domingo, 1 de julio de 2018

Pedro Sánchez: Entre col y col, lechuga...




Desde que el actual presidente del gobierno tomó posesión de su cargo recuerdo aquellas declaraciones en las que, antes de ganar la moción de censura, afirmaba que tras su victoria convocaría elecciones “lo más pronto posible”. Una afirmación rotunda que no ha evitado que tras tomar posesión afirmara con igual rotundidad que agotaría la legislatura porque “el país necesitaba estabilidad”. 

Y lo dice un sujeto que por todo apoyo parlamentario cuenta con la escuálida cifra de 84 diputados, porque qué sepamos y según afirmó el propio Sánchez, no contaba con pacto alguno para llevar a cabo la moción de censura. Claro está que esa es una afirmación difícil de tragar, para empezar porque Pedro Sánchez es del sindicato de los que no le dicen la verdad ni al médico y en segundo lugar porque está muy claro que no le interesaba reconocer los acuerdos previos a los que había llegado con Podemos, PNV, ERC y PDCAT.

Y vaya si los había, para demostrarlo ahí están las treinta monedas de plata que Pedrito va repartiendo entre sus socios en la sombra. El acercamiento de los asesinos etarras al País Vasco y el de los independentistas que están a la espera de ser procesados a Cataluña o el triste y oscuro asunto del nombramiento del presidente de RTVE y sus consejeros, que pretende convertir a la televisión pública de España en un órgano de la agitación y propaganda zurda, en manos de los podemitas y la izquierda más pedestre de nuestro país.

Que la moción de censura fue algo que se ideó desde las prisas por evitar que Rajoy disolviera Cortes y convocara elecciones lo demuestra un hecho clamoroso. En cualquier moción de censura el censurante presenta su programa de gobierno, de eso poco hubo por no decir nada, en realidad la moción era un “todos contra Rajoy” y para usted de contar. ¿Lícita? claro que sí, pero desde su inicio corta de ética.

Decía, que el censurante presenta su programa de gobierno y que el socialista no lo tenía lo demuestra el hecho de que ha tenido que defender y aprobar los Presupuestos que el PP había presentado, justo aquellos a los que el PSOE se oponía por juzgarlos poco sociales e inútiles para el bien común.

Dicen que mal acaba lo que mal empieza y para confirmar que los de Ferraz no saben por dónde empezar, veamos cuáles han sido las principales ideas de este gobierno. En primer lugar, desenterrar a Franco y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, acoger a los mal llamados refugiados de Acuarius, que provenían de 29 países de los que ninguno estaba en guerra y que por lo tanto son iguales a los inmigrantes que por el Estrecho llegan a nuestras costas sin tanta escandalera y sin que los progres se ofrezcan a acogerlos.

También han anunciado que implementarán la eutanasia en España y han lanzado el globo sonda de que no habrá unidades militares en las procesiones de Semana Santa y que la bandera no estará a media asta en los cuarteles, medidas que sin duda solucionan de un plumazo las carencias de la Sanidad Pública en España o la necesaria modernización de nuestro ejército.

En cuanto ganaron la moción de censura en Ferraz se volvieron locos, ellos son así y empezaron a soltar mensajes triunfalistas de un calibre penoso. Hubo quien afirmó que íbamos a Europa para recortar el poder de la Merkel o si lo prefieren hubo otra que afirmaba triunfante que España volvía a Europa.

Efectivamente Pedrito Sánchez se fue para Europa, equipado con sus gafas de sol y se vino para casita con el rabo entre las piernas porque a las primeras de cambio en la UE hubo quién le afeó lo del Acuarius a cuenta del efecto llamada y como el socialista es muy torpe y se defiende muy mal en el debate libre, se volvió a casita con los refugiados que no quiere la Merkel, aquella a la que iban  a recortar el poder en Europa y con una propuesta para convertir a las ciudades de Ceuta y Melilla en CIES (Centros de Internamientos de Extranjeros) que acojan a todos los refugiados que Europa no quiere.

Lo de la subida de impuestos, mejor lo dejamos para otro día. Quisiera justificar el título del presente escrito. La frase de “Entre col y col, lechuga”, nace de la costumbre de nuestros campesinos de alternar las hileras de diferentes productos en sus huertas. Esa costumbre llevó a aplicar esta frase cuando se entendía que se producía una alternancia de las cosas buenas con otras menos buenas. La utilizo porque entiendo que con Pedro Sánchez se producirán alternancias, pero no sean ilusos, la cuestión no estará en que entre cosas buenas habrá otras menos buenas, con los de Ferraz a los mandos lo único que cabe esperar es que entre dos cosas malas nos encontraremos con otras... peores.


jueves, 21 de junio de 2018

La verdad y la post verdad


Creo que todos o casi todos estamos hartos de escuchar aquello tan viejo de que “En este mundo traidor nada es verdad o mentira, todo es del color del cristal con que se mira”. Por tanto, nuestra sociedad sabe y acepta desde siempre que la verdad, lo que se dice la verdad, en esta España de nuestros pecados, se vende a precio de baratillo.
Últimamente – hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad – se ha ido imponiendo la utilización de un concepto novedoso, me refiero a eso tan socorrido de la posverdad. Supongo que les suena, sobre todo si son aficionados a las tertulias políticas o a leer los comentarios de las redes sociales. Para que nos entendamos, que tampoco eso es tan sencillo como parece vamos a concretar qué diablos es eso de la posverdad.

Dicen los que afirman saber de estas cosas que el término se refiere a toda información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público. Creo que la definición nos deja claro qué es eso de la posverdad; que conste que no es del DRAE, a la Real Academia de la Lengua no le ha dado tiempo todavía para incluir el invento en su diccionario; pero sirve sin duda para que sepamos de qué estamos hablando.

Y hablamos simple y llanamente de la manipulación de la verdad. Decía y supongo que todavía lo dice mi admirado Ruiz Zafón que “Un buen mentiroso sabe que la mentira más efectiva es siempre una verdad a la que se le ha sustraído una pieza clave”, deleznable costumbre absolutamente aceptada por muchísimos ciudadanos. Los políticos de todos los colores, los medios de comunicación y las redes sociales nos venden la posverdad como si de verdad se tratara y así nos luce el pelo.
¿Ejemplos? Pues los tenemos a puñados. Muchos de ustedes saben porque así se lo han contado los medios de comunicación, los representantes del PSOE, Podemos y C,s y las redes sociales que el gobierno de Rajoy y los fascistas del PP han gobernado ignorando a las familias y beneficiando descaradamente a las empresas.  La realidad,  es muy distinta; en España las rentas de las familias han crecido 40.000 millones desde 2014, frente a los 20.000 millones de empresas y sector público, así que son falsas de toda falsedad las afirmaciones en contrario.


Otro ejemplo, todos nosotros hemos escuchado hasta la saciedad que Rajoy no creaba empleo y cuando los de siempre ya no pudieron sostener semejante afirmación, quitaron valor a la creación de empleo del gobierno popular, clamando que el empleo que se creaba era precario y/o de poca calidad. Otra afirmación aceptada mansamente por todos o casi todos; sin embargo las cifras dicen cosa muy distinta. En el pasado mes de mayo teníamos prácticamente el mismo número de asalariados que en 2006, la única diferencia es que en este año el numero de contratos fijos era de un millón más que en el año anteriormente citado.

Creo que los dos ejemplos dejan bien claro qué es la posverdad, tampoco es que la progresía haya inventado nada nuevo, el ingenio zurdo no da para tanto, lo de la posverdad no es otra cosa que aquello de las medias verdades de toda la vida de Dios.
Y alguno podrá decir, oiga usted dice que nos engañan, pero ¿cómo saber si una cosa es cierta? Aunque, como decía mi señora madre, consejos ni los pedidos, por una vez haré una excepción. Modestamente utilizo un procedimiento que me va muy bien. De manera habitual cuando las palabras contradicen a los hechos me quedo con los hechos, con esto y aquello de que por sus hechos los conoceréis, me arreglo bastante bien.
Sobre la Verdad, poco o nada puedo decir. Me cuentan fuentes generalmente informadas que continúa ingresada en la UVI en coma profundo, con las constantes vitales muy debilitadas a cuenta de los ataques recibidos desde las redes sociales, el partidismo, el populismo y la demagogia y que ignoran si se recuperará o no, añaden que lamentan comunicar que el diagnóstico no puede ser otra cosa que muy pesimista.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Podemos no puede esconder su raíz venezolana

                                                                                                                                ( Imagen de Raúl Arias)

Cuando llegue el Vistalegre II ¿Cómo se llevaran Iglesias y Errejón?


Todos sabemos que nombrarle Venezuela a los podemitas viene a ser como mentarles la madre, basta mencionar el país caribeño y el podemita de turno, sólo o en compañía de otros, te monta la mundial. Una reacción poco congruente y difícil de justificar, porque pocos, por no decir ninguno de los españoles, ignora la íntima relación que Iglesias, Errejón, Monedero y muchos de los que hoy mandan en Podemos sostuvieron con el régimen del gorila rojo - al que no le guste que el eche azúcar – y con su heredero Maduro. Relaciones de admiración, cariño mutuo, profesionales y políticas que les proporcionaron unas ganancias muy considerables, eso sin contar el dinero que vino de las Américas venezolanas y terminó en aquella fundación que daba cobijo a los hoy dirigentes podemitas y de la  que nunca más se supo.

Pero lo que delata su profunda raíz venezolana es su amor por los culebrones y por la facilidad que tienen para montarte una telenovela de 537.216 capítulos - con sus buenos y sus malos, rubias peligrosas y morenas agresivas, huidos, liquidados, traidores, insultos y peleas - a cuenta de la organización de un simple congreso, que eso es y no otra cosa lo del Vistalegre II, que a cada día que pasa ofrece más carnaza a sus adversarios y sobre todo temas para llenar las páginas y las pantallas de los medios de comunicación.

No me digan que exagero, que puestos a hablar de congresos difíciles de organizar, ahí tienen ustedes el del PSOE que también se las trae, pero en cuanto a escabechinas internas, decapitaciones políticas y declaraciones cargadas de mala leche no tiene ni punto de comparación con la batalla que amenaza convertirse en guerra civil del Vistalegre II de Podemos, que demuestra que donde se encuentran más a gusto los populistas es en la algarada, el insulto y la amenaza, aunque haya que hacerlo contra sus propios correligionarios.

Que tiene que ser eso y no otra cosa, porque si alguien se toma la molestia de averiguar qué es lo que tiene tan encabronadas a las huestes podemitas en relación con su congreso nacional, resulta que no existen diferencias apreciables en lo que hace referencia a la organización de Podemos como partido, que en eso, quizás sea porque les importe una higa lo de la organización, no existen diferencias apreciables.

Sobre el liderazgo, si uno atiende a las declaraciones de los interesados en el asunto, aunque ya se sabe que fiar de palabra de político tiene sus riesgos, no es el problema, porque no se discute el liderazgo de Pablo Iglesias, aunque los mal pensados digan y con razón, que ahora mismo no es el momento, pero que en Podemos ya hay mucho cargo orgánico y público que le tiene muchísimas ganas a Iglesias y a su corte de paniaguados entre los que destacan con luz propia Irene Montero, Pablo Echenique, Rafa Mayoral, Juanma del Olmo y Juan Carlos Monedero, que aunque éste último esté algo apartado, parece que se aburre y si hace falta se apunta a un bombardeo y hoy por hoy está con Iglesias repartiendo leña a los errejonistas.

En realidad difieren únicamente en la táctica y la estrategia a utilizar para hacerse con el poder y me dirá alguno, es que eso es lo que precisamente se discute en todos los Congresos y no seré yo quien discuta esa afirmación, pero me parece que no me he explicado bien. Los podemitas no discuten, al menos en teoría, los medios para hacerse con los resortes del poder en Podemos, sino la estrategia a seguir para hacerse con el poder en España, que es cosa bien distinta.

Iglesias y Errejón difieren en esa lucha en casi todo, desde cómo quieren hacerse visibles a la opinión pública como partido relevante y merecedor de ser votado por un amplio espectro de ciudadanos y ese es un aspecto no menor, porque marca el devenir de la organización y su éxito o fracaso. 

Iglesias entiende que lo de  estar en las instituciones está bien, pero que el trabajo de oposición hay que hacerlo en la calle. Una política de gestos y algaradas que los tenga todo el día en las primeras de la prensa de papel, abriendo noticiarios televisivos y copando tertulias como en sus mejores tiempos. Iglesias quiere tejer una alianza con los elementos -okupas, izquierda radical, antisistemas varios - que en España se dedican "profesionalmente"  a lo de las manifestaciones para alcanzar lo que él llama el “poder popular” y al trabajo parlamentario que lo vayan peinando.

Por el contrario Errejón entiende que el papel de la oposición se basa en el trabajo parlamentario y en ese sentido Podemos debe llevar a cabo una labor en el Congreso de los Diputados que demuestre urbi et orbi que los podemitas son muy capaces de cambiar las cosas y de llevar a cabo una oposición como todo el mundo entiende el concepto, es decir a través del trabajo legislativo y el del control al gobierno y los pactos que en ese ámbito se puedan conseguir.

En otro orden de cosas, Iglesias considera como enemigos naturales de su organización a PP, PSOE y C,s, mientras Errejón pretende apostar por una política de acuerdos con la izquierda parlamentaria que convenza a muchísimos ex votantes del PSOE, que hoy se quedan en casa, en lugar de votar a Podemos. Propugna una política de mano tendida en lugar de la pelea que propone Iglesias, con la que piensa podrá hacerse con esos votos que el PSOE ha ido perdiendo en su particular podemización.

Y ya por finalizar en lo que se refiere a objetivos, tampoco concuerdan,  Iglesias se propone acabar con el gobierno del PP y ya de paso cargarse “…un modelo político identificado con el régimen del 78 y sus partidos asociados”, mientras Errejón supongo que guarda ese ataque al régimen del 78 para más tarde, cuando sea prudente descararse y mientras tanto se propone presentar a Podemos como un partido que pretende gobernar, dentro de las normas que marca nuestra democracia parlamentaria.

Supongo que ganará Iglesias, pero si en el Vistalegre II permiten votar por separado las propuestas políticas y las listas que las propugnan, igual Errejón le da un susto a Pablo, como sucediera en Madrid, donde Maestre le ganó a Espinar la votación sobre los documentos políticos. Por eso que me parece votarán conjuntamente listas y documentos, lo que no dejaría de ser una cacicada, nada raro en Podemos, si consideramos que en España estamos muy acostumbrados a la figura del cacique y en Venezuela también y no me refiero a los  caciques indígenas, me refiero a los politicastros chavistas, que el virus caciquil, por desgracia, forma parte importante de la herencia española en la América hispana.

Mientras llega el día del congreso, seguiremos con los enfrentamientos, las cartas de amor y también de desamor, las filtraciones, las caídas y liquidaciones políticas de los errejonistas, que a los de Podemos les va más una bronca que a un tonto una gorra a cuadros.

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Hoy qué les cuento? Pues una de congresos


Los partidos políticos llevan doce meses extremadamente complicados, el pasado 20D, el martes que viene hará un año, tuvimos unas Elecciones Generales que se saldaron, por las cuestiones que todos tenemos presentes, con otra cita con las urnas el 26J y no estamos hoy en plena campaña  electoral para ir a elecciones el 18D, porque de milagro y casi en el tiempo de descuento Mariano Rajoy consiguió su investidura, asunto que se saldó con la decapitación política de Pedro Sánchez, follón sobresaliente entre otros muchos follones de menor cuantía.

Ahora parece que la política parlamentaria atraviesa un momento de cierta calma, los acuerdos tomados entre populares y socialistas en el Congreso demuestran que el PSOE ha decidido llevar a cabo una oposición inteligente, sobre todo porque con su postura evita la posibilidad de que Rajoy de no contar con el apoyo de Ferraz y ante la imposibilidad de gobernar, disolviera Cortes el próximo mes de mayo y convocara elecciones para el mes de junio, situación que no pueden permitirse, porque el partido socialista no puede ir a las urnas, sin líder, sin programa y con el partido profundamente dividido.

Claro que todavía queda lo de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, pero parece que dicho con toda la prudencia del mundo, ese asunto el gobierno de Mariano Rajoy lo tiene controlado. El PP a pesar de las complicaciones sufridas a lo largo del año, puede presumir de haber hecho los deberes y con buena nota. Ganó dos elecciones seguidas, consiguió la investidura a la segunda, ha demostrado que puede gobernar en minoría y como guinda del pastel, de manera reflexiva convocó su XVIII Congreso Nacional que se celebrará los días 10, 11, y 12 del próximo mes de febrero. 

Decisión que se tomó por aquello del “por si acaso” y como aviso a navegantes. Rajoy no se podía permitir ir a unas elecciones, si tenía que tomar la decisión de convocarlas, sin pasar antes por su particular proceso congresual y así con calma y con tiempo lo dispuso hace meses y todo el mundo, cuando se hizo pública la convocatoria, comprendió que si tenía que convocar elecciones para junio, no le iba a temblar el pulso.

Por tanto un Congreso tranquilo, organizado, en el que se supone  se rejuvenecerán las caras que lucen hoy en lo más alto del organigrama de los peperos y la máxima duda pudiera ser si Cospedal repetirá como Secretaria General del PP, que yo creo que no. Es muy cierto que los populares en la línea de democratizar al máximo su congreso, dentro de un orden que quede claro, han adoptado dos medidas que me parecen prudentes. Siguen negándose a aceptar el modelo de primarias, que no se yo porqué se empeñan los socialistas que todo el mundo copie su modelo, que tan malos resultados les ha dado, pero sin embargo han tomado dos medidas francamente  democratizadoras.

Para ser candidato a la presidencia del PP bastarán cien avales, lo que comparado con las cifras que se exigen por ejemplo en el PSOE, que rondan el 5% de la militancia, me parece mucho más accesible y por tanto, sin demagogia, ni florituras sectaristas, mucho más democrático. Por otra parte los compromisarios que asistan al Congreso, será elegidos por elección directa en cada una de las sedes populares, no será democracia directa al estilo de la que vende la izquierda, pero sí medidas que democratizan el proceso, que al fin y al cabo cada uno tiene su estilo y su clientela.

Los del PSOE tienen con su XXXIX Congreso Federal  liada una de órdago a la grande. Es muy cierto que de forma acertada el PSOE parece que está buscando primero desarrollar el marco político del que surja su programa y sus mensajes, antes que intentar buscar a un líder, de esos que se espera que lleguen con la varita mágica en la mano; pero por ahora en la Gestora no saben, y si lo saben se lo callan, ni cuando lo van a convocar ni para qué fecha. Se habla del mes de junio de 2017, a mí me parece que tiene muchas más posibilidades de celebrarse en el mes de septiembre, pero Dios dirá.

Por ahora el jaleo principal, a la espera que se desate la batalla final, está en lo de las celebérrimas primarias y ahí está el PSOE  algo liado. Hay gente, como Susana Díaz, que pretende que las primarias a Secretario General, que hasta la fecha como es lógico estaban cerradas a todos aquellos que no fueran militantes socialistas, esta vez se abran a los simpatizantes, propuesta que me parece imposible de sostener por razones obvias. Otros hay que defienden las primarias de siempre y en la Gestora prudentemente, susurrando y con la boca chica comienzan a hablar de “ponderar” el voto de la militancia. Están buscando un procedimiento que les permita mantener las primarias, pero recortando el poder de la militancia, vamos un sí pero no de los de toda la vida en el PSOE; aunque hay que decirlo, en cuanto lo intenten poner en marcha les van a montar la mundial.

Ciudadanos, ya se sabe cómo son ellos, aunque tienen problemas, van de cara a su Asamblea General que dicen celebrarán también en Febrero, sin demasiado ruido. La militancia está inquieta, en Cataluña Arrimadas la está liando y Carolina Punset medita si le hace un pie agua a Rivera y se presenta como alternativa; pero como digo vamos a un congreso en el que no creo que haya demasiados problemas, porque en el fondo poco hay que repartir y además la gente de Ciudadanos son muy distinguidos como para liarse a puñaladas por una asamblea de nada, por lo tanto mucho discurso, mucha mercadotecnia, sonrisas a troche y moche y triunfo de Rivera.

Y en Podemos para qué les cuento la que tienen liada con lo del Vistalegre II,  que van a terminar por salir en la página de sucesos en lugar de hacerlo en los editoriales políticos. Pero les pasa lo mismo que a Ciudadanos, su asamblea refleja perfectamente como son los podemitas, incapaces de acordar algo sin cortar cabezas y montar broncas y en eso están. Hasta que lleguen mejores momentos, tendrán que conformarse con liquidar a los "enemigos internos" y a ello se dedican con entusiasmo.

Así está el panorama congresual de los cuatro partidos más importantes del panorama nacional, no es que sea cuestión importante, pero de algo hay que hablar y entre el acueducto y esta especie de “pax romana” que ha impuesto Rajoy con su demostrado amor por el diálogo y el acuerdo, tampoco es que haya mucho más que comentar.

Así que mañana será otro día, si Dios quiere.

lunes, 12 de diciembre de 2016

La Constitución y el fervor reformista de Ciudadanos y PSOE


Resulta llamativo como los dos partidos políticos que más dificultades tienen para transmitir su mensaje a la opinión pública, estén empeñados en vender la reforma de la Constitución presentándola como una demanda urgente de todos los españoles, que, por lo que dicen tanto los de Ciudadanos como los del PSOE, estamos que no vivimos pendientes de que se resuelva nuestro más grave problema, que no es el paro, ni la situación económica, ni la corrupción, lo que resulta prioritario, lo que más preocupa a los españoles si hacemos caso a socialistas y naranjitos, es la santísima reforma de la Constitución.

El hecho de que a los españoles en el fondo y en la superficie lo de la reforma constitucional les parezca un asunto absolutamente alejado de sus intereses más urgentes y que la Carta Magna y su reforma interesen al electorado tanto como el estudio de las influencias de los relatos tradicionales persas en la redacción del Quijote, no es óbice para el interés que ponen en la reforma los de Rivera y Ferraz, porque si a falta de pan, buenas son las tortas, a falta de un mensaje político coherente, con contenido y bien construido, bien vale entretener al votante con una mala historia sobre la reforma constitucional.

Asunto que sólo interesa, a los que huérfanos de mensaje que vender a los españoles hasta que lo construyan, como es el caso del PSOE y también a los de Ciudadanos, dueños y víctimas de un evanescente mensaje de centro, que está muy bien para las campañas electorales y las tertulias políticas pero que a la hora de la verdad, todo el mundo sabe que el centro político es como el agua, incoloro, inodoro e insípido y que no contentos con cargar con ese defecto de origen, los naranjitos ahora se encuentran sin posibilidad de pontificar sobre el recurrente argumento de la corrupción del PP, sobre todo porque han pactado con ellos, lo que les convertiría en cómplices de la supuesta deshonestidad pepera y para más INRI no encuentran a nadie con quien firmar un acuerdo importante o al menos  un pacto por irrelevante que éste fuera. Es por lo que se entiende perfectamente cuál es el motivo que empuja desesperadamente a socialistas y Ciudadanos a vender la reforma  constitucional como algo que resulta vital para el armónico desarrollo de la Nación.

Los del PSOE sufren una falta de autoestima que les crea un problema de inferioridad ante sus adversarios más peligrosos, los de UP y ese complejo lo  agrava la necesidad que tienen de afirmar su puesto como líderes a la oposición al PP.  “Oposición útil” la llaman, supongo que por oponerla al desastre que supone lo que hacen los de Iglesias, que han demostrado en el hemiciclo que son una calamidad para el trabajo parlamentario; pero ven empañada esa “ejecutoria” por la obligación que tienen de llegar a acuerdos con el gobierno de Rajoy en los que obtienen concesiones de los populares, lo que me parece bueno, pero ese complejo de inferioridad les obliga a algo más y ese plus lo pretenden obtener vendiendo su reforma constitucional.

Un error táctico si tenemos presente que en estos momentos en España el 65’5% de los ciudadanos parece no estar nada de acuerdo con la reforma socialista. El 37,7%  está a favor de mantener la situación tal y como se encuentra ahora mismo, un 9,7% quiere una reforma que asegure que el Estado recupere competencias que hoy son de las autonomías, el 18,5% estarían de acuerdo con que se eliminaran por completo éstas, el 9,3% no tiene muy claro lo que quiere y el 2,3% restante ni siquiera contesta. Por lo tanto vender la reforma que convertiría a España en un estado federal, como si se tratara del bálsamo de Fierabrás para nuestros problemas, choca con la voluntad de más del 65%  de los españoles, lo que sin duda embota el filo de la propuesta de Ferraz.

Ciudadanos por su parte sufre de siempre un desordenado apetito por estar en el candelero, se pirran por salir en las primeras planas y en las televisiones y si no pueden conseguirlo languidecen. Sufren, porque han perdido prácticamente toda la importancia que supuestamente tenían; para su desgracia la actitud negociadora del PSOE, ha transformado en irrelevante su apoyo. 

Lo decía el ministro de Educación y portavoz del Gobierno , Íñigo Méndez Vigo que en una entrevista explicaba el problema que están sufriendo con dolor los naranjitos: “Vamos a cumplir nuestros acuerdos. Pero hay que tener en cuenta que con Ciudadanos y con nuestros socios de investidura no tenemos la mayoría que hace falta en el Congreso para aprobar determinadas leyes, y hay que sumar a otros grupos.”

Así que sin nada de lo que poder presumir, muy perjudicados por una serie de problemas internos que empiezan a salir a la luz, que algunos justifican con el manido argumento de calificarlos como problemas de crecimiento - como si la falta de democracia interna, el personalismo de Rivera y su cúpula, la inexistencia de un mensaje más allá de los celebérrimos 150 puntos que ya de poco valen o el peligroso deslizamiento de Ciudadanos hacia el nacionalismo catalán que protagoniza Arrimadas en franca desobediencia a la voluntad de Rivera - se produjeran a cuenta de ese crecimiento del que presumen, pero que electoralmente no rinde beneficios.

Por eso están con la reforma de la Constitución, con “su” reforma, como si ellos pudieran imponerla, como si no tuvieran conciencia que los escaños que tienen no dan para nada o casi nada. Debieran reflexionar sobre la percepción que tienen los ciudadanos españoles sobre la necesidad de reformar la Constitución y ya de paso buscarse la vida y ser capaces de ofrecer algunas alternativas aceptables que se puedan aprobar en el actual Congreso de los Diputados.

Alguien tendrá que decirle al “nen Rivera”, que estas cosas las podrá hacer cuando consiga que los votantes le den una mayoría absoluta de los 3/5 de la Cámara, entonces podrá hacer lo que le dé la gana con la Constitución. Hoy por hoy lo que les toca es salir de la irrelevancia política en la que están sumidos, aportando cuestiones positivas para el interés general.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Lo mejor es enemigo de lo bueno. (Final)



Por fin llegó el domingo, no sé cuál será el motivo pero esta semana se me ha hecho interminable, será culpa del “acueducto”. Como ya saben ustedes, sobre todo si son lectores habituales, los domingos no hablamos aquí de política, es una  medida de higiene moral que creo que hay que mantener. Así que la política volverá a tener protagonismo en el blog, mañana lunes. Hoy les ofrezco el final  del relato  "Lo mejor es enemigo de lo bueno” que forma parte de mi libro “Legionario en Bosnia 1993”.

Unos hechos que sucedieron un día de misión en Mostar de lo más normal, un día más bien tranquilo que sin embargo terminó por mi culpa de una manera terrible que no podré olvidar jamás.
Espero que la lectura de esta entrega les anime a adquirir el libro. Si así fuera les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazon.

“Nos pusimos en marcha y nos encaminamos hacia el puente de Tito, un puente Bradley que suplía al de obra que había sido volado durante la guerra con los serbios. De hecho los únicos puentes existentes en aquellos momentos en la ciudad eran, el de Tito, una pasarela que utilizaban los musulmanes y el Stari Most, el viejo puente que daba nombre a la ciudad y al que todavía no habían destruido los croatas, que cuando les interesó no vacilaron ni un momento en cargarse una obra de siglos, cuyo significado como símbolo les molestaba.  Ya en las afueras de Mostar todavía estaba en servicio el llamado puente de Aviadores que también utilizábamos de vez en cuando.

Pasamos por el puente, con la precaución de que los  BMR lo cruzaran de uno en uno. Esa era una cautela de la que siempre nos advertía el capitán Romero, que nos machacaba una y otra vez, incansablemente diría yo, con el aviso. Así que, al menos en la Cía. Austria, todo el mundo sabía que  debíamos cruzar el puente de uno en uno e incluso la tropa recibía con cierto pitorreo el mensaje que en un día normalito podía repetirse, como poco, seis o siete veces.

Entramos en territorio musulmán y al llegar a la calle principal del barrio, torcimos a la izquierda para ir hasta el hospital. Todo parecía ir bien, pero no podíamos confiarnos. Los del HVO sabían casi inmediatamente si había vehículos de UNPROFOR en el hospital y si estaban de malhumor   largaban tres o cuatro salvas de mortero, con el fin de que supiéramos que nos tenían localizados, advertirnos que no les gustaba nada la visita y ya de paso sugerirnos sutilmente que ahuecáramos el ala a la mayor brevedad. El flujo de información entre las dos zonas era tan fluido y rápido, en uno y otro sentido, que realmente daba miedo.

Por eso no me hacía ninguna gracia ir al hospital, eran muchas ganas de jugar con la suerte, tampoco vayan a pensar que aquello era como jugar a la ruleta rusa, pero ya se sabe que tanto va el cántaro a la fuente que al final… y al final estaba mi gente. Cierto es que aparcábamos a cubierto de las armas de tiro tenso, pero si hablamos de fuego de morteros es distinto. Porque por mucho que nos situáramos pegados a la fachada trasera del hospital para que la edificación nos cubriera, si por casualidad los del HVO lograban colocar un par de granadas en el patio trasero del hospital, tal y como había sucedido alguna vez, la cosa no iba a tener ninguna gracia y ya para que les cuento si conseguían un impacto directo sobre algún vehículo.

Así que me prometí hacer una visita rápida a Milovic - se pusiera como se pusiera y me contara lo que me contara - para no dejar a mi gente a merced de los tiradores de los morteros del HVO, que afortunadamente no debían ser demasiado buenos teniendo en cuenta los pocos blancos que conseguían. Pero la fortuna es cambiante y no merecía la pena correr riesgos innecesarios, personalmente creía que con que afrontáramos los necesarios, teníamos  más que suficiente.

Por radio le recordé a Ávila, las medidas de precaución, que en eso todos éramos hasta pesados. Me pasaba a mí con el capitán Romero,  a los jefes de pelotón conmigo y  a los legías con los tirillas y el sargento 1º. Todos temíamos que se produjera una imprudencia y a consecuencia de ella  tuviéramos alguna baja. No hay nada que te dé seguridad absoluta en zona de guerra, pero al final uno se inclina a pensar que por dar la paliza, aunque uno resulte muy pesado, que no quede.

Le dije a Guerra lo mismo que me había escuchado decirle a Ávila por radio y le advertí que ante cualquier novedad me avisara inmediatamente. Bajé del vehículo y “Carmen” utilizó la portezuela que se abría cuando no se quería bajar el portón trasero. Cuando consiguió salir, recuperar el equilibrio y colocarse el casco en el lugar que se supone debe ocupar, entramos en el hospital.

Allí mismo estaba Milovic que se apresuró a saludarnos, le presenté a “Carmen” y enseguida puso en marcha su reconocida capacidad  de seducción y mientras charlaba y sonreía arrancó hacía el sótano que era la planta donde habitualmente nos recibía. Como me temía “Carmen” recibió el tratamiento completo, primero la seducción y luego el horror, ante el espectáculo dantesco que tuvimos que ver sin ninguna prisa.

Finalmente entramos en el cuarto en el que Milovic recibía, allí tenía el café que se apresuró a servir mientras nos pedía que tomáramos asiento. Sorbí de la taza, el café era bueno, estaba caliente y extremadamente dulce, tal y como les gustaba a ellos, me lo bebí de un sorbo y le pedí a “Carmen” que le trasladara a Milovic que el capitán Romero pasaría sobre las 20,00 horas para recoger las bombonas de oxígeno que tuviera vacías. Lo hizo y se enzarzaron en un largo cambio de impresiones que no podía tener que ver con las dichosas botellas. “Carmen” hacía demasiadas preguntas que el otro contestaba muy apasionadamente. Cuando acabaron, le ofrecí un cigarrillo al médico y un paquete de café. Sonrió agradecido, dio las gracias y guardó silencio mientras observaba fijamente a la intérprete.

“Carmen” me miró y empezó a contarme que el Dr. Milovic tenía una gran opinión sobre mí y que era por eso que se atrevía a pedirme un favor que me agradecería mientras viviera. Mentalmente me persigné, no sabía si Milovic era musulmán practicante o no, pero me pareció que persignarme en aquel hospital no iba a ser un gesto demasiado bien comprendido.

― ¿Qué quiere que haga?
― El doctor dice que no se lo pediría si no fuera porque están viviendo una situación desesperada. Están sin anestesia y tiene que operar con urgencia a dos niños
― “Carmen” ahórreme lo de los niños, que el doctor ya lo tiene muy usado conmigo y no cuela. ¿Qué es lo que quiere exactamente Milovic?
― Pues que nos acerquemos al hospital croata y allí una doctora amiga suya, nos prestará una botella de peróxido nitroso, la cogemos y se la traemos hasta aquí.

― Claro y yo soy el arzobispo de la Seo de Urgel ― La traductora no entendió lo del arzobispado pero me dio igual ― “Carmen” lo que nos está pidiendo el doctor es que vayamos hasta el hospital croata y nos traigamos por la cara una botella de anestesia y eso es un asunto que puede tener consecuencias muy graves.
La intérprete me miró y muy seria dijo ― Pues sí, así es.

La verdad es que me desarmó, si llega a intentar dorarme la píldora, ipso facto hubiera dicho que no y habríamos salido de allí haciendo fu como los gatos, pero me reconoció de frente la barbaridad que me proponía y me descolocó. Miré a Milovic y pude ver en su cara la angustia por la que estaba pasando, sabía que utilizaba sus trucos especiales para ablandarnos, pero me daba la impresión que realmente estaba desesperado.

Personalmente suponía, no quería profundizar demasiado en el asunto, que iba a pecar militarmente si me metía en ese asunto, pero mi otro yo, me dijo que tampoco era tan distinto lo de la anestesia y lo que la AGT había autorizado con las bombonas de oxígeno que recogería Romero en el hospital, así que si era pecado, que lo era, sería de los leves, incluso si lo pensaba bien, solamente una pequeña falta administrativa.

Resoplé, no sabía cómo pero me había decidido a hacerlo. La anestesia no iba a suponer una mejora en la capacidad militar de los musulmanes y  si el doctor en lugar de ser musulmán, fuera croata y la situación fuera justo la contraria, seguro que ayudaría a los croatas, Desde mi punto de vista eso demostraba mi neutralidad.  Le pregunté si la doctora era de confianza y “”Carmen” me confirmó que era musulmana y que estaba como muchos de sus compañeros  retenida por  los croatas, que andaban muy escasos de médicos.

― ¿“Carmen” usted sabe dónde encontrar a la doctora?
― Sí, la encontraremos en la segunda planta del hospital.
― ¿Cómo es de grande la botella de la anestesia?
― Me ha dicho el doctor que medirá sobre 1,40 metros.
― Pues dígale a Milovic que vamos para allí y que si todo sale bien en media hora estaremos de vuelta  con la anestesia.

Salimos. Mientras subía por las escaleras pensé en que como nos trincaran los croatas, lo íbamos a pasar mal, a la intérprete le iba a costar el trabajo y a mí, seguro que me mandaban para España y me iban a empapelar bien empapelado. Así estaban las cosas, pero si había decidido jugar, jugaría, al fin y al cabo lo tenía claro; si en La Legión decides, en uso de tu libertad individual saltarte las normas, si te pillan, pagas y aquí se acabó el problema.

Montamos en el BMR y nos pusimos en marcha, por la línea interna le pregunté a Morales si sabía dónde estaba el hospital croata, no lo sabía, pero cuando le expliqué que estaba al lado de una pizzería frente a la que estacionábamos con frecuencia, supo a qué edificio me refería. Mientras íbamos hacia allí, le expliqué a “Carmen” lo que íbamos a hacer. Entraríamos los dos y subiríamos a la segunda planta procurando dar las menores explicaciones posibles y sin dar demasiado el cante, cuando nos encontráramos con la doctora, recogeríamos la botella y saldríamos por dónde habíamos venido, sin prisa, pero sin detenernos para nada. En estas cosas, lo mejor es entrar y salir lo más rápidamente posible, pero con naturalidad, sin llamar demasiado la atención.

La intérprete me miraba y al final se arrancó ― Estoy muy contenta de que haya aceptado, soy croata, pero estos del HVO son unos hijos de puta.
Me eché a reír ― apoyo la moción ― le dije.
Callé porque estábamos llegando. Aparcamos en la acera casi en la misma esquina de la calle por la que se accedía a la entrada del hospital. Maldije entre dientes cuando vi a tres soldados del HVO que estaban frente a la entrada, supuse que en funciones de vigilancia. Me bajé del BMR, abrimos la portezuela trasera y le dije a Guerra que cuando saliera del hospital, vendría con una botella de anestesia y que la cargaríamos por allí rápidamente y en silencio.

El hospital tenía una de sus fachadas que daban a la avenida en la que estábamos aparcados, pero la entrada estaba en la calle que se abría perpendicularmente a la travesía en la que nos encontrábamos. La entrada daba a un jardín y girando a la izquierda había una especie de túnel en mitad del edificio con una puerta en cada uno de sus lados. Entramos en el túnel y por la puerta a nuestra derecha accedimos al hospital,  sin detenernos subimos andando a la segunda planta. Fue llegar al rellano y nos topamos casi de bruces con una mujer morena, guapa, de unos cuarenta años que evidentemente nos estaba esperando y saludó en croata. Miré a “Carmen” que habló unos segundos con ella y me confirmó que era la doctora, cambiaron unas frases y la doctora abrió la puerta de un cuarto de limpieza en el que destacaba la presencia de una botella metálica de las grandes, la miré y asintió.

La cogí, pesaba bastante, me despedí y bajé por la escalera mientras oía a “Carmen” que me seguía, salí por el túnel y me dirigí a la calle, pasé justamente al lado de los HVOS a los que saludé con el dobar dan reglamentario y continué con cara de no haber roto un plato. Los tipos contestaron al saludo y oí que hablaban excitadamente entre ellos. Sin siquiera comprobar si la traductora me seguía me acerqué al BMR y me dirigí a su parte trasera, la puerta estaba abierta y en cuanto coloqué el extremo de la botella en el interior, ésta desapareció a toda velocidad.

Más tranquilo, miré y vi a “Carmen” que estaba a mi lado, le pregunté si había oído que decían los del HVO y me contestó que discutían sobre si cuando habíamos entrado llevábamos una botella o no. Miré discretamente y me dieron la impresión de que habían perdido el interés por nosotros
― Venga “Carmen” suba que nos vamos.
La intérprete me miró ― Es que quería decirle una cosa importante, la doctora me ha dicho que tiene dos botellas de oxígeno medicinal para mandárselas a Milovic.
― Bajo ningún concepto “Carmen”, vinimos a por la anestesia y eso es lo que nos vamos a llevar.
― Pero ella me ha insistido mucho, en un momento subimos y las traemos. Está bueno lo de la anestesia pero será mejor si le llevamos también el oxígeno

Y en ese momento, todavía no sé bien porqué, cometí un error extraño y descomunal. Me había pasado la vida predicando que lo mejor era enemigo de lo bueno y pensé,  bueno no sé exactamente lo que pensé, quizás no quise pasar por timorato y tragué. Todavía es hoy y sigo arrepintiéndome; le di una voz a Ávila para que nos acompañara y volvimos al hospital, subimos a la segunda planta, cogimos los tubos de oxígeno, las dos mujeres se besaron y bajamos, pero esta vez en cuanto salimos por la puerta que iba a la calle, los del HVO nos estaban esperando y nos pararon.

Empezaron a preguntar quién me había dado los tubos y con qué permiso contaba. Quise salir por la tangente y expliqué que el doctor Zuric – un médico croata que trabajaba en el otro hospital de Mostar  - me había dicho que viniera aquí y que me darían los tubos, los había pedido y me los habían dado, aunque no conocía el nombre del médico que me los había entregado. No me dejaron ni terminar, se pusieron violentos y cargaron contra la intérprete, le pregunté qué le estaban diciendo.
― Que hasta que no devolvamos el tubo que hemos sacado, se quedan conmigo.

No quedaba gran cosa que hacer, yo seguía haciendo el papel de idiota entre indignado y confuso, pero le di una voz a Guerra para que trajera el tubo de anestesia y se la entregamos al HVO. Siguió la discusión pero en otro tono. Les dije que nos íbamos a ir y pedí perdón por la confusión y conseguí que permitieran que “Carmen” se pusiera a mi lado, la tensión fue amainando,  ni siquiera sé cómo acabó la bronca, pero sí cuando. Se acabó cuando vimos los del HVO y nosotros, acercarse a la puerta la doctora que nos había dado la anestesia.

Nunca olvidaré  la visión de la figura de la doctora musulmana, que lentamente, en silencio, salía del hospital  entre dos HVOS, que la conducían calle arriba al lugar del que jamás volvió.”  

sábado, 10 de diciembre de 2016

Soraya goes to Barcelona

Me van a perdonar por el título que no es otra cosa que una paráfrasis del nombre de un grupo musical británico de cierta relevancia en los 80, que se llamaba Frankie Goes to Hollywood. Según contaba Holly Johnson, uno de los dos vocalistas del grupo, el nombre nació a cuenta del titular de una página del The New Yorker, cuyo texto era el que adoptaron como nombre y que estaba acompañado por una fotografía de Frank Sinatra.

No sé cómo, porque esto de las ocurrencias tiene unos mecanismos extraños, pero mientras pensaba en qué iba a escribir para ustedes, se me pasó por la cabeza el dichoso nombrecito y lo cierto es que como tenga una ocurrencia, no soy capaz de resistirme a ella y va de cabeza al folio correspondiente. Así que insisto, ustedes sabrán perdonar, aunque es muy cierto que Soraya Sáenz de Santamaría, la poderosa vicepresidenta del gobierno de España ha ido a Barcelona con la sana intención de establecerse en la zona de manera cuasi permanente.

Un viaje y una decisión que han producido gran expectativa y una variedad de reacciones que señalan que para bien o para mal, el viaje y su protagonista son percibidos como importantes en el devenir del panorama político español y si nos circunscribimos a lo que mucha gente llama “el problema catalán”, para qué les cuento. Así que Soraya - me van a permitir que a partir de este momento la llame así o la vicepresidenta, porque con esto de los apellidos compuestos, da cierta pereza nombrarla por su nombre y apellidos - ha establecido sus reales en la Delegación del Gobierno en Cataluña, dispuesta a dar la batalla a los independentistas, hacer visible la presencia del Estado en Cataluña, demostrar por la vía de los hechos la cercanía del gobierno de Mariano Rajoy para con los catalanes y callar a tantas y tantas bocas que llevan desde hace muchísimo tiempo acusando al PP en general y a Rajoy en particular de hacer caso omiso a lo que sucede en Cataluña y negarse al diálogo con los independentistas.

La vicepresidenta por ahora se ha reunido con Arrimadas de C,s y Miquel Iceta del PSC y ha ofrecido diálogo a los responsables de la Generalitat. Ante la presencia de la vicepresidenta en Barcelona y su oferta de diálogo, Puigdemont ipso facto ha decidido convocar una reunión del "Pacto Nacional por el Derecho a Decidir", una plataforma secesionista que no había tenido actividad alguna desde el 6 de marzo de 2015, para el próximo día 23, un día después de que teóricamente el Parlament apruebe los presupuestos de 2017, mientras Junqueras aprovechaba la generosa hospitalidad de los medios afines para advertir – amenazar, a decir verdad – que el referéndum que planean organizar para el mes de septiembre, podría adelantarse si el gobierno de Rajoy  "precipita decisiones en contra de las instituciones de Cataluña". El problema radica en que lo que entiende Junqueras como agresiones contra las instituciones catalanas, no son otra cosa que el resultado de las decisiones que tome el Poder Judicial contra la presidenta del Parlament y contra el diputado Homs del PDEcat, que así es como se llama ahora la extinta CiU.

Me parece muy difícil dialogar con gentes que confunden la aplicación de la ley con ataques a las instituciones catalanas, pero en realidad entiendo que el viaje de Soraya y lo que vaya a hacer en Cataluña tiene realmente una finalidad pedagógica. Soraya pondrá de relieve ante muchos catalanes, que poco o nada se puede dialogar con los secesionistas, porque si es cierto que dos no se pelean si uno no quiere, también los es que dos no dialogan si uno no quiere hacerlo. Esa es una de las finalidades de la “Operación Soraya goes to Barcelona”, poner de relieve ante propios y extraños la cerrazón de los responsables de la Generalitat.

Es muy posible que en ese trabajo de razonamiento y pedagogía encuentre un terreno más abonado de lo que muchos creen. La última encuesta del CIS pone de relieve unas cifras que sorprenderán a muchos que se pasan la vida hablando de los catalanes y Cataluña sin tener ni puñetera idea de lo que hablan, porque si malos son los separatistas, peores son los “separadores”, gentes que dicen defender a España y que cada vez que hablan consiguen incrementar las filas de catalanes que se sienten injustamente tratados y rechazados y por lo tanto más cercanos a las tesis secesionistas.

Decía que hay cifras que ponen cierta luz sobre el pavoroso asunto de la secesión. La encuesta del CIS señala que el 63% de los votantes de Convergència no apoya la autodeterminación, mientras los votantes de ERC sí apoyan masivamente la independencia. Ahí, en ese 63% de votantes convergentes hay mucha gente dispuesta a escuchar los argumentos que sin duda expondrá Soraya.

Y por otro parte, la estancia semipermanente de la vicepresidenta en Cataluña, persigue otra finalidad, entiendo que el gobierno se va a cargar de razones para poder demostrar que ha hecho todo lo posible por dialogar y que ha resultado imposible. No creo que entre los progres españoles haya mucha gente que sinceramente pueda negar que la predisposición al diálogo con el gobierno central, de los responsables de la Generalitat,  es nula y a los hechos relatados me remito y podría añadir un par de cientos más.

Rajoy quiere acabar con ese falaz argumento que esgrime el PSOE sobre Cataluña, desde Ferraz siempre se ha acusado al PP de ser una fábrica de independentistas, no quieren reconocer que la deriva secesionista recibió un  apoyo extraordinario de ZP y del PSOE. Siguen en las mismas, daba grima leer ayer en el El País un artículo  en el que entre otras muchas lindezas se aseveraba que el principal interesado en que no se resuelva el problema catalán es Mariano Rajoy, porque le conviene evitar el papel que tuvieron los nacionalistas cuando los constitucionalistas podían pactar con ellos. Dicen en El País: “…En definitiva, si Mariano Rajoy sigue siendo presidente del Gobierno, no se debe tanto a la irrupción de Podemos y Ciudadanos como a la crisis territorial. Es por ello que no deberíamos ser excesivamente optimistas sobre cómo puede evolucionar el conflicto catalán durante la próxima legislatura. El PP, en su condición de partido gobernante y de primera fuerza parlamentaria, es quien dispone de gran parte de los resortes necesarios para la resolución del “problema catalán”. Sin embargo, es también el PP quien más réditos electorales está obteniendo de la crisis nacionalista en Cataluña…”

Así que bienvenida sea la “Operación Soraya”, puede hacer una labor muy clarificadora en el seno de la sociedad catalana, que no es tan proclive a la secesión como se vende y además les cerrará la boca a los socialistas, como ha confirmado el inefable Iceta que ha dicho “Se aprecia un decidido cambio de actitud”.

Veremos, al fin y al cabo en política también se hace camino al andar.