martes, 14 de agosto de 2018

Otra vez toca Pedro Sánchez



Felices y contentos. ¡Que suerte tienen!

Me decía el otro día un buen amigo que se me notaba mucho que Pedro Sánchez me caía como una patada en el hígado, lo cual es cierto, pero no por eso escribo sobre él. Sin ir muy lejos me basta contemplar la lista de los miembros de su sobredimensionado gobierno para que se me ocurran tres o cuatro ministros que me caen igual de mal o peor que el flamante presidente y por ahora no he dicho gran cosa sobre ellos. Por citar alguno Carmen Calvo, Ábalos o Margarita Robles, por ejemplo.

Mi problema con Pedro Sánchez no es que sea un individuo bronco y mal encarado, con aspecto y conductas de matón tabernario, que lo es, el problema real radica en que sea presidente de un gobierno, que no gobierna y que únicamente se dedica a intentar captar votantes a base de gestos y medidas publicitarias que pagamos con nuestros impuestos y a devolver los favores recibidos en la moción de censura que le llevó al poder.

No vayan a caer en la trampa saducea de pensar que el pobre Pedrito tiene muy buenas intenciones, pero muy mala puntería. Sánchez es un tipo frío y calculador y para empezar ha amordazado a la ejecutiva socialista, haciendo bueno eso que reza “Por el pan baila el can” y ha colocado en puestos muy bien remunerados a muchos de los miembros de esa ejecutiva. 

Mudo el partido y ante la gélida recepción que tuvo en el Consejo de Europa ahora busca la amistad de Ángela Merkel, que hay que tener tragaderas porque todos recordamos lo que opinaba el PSOE sobre la canciller alemana.


Toca tragar nudos y buscar una amistad de relumbrón, aunque la alemana pasa por muy malos momentos con un gobierno de coalición que la lleva por la calle de la amargura. Merkel, ya no es lo que era y su poder en Europa ha bajado muchísimos enteros, está muy débil; pero peor está Sánchez que depende del favor de los votos de sus supuestos socios, que en cada ocasión tiene que comprar con dinero y/o favores políticos. 

Decía que había amordazado al PSOE, lo que no resulta tan difícil porque ya conocemos a los de Ferraz y parece que le cogió gusto y le metió un cerrojazo al Coronel Jefe de la UCO que tuvo el atrevimiento de molestarse cuando le cerraron el crédito para investigar setenta y siete casos, que, por cosas de la vida tenían que ver con cargos socialistas y por lo visto eso no lo podía consentir. 

A pesar del esfuerzo propagandístico y el apoyo de los medios de comunicación con TVE a la cabeza, Pedro Sánchez comienza a percibir que la criada le ha salido respondona y que todos los globos sonda que ha lanzado para captar votos y contentar a independentistas, Bildu etarras y podemitas, le están fallando. 

No puede cumplir sus promesas. Llegó a La Moncloa y prometió por el abrigo de Pablo Iglesias el “Tipógrafo” que  exhumaría a Franco, iba a ser para el mes de julio, luego fue agosto y ahora lo dejan para después del verano, pero sin precisar fecha. Lo mismo cabe decir con la promesa que hizo sobre la lista de los 700 amnistiados fiscales de Montoro que prometía iba a publicar. Ojo que llevaba el mozo dando la carga con la dichosa lista desde 2014; pues fue tomar posesión y en lugar de revelar ipso facto el contenido de “la lista de la vergüenza” se fue al Congreso y anunció que no la iban a publicar, con el cabreo de sus amigos podemitas y demás ralea.

Podría seguir con el cambio de opinión sobre los refugiados, lo de agotar la Legislatura, aunque hubiera prometido que convocaría elecciones, los dos etarras que han vuelto a casa a la salud del PNV y que son la avanzadilla de lo que se nos viene encima o los independentistas catalanes en cárceles de lujo en las que se trasladaron presos para que los del lazo amarillo estuvieran más cómodos; la incapacidad que parece tiene para que le aprueben el techo de gasto si no paga más a sus presuntos socios, el aquelarre de TVE, las maniobras para perdonar a la Generalidad 4.500 millones de euros que asumiríamos el resto de españoles, a lo que hay que sumar lo de restituir in continenti a la Generalidad el control de su consejería de Hacienda y un largo etcétera de asuntos, que parece mentira la que ha liado este irresponsable en sesenta y pico días.

Pero todo tiene su lado positivo ¿recuerdan ustedes cuándo les decía que no creyeran que la subida de impuestos la iba a pagar la banca? Pues durante la primera semana de agosto la banca le ha dicho a Sánchez que verdes las has segado. No van a pagar ese impuesto y si Pedro Sánchez se pone rebenque están dispuestos a colocar sus sedes fuera de España. Se lo dejaron más que claro, cristalino: “Estamos en condiciones de abandonar España en 24 horas.

Ni que decir tiene que a Sánchez le ha faltado tiempo para informar a los principales ejecutivos financieros de nuestro país que el impuesto a la banca ya no es una prioridad para el gobierno socialista. Así que, si no paga la banca los gastos de nuevo rico de Sánchez, vayan preparando su bolsillo, porque las medidas que hacen que el gasto público se dispare no van a parar, el presidente socialista necesita dinero para contentar a sus socios y proseguir con su particular campaña electoral, que su gobierno no es otra cosa que un comité de campaña y una empresa de contratación para parientes, amiguetes y correligionarios. 

Se quiso lucir con la visita de la Merkel y todos los españoles– menos los que vean la transparente y democrática TVE- hemos tenido la oportunidad de ver como los andaluces hartos de tanta tontería –como decía la canción- abucheaban al presidente.

Muchos frentes abiertos y sólo 84 diputados, mucho arroz para tan poco pollo.




sábado, 11 de agosto de 2018

De cuero ajeno, correas largas


Overbooking ministerial


No sé cuál será el motivo, pero a mucha gente le repatean los refranes y las personas que tenemos la costumbre de utilizarlos, de tal manera que los “contra refraneros” han creado algunas máximas en las que se nos pone cual chupa de dómine. A tal fin les ha bastado rimar refranero con puñetero, majadero o putañero, que no sé yo que relación pueda existir entre la inocente afición por los refranes y el trato con señoritas de moral dudosa. 

Reconozco que soy un  refranero impenitente y buscando título para esto que ahora leen, dudaba entre la expresión que reza “Disparar con pólvora del rey” o el refrán ese del cuero y las correas, que los dos señalan la mala costumbre de gastar muy generosamente cuando el gasto producido lo pagan los ajenos o el monarca de turno.

Escogí “De cuero ajeno, correas largas” por mi confesa afición por los refranes y porque creo firmemente que D. Pedro Sánchez  - que desde que llegó a La Moncloa está derrochando el dinero público a manos llenas - gasta de lo ajeno, es decir del dinero habido de nuestros impuestos y que en ese malgasto nada tiene que ver S.M D. Felipe VI. 

Decía Sánchez, antes de la moción de censura, naturalmente, que su compromiso estaba con la austeridad y la regeneración. Está claro que “Una cosa es predicar y otra muy distinta repartir trigo” porque fue pisar moqueta y descolgarse nombrando a un gobierno de diecisiete ministros, frente a los trece con los que se bandeaba con naturalidad Mariano Rajoy.

Resulta inadmisible que, para una legislatura que a todo meter tiene un horizonte de dos años de duración, Sánchez se olvide de su compromiso con la austeridad y nombre un gobierno que ha aumentado el coste salarial del Consejo de Ministros socialista en un 30% si lo comparamos con el gobierno saliente. No contento con ello y ya puestos a derrochar nuestro dinero, el presidente ha nombrado a unos asesores que nos van a costar a usted y a mí, un 25% más que nos costaban los del PP.

Fastuoso refrán socialista
Si no fuera por lo que presumen los de Ferraz que si los escuchas, tal parece que Sánchez haya inventado esto de gobernar a España y los españoles, teniendo presente la paupérrima formación del inquilino de la Moncloa en lo que se refiere a la Administración Pública, podría entenderse el aumento de la tropa de asesores. Al fin y a la postre Pedro necesita toda la ayuda que se le pueda ofrecer; pero no vayan a creer ustedes que los asesores monclovitas han sido elegidos entre lo más selecto de nuestra intelectualidad, se alzan muchísimas voces que muestran su escándalo ante la falta de calidad de los que teóricamente tienen que ayudar al presidente del gobierno.

Pero como es muy cierto eso de “Dime de qué presumes y te dirá de lo que careces” estaba muy claro que en cuanto Pedro Sánchez prometió que iba a ir de austero, estábamos listos de papeles tal y como los hechos demuestran. Porque no contento con el excesivo gasto salarial de su gobierno y asesores, en menos de dos meses ha colocado en empresas y organismos públicos a quinientos coleguitas de los que la inmensa mayoría no tienen otro mérito reconocible que el de poseer el carné del PSOE o ser amiguetes del líder socialista. Resulta repugnante el ejercicio de nepotismo que realiza el mismo que prometía que su gobierno estaría dedicado a la regeneración política.

Y no es el dinero que nos cuestan a todos esas correas largas con las que premia a sus amigos y correligionarios, que también, lo peor es que Pedrito ha dejado a nuestra Administración Pública temblando; porque los personajes con los que la ha colonizado no tienen la capacidad ni idoneidad necesarias para hacer frente a la labor por la que van a cobrar unos sueldos importantísimos. Así que, “Tras cornudos, apaleados”. Nos resultan carísimos y son malos como la carne de pescuezo.

Aumenta el presidente socialista el gasto público sin necesidad alguna y para hacerle frente afirma que no cabe otra solución que no sea la subida de impuestos, pero que no nos preocupemos porque esa subida la absorberán “los que más tienen”: Las multinacionales y la banca. 

Ya expliqué que eso es una milonga descomunal, porque el derroche socialista lo vamos a pagar los ciudadanos de a pie y de muy mala manera, que comienzan a sonar avisos que nos advierten que probablemente en lo económico puedan pintar bastos. Debieran los socialistas y sobre todo su líder informarse porque resulta que la recaudación fiscal aumentó en 7.702 millones en 2017 sin necesidad de subir los impuestos. 

En el pasado ejercicio – cuando gobernaba Rajoy - los principales tributos recaudaron 194.000 millones de euros, lo que supone un aumento del 4,1% interanual. Habrá quién pregunte cómo se puede recaudar más sin subir impuestos. Es muy sencillo, sólo hace falta que, como sucedió durante el año 2017, sigan creciendo en el 2018 las rentas de los hogares españoles y continúe la recuperación de los salarios.

Basta continuar con las políticas laborales del PP. Desgraciadamente no va a ser así y Pedro Sánchez seguirá haciendo bueno el refrán que titula el presente escrito y los de siempre pagaremos las largas y lujosas correas que corta a dos manos con entusiasmo el funesto líder socialista.

domingo, 5 de agosto de 2018

Una herencia problemática

¿Problemas con la llegada de inmigrantes? ¿Asalto a la frontera? Tranquilo yo me voy de vacaciones



No piensen que cuando hablo de herencias me estoy refiriendo al injusto y rapaz Impuesto de Sucesiones que con tanto empeño defienden y nos imponen los socialistas. Desgraciadamente desde que Pedro Sánchez logró colarse por la gatera de la moción de censura en Moncloa, el gobierno socialista se ha dedicado con fruición a subir impuestos o a advertir que los va a subir. 

Apoyarán lo que afirmo los sufridos trabajadores autónomos que han visto como les subían la cuota a una velocidad de vértigo o la anunciada subida del IRPF – tengo que recordar que los ricos en España, los ricos de verdad, no tributan por las rentas del trabajo – así que esa bobada de que los gastos que, realmente servirán para retribuir el favor de los votos que le dieron al PSOE la victoria en la moción de censura, los van a pagar “los que más tienen” no es otra cosa que un cuento como la copa de un pino.

En España los ricos no pagan impuestos desde el tiempo de los visigodos. Así que, si no son los ricos los que paguen el dinero que necesita Sánchez para llevar a cabo su política de gestos y recompensar los favores recibidos, ya saben ustedes a quién le va a tocar  pagar la juerga... Efectivamente, a la fiel y sufrida clase media. 

Habrá quien diga que Pedro Sánchez prometió que la banca y las grandes empresas serían las que cargarían con el mochuelo del aumento de gasto que anuncian. Es público y notorio que Ferraz mantiene de siempre, una intensa y amorosa relación con la banca. No existe en nuestro país partido político con el que los banqueros se hayan portado mejor que con el PSOE, al que han condonado una y otra vez sus millonarias deudas.

Asunto difícil de comprender, la banca no perdona ni un céntimo al común de los mortales, pero cuando se trata del PSOE se comportan con una extraña ductilidad y lo hacen con una sonrisa seráfica; pudiera parecer que esos millones que el PSOE no ha pagado a los bancos, los habrá compensado de otra manera...

De todos modos, la banca ya ha dicho lo que hay: Nosotros ya pagamos bastante impuestos y si el gobierno insiste en implementarlo no tendremos más remedio que cargar su coste a nuestros clientes. Lo que yo les diga, al final pagaremos los de siempre.

Ni tampoco me refiero, cuando hablo de una herencia problemática, a alguna declaración socialista que afirma que el problema de los inmigrantes ha sido un legado que les dejaron a los de Ferraz los fachas del PP. 

Lo de la acogida con banda de música y majorettes de los mal llamados refugiados del Aquarius, fue percibido, incluso por la UE, como un acto que produciría de inmediato un efecto llamada y así se lo recriminaron a Pedro Sánchez en su primer viaje a Bruselas donde le lavaron la cara por este asunto. Viaje que demostró las pocas tablas del socialista, que ya puestos a liarla, propició con su viaje otro resultado multiplicador al efecto llamada. 

Les explico. Pedro Sánchez y su gobierno ignoraron que es costumbre en España que el primer viaje internacional de los presidentes de gobierno tenga como destino Marruecos y como esta vez no fue así, el soberano alauí se cogió un rebote de los que hacen época y entre el efecto llamada y el cabreo del monarca, aquí estamos pidiendo agua por señas a Europa para que nos echen un cable que nos ayude a hacer frente al desembarco masivo de inmigrantes en las costas andaluzas, situación que  ha superado totalmente al gobierno socialista, pero que no ha impedido que nuestro presidente se haya ido alegremente de vacaciones.

Reza el dicho “Cuando no hay razón hay razones” y como ya conozco la facilidad socialista para tergiversar la realidad y retorcer la semántica con tal de justificar lo injustificable, me voy a referir a un hecho incontrovertible, apoyado en datos y quiero recordar a los zurdos que me hacen el honor de su lectura, que fue Lenin el que dijo aquello de que sólo un imbécil puede discutir los datos. 

Veamos pues a que me refería con lo de la herencia problemática con la que titulo el presente escrito: Mariano Rajoy fue investido presidente de Gobierno el 20 de diciembre de 2011, el 27 de enero de 2012 se publicó la EPA correspondiente al cuarto trimestre del año anterior, los populares se encontraron ante un panorama atroz, los socialistas se habían cargado 600.000 puestos de trabajo a lo largo del año y los del PP se quejaron con razón de la “herencia recibida”. 

Ha querido la fortuna que poco después de llegar a Moncloa Pedro Sánchez, se publicara la EPA correspondiente al pasado cuatrimestre que resultó la mejor de la serie histórica y esa sí es herencia de Rajoy. 
En diciembre de 2011, en España teníamos unos 18 millones de ocupados y 5,3 millones de parados, hoy por hoy en nuestro país, tenemos 19,3 millones de ocupados y Rajoy deja tras de sí a 3,5 millones de parados, está claro que el panorama que se abre ante Sánchez es infinitamente mejor que el que dejó su adorado ZP a los peperos.

Esa es la herencia problemática ante la que se encuentra Pedro Sánchez. Teniendo presente el grave problema que todavía representa el paro en España, debería el gobierno socialista  hablar menos y ponerse a trabajar a destajo por mejorar las cifras que deja Rajoy. 

Aquí ya no valen las campañas de imagen, Pedro Sánchez debe en primer lugar reconocer el buen trabajo del gobierno del PP en su lucha contra el paro heredado de los socialistas y de inmediato ponerse a crear empleo, lo que repercutiría positivamente en la demanda interna y el consumo y permitiría  que la recaudación fiscal creciera, sin necesidad de ahogar a los ciudadanos con más y mayores impuestos.

Lo malo va a ser que con total seguridad Pedro Sánchez hará bueno aquel refrán que reza: “Unos con tesón lo ganan y otros sin sazón lo gastan”. 

Así de triste es la vida, tendremos que esperar a las próximas elecciones.









domingo, 1 de julio de 2018

Pedro Sánchez: Entre col y col, lechuga...




Desde que el actual presidente del gobierno tomó posesión de su cargo recuerdo aquellas declaraciones en las que, antes de ganar la moción de censura, afirmaba que tras su victoria convocaría elecciones “lo más pronto posible”. Una afirmación rotunda que no ha evitado que tras tomar posesión afirmara con igual rotundidad que agotaría la legislatura porque “el país necesitaba estabilidad”. 

Y lo dice un sujeto que por todo apoyo parlamentario cuenta con la escuálida cifra de 84 diputados, porque qué sepamos y según afirmó el propio Sánchez, no contaba con pacto alguno para llevar a cabo la moción de censura. Claro está que esa es una afirmación difícil de tragar, para empezar porque Pedro Sánchez es del sindicato de los que no le dicen la verdad ni al médico y en segundo lugar porque está muy claro que no le interesaba reconocer los acuerdos previos a los que había llegado con Podemos, PNV, ERC y PDCAT.

Y vaya si los había, para demostrarlo ahí están las treinta monedas de plata que Pedrito va repartiendo entre sus socios en la sombra. El acercamiento de los asesinos etarras al País Vasco y el de los independentistas que están a la espera de ser procesados a Cataluña o el triste y oscuro asunto del nombramiento del presidente de RTVE y sus consejeros, que pretende convertir a la televisión pública de España en un órgano de la agitación y propaganda zurda, en manos de los podemitas y la izquierda más pedestre de nuestro país.

Que la moción de censura fue algo que se ideó desde las prisas por evitar que Rajoy disolviera Cortes y convocara elecciones lo demuestra un hecho clamoroso. En cualquier moción de censura el censurante presenta su programa de gobierno, de eso poco hubo por no decir nada, en realidad la moción era un “todos contra Rajoy” y para usted de contar. ¿Lícita? claro que sí, pero desde su inicio corta de ética.

Decía, que el censurante presenta su programa de gobierno y que el socialista no lo tenía lo demuestra el hecho de que ha tenido que defender y aprobar los Presupuestos que el PP había presentado, justo aquellos a los que el PSOE se oponía por juzgarlos poco sociales e inútiles para el bien común.

Dicen que mal acaba lo que mal empieza y para confirmar que los de Ferraz no saben por dónde empezar, veamos cuáles han sido las principales ideas de este gobierno. En primer lugar, desenterrar a Franco y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, acoger a los mal llamados refugiados de Acuarius, que provenían de 29 países de los que ninguno estaba en guerra y que por lo tanto son iguales a los inmigrantes que por el Estrecho llegan a nuestras costas sin tanta escandalera y sin que los progres se ofrezcan a acogerlos.

También han anunciado que implementarán la eutanasia en España y han lanzado el globo sonda de que no habrá unidades militares en las procesiones de Semana Santa y que la bandera no estará a media asta en los cuarteles, medidas que sin duda solucionan de un plumazo las carencias de la Sanidad Pública en España o la necesaria modernización de nuestro ejército.

En cuanto ganaron la moción de censura en Ferraz se volvieron locos, ellos son así y empezaron a soltar mensajes triunfalistas de un calibre penoso. Hubo quien afirmó que íbamos a Europa para recortar el poder de la Merkel o si lo prefieren hubo otra que afirmaba triunfante que España volvía a Europa.

Efectivamente Pedrito Sánchez se fue para Europa, equipado con sus gafas de sol y se vino para casita con el rabo entre las piernas porque a las primeras de cambio en la UE hubo quién le afeó lo del Acuarius a cuenta del efecto llamada y como el socialista es muy torpe y se defiende muy mal en el debate libre, se volvió a casita con los refugiados que no quiere la Merkel, aquella a la que iban  a recortar el poder en Europa y con una propuesta para convertir a las ciudades de Ceuta y Melilla en CIES (Centros de Internamientos de Extranjeros) que acojan a todos los refugiados que Europa no quiere.

Lo de la subida de impuestos, mejor lo dejamos para otro día. Quisiera justificar el título del presente escrito. La frase de “Entre col y col, lechuga”, nace de la costumbre de nuestros campesinos de alternar las hileras de diferentes productos en sus huertas. Esa costumbre llevó a aplicar esta frase cuando se entendía que se producía una alternancia de las cosas buenas con otras menos buenas. La utilizo porque entiendo que con Pedro Sánchez se producirán alternancias, pero no sean ilusos, la cuestión no estará en que entre cosas buenas habrá otras menos buenas, con los de Ferraz a los mandos lo único que cabe esperar es que entre dos cosas malas nos encontraremos con otras... peores.


jueves, 21 de junio de 2018

La verdad y la post verdad


Creo que todos o casi todos estamos hartos de escuchar aquello tan viejo de que “En este mundo traidor nada es verdad o mentira, todo es del color del cristal con que se mira”. Por tanto, nuestra sociedad sabe y acepta desde siempre que la verdad, lo que se dice la verdad, en esta España de nuestros pecados, se vende a precio de baratillo.
Últimamente – hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad – se ha ido imponiendo la utilización de un concepto novedoso, me refiero a eso tan socorrido de la posverdad. Supongo que les suena, sobre todo si son aficionados a las tertulias políticas o a leer los comentarios de las redes sociales. Para que nos entendamos, que tampoco eso es tan sencillo como parece vamos a concretar qué diablos es eso de la posverdad.

Dicen los que afirman saber de estas cosas que el término se refiere a toda información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público. Creo que la definición nos deja claro qué es eso de la posverdad; que conste que no es del DRAE, a la Real Academia de la Lengua no le ha dado tiempo todavía para incluir el invento en su diccionario; pero sirve sin duda para que sepamos de qué estamos hablando.

Y hablamos simple y llanamente de la manipulación de la verdad. Decía y supongo que todavía lo dice mi admirado Ruiz Zafón que “Un buen mentiroso sabe que la mentira más efectiva es siempre una verdad a la que se le ha sustraído una pieza clave”, deleznable costumbre absolutamente aceptada por muchísimos ciudadanos. Los políticos de todos los colores, los medios de comunicación y las redes sociales nos venden la posverdad como si de verdad se tratara y así nos luce el pelo.
¿Ejemplos? Pues los tenemos a puñados. Muchos de ustedes saben porque así se lo han contado los medios de comunicación, los representantes del PSOE, Podemos y C,s y las redes sociales que el gobierno de Rajoy y los fascistas del PP han gobernado ignorando a las familias y beneficiando descaradamente a las empresas.  La realidad,  es muy distinta; en España las rentas de las familias han crecido 40.000 millones desde 2014, frente a los 20.000 millones de empresas y sector público, así que son falsas de toda falsedad las afirmaciones en contrario.


Otro ejemplo, todos nosotros hemos escuchado hasta la saciedad que Rajoy no creaba empleo y cuando los de siempre ya no pudieron sostener semejante afirmación, quitaron valor a la creación de empleo del gobierno popular, clamando que el empleo que se creaba era precario y/o de poca calidad. Otra afirmación aceptada mansamente por todos o casi todos; sin embargo las cifras dicen cosa muy distinta. En el pasado mes de mayo teníamos prácticamente el mismo número de asalariados que en 2006, la única diferencia es que en este año el numero de contratos fijos era de un millón más que en el año anteriormente citado.

Creo que los dos ejemplos dejan bien claro qué es la posverdad, tampoco es que la progresía haya inventado nada nuevo, el ingenio zurdo no da para tanto, lo de la posverdad no es otra cosa que aquello de las medias verdades de toda la vida de Dios.
Y alguno podrá decir, oiga usted dice que nos engañan, pero ¿cómo saber si una cosa es cierta? Aunque, como decía mi señora madre, consejos ni los pedidos, por una vez haré una excepción. Modestamente utilizo un procedimiento que me va muy bien. De manera habitual cuando las palabras contradicen a los hechos me quedo con los hechos, con esto y aquello de que por sus hechos los conoceréis, me arreglo bastante bien.
Sobre la Verdad, poco o nada puedo decir. Me cuentan fuentes generalmente informadas que continúa ingresada en la UVI en coma profundo, con las constantes vitales muy debilitadas a cuenta de los ataques recibidos desde las redes sociales, el partidismo, el populismo y la demagogia y que ignoran si se recuperará o no, añaden que lamentan comunicar que el diagnóstico no puede ser otra cosa que muy pesimista.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Podemos no puede esconder su raíz venezolana

                                                                                                                                ( Imagen de Raúl Arias)

Cuando llegue el Vistalegre II ¿Cómo se llevaran Iglesias y Errejón?


Todos sabemos que nombrarle Venezuela a los podemitas viene a ser como mentarles la madre, basta mencionar el país caribeño y el podemita de turno, sólo o en compañía de otros, te monta la mundial. Una reacción poco congruente y difícil de justificar, porque pocos, por no decir ninguno de los españoles, ignora la íntima relación que Iglesias, Errejón, Monedero y muchos de los que hoy mandan en Podemos sostuvieron con el régimen del gorila rojo - al que no le guste que el eche azúcar – y con su heredero Maduro. Relaciones de admiración, cariño mutuo, profesionales y políticas que les proporcionaron unas ganancias muy considerables, eso sin contar el dinero que vino de las Américas venezolanas y terminó en aquella fundación que daba cobijo a los hoy dirigentes podemitas y de la  que nunca más se supo.

Pero lo que delata su profunda raíz venezolana es su amor por los culebrones y por la facilidad que tienen para montarte una telenovela de 537.216 capítulos - con sus buenos y sus malos, rubias peligrosas y morenas agresivas, huidos, liquidados, traidores, insultos y peleas - a cuenta de la organización de un simple congreso, que eso es y no otra cosa lo del Vistalegre II, que a cada día que pasa ofrece más carnaza a sus adversarios y sobre todo temas para llenar las páginas y las pantallas de los medios de comunicación.

No me digan que exagero, que puestos a hablar de congresos difíciles de organizar, ahí tienen ustedes el del PSOE que también se las trae, pero en cuanto a escabechinas internas, decapitaciones políticas y declaraciones cargadas de mala leche no tiene ni punto de comparación con la batalla que amenaza convertirse en guerra civil del Vistalegre II de Podemos, que demuestra que donde se encuentran más a gusto los populistas es en la algarada, el insulto y la amenaza, aunque haya que hacerlo contra sus propios correligionarios.

Que tiene que ser eso y no otra cosa, porque si alguien se toma la molestia de averiguar qué es lo que tiene tan encabronadas a las huestes podemitas en relación con su congreso nacional, resulta que no existen diferencias apreciables en lo que hace referencia a la organización de Podemos como partido, que en eso, quizás sea porque les importe una higa lo de la organización, no existen diferencias apreciables.

Sobre el liderazgo, si uno atiende a las declaraciones de los interesados en el asunto, aunque ya se sabe que fiar de palabra de político tiene sus riesgos, no es el problema, porque no se discute el liderazgo de Pablo Iglesias, aunque los mal pensados digan y con razón, que ahora mismo no es el momento, pero que en Podemos ya hay mucho cargo orgánico y público que le tiene muchísimas ganas a Iglesias y a su corte de paniaguados entre los que destacan con luz propia Irene Montero, Pablo Echenique, Rafa Mayoral, Juanma del Olmo y Juan Carlos Monedero, que aunque éste último esté algo apartado, parece que se aburre y si hace falta se apunta a un bombardeo y hoy por hoy está con Iglesias repartiendo leña a los errejonistas.

En realidad difieren únicamente en la táctica y la estrategia a utilizar para hacerse con el poder y me dirá alguno, es que eso es lo que precisamente se discute en todos los Congresos y no seré yo quien discuta esa afirmación, pero me parece que no me he explicado bien. Los podemitas no discuten, al menos en teoría, los medios para hacerse con los resortes del poder en Podemos, sino la estrategia a seguir para hacerse con el poder en España, que es cosa bien distinta.

Iglesias y Errejón difieren en esa lucha en casi todo, desde cómo quieren hacerse visibles a la opinión pública como partido relevante y merecedor de ser votado por un amplio espectro de ciudadanos y ese es un aspecto no menor, porque marca el devenir de la organización y su éxito o fracaso. 

Iglesias entiende que lo de  estar en las instituciones está bien, pero que el trabajo de oposición hay que hacerlo en la calle. Una política de gestos y algaradas que los tenga todo el día en las primeras de la prensa de papel, abriendo noticiarios televisivos y copando tertulias como en sus mejores tiempos. Iglesias quiere tejer una alianza con los elementos -okupas, izquierda radical, antisistemas varios - que en España se dedican "profesionalmente"  a lo de las manifestaciones para alcanzar lo que él llama el “poder popular” y al trabajo parlamentario que lo vayan peinando.

Por el contrario Errejón entiende que el papel de la oposición se basa en el trabajo parlamentario y en ese sentido Podemos debe llevar a cabo una labor en el Congreso de los Diputados que demuestre urbi et orbi que los podemitas son muy capaces de cambiar las cosas y de llevar a cabo una oposición como todo el mundo entiende el concepto, es decir a través del trabajo legislativo y el del control al gobierno y los pactos que en ese ámbito se puedan conseguir.

En otro orden de cosas, Iglesias considera como enemigos naturales de su organización a PP, PSOE y C,s, mientras Errejón pretende apostar por una política de acuerdos con la izquierda parlamentaria que convenza a muchísimos ex votantes del PSOE, que hoy se quedan en casa, en lugar de votar a Podemos. Propugna una política de mano tendida en lugar de la pelea que propone Iglesias, con la que piensa podrá hacerse con esos votos que el PSOE ha ido perdiendo en su particular podemización.

Y ya por finalizar en lo que se refiere a objetivos, tampoco concuerdan,  Iglesias se propone acabar con el gobierno del PP y ya de paso cargarse “…un modelo político identificado con el régimen del 78 y sus partidos asociados”, mientras Errejón supongo que guarda ese ataque al régimen del 78 para más tarde, cuando sea prudente descararse y mientras tanto se propone presentar a Podemos como un partido que pretende gobernar, dentro de las normas que marca nuestra democracia parlamentaria.

Supongo que ganará Iglesias, pero si en el Vistalegre II permiten votar por separado las propuestas políticas y las listas que las propugnan, igual Errejón le da un susto a Pablo, como sucediera en Madrid, donde Maestre le ganó a Espinar la votación sobre los documentos políticos. Por eso que me parece votarán conjuntamente listas y documentos, lo que no dejaría de ser una cacicada, nada raro en Podemos, si consideramos que en España estamos muy acostumbrados a la figura del cacique y en Venezuela también y no me refiero a los  caciques indígenas, me refiero a los politicastros chavistas, que el virus caciquil, por desgracia, forma parte importante de la herencia española en la América hispana.

Mientras llega el día del congreso, seguiremos con los enfrentamientos, las cartas de amor y también de desamor, las filtraciones, las caídas y liquidaciones políticas de los errejonistas, que a los de Podemos les va más una bronca que a un tonto una gorra a cuadros.

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Hoy qué les cuento? Pues una de congresos


Los partidos políticos llevan doce meses extremadamente complicados, el pasado 20D, el martes que viene hará un año, tuvimos unas Elecciones Generales que se saldaron, por las cuestiones que todos tenemos presentes, con otra cita con las urnas el 26J y no estamos hoy en plena campaña  electoral para ir a elecciones el 18D, porque de milagro y casi en el tiempo de descuento Mariano Rajoy consiguió su investidura, asunto que se saldó con la decapitación política de Pedro Sánchez, follón sobresaliente entre otros muchos follones de menor cuantía.

Ahora parece que la política parlamentaria atraviesa un momento de cierta calma, los acuerdos tomados entre populares y socialistas en el Congreso demuestran que el PSOE ha decidido llevar a cabo una oposición inteligente, sobre todo porque con su postura evita la posibilidad de que Rajoy de no contar con el apoyo de Ferraz y ante la imposibilidad de gobernar, disolviera Cortes el próximo mes de mayo y convocara elecciones para el mes de junio, situación que no pueden permitirse, porque el partido socialista no puede ir a las urnas, sin líder, sin programa y con el partido profundamente dividido.

Claro que todavía queda lo de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, pero parece que dicho con toda la prudencia del mundo, ese asunto el gobierno de Mariano Rajoy lo tiene controlado. El PP a pesar de las complicaciones sufridas a lo largo del año, puede presumir de haber hecho los deberes y con buena nota. Ganó dos elecciones seguidas, consiguió la investidura a la segunda, ha demostrado que puede gobernar en minoría y como guinda del pastel, de manera reflexiva convocó su XVIII Congreso Nacional que se celebrará los días 10, 11, y 12 del próximo mes de febrero. 

Decisión que se tomó por aquello del “por si acaso” y como aviso a navegantes. Rajoy no se podía permitir ir a unas elecciones, si tenía que tomar la decisión de convocarlas, sin pasar antes por su particular proceso congresual y así con calma y con tiempo lo dispuso hace meses y todo el mundo, cuando se hizo pública la convocatoria, comprendió que si tenía que convocar elecciones para junio, no le iba a temblar el pulso.

Por tanto un Congreso tranquilo, organizado, en el que se supone  se rejuvenecerán las caras que lucen hoy en lo más alto del organigrama de los peperos y la máxima duda pudiera ser si Cospedal repetirá como Secretaria General del PP, que yo creo que no. Es muy cierto que los populares en la línea de democratizar al máximo su congreso, dentro de un orden que quede claro, han adoptado dos medidas que me parecen prudentes. Siguen negándose a aceptar el modelo de primarias, que no se yo porqué se empeñan los socialistas que todo el mundo copie su modelo, que tan malos resultados les ha dado, pero sin embargo han tomado dos medidas francamente  democratizadoras.

Para ser candidato a la presidencia del PP bastarán cien avales, lo que comparado con las cifras que se exigen por ejemplo en el PSOE, que rondan el 5% de la militancia, me parece mucho más accesible y por tanto, sin demagogia, ni florituras sectaristas, mucho más democrático. Por otra parte los compromisarios que asistan al Congreso, será elegidos por elección directa en cada una de las sedes populares, no será democracia directa al estilo de la que vende la izquierda, pero sí medidas que democratizan el proceso, que al fin y al cabo cada uno tiene su estilo y su clientela.

Los del PSOE tienen con su XXXIX Congreso Federal  liada una de órdago a la grande. Es muy cierto que de forma acertada el PSOE parece que está buscando primero desarrollar el marco político del que surja su programa y sus mensajes, antes que intentar buscar a un líder, de esos que se espera que lleguen con la varita mágica en la mano; pero por ahora en la Gestora no saben, y si lo saben se lo callan, ni cuando lo van a convocar ni para qué fecha. Se habla del mes de junio de 2017, a mí me parece que tiene muchas más posibilidades de celebrarse en el mes de septiembre, pero Dios dirá.

Por ahora el jaleo principal, a la espera que se desate la batalla final, está en lo de las celebérrimas primarias y ahí está el PSOE  algo liado. Hay gente, como Susana Díaz, que pretende que las primarias a Secretario General, que hasta la fecha como es lógico estaban cerradas a todos aquellos que no fueran militantes socialistas, esta vez se abran a los simpatizantes, propuesta que me parece imposible de sostener por razones obvias. Otros hay que defienden las primarias de siempre y en la Gestora prudentemente, susurrando y con la boca chica comienzan a hablar de “ponderar” el voto de la militancia. Están buscando un procedimiento que les permita mantener las primarias, pero recortando el poder de la militancia, vamos un sí pero no de los de toda la vida en el PSOE; aunque hay que decirlo, en cuanto lo intenten poner en marcha les van a montar la mundial.

Ciudadanos, ya se sabe cómo son ellos, aunque tienen problemas, van de cara a su Asamblea General que dicen celebrarán también en Febrero, sin demasiado ruido. La militancia está inquieta, en Cataluña Arrimadas la está liando y Carolina Punset medita si le hace un pie agua a Rivera y se presenta como alternativa; pero como digo vamos a un congreso en el que no creo que haya demasiados problemas, porque en el fondo poco hay que repartir y además la gente de Ciudadanos son muy distinguidos como para liarse a puñaladas por una asamblea de nada, por lo tanto mucho discurso, mucha mercadotecnia, sonrisas a troche y moche y triunfo de Rivera.

Y en Podemos para qué les cuento la que tienen liada con lo del Vistalegre II,  que van a terminar por salir en la página de sucesos en lugar de hacerlo en los editoriales políticos. Pero les pasa lo mismo que a Ciudadanos, su asamblea refleja perfectamente como son los podemitas, incapaces de acordar algo sin cortar cabezas y montar broncas y en eso están. Hasta que lleguen mejores momentos, tendrán que conformarse con liquidar a los "enemigos internos" y a ello se dedican con entusiasmo.

Así está el panorama congresual de los cuatro partidos más importantes del panorama nacional, no es que sea cuestión importante, pero de algo hay que hablar y entre el acueducto y esta especie de “pax romana” que ha impuesto Rajoy con su demostrado amor por el diálogo y el acuerdo, tampoco es que haya mucho más que comentar.

Así que mañana será otro día, si Dios quiere.