastantes ocasiones nos reímos mi mujer y yo de algunas escenas que nos parecían exageradas, por ejemplo un secretario (ministro) mejicano negociando con el jefe de algún cartel, autoridades que por una pasta importante se saltaban la ley como quien lava o un jefe de policía cobrando en metálico para proteger la huida de un preso. Sin embargo alguna serie sobre Pablo Escobar me interesó y de la historia que relataban me llamó la atención la frase que da título a este post. Cuando Pablo o alguno de los suyos intentaban cerrarle la boca a un periodista o apretaban a un policía para que les facilitara la vida y encontraban alguna resistencia, le proponían un dilema al infeliz de turno, plata o plomo.

Ya saben ustedes que soy un poco raro y hoy leyendo la paupérrima defensa que ha hecho Grande Marlaska de su situación, francamente se me ha venido a la cabeza Pablo Emilio Escobar Gaviria, que así es como le gustaba que lo llamaran, dando a escoger a un pobre desgraciado entre tragar con lo que le pedían, plata, o la correspondiente ración de plomo. 

Con eso no quiero decir que Marlaska y Escobar tengan mucho que ver, pero la actitud que tomó el ministro del Interior con el coronel Pérez de los  Cobos, por esas cosas raras de la conexiones neuronales me recordó al dilema ”escobariano”, al fin y a la postre es lo que le propuso en otros términos, la Directora General de la Guardia Civil cuando lo presionó para que le dijera qué era lo que tenían los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil contra José Manuel Franco, Delegado del Gobierno en Madrid y hombre de confianza de Pedro Sánchez.

Igual les parece a ustedes un poco forzado, pero como lo viví así, así se lo cuento. No hubo una exigencia para que eligiera entre plomo o plata, pero sí le pusieron a Pérez de los Cobos ante un dilema que se las traía. Debía elegir entre contar lo que querían saber los del Gobierno y con ello faltar a su obligación o lo ponían en la calle, por seguir en el ambiente de las series, lo corrían de su trabajo. Que te cesen sin motivo es chungo, pero si además el cese conlleva que se te cierre la puerta al generalato, que el coronel Cobos tenía prácticamente asegurado, entonces la presión es colosal.

Todos sabemos lo que sucedió, lo sabe hasta Marlaska, que hoy se defendía con unos argumentos tan débiles, tan evidentemente falsos, que daban vergüenza ajena. El gobierno tiene un problema con la Guardia Civil. Que la magistrada que lleva el caso del 8 M, decidiera escoger a los miembros de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, en lugar de elegir a los de la Policía Nacional, nos dice a todos que la magistrada se decidió por los civiles, porque sabe que la “infiltración política” en la Guardia Civil es infinitamente menor que en la Policía Nacional y con su elección quiso evitar que el Gobierno estuviera puntualmente informado de su investigación.

Lo saben también en el gobierno y en cuanto llegó a La Moncloa la noticia de que el “empapelamiento” no iba sólo contra Fernando Simón, al que Sánchez considera amortizado y no va a defenderlo demasiado, sino que la idea de la magistrada era imputar también, como así lo hizo, a Franco, se armó la de San Quintín - el actual delegado fue uno de los pocos que se alinearon desde el principio con Pedro Sánchez en el PSOE - y de inmediato se montó la operación para salvar al soldado José Manuel Franco. 

Comenzaron las presiones para que Pérez de los Cobos cantara, soltara la sopa, hubiera dicho un narco mejicano y así en la tarde dominical no uno, sino dos generales telefonearon al coronel para que fuera “prudente” y como no cedió, fue la Directora General la que le puso ante el dilema o cantaba o se iba a la puñetera calle.

Hoy Marlaska explicaba que todo estaba previsto y que el cese de Cobos,  era simplemente un cambio de personas para dinamizar a los grupos y darle un impulso a la Guardia Civil, ese es un cuento que nadie puede creer, se ha hecho en pleno Estado de Alarma, sin que nadie supiera que se preparaba ningún relevo y es más, ha cometido un error infantil tremendo cuando ha afirmado que la dimisión del DAO estaba prevista y nada tenía que ver con la destitución de Pérez de los Cobos.

Es una mentira tan transparente que da, como ya he dicho, vergüenza ajena. El DAO dimitió como protesta por el cese del coronel Cobos y para sustituirlo Grande Marlaska, ha ignorado a tres tenientes generales y ha elegido a un general de división que estaba en el número siete del escalafón al que se ha visto obligado a ascender por la vía de la urgencia. 

Así que de previsto nada y con esa decisión Marlaska ha roto una costumbre que siempre se había respetado. En la Guardia Civil cuando el DAO se iba, ocupaba su lugar el teniente general que en ese momento tuviera el Mando de Operaciones, el ministro ha ignorado el escalafón y ha despreciado una costumbre que se había mostrado eficaz durante mucho tiempo.

Y como aquí todavía no nos ha llegado el tiempo de lo de la plata o el plomo, alguien pensó en aquello tan viejo de que las penas con pan son menos y como la Guardia Civil está indignada desde el teniente general más antiguo al guardia más moderno, decidieron añadir a la ofensa el desprecio y han pretendido taparles la boca con una subida de sueldo, que Marlaska balbuceante intentaba explicar afirmando que  también estaba prevista. 

Absolutamente falso porque el Gobierno aprobó en enero una subida del salario de los trabajadores públicos del 2% y fijó una restricción para que ningún ministerio pudiera elevar más el capítulo de gastos de personal. De tal manera que el Gobierno para salir del apuro sin contravenir sus propias normas, se ha visto obligado a incluir una disposición adicional a la norma que le impedía aumentar el gasto de personal, en la que determina que la medida no computa dentro del límite de gasto fijado.

Otra mentira infantil de Marlaska, que era aplaudido por socialistas y podemitas en el Congreso, pero al que el Gobierno empieza a considerar una carga.

Ha escogido a un enemigo muy peligroso, la Guardia Civil cumple con su deber y no tiene porqué aceptar humillaciones por parte de políticos sin honor, que mienten como bellacos para salvar su miserable pellejo. Espero que más pronto que tarde alguien vestido de verde se acerque hasta el domicilio de Marlaska y después de informarle de sus derechos, lo engrillete.

Es de justicia.

miércoles, 27 de mayo de 2020

El honor es mi divisa

El autor de la viñeta es  José Manuel Puebla Ros, humorista gráfico e ilustrador, conocido como PUEBLA.

Si por casualidad prefieren ustedes escuchar el texto del post de hoy en lugar de leerlo, lo pueden hacer en el enlace que pongo a su disposición. Ya me dirán lo que les parece y les ruego que perdonen los errores.


Dar por supuesto que este gobierno social comunista sea capaz de entender lo que significa la frase que da título al presente comentario, me parece imposible. Que a gentes que en estos momentos están inmersos en la repugnante tarea de resucitar administrativamente a los muertos por el Covid 19, con el cuento de que han cambiado de metodología, se les pida que entiendan qué significa el honor, es como pedirle peras al olmo. 

Resulta imposible justificar el empeño que han puesto desde el primer día, Pedro Sánchez y sus cuates, en intentar ocultar el número de fallecimientos producidos por el coronavirus. Han hecho todo lo que han podido, pero que en un país en el que sólo se testan con cierta frecuencia a los ministros del gobierno, se explique que los muertos de verdad sólo son aquellos a los que se les ha hecho un test PCR y han dado positivo, resultaría ridículo si no fuera por lo doloroso  que resulta el tema.

Han mentido cada vez que les ha hecho falta esconder la realidad a los ciudadanos. Hace bien poco Fernando Simón con un cinismo espeluznante, reconocía que se dijo que las mascarillas no hacían falta, porque el gobierno no era capaz de proporcionarlas y así ha sucedido con todo. Este gobierno es incapaz de reconocer errores y por eso ensucia con la mentira todo aquello que toca. 

Da igual si habla de muertos, de número de parados, de control de desafectos, de si las ayudas prometidas han sido abonadas o no a los trabajadores o de qué criterios se aplican para determinar las fases de la desescalada. Mienten una y mil veces, todo sea por intentar embarrar la realidad, para huir de su responsabilidad. Son de los que dicen aquello tan cínico de que el honor es como el tambor, si se rompe se le pone un parche y suena mejor.

Grande Marlaska que parecía otra cosa, nos ha salido un liberticida de primera categoría, de él surgieron las primeras amenazas, advirtiendo que ojito con lo que se decía en las redes, que el que anduviera demasiado suelto igual se llevaba un disgusto. Y no quedó la cosa en la amenaza de un individuo que ha sido tocar el poder y sacar toda la podredumbre moral que guardaba en su interior, porque él mismo no dudó en salir a los medios y explicar que nos estaban monitorizando; para entendernos como lo que explicaba Orwell en 1984, pero en moderno.

Hay que ver lo cierto que es el dicho que reza:  Del agua mansa líbreme Dios, que de la brava me libraré yo, lo de Marlaska es la demostración de su veracidad, estos mosquitas muertas en cuanto tocan poder, tienen más peligro que un Miura de siete hierbas. Mientras fue un simple magistrado se relacionó con absoluta normalidad con la Benemérita, pero fue llegar al ministerio y comenzaron las madres mías.

Apenas llevaba dos meses en el cargo, cuando le cerró la bolsa a la UCO y la dejó sin un céntimo para que no pudiera proseguir con unas investigaciones sobre corrupción cuyo desarrollo le debió alarmar. El coronel jefe de la UCO, al que imagino que la alcaldada del ministro no le debió gustar ni un pelo, se limitó remitir una orden interna en la que informaba a los agentes que quedaba "temporalmente suspendida cualquier actividad" dentro de la unidad al carecer de los fondos económicos necesarios para llevarlas a cabo.

Como pasan estas cosas, el escrito se filtró a la prensa y Marlaska se puso como una pantera hidrófoba y cesó de manera inmediata al coronel Manuel Sánchez Corbí, que como casi todos los guardias civiles, era un profesional como la copa de un pino. En la Guardia Civil no gustó ni un pelo que no se renovara la partida de fondos reservados que desde siempre se facilitaba a la UCO para la investigación de los grandes casos de corrupción y ya para qué les cuento el cese del coronel, pero en estas instituciones se tiene asumido que quien manda, manda y cartuchos al cañón, así que tascaron el freno y se dedicaron a lo suyo.

Tuvo Marlaska un problema muy parecido al que acaba de organizar, cuando se enteró de que la Guardia Civil, en tareas de Policía Judicial, había llevado a cabo en Cataluña una operación contra unos CDR, de la que nadie le informó. Hubo follón, desde el ministerio del Interior se filtraron algunas noticias que añadieron dificultades a la investigación de los guardias civiles y ahí quedó la cosa.

Hace un par de días decidió cargarse al coronel Pérez Cobos, Jefe de la Guardia Civil en Madrid, porque subordinados del coronel habían remitido a la magistrada Carmen Rodríguez-Medel un informe sobre Fernando Simón, en el que se decía que "manejaba al menos tres días antes de la manifestación del Día de la Mujer datos que evidenciaban la gravedad de la crisis" de la covid-19. 

Marlaska haciendo bueno eso de que quien hace un cesto hace ciento, montó el mismo cuadro flamenco que organizó con lo de la investigación de los CDR y esta vez decidió hacer carne. A pesar de que los guardias estaban ejerciendo su trabajo como Policía Judicial y por lo tanto no tenían dependencia orgánica con el ministerio del Interior, decidió cargarse al Coronel Pérez Cobos por “pérdida de confianza”.

Así que nos encontramos con un ministro, que además es magistrado, que decide cesar a un coronel que se limitó a cumplir estrictamente con su obligación y se escuda en el cajón de sastre que supone lo de la “pérdida de confianza”. Pero en este mundo traidor hay que tener mucho cuidado con quién se juega uno los cuartos, porque la Directora General de la Guardia Civil, que permaneció oculta durante toda la pandemia, le confió a un amigo del alma que Marlaska se había cargado a Cobos por el asunto del informe sobre el 8M y allí ardió Troya.

El cese del coronel Pérez Cobos supone un ataque directo a la independencia del poder judicial y así lo ha sentido la magistrada que ha advertido que investigará lo sucedido y si se demostrara que Marlaska ha intentado amedrentar a los investigadores del caso 8M, tomará medidas. Pero al ministro se le amontona el trabajo, porque el teniente general D. Laurentino Ceña, Director Adjunto Operativo de la Guardia Civil, ha dimitido como protesta por el fulminante cese de Pérez Cobos.

Grande Marlaska debería recibir unas cuantas clases particulares sobre ética y honorabilidad a ver si así comprendía que en la Guardia Civil lo de “El honor es mi divisa” no es una frase vacía de contenido, sino un estilo de vida y a lo mejor incluso tenía suerte y se le pegaba algo.

Me extrañaría, ya se sabe que en este mundo, todo se pega menos la hermosura.