jueves, 23 de agosto de 2018

Amigos, tenemos un problema

Perdonad, pero es que no os escucho


Efectivamente amigos míos, sufrimos un problema que a todos atañe. A los de derechas, a los de izquierdas, a los populistas, a los progresistas y a los que no saben, no contestan. Todos sufrimos un problema, fundamental diría yo, que nos está llevando por la calle de la amargura,  directos a la ruina.

Algún lector dirá que, si sólo tuviéramos un problema, él firmaba de inmediato su conformidad, pero se equivocaría. Estamos muy preocupados por el paro, la inmigración irregular, la fractura social, el terrorismo yihadista, las pensiones, los impuestos, la inseguridad ciudadana…; pero lo cierto y verdad es que todos esos problemas, que ya sufríamos, están creciendo exponencialmente a cuenta de una situación difícil de aceptar.

En España el PSOE ganó contra pronóstico una moción de censura y Pedro Sánchez, su líder, se vio de hoz y coz, presidente de un gobierno que de acuerdo con lo que el propio Sánchez aseguraba iba a ser transitorio. Decía el censurante que en cuando tuviera oportunidad, disolvería Cortes y convocaría elecciones. Lo que Sánchez afirmaba era lo natural, con 84 diputados y sin pacto parlamentario alguno, que se supiera, el PSOE no podía gobernar. Así que tocaba convocar elecciones a la mayor brevedad.

Por desgracia ya sabemos que la afirmación del socialista era otra de sus mentiras. Una vez instalado en La Moncloa, le faltó tiempo para anunciar que pretendía agotar la legislatura y su otra afirmación de que no había pactado con nadie el apoyo a la censura, resultó otro cuento infumable. Esa afirmación simplemente perseguía evitar disensiones internas en el PSOE a cuenta de los apoyos a la moción. Había pactos y todos hemos visto como se están cumpliendo. 

Ese es el problema que realmente sufrimos, tenemos un gobierno débil, apoyado solamente por 84 diputados, incapaz de gobernar en aras del interés general. Un gobierno que necesita día a día comprar los votos de quiénes le apoyaron en la moción, para obtener su apoyo en el Congreso y lo hace malbaratando los activos de España y los españoles.

Cualquier político honesto que se encontrara en tal situación convocaría inmediatamente elecciones y dejaría que las urnas hablaran; eso es lo que haría cualquiera que dejara de lado el interés partidista para defender el interés general y el de la Nación. No es el caso de Pedro Sánchez que cegado por su ambición pretende seguir en el machito a cualquier precio y lo hace porque ese precio lo vamos a pagar todos los contribuyentes.

Ha convertido a su gobierno en un comité de campaña electoral que lo único que pretende es conseguir votos de cara a las próximas elecciones generales. Eliminado Rajoy, al que jamás pudieron derrotar en las urnas, preparan su asalto al poder, intentando por todos los medios conseguir que Sánchez, que no ha ganado jamás unas elecciones, mejore sus expectativas electorales.

A estas fechas Sánchez necesita, como el aire que respira, del apoyo de Podemos para aprobar los presupuestos de 2019. Los podemitas ya le han apretado las tuercas de tal manera que, si el PSOE finalmente aceptara la propuesta fiscal que pretenden imponer los populistas, a usted y a mí los impuestos anuales nos costarían 1000 euros más que lo que hasta ahora pagábamos. 

Una cifra importante para las economías familiares que recortaría la demanda interna de manera muy importante, con las consecuencias que son fáciles de suponer. Sin olvidar las negativas consecuencias que acarrearían las subidas de impuestos a la lucha por crear empleo y los daños irreversibles a nuestro tejido productivo.

Ahora estamos como aquél individuo que fue a caer de la sartén a las brasas, vivimos inmersos en un problema muy grave que se tornará en pavoroso porque Sánchez ha topado con un problema añadido. Así que estábamos quemándonos en la sartén y vamos de cabeza a las brasas. 

Veamos. El líder socialista tenía la idea de “dulcificar” las exigencias podemitas a través de su relación personal con Pablo Iglesias, pero éste se encuentra por ahora retirado de la política. Ha tenido la desgracia de que sus gemelos estén muy delicados de salud y en un acto, que le honra como padre, ha advertido a los suyos que no cuenten con él hasta que sus hijos estén mejor. 

Esta situación ha partido por el eje a Sánchez, que ahora tiene que dialogar o pastelear -si soy preciso- sobre la aprobación del techo de gasto, primer paso para encarar la creación de un presupuesto y lo tiene que hacer con gente con la que no tiene la menor afinidad. Ausente Pablo, tiene que discutir con Rafa Mayoral y con Ione Belarra, que le están resultando mucho más correosos e impermeables que el ausente Iglesias y que no ceden ni un milímetro: Primero será el techo de gasto y luego los presupuestos, pero con la reforma fiscal que proponen, como exigencia ineludible.

Están los del PNV, los bilduetarras y los secesionistas catalanes muy atentos  a la jugada, porque saben que cuanto más aumenten las dificultades del gobierno socialista para aprobar el presupuesto de 2019, más podrán exigir a Pedro Sánchez. Así que cuidado con ese referéndum para aprobar un nuevo Estatut, prometido a Torra, que lo que podría surgir de ese contubernio seguro que resultará gravísimo para la unidad de España. No es una situación nueva, supongo que muchos recordaremos la que lio ZP cuando afirmó: Voy a aceptar cualquier cosa que salga del Parlament.

Estamos, como decía, ante un pavoroso problema porque Sánchez está obligado a seguir los dictados de aquellos que pueden apoyarle en el Congreso, entre los que se cuentan los enemigos reconocidos de la nación española.

Sabe que no puede seguir gobernando a base de decretazos para evitar los votos en contra de sus presuntos amigos. El propio Sánchez demuestra que él es el primero que sabe que este gobierno no se sostiene, cuando se ha apresurado a colocar a todos sus amigotes, con unos sueldazos que pagamos todos.

Este es el problema que sufrimos, tenemos un gobierno que no gobierna, presidido por un individuo que sabe que la única salida decente a la actual situación pasa necesariamente por la convocatoria de unas elecciones, que no va a convocar, porque sabe que las pierde y aquí estamos todos, una vez más, mirando para los celajes esperando a que, otro socialista y ya van tres, vuelva a llevarnos a la ruina y luego ya votaremos otra vez al PP para que nos saque de la bancarrota a la que nos lleva sin remisión el insolvente Pedro Sánchez.

Y esto sucede cuando Sánchez lleva sólo tres meses en la poltrona, no quiero ni imaginar lo que pueda sucedernos si consigue agotar la legislatura

¿Aprenderemos alguna vez de nuestros errores? Mucho me temo que no.


domingo, 19 de agosto de 2018

El gobierno socialista chaquetea en Barcelona el 17A

17 de agosto de 2008 Plaza de Cataluña

El pasado viernes se celebró en la barcelonesa Plaza de Cataluña un acto que presuntamente homenajeaba a las víctimas del terrible atentado islamista que sufrió la ciudad de Barcelona el 17 de agosto del pasado año. Un acto que tenía un repugnante antecedente, al menos para los que tenemos memoria. ¿Histórica?, no Dª María, gracias a Dios memoria a secas. 

Decía que el acto tenía un repugnante antecedente en aquella manifestación que circuló por el Paseo de Gracia de Barcelona el 26 de agosto de 2017, en la que en lugar de recordar a las 16 víctimas, a los más de 100 heridos y a sus familias, los independentistas catalanes montaron una emboscada al rey de España que tuvo que soportar insultos, abucheos y todo lo que les dio la gana a los independentistas que demostraron al mundo dos cosas. 

En primer lugar que aquello de que “Barcelona era el archivo de la cortesía”, que decía mi ilustre tocayo D. Miguel de Cervantes, desgraciadamente había pasado a la historia y de paso dejaron claro que a aquellos sectarios, la muerte de unos pacíficos ciudadanos en un brutal atentado islamista, se la traía al pairo, les importaba un rábano. Lo único que les interesaba era airear su fanatismo más cerril insultando a D. Felipe VI y a todos los políticos constitucionalistas que lograron identificar, creyendo que así sacaban ventaja mediática para su deleznable causa.

Los antecedentes son muy importantes, así que el acto del viernes pasado nació tocado del ala. Como los del PSOE llevan presumiendo toda la vida de su capacidad para el diálogo, aunque en estos días esa supuesta capacidad,  se reduce a abrir la bolsa de todos los españoles y pagar las monedas de plata que Torra le exige al huésped  de La Moncloa y ponerse firmes y ceder a todas las peticiones de los independentistas sobre asuntos tales como el traslado de los presos a prisiones de Cataluña dependientes de la Generalidad, devolver el control de la Hacienda a los independentistas y un largo etcétera de cesiones vergonzosas.

Decía que a cuenta del diálogo se organizó una comisión en la que participó el gobierno de Pedro Sánchez, el de la Generalidad y el Ayuntamiento de Barcelona con el fin de consensuar el modelo del acto. Teniendo presente la calidad ética de los participantes quedaba más que claro cristalino que el acto sería aprobado sólo si el gobierno socialista se rendía y accedía a todas las pretensiones de los podemitas de Colau y los independentistas de Torra.

Y así fue y que quede claro que no sufrieron demasiado para tragar con todo lo que les pusieron por delante. Está muy bien lo de dialogar y negociar, pero hay cosas que son innegociables y por ahí empezó a romperse el acto y su finalidad. 

De todos es sabido que la bandera de España no es precisamente santo de la devoción de Sánchez y su entorno más próximo, por lo tanto, poco o nada les costó acceder a que el acto no estuviera presidido por las banderas de España, la catalana y la europea, que son las banderas que deben presidir los actos oficiales en Cataluña, pero en aras del diálogo, banderas fuera. 

Luego está lo de la pancarta anónima contra el rey de España. No puedo creer que Pedro Sánchez, no fuera capaz de evitar su presencia, cuando todos, él incluido, sabemos que la idea nace de donde nace. Si Sánchez no es capaz de imponerse a un Torra al que le va a perdonar la deuda de 4.500 millones de euros, sólo puede ser porque ya haya utilizado ese dinero para pagar los votos independentistas que le permitieron acceder a la presidencia del gobierno, ¿por la gatera? vale, pero de menos nos hizo el Señor.

Lo de la no utilización del castellano en el acto estaba cantado. Ahí volvieron los socialistas a traicionar a todos los españoles porque el argumento que se utiliza para intentar justificar el arrinconamiento de nuestro idioma es falso de toda falsedad. Dicen los que se excusan, que se utilizó el catalán que es un idioma oficial, lo que no es cierto, el catalán es lengua cooficial y sólo en Cataluña, por lo tanto, excusas de mal pagador.

Pero lo más repugnante, lo que me parece absolutamente nauseabundo, es el acuerdo por el que se eliminaba el adjetivo de islamista cuando se referían al atentado. ¿Fue un atentado? Pues sí, pero si se quiere ser preciso habrá que reconocer que fue un atentado islamista, con su Imán, su mezquita, sus Coranes, sus explosivos, sus terroristas marroquíes y todo lo que hiciera falta.  

Son unos cobardes, los independentistas se pasan el día afirmando que no tienen miedo, si les preguntamos a los podemitas dirían lo mismo y he de suponer que tampoco aceptarían tener canguelo los del gobierno socialista. Miedo no tendrán, pero por si las moscas se cubren y eliminan un dato que explica lo que sucedió.

Fueron islamistas los que se conjuraron, organizaron y ejecutaron el sangriento atentado, que por tanto es islamista por mucho que lo intenten ocultar todos los amantes de la progresía, la zurda dialogante a quien Dios confunda, la equidistancia y la manipulación semántica de la realidad.

Y por cerrar, recordar a todos que las víctimas no murieron tal y como se insistió hasta la náusea durante el acto, fueron asesinados y masacrados por unos malnacidos, que lo que son las cosas, se declaraban islamistas.

La gente de la derecha se siente molesta y protesta, me pregunto dónde están los socialistas, que los hay, que aman a su bandera y creen en la indisoluble unidad de España.

¿Van a permanecer silentes a cuenta de su ideología? ¿Van a poner por delante de la unidad de la patria y del respeto a su bandera, su apoyo a Pedro Sánchez? 


Pedro Sánchez borra la bandera y el escudo de España en el tuit en catalán
Un presidente del Gobierno del Reino de España que es capaz de lanzar dos tuits sobre el acto y el atentado, con una imagen de Las Ramblas de Barcelona, uno en castellano y otro en catalán en el que Sánchez se apresuró a borrar la bandera de España y su escudo que sí figuraban en el que estaba escrito en castellano. Supongo que habrá quien diga que eso se hace por aquello del diálogo, pero no creo que nadie se trague semejante milonga.

Y para aquellos que no se dan por aludidos por estas cosas, para aquellos que nos dicen a los que protestamos que estamos politizando el acto, les voy a recordar una frase de Víctor Hugo, que he leído en una publicación de mi amiga María Isabel que me hace el favor de su lectura y que reza:

“Entre el gobierno que hace el mal y el pueblo que lo consiente, hay cierta solidaridad vergonzosa”


Reflexionen sobre ello.

martes, 14 de agosto de 2018

Otra vez toca Pedro Sánchez



Felices y contentos. ¡Que suerte tienen!

Me decía el otro día un buen amigo que se me notaba mucho que Pedro Sánchez me caía como una patada en el hígado, lo cual es cierto, pero no por eso escribo sobre él. Sin ir muy lejos me basta contemplar la lista de los miembros de su sobredimensionado gobierno para que se me ocurran tres o cuatro ministros que me caen igual de mal o peor que el flamante presidente y por ahora no he dicho gran cosa sobre ellos. Por citar alguno Carmen Calvo, Ábalos o Margarita Robles, por ejemplo.

Mi problema con Pedro Sánchez no es que sea un individuo bronco y mal encarado, con aspecto y conductas de matón tabernario, que lo es, el problema real radica en que sea presidente de un gobierno, que no gobierna y que únicamente se dedica a intentar captar votantes a base de gestos y medidas publicitarias que pagamos con nuestros impuestos y a devolver los favores recibidos en la moción de censura que le llevó al poder.

No vayan a caer en la trampa saducea de pensar que el pobre Pedrito tiene muy buenas intenciones, pero muy mala puntería. Sánchez es un tipo frío y calculador y para empezar ha amordazado a la ejecutiva socialista, haciendo bueno eso que reza “Por el pan baila el can” y ha colocado en puestos muy bien remunerados a muchos de los miembros de esa ejecutiva. 

Mudo el partido y ante la gélida recepción que tuvo en el Consejo de Europa ahora busca la amistad de Ángela Merkel, que hay que tener tragaderas porque todos recordamos lo que opinaba el PSOE sobre la canciller alemana.


Toca tragar nudos y buscar una amistad de relumbrón, aunque la alemana pasa por muy malos momentos con un gobierno de coalición que la lleva por la calle de la amargura. Merkel, ya no es lo que era y su poder en Europa ha bajado muchísimos enteros, está muy débil; pero peor está Sánchez que depende del favor de los votos de sus supuestos socios, que en cada ocasión tiene que comprar con dinero y/o favores políticos. 

Decía que había amordazado al PSOE, lo que no resulta tan difícil porque ya conocemos a los de Ferraz y parece que le cogió gusto y le metió un cerrojazo al Coronel Jefe de la UCO que tuvo el atrevimiento de molestarse cuando le cerraron el crédito para investigar setenta y siete casos, que, por cosas de la vida tenían que ver con cargos socialistas y por lo visto eso no lo podía consentir. 

A pesar del esfuerzo propagandístico y el apoyo de los medios de comunicación con TVE a la cabeza, Pedro Sánchez comienza a percibir que la criada le ha salido respondona y que todos los globos sonda que ha lanzado para captar votos y contentar a independentistas, Bildu etarras y podemitas, le están fallando. 

No puede cumplir sus promesas. Llegó a La Moncloa y prometió por el abrigo de Pablo Iglesias el “Tipógrafo” que  exhumaría a Franco, iba a ser para el mes de julio, luego fue agosto y ahora lo dejan para después del verano, pero sin precisar fecha. Lo mismo cabe decir con la promesa que hizo sobre la lista de los 700 amnistiados fiscales de Montoro que prometía iba a publicar. Ojo que llevaba el mozo dando la carga con la dichosa lista desde 2014; pues fue tomar posesión y en lugar de revelar ipso facto el contenido de “la lista de la vergüenza” se fue al Congreso y anunció que no la iban a publicar, con el cabreo de sus amigos podemitas y demás ralea.

Podría seguir con el cambio de opinión sobre los refugiados, lo de agotar la Legislatura, aunque hubiera prometido que convocaría elecciones, los dos etarras que han vuelto a casa a la salud del PNV y que son la avanzadilla de lo que se nos viene encima o los independentistas catalanes en cárceles de lujo en las que se trasladaron presos para que los del lazo amarillo estuvieran más cómodos; la incapacidad que parece tiene para que le aprueben el techo de gasto si no paga más a sus presuntos socios, el aquelarre de TVE, las maniobras para perdonar a la Generalidad 4.500 millones de euros que asumiríamos el resto de españoles, a lo que hay que sumar lo de restituir in continenti a la Generalidad el control de su consejería de Hacienda y un largo etcétera de asuntos, que parece mentira la que ha liado este irresponsable en sesenta y pico días.

Pero todo tiene su lado positivo ¿recuerdan ustedes cuándo les decía que no creyeran que la subida de impuestos la iba a pagar la banca? Pues durante la primera semana de agosto la banca le ha dicho a Sánchez que verdes las has segado. No van a pagar ese impuesto y si Pedro Sánchez se pone rebenque están dispuestos a colocar sus sedes fuera de España. Se lo dejaron más que claro, cristalino: “Estamos en condiciones de abandonar España en 24 horas.

Ni que decir tiene que a Sánchez le ha faltado tiempo para informar a los principales ejecutivos financieros de nuestro país que el impuesto a la banca ya no es una prioridad para el gobierno socialista. Así que, si no paga la banca los gastos de nuevo rico de Sánchez, vayan preparando su bolsillo, porque las medidas que hacen que el gasto público se dispare no van a parar, el presidente socialista necesita dinero para contentar a sus socios y proseguir con su particular campaña electoral, que su gobierno no es otra cosa que un comité de campaña y una empresa de contratación para parientes, amiguetes y correligionarios. 

Se quiso lucir con la visita de la Merkel y todos los españoles– menos los que vean la transparente y democrática TVE- hemos tenido la oportunidad de ver como los andaluces hartos de tanta tontería –como decía la canción- abucheaban al presidente.

Muchos frentes abiertos y sólo 84 diputados, mucho arroz para tan poco pollo.




sábado, 11 de agosto de 2018

De cuero ajeno, correas largas


Overbooking ministerial


No sé cuál será el motivo, pero a mucha gente le repatean los refranes y las personas que tenemos la costumbre de utilizarlos, de tal manera que los “contra refraneros” han creado algunas máximas en las que se nos pone cual chupa de dómine. A tal fin les ha bastado rimar refranero con puñetero, majadero o putañero, que no sé yo que relación pueda existir entre la inocente afición por los refranes y el trato con señoritas de moral dudosa. 

Reconozco que soy un  refranero impenitente y buscando título para esto que ahora leen, dudaba entre la expresión que reza “Disparar con pólvora del rey” o el refrán ese del cuero y las correas, que los dos señalan la mala costumbre de gastar muy generosamente cuando el gasto producido lo pagan los ajenos o el monarca de turno.

Escogí “De cuero ajeno, correas largas” por mi confesa afición por los refranes y porque creo firmemente que D. Pedro Sánchez  - que desde que llegó a La Moncloa está derrochando el dinero público a manos llenas - gasta de lo ajeno, es decir del dinero habido de nuestros impuestos y que en ese malgasto nada tiene que ver S.M D. Felipe VI. 

Decía Sánchez, antes de la moción de censura, naturalmente, que su compromiso estaba con la austeridad y la regeneración. Está claro que “Una cosa es predicar y otra muy distinta repartir trigo” porque fue pisar moqueta y descolgarse nombrando a un gobierno de diecisiete ministros, frente a los trece con los que se bandeaba con naturalidad Mariano Rajoy.

Resulta inadmisible que, para una legislatura que a todo meter tiene un horizonte de dos años de duración, Sánchez se olvide de su compromiso con la austeridad y nombre un gobierno que ha aumentado el coste salarial del Consejo de Ministros socialista en un 30% si lo comparamos con el gobierno saliente. No contento con ello y ya puestos a derrochar nuestro dinero, el presidente ha nombrado a unos asesores que nos van a costar a usted y a mí, un 25% más que nos costaban los del PP.

Fastuoso refrán socialista
Si no fuera por lo que presumen los de Ferraz que si los escuchas, tal parece que Sánchez haya inventado esto de gobernar a España y los españoles, teniendo presente la paupérrima formación del inquilino de la Moncloa en lo que se refiere a la Administración Pública, podría entenderse el aumento de la tropa de asesores. Al fin y a la postre Pedro necesita toda la ayuda que se le pueda ofrecer; pero no vayan a creer ustedes que los asesores monclovitas han sido elegidos entre lo más selecto de nuestra intelectualidad, se alzan muchísimas voces que muestran su escándalo ante la falta de calidad de los que teóricamente tienen que ayudar al presidente del gobierno.

Pero como es muy cierto eso de “Dime de qué presumes y te dirá de lo que careces” estaba muy claro que en cuanto Pedro Sánchez prometió que iba a ir de austero, estábamos listos de papeles tal y como los hechos demuestran. Porque no contento con el excesivo gasto salarial de su gobierno y asesores, en menos de dos meses ha colocado en empresas y organismos públicos a quinientos coleguitas de los que la inmensa mayoría no tienen otro mérito reconocible que el de poseer el carné del PSOE o ser amiguetes del líder socialista. Resulta repugnante el ejercicio de nepotismo que realiza el mismo que prometía que su gobierno estaría dedicado a la regeneración política.

Y no es el dinero que nos cuestan a todos esas correas largas con las que premia a sus amigos y correligionarios, que también, lo peor es que Pedrito ha dejado a nuestra Administración Pública temblando; porque los personajes con los que la ha colonizado no tienen la capacidad ni idoneidad necesarias para hacer frente a la labor por la que van a cobrar unos sueldos importantísimos. Así que, “Tras cornudos, apaleados”. Nos resultan carísimos y son malos como la carne de pescuezo.

Aumenta el presidente socialista el gasto público sin necesidad alguna y para hacerle frente afirma que no cabe otra solución que no sea la subida de impuestos, pero que no nos preocupemos porque esa subida la absorberán “los que más tienen”: Las multinacionales y la banca. 

Ya expliqué que eso es una milonga descomunal, porque el derroche socialista lo vamos a pagar los ciudadanos de a pie y de muy mala manera, que comienzan a sonar avisos que nos advierten que probablemente en lo económico puedan pintar bastos. Debieran los socialistas y sobre todo su líder informarse porque resulta que la recaudación fiscal aumentó en 7.702 millones en 2017 sin necesidad de subir los impuestos. 

En el pasado ejercicio – cuando gobernaba Rajoy - los principales tributos recaudaron 194.000 millones de euros, lo que supone un aumento del 4,1% interanual. Habrá quién pregunte cómo se puede recaudar más sin subir impuestos. Es muy sencillo, sólo hace falta que, como sucedió durante el año 2017, sigan creciendo en el 2018 las rentas de los hogares españoles y continúe la recuperación de los salarios.

Basta continuar con las políticas laborales del PP. Desgraciadamente no va a ser así y Pedro Sánchez seguirá haciendo bueno el refrán que titula el presente escrito y los de siempre pagaremos las largas y lujosas correas que corta a dos manos con entusiasmo el funesto líder socialista.

domingo, 5 de agosto de 2018

Una herencia problemática

¿Problemas con la llegada de inmigrantes? ¿Asalto a la frontera? Tranquilo yo me voy de vacaciones



No piensen que cuando hablo de herencias me estoy refiriendo al injusto y rapaz Impuesto de Sucesiones que con tanto empeño defienden y nos imponen los socialistas. Desgraciadamente desde que Pedro Sánchez logró colarse por la gatera de la moción de censura en Moncloa, el gobierno socialista se ha dedicado con fruición a subir impuestos o a advertir que los va a subir. 

Apoyarán lo que afirmo los sufridos trabajadores autónomos que han visto como les subían la cuota a una velocidad de vértigo o la anunciada subida del IRPF – tengo que recordar que los ricos en España, los ricos de verdad, no tributan por las rentas del trabajo – así que esa bobada de que los gastos que, realmente servirán para retribuir el favor de los votos que le dieron al PSOE la victoria en la moción de censura, los van a pagar “los que más tienen” no es otra cosa que un cuento como la copa de un pino.

En España los ricos no pagan impuestos desde el tiempo de los visigodos. Así que, si no son los ricos los que paguen el dinero que necesita Sánchez para llevar a cabo su política de gestos y recompensar los favores recibidos, ya saben ustedes a quién le va a tocar  pagar la juerga... Efectivamente, a la fiel y sufrida clase media. 

Habrá quien diga que Pedro Sánchez prometió que la banca y las grandes empresas serían las que cargarían con el mochuelo del aumento de gasto que anuncian. Es público y notorio que Ferraz mantiene de siempre, una intensa y amorosa relación con la banca. No existe en nuestro país partido político con el que los banqueros se hayan portado mejor que con el PSOE, al que han condonado una y otra vez sus millonarias deudas.

Asunto difícil de comprender, la banca no perdona ni un céntimo al común de los mortales, pero cuando se trata del PSOE se comportan con una extraña ductilidad y lo hacen con una sonrisa seráfica; pudiera parecer que esos millones que el PSOE no ha pagado a los bancos, los habrá compensado de otra manera...

De todos modos, la banca ya ha dicho lo que hay: Nosotros ya pagamos bastante impuestos y si el gobierno insiste en implementarlo no tendremos más remedio que cargar su coste a nuestros clientes. Lo que yo les diga, al final pagaremos los de siempre.

Ni tampoco me refiero, cuando hablo de una herencia problemática, a alguna declaración socialista que afirma que el problema de los inmigrantes ha sido un legado que les dejaron a los de Ferraz los fachas del PP. 

Lo de la acogida con banda de música y majorettes de los mal llamados refugiados del Aquarius, fue percibido, incluso por la UE, como un acto que produciría de inmediato un efecto llamada y así se lo recriminaron a Pedro Sánchez en su primer viaje a Bruselas donde le lavaron la cara por este asunto. Viaje que demostró las pocas tablas del socialista, que ya puestos a liarla, propició con su viaje otro resultado multiplicador al efecto llamada. 

Les explico. Pedro Sánchez y su gobierno ignoraron que es costumbre en España que el primer viaje internacional de los presidentes de gobierno tenga como destino Marruecos y como esta vez no fue así, el soberano alauí se cogió un rebote de los que hacen época y entre el efecto llamada y el cabreo del monarca, aquí estamos pidiendo agua por señas a Europa para que nos echen un cable que nos ayude a hacer frente al desembarco masivo de inmigrantes en las costas andaluzas, situación que  ha superado totalmente al gobierno socialista, pero que no ha impedido que nuestro presidente se haya ido alegremente de vacaciones.

Reza el dicho “Cuando no hay razón hay razones” y como ya conozco la facilidad socialista para tergiversar la realidad y retorcer la semántica con tal de justificar lo injustificable, me voy a referir a un hecho incontrovertible, apoyado en datos y quiero recordar a los zurdos que me hacen el honor de su lectura, que fue Lenin el que dijo aquello de que sólo un imbécil puede discutir los datos. 

Veamos pues a que me refería con lo de la herencia problemática con la que titulo el presente escrito: Mariano Rajoy fue investido presidente de Gobierno el 20 de diciembre de 2011, el 27 de enero de 2012 se publicó la EPA correspondiente al cuarto trimestre del año anterior, los populares se encontraron ante un panorama atroz, los socialistas se habían cargado 600.000 puestos de trabajo a lo largo del año y los del PP se quejaron con razón de la “herencia recibida”. 

Ha querido la fortuna que poco después de llegar a Moncloa Pedro Sánchez, se publicara la EPA correspondiente al pasado cuatrimestre que resultó la mejor de la serie histórica y esa sí es herencia de Rajoy. 
En diciembre de 2011, en España teníamos unos 18 millones de ocupados y 5,3 millones de parados, hoy por hoy en nuestro país, tenemos 19,3 millones de ocupados y Rajoy deja tras de sí a 3,5 millones de parados, está claro que el panorama que se abre ante Sánchez es infinitamente mejor que el que dejó su adorado ZP a los peperos.

Esa es la herencia problemática ante la que se encuentra Pedro Sánchez. Teniendo presente el grave problema que todavía representa el paro en España, debería el gobierno socialista  hablar menos y ponerse a trabajar a destajo por mejorar las cifras que deja Rajoy. 

Aquí ya no valen las campañas de imagen, Pedro Sánchez debe en primer lugar reconocer el buen trabajo del gobierno del PP en su lucha contra el paro heredado de los socialistas y de inmediato ponerse a crear empleo, lo que repercutiría positivamente en la demanda interna y el consumo y permitiría  que la recaudación fiscal creciera, sin necesidad de ahogar a los ciudadanos con más y mayores impuestos.

Lo malo va a ser que con total seguridad Pedro Sánchez hará bueno aquel refrán que reza: “Unos con tesón lo ganan y otros sin sazón lo gastan”. 

Así de triste es la vida, tendremos que esperar a las próximas elecciones.









domingo, 1 de julio de 2018

Pedro Sánchez: Entre col y col, lechuga...




Desde que el actual presidente del gobierno tomó posesión de su cargo recuerdo aquellas declaraciones en las que, antes de ganar la moción de censura, afirmaba que tras su victoria convocaría elecciones “lo más pronto posible”. Una afirmación rotunda que no ha evitado que tras tomar posesión afirmara con igual rotundidad que agotaría la legislatura porque “el país necesitaba estabilidad”. 

Y lo dice un sujeto que por todo apoyo parlamentario cuenta con la escuálida cifra de 84 diputados, porque qué sepamos y según afirmó el propio Sánchez, no contaba con pacto alguno para llevar a cabo la moción de censura. Claro está que esa es una afirmación difícil de tragar, para empezar porque Pedro Sánchez es del sindicato de los que no le dicen la verdad ni al médico y en segundo lugar porque está muy claro que no le interesaba reconocer los acuerdos previos a los que había llegado con Podemos, PNV, ERC y PDCAT.

Y vaya si los había, para demostrarlo ahí están las treinta monedas de plata que Pedrito va repartiendo entre sus socios en la sombra. El acercamiento de los asesinos etarras al País Vasco y el de los independentistas que están a la espera de ser procesados a Cataluña o el triste y oscuro asunto del nombramiento del presidente de RTVE y sus consejeros, que pretende convertir a la televisión pública de España en un órgano de la agitación y propaganda zurda, en manos de los podemitas y la izquierda más pedestre de nuestro país.

Que la moción de censura fue algo que se ideó desde las prisas por evitar que Rajoy disolviera Cortes y convocara elecciones lo demuestra un hecho clamoroso. En cualquier moción de censura el censurante presenta su programa de gobierno, de eso poco hubo por no decir nada, en realidad la moción era un “todos contra Rajoy” y para usted de contar. ¿Lícita? claro que sí, pero desde su inicio corta de ética.

Decía, que el censurante presenta su programa de gobierno y que el socialista no lo tenía lo demuestra el hecho de que ha tenido que defender y aprobar los Presupuestos que el PP había presentado, justo aquellos a los que el PSOE se oponía por juzgarlos poco sociales e inútiles para el bien común.

Dicen que mal acaba lo que mal empieza y para confirmar que los de Ferraz no saben por dónde empezar, veamos cuáles han sido las principales ideas de este gobierno. En primer lugar, desenterrar a Franco y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, acoger a los mal llamados refugiados de Acuarius, que provenían de 29 países de los que ninguno estaba en guerra y que por lo tanto son iguales a los inmigrantes que por el Estrecho llegan a nuestras costas sin tanta escandalera y sin que los progres se ofrezcan a acogerlos.

También han anunciado que implementarán la eutanasia en España y han lanzado el globo sonda de que no habrá unidades militares en las procesiones de Semana Santa y que la bandera no estará a media asta en los cuarteles, medidas que sin duda solucionan de un plumazo las carencias de la Sanidad Pública en España o la necesaria modernización de nuestro ejército.

En cuanto ganaron la moción de censura en Ferraz se volvieron locos, ellos son así y empezaron a soltar mensajes triunfalistas de un calibre penoso. Hubo quien afirmó que íbamos a Europa para recortar el poder de la Merkel o si lo prefieren hubo otra que afirmaba triunfante que España volvía a Europa.

Efectivamente Pedrito Sánchez se fue para Europa, equipado con sus gafas de sol y se vino para casita con el rabo entre las piernas porque a las primeras de cambio en la UE hubo quién le afeó lo del Acuarius a cuenta del efecto llamada y como el socialista es muy torpe y se defiende muy mal en el debate libre, se volvió a casita con los refugiados que no quiere la Merkel, aquella a la que iban  a recortar el poder en Europa y con una propuesta para convertir a las ciudades de Ceuta y Melilla en CIES (Centros de Internamientos de Extranjeros) que acojan a todos los refugiados que Europa no quiere.

Lo de la subida de impuestos, mejor lo dejamos para otro día. Quisiera justificar el título del presente escrito. La frase de “Entre col y col, lechuga”, nace de la costumbre de nuestros campesinos de alternar las hileras de diferentes productos en sus huertas. Esa costumbre llevó a aplicar esta frase cuando se entendía que se producía una alternancia de las cosas buenas con otras menos buenas. La utilizo porque entiendo que con Pedro Sánchez se producirán alternancias, pero no sean ilusos, la cuestión no estará en que entre cosas buenas habrá otras menos buenas, con los de Ferraz a los mandos lo único que cabe esperar es que entre dos cosas malas nos encontraremos con otras... peores.


jueves, 21 de junio de 2018

La verdad y la post verdad


Creo que todos o casi todos estamos hartos de escuchar aquello tan viejo de que “En este mundo traidor nada es verdad o mentira, todo es del color del cristal con que se mira”. Por tanto, nuestra sociedad sabe y acepta desde siempre que la verdad, lo que se dice la verdad, en esta España de nuestros pecados, se vende a precio de baratillo.
Últimamente – hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad – se ha ido imponiendo la utilización de un concepto novedoso, me refiero a eso tan socorrido de la posverdad. Supongo que les suena, sobre todo si son aficionados a las tertulias políticas o a leer los comentarios de las redes sociales. Para que nos entendamos, que tampoco eso es tan sencillo como parece vamos a concretar qué diablos es eso de la posverdad.

Dicen los que afirman saber de estas cosas que el término se refiere a toda información o aseveración que no se basa en hechos objetivos, sino que apela a las emociones, creencias o deseos del público. Creo que la definición nos deja claro qué es eso de la posverdad; que conste que no es del DRAE, a la Real Academia de la Lengua no le ha dado tiempo todavía para incluir el invento en su diccionario; pero sirve sin duda para que sepamos de qué estamos hablando.

Y hablamos simple y llanamente de la manipulación de la verdad. Decía y supongo que todavía lo dice mi admirado Ruiz Zafón que “Un buen mentiroso sabe que la mentira más efectiva es siempre una verdad a la que se le ha sustraído una pieza clave”, deleznable costumbre absolutamente aceptada por muchísimos ciudadanos. Los políticos de todos los colores, los medios de comunicación y las redes sociales nos venden la posverdad como si de verdad se tratara y así nos luce el pelo.
¿Ejemplos? Pues los tenemos a puñados. Muchos de ustedes saben porque así se lo han contado los medios de comunicación, los representantes del PSOE, Podemos y C,s y las redes sociales que el gobierno de Rajoy y los fascistas del PP han gobernado ignorando a las familias y beneficiando descaradamente a las empresas.  La realidad,  es muy distinta; en España las rentas de las familias han crecido 40.000 millones desde 2014, frente a los 20.000 millones de empresas y sector público, así que son falsas de toda falsedad las afirmaciones en contrario.


Otro ejemplo, todos nosotros hemos escuchado hasta la saciedad que Rajoy no creaba empleo y cuando los de siempre ya no pudieron sostener semejante afirmación, quitaron valor a la creación de empleo del gobierno popular, clamando que el empleo que se creaba era precario y/o de poca calidad. Otra afirmación aceptada mansamente por todos o casi todos; sin embargo las cifras dicen cosa muy distinta. En el pasado mes de mayo teníamos prácticamente el mismo número de asalariados que en 2006, la única diferencia es que en este año el numero de contratos fijos era de un millón más que en el año anteriormente citado.

Creo que los dos ejemplos dejan bien claro qué es la posverdad, tampoco es que la progresía haya inventado nada nuevo, el ingenio zurdo no da para tanto, lo de la posverdad no es otra cosa que aquello de las medias verdades de toda la vida de Dios.
Y alguno podrá decir, oiga usted dice que nos engañan, pero ¿cómo saber si una cosa es cierta? Aunque, como decía mi señora madre, consejos ni los pedidos, por una vez haré una excepción. Modestamente utilizo un procedimiento que me va muy bien. De manera habitual cuando las palabras contradicen a los hechos me quedo con los hechos, con esto y aquello de que por sus hechos los conoceréis, me arreglo bastante bien.
Sobre la Verdad, poco o nada puedo decir. Me cuentan fuentes generalmente informadas que continúa ingresada en la UVI en coma profundo, con las constantes vitales muy debilitadas a cuenta de los ataques recibidos desde las redes sociales, el partidismo, el populismo y la demagogia y que ignoran si se recuperará o no, añaden que lamentan comunicar que el diagnóstico no puede ser otra cosa que muy pesimista.