viernes, 3 de julio de 2020

Pedro Sánchez y sus fantasías animadas de ayer hoy y mañana


Tengo que reconocer que como muchos de mis lectores procuro ver lo menos posible al narciso socialista y la entrevista que concedió a La Sexta no fue una excepción, me obligué a no verla por varias razones y entre ellas por una que a mí me parece muy importante, pero que a Sánchez, a la Sexta y a la Junta Electoral Central les parece peccata minuta. Me refiero al hecho de que la entrevista se realizara en La Moncloa a pesar de estar en campaña electoral, lo que no está permitido, pero como las sanciones son tan leves, a Sánchez le da igual y repite la infracción pues hace siete meses ya le multaron por llevar a cabo una entrevista en la sede del Ejecutivo en plena campaña electoral. Llámenme raro o iluso pero a mí me parece sumamente gravísimo que el Presidente del Gobierno del Reino de España demuestre públicamente su desprecio por las normas que rigen este país.

La entrevista fue de órdago a la grande, con las facilidades que le dio un Ferreras que si no llegó a la genuflexión poco le faltó, Sánchez se sintió cómodo y pontificó para su parroquia, todo lo que le vino en gana. Y digo que habló exclusivamente para su parroquia, porque sólo los muy convencidos son capaces de tragarse la cantidad de falsedades y manipulaciones que soltó por esa boca que Dios le ha dado.

A muchísima gente le sorprende que Sánchez mienta una y otra vez sobre asuntos que ya han demostrado su absoluta falsedad y lo haga sin el menor empacho. Y si eso sucede, no es porque los de la Moncloa sean una colección de seres elementales con una mentalidad lineal, servida por dos o tres neuronas, sino porque los que sufren esos déficits son sus seguidores que aceptan que todo lo que venga de la izquierda es cierto, además de bueno y consecuentemente han abandonado cualquier capacidad para el análisis o la crítica, si es que alguna vez la tuvieron.

Por eso Pedro Sánchez puede decir con absoluta tranquilidad que si “entonces” hubieran sabido lo que saben ahora, hubieran intervenido antes. Algo que es imposible sostener porque para su desgracia las recomendaciones de la OMS y de Europa tienen fecha y la declaración de la pandemia por parte de la OMS también, así que hoy saben lo mismo que sabían a primeros de año, lo que sucedió es que entonces decidieron hacer caso omiso de los avisos y ahora que ya no pueden decir que ni ellos ni nadie podía saber lo que se nos venía encima, porque todo el mundo sabe que en enero ya tenían conocimiento de la peligrosidad del virus, por lo visto reconocen difusamente la existencia de una información, que lo que son las cosas, al gobierno de España no le llegó a tiempo y con eso cumple con sus parroquianos.

Hay que tener una confianza absoluta en las tragaderas de tus votantes para atreverte, con casi 50.000 muertos sobre tu conciencia, afirmar que todas las decisiones se tomaron “en base a criterios científicos y no a supercherías como en otros lugares”. ¿Por ventura se aplicaron supercherías en Grecia, Portugal, Alemania, Austria, Holanda, Suecia y Dinamarca? No se puede sostener que aquí se aplicaron criterios científicos y en otros lugares no, sobre todo porque las estadísticas internacionales nos colocan como el país que peor ha gestionado la pandemia. Pero lo hace, porque sabe que la zurda aplaudirá con las orejas todo lo que él sostenga.

Y por eso cuando llega el momento de hablar del vidrioso asunto de los fallecidos afirma que: “El Gobierno es transparente con las cifras. Todos hemos aprendido algo de pandemias. Solamente seremos capaces de saber el número de fallecidos cuando pase la pandemia y se pueda hacer un estudio sosegado, riguroso” y dice semejante estupidez porque sabe que Ferreras no le va a señalar que somos el único país de este mundo que no sabe cuántos muertos ha tenido durante la pandemia. Debe ser que somos un país muy raro, pero lo único raro que sucede en este país es que tenemos un gobierno que ha obtenido unos resultados catastróficos en la crisis sanitaria y nos ha mandado a la ruina con el confinamiento y que a pesar de eso afirma que son los que mejor lo han hecho. 

Deberían morirse de vergüenza aquellos ciudadanos que todavía los defienden, todo el mundo sabe que hemos sufrido cerca de 50.000 muertos y que el primero que lo sabe es el gobierno, que está empeñado en negar la realidad, amparándose en la incapacidad analítica de su electorado y en sus tragaderas.

Con la prensa en el bolsillo, nunca mejor dicho, la mayoría de sus votantes aplaudiendo los disparates que se le ocurran y aquellos algo más críticos, guardando un silencio absoluto, cuando llegó el momento de repartir culpas fue generoso, la culpa del desastre de la pandemia la repartió entre las Comunidades Autónomas, los turistas y los recortes de Rajoy y se quedó tan tranquilo, incluso afirmó que con la “información que teníamos entonces, actuamos a tiempo, incluso antes que muchos otros países”

Desde luego Ferreras debe tener un estómago de hierro para aguantar sin inmutarse tanta falacia, a no ser que se le haya olvidado que alguna vez fue periodista. El hecho de que la ley determine que las epidemias en España son responsabilidad del Ministerio de Sanidad y por tanto desde el momento que la OMS declaró su existencia, la responsabilidad era suya y de Salvador Illa, no parece importar a ningún zurdo, la culpa es de las CC. AA, sobre todo de las gobernadas por el PP y lo que diga la ley se ignora y a otra cosa mariposa.

Toreó de salón, con la complacencia de Ferreras, sobre la subida de impuestos que calificó de “inevitable”, así que vayan preparándose para que les metan la mano en el bolsillo, sea rico, clase media o pobre, empezaremos con las subidas  previstas del IVA que pagaremos todos y luego Dos dirá. Si algo bueno tuvo la entrevista fue ver como Pedro Sánchez se negaba a hablar del asunto de Iglesias y la tarjeta del teléfono, perdida y hallada nadie sabe bien donde, acogiéndose a la inefable excusa de no querer comentar asuntos que se encuentren sub iudice, que es una sobrada de las que hacen historia, teniendo presente que la zurda ha ignorado desde siempre este precepto.

¿Hasta dónde va a llegar la capacidad de sus seguidores para tragar carros y carretones? Pues seguramente las flores de hoy, se marchitarán en cuanto los ciudadanos se den cuenta que esa crisis económica que preocupa a muy pocos ya está instalada entre nosotros, cuando el PIB baje escandalosamente, suba nuestra deuda, el déficit se dispare y se acabe la pasta para pagar los ERTES, los que hayan pagado, que esa es otra; cuando las colas del hambre crezcan sin control, cuando suban los impuestos y baje la capacidad adquisitiva de las familias, cuando se enteren que lo del Salario Mínimo Vital es un cuento que nada tiene que ver con lo que prometieron y por fin cuando el narciso socialista tenga que salir a explicar que él quería hacer otra cosa pero que Europa no le deja, en ese momento seguramente habrá muchos que recobren el sentido y con él su capacidad para la crítica.

Mi enhorabuena a los que le votaron, desgraciadamente el paro, el empobrecimiento y el hambre no entiende de ideologías, por muy zurdos que sean van a disfrutar del tratamiento completo. 

miércoles, 1 de julio de 2020

Hay que olvidar la pandemia y hablar de lo que le que le interesa a Sánchez.

Ilustración de Ulises Culebro
Hay que reconocerle a Pedro Sánchez la perversa habilidad que posee para ir tapando un escándalo con otro y la facilidad que tiene para desviar la atención de la opinión pública sobre asuntos que no le interesa que estén en el candelero. Claro que a esa habilidad colabora y no en grado menor la cantidad de dinero que tiene a su disposición para engrasar la voluntad de los medios de comunicación. 

Se habló muchísimo de los quince millones de euros que regaló a unas empresas televisivas, pero se habla muy poco de los mil millones, han leído bien, mil millones de euros, de los que dispone para “publicidad institucional” y con eso y algo de ingenio maneja a la opinión pública a su antojo, con la colaboración de las redes sociales, en las que, grupos nutridos intelectual y financieramente por el PSOE, ponen en marcha lo que interesa en cada momento al narciso socialista.

De todas maneras hay cosas que no ha podido tapar a pesar de los ímprobos esfuerzos llevados a cabo por los social comunistas, una es la terrible carga negativa que arrastran a cuenta de la manifestación feminista del 8 M, lo han intentado todo, pero no han podido ganar esa batalla porque entre los ciudadanos sigue permeando la impresión que lo del 8M fue una imprudencia temeraria del gobierno que además del evento feminista permitió una serie de actos para crearse una coartada para autorizar y promover la funesta manifestación. 

Otro dato les incomoda, los muertos por coronavirus, lo han intentado por activa y por pasiva, han embarrado los datos, todo con tal de que nadie sepa con exactitud el número de ciudadanos a los que su imprudencia y su posterior ineficacia en la gestión mandaron al otro mundo.

Tienen un flanco muy importante al descubierto, que saben que no pueden cubrir, el asunto de las compras de material sanitario sin control alguno, que supusieron un fracaso descomunal, los lleva por la calle de la amargura, aunque se acerca el momento en que se produzcan las primeras denuncias que pongan de relieve todo lo que se ha ocultado de un asunto que hiede a kilómetros de distancia. 

Por mucho dinero que gasten en los medios de comunicación, no pueden controlar lo que se dice fuera de España, ni pueden impedir que se amontonen las denuncias, las querellas, que poco a poco van aportando documentación que prueba que mienten cuando afirman que nada sabían de la epidemia, aunque su esfuerzo está puesto en ocultar a la opinión pública española todas esas cosas.

En definitiva Pedro Sánchez quiere que nos olvidemos de la pandemia, ya se ocupó de mostrarnos en las televisiones a sueldo, el confinamiento como una historia rosa que nada tenía que ver con la realidad y ahora pretende que hablemos, que opinemos, sobre lo que a él le interesa y para ello recurrirá al viejo truco de la polarización, divide y vencerás y eso es lo que están haciendo los social comunistas, dividen a los ciudadanos entre buenos y malos, partidarios y críticos y en eso andan. 

Ya tiene preparados los temas que los obedientes medios de comunicación nos van a servir en primera plana a mayor honra y gloria de este gobierno que no ha dado una a derechas, salvo en la agitación y propaganda. Para ello va a poner en marcha la mesa de negociación con los independentistas, supongo que inevitablemente nos encontraremos con el indulto de los golpistas y volverá a sacar a pasear a Franco con la nueva Ley de Memoria Democrática, en la que aparecerá otra vez al Valle de los Caídos, dice Carmen Calvo que pretenden la "resignificación del Valle de los Caídos", a eso añadan una serie de medidas de carácter ideológico que contribuirán al debate y de paso al olvido de los que nos interesa, que no es otra cosa que este Gobierno haga frente a sus responsabilidades por su demostrada incapacidad y por las mentiras que han vertido intentando ocultarlo.

De todas maneras, cada día salen noticias que prueban que Pedro Sánchez y su gente hacen bien en estar preocupados porque no parece que vayan a poder tapar tanto escándalo, tanta mentira, tanto despilfarro. El director de la prestigiosa revista médica "The Lancet" y profesor de la University College of London, Richard Horton ya había señalado que permitir el 8 M en Madrid fue "un error y una grave imprudencia" "Hubo gente que resultó infectada por el virus y murió como resultado de eso" y ahora abunda en el tema y afirma, lo que muchos sabemos pero que el gobierno se niega a reconocer, dice Horton que "Si España hubiera ordenado el confinamiento a finales de febrero, la mayoría de las vidas se habrían salvado".

Y añade algo importantísimo, "En todos los países que se han visto gravemente afectados por esta pandemia tendría que haber una investigación oficial", pueden imaginarse la incomodidad en la Moncloa lugar en el que se está intentando precisamente lo contrario. Todos hemos oído a Sánchez decirnos que no hay que mirar hacia atrás que lo importante es el porvenir, la reconstrucción y la nueva normalidad. 

En Francia la Fiscalía ha abierto de oficio una investigación sobre las decisiones de su gobierno y aquí se pretende que pasemos de puntillas y nos olvidemos del sufrimiento, la enfermedad, la muerte, el paro y el hambre porque a Sánchez no le conviene que se hable se esas cosas. Aunque también en España van saliendo cosas que demuestran la mendacidad de Sánchez. Dos peritos que trabajan para La Asociación de Consumidores y Usuarios José María Mena, han elaborado un estudio que determina que 1500 personas se contagiaron en la manifestación del 8M.

Supongo que recordarán ustedes cómo decía Sánchez, al principio del desastre, que no era la ocasión para verter críticas, que ya llegaría el momento de hacerlas y ese momento ha llegado pero resulta que ahora nos dicen que no hay que mirar hacia atrás y que obedientemente debemos ignorar la mayor masacre de nuestra historia, mientras ellos nos explican que van a "resignificar" el Valle de los Caídos, que es algo que tiene a la ciudadanía que si la pinchan no sangra.

Son unos cínicos arrogantes a los que acompañan una manada muy nutrida de borregos, pero no nos dejemos engañar, no dejemos que nos distraigan con otros temas. Lo de la pandemia no se puede olvidar y alguien tiene que pagar por las muertes producidas y por todo lo que nos ha sucedido a cuenta de que unos fanáticos decidieron que era más importante llevar a cabo una manifestación y que después ya habría tiempo para ocuparse de los enfermos y de los muertos.

No podemos traicionarnos y mucho menos traicionar a nuestros muertos.

¿Será mejor que Sánchez cargue con el muerto?


Llevo algún tiempo dándole vueltas a una idea que he compartido con algunos de mis amigos y ahora quiero hacerlo con ustedes. Quizás sería  mejor que en lugar de esperar que Sánchez busque la ayuda de Cs y PP o que Europa le ponga las cosas tan difíciles que Podemos decida dejar el Gobierno, lo suyo sería dejar que la izquierda cargue con la brutal crisis económica que originó con el confinamiento y ya de paso con los recortes que se avecinan, porque una cosa es que Europa nos rescate y otra muy distinta que lo haga como pretenden Sánchez y Conte, que han mantenido una reunión supongo que para preparar sus argumentos frente a Bruselas. 

Ya desde los peores tiempos de la epidemia, Italia, se quejaba de la poca “solidaridad” que para ellos tenía la CE, luego vino lo de la “mutualización” de la crisis, para entendernos, que todos los países pagaran a pachas el Fondo de Rescate Europeo, una idea que defendió sin éxito Pedro Sánchez.

Es cierto que las dos crisis, la sanitaria y la económica nos han herido profundamente a los dos países, pero también es verdad que si italianos y españoles somos los más afectados, es porqué los dos gobiernos se equivocaron en parte con las medidas que tomaron  y muchísimo más con las que no tomaron y los países del Norte, entendían y entienden que unos países habían combatido eficazmente la epidemia y otros no y que no era de recibo que los que habían hecho los deberes pagaran la inepcia de los que, ignorando todas las advertencias, habían afrontado tarde y mal al coronavirus.

Creo que nadie dudará que Europa va a tener que venir al rescate de nuestra economía y que sin su ayuda  vamos a ser incapaces de salir del terrible atolladero al que nos ha llevado este gobierno, supongo que la mayoría de los españoles tienen presente que vamos a pasar las de Caín y que los recortes de Zapatero y posteriormente los de Rajoy van a ser una tontería comparado con lo que Bruselas nos va a exigir ahora por su ayuda. 

Los de Sánchez sostienen la teoría que como la CE no nos puede dejar caer, Europa tendrá que “tragar” y así ellos tendrán un margen de maniobra, muy estrecho pero que les permitiría apuntarse algún tanto. Si digo lo que pienso, creo que se equivocan, no puedo ser optimista, estamos en una situación peor que la que sufría Grecia cuando desembarcaron por allí los hombres de negro y empezaron a podar el gasto público, las pensiones, etc. 

Pero también es cierto que en España hemos conseguido crear un fenómeno pendular que parece mucha gente estaba esperando. Llevamos mucho tiempo asistiendo a un espectáculo que se repite regularmente y que al paso que vamos va a terminar siendo una especie de tradición política. El gobierno socialista de turno lleva al país a la ruina y el PP se hace cargo del destrozo y poniendo en marcha un sistema austero y eficaz logra sacar del pozo a nuestra economía, eso sí, soportando con paciencia franciscana las acerbas críticas de la izquierda. Sucedió con González y Aznar, Zapatero y Rajoy y ahora muchos apostaban a que iba a suceder lo mismo con Sánchez y Casado.

En ocasiones he de confesar que también me ha han entrado las prisas por ver desaparecer de la presidencia del gobierno a Pedro Sánchez y sus disparatados planes económicos y sociales y he deseado que el PP se hiciera cargo del desastre, pero será que a cada día que pasa soy más viejo y se me nota y creo que lo menos malo sería aplicar un paradigma que me parece lo más justo: Quién rompe, paga.

No podemos olvidar la actuación del PSOE que, después de llevarnos a la quiebra y salir derrotado en las elecciones, se dedicaron a criticar los recortes que hubo que llevar a cabo porque no habían dejado ni un céntimo en las arcas del Estado y para los desmemoriados, recordar que Zapatero falseó las cuentas, de tal manera que nada de lo que habían declarado era cierto. 

Recuerden que cuando tomaron posesión de sus cargos, los populares tuvieron que pedir de inmediato un crédito a la banca, porque no había dinero para pagar las pensiones a final de mes. No me dejarán por mentiroso los votantes socialistas, porque ha sido en esta crisis en pleno 2020 y todavía le echaban la culpa del desastre sanitario a “los recortes de Rajoy”.

Cuando las cosas eran tan recientes que era difícil que las mentiras colaran, los del PSOE afirmaban que ellos ya habían pagado sus responsabilidad con su derrota en las urnas y ahora que el paso del tiempo favorece a los mentirosos, directamente acusan al PP que por lo visto para ellos es un partido que disfruta recortando sin que medie necesidad alguna en Sanidad, Educación y Asuntos Sociales. Nunca aceptaron su responsabilidad en nuestra quiebra y han mentido a boca llena acusando al PP.

Por lo tanto creo que sería justo que ahora carguen con la que han organizado, hagan frente a la crisis, al rescate europeo y a las condiciones que les van a exigir, porque si dimitieran y convocaran elecciones, tras sufrir la derrota correspondiente, los veríamos echando la gente a la calle contra los recortes que impondría Europa. 

Ahora les toca hacer frente a su responsabilidad y negociar con Bruselas, donde les esperan de uñas y cuando llegue el momento de los recortes, del empobrecimiento y del paro galopante, que pechen con el resultado de su ineficacia y que breguen con los ciudadanos sin poder utilizar de muleta al Partido Popular.

Pedro Sánchez tiene los mimbres suficientes para conseguir que le aprueben los Presupuestos Generales del Estado sea con ERC, con Cs o tal vez con los dos, unos presupuestos que desde luego no serán tan “progresistas y sociales” como ha vendido, porque Europa no creo que le vaya a permitir ninguna de sus alegrías populistas, pero su aprobación le garantizará poder agotar la legislatura. 

Ya veremos si Iglesias decide quedarse en el Gobierno o prefiere ir a la oposición a preparar las batallas callejeras que tan mal le sabrían a Pedro Sánchez. Particularmente creo que los podemitas se quedarán hasta el final de la legislatura y en todo caso, a última hora, escenificarán una ruptura, pero eso sería estando las elecciones muy próximas.

El Partido Popular debe dedicarse a hacer una oposición como Dios manda, sin dejarse llevar a la arena del circo, lugar en el que tan bien se desenvuelven los social comunistas. Si hace falta su colaboración, que aporten sus votos, pero dejando bien claro que no lo hacen gratis et amore. Deben obligar a Sánchez a negociar con ellos con luz y taquígrafos y dejar bien clara su vocación por defender el interés general y que los zurdos cuenten lo que se les ocurra a su parroquia.

El desgaste de un gobierno intervenido económicamente, la dureza de los recortes, el empobrecimiento de nuestra sociedad, todo eso juega en contra de Sánchez y creo que su capacidad para aplicar la geometría variable se agotará en las maniobras que tenga que llevar a cabo para conseguir el Presupuesto que necesita como el aire que respira.

Cuando no hay harina, todo es mohína, creo que lo más prudente es dejar que Pedro Sánchez y sus mariachis se coman el marrón, es lo suyo y además es de justicia.

martes, 30 de junio de 2020

Iglesias no quiere a Calviño en la presidencia del Eurogrupo



Desde hace unos días la figura de Nadia Calviño ha estado muy presente en los medios de comunicación, la coloca en el candelero su candidatura a presidir el Eurogrupo, un organismo informal que sin embargo tiene una importancia destacadísima en el desarrollo de las medidas económicas que toma la Unión Europea. El día 9 de julio sabremos por fin si la española es elegida presidenta o si, por el contrario, le gana la partida el irlandés Paschal Donohoe que por ahora compite muy duramente con ella.

En el blog he explicado que en mi opinión, el que Calviño fuera elegida presidenta era una decisión muy importante y positiva para España, su presencia garantizaría el control sobre las partidas económicas, sean transferencias o préstamos que se hicieran a nuestro país desde Europa. El principal escollo para su elección es la oposición que le hacen los países que conocíamos como “los frugales”, es decir Austria, Holanda, Suecia y Dinamarca, un grupo que nació de una alianza que se había producido en el año 2018 y que dio en llamarse la Nueva Liga Hanseática, que agrupaba también a Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania, aunque no a Austria. Pero tanto los Hanseáticos, como "los frugales" nacen del enfrentamiento norte-sur que lleva produciéndose hace tiempo en la Unión Europea y que a cuenta de la presente crisis se está agravando mucho más.

Dije en su momento y sigo manteniéndolo que Nadia Calviño podría ser un auténtico seguro de vida para nuestra economía, Calviño ha sido siempre amiga de la ortodoxia económica y en ese sentido habla el mismo idioma que habla Bruselas y desde la presidencia iba a vigilar para que el dinero europeo que llegara a España se invirtiera en crear empleo y por lo tanto riqueza. 

Sin embargo algunos de mis lectores, a los que agradezco desde aquí su lectura, su interés y sus opiniones, disentían y la mayoría argumentaban que al fin y a la postre Nadia Calviño era miembro del gobierno de Pedro Sánchez y por lo tanto responsable solidaria de todos los disparates que los social comunistas están llevando a cabo con nuestra economía.

Lo que es cierto, efectivamente Calviño es vicepresidenta económica del gobierno de Sánchez, pero habrá que recordar que en el momento en que el PSOE firmó el pacto con Bildu y Unidas Podemos que pretendía derogar en su totalidad la reforma laboral, puso pie en pared y afirmó públicamente que ella no podría estar en un gobierno que derogara la reforma laboral de Rajoy. Por otra parte es público y notorio el mal rollo existente entre ella y los miembros podemitas del Gobierno.

Pero ahora que estamos ya en vísperas de ver en que queda la carrera de Calviño hacia la presidencia del Eurogrupo, sucede una cosa muy curiosa que creo va a tener la eficacia del bálsamo de Fierabrás para eliminar muchísimas de esas desconfianzas que su pertenencia al Gobierno crean entre mis lectores. 

Resulta que Pablo Iglesias no quiere hacer campaña a favor de ella y eso, amigos míos, es un dato que creo que demuestra sin lugar a duda que Nadia Calviño llevaría a cabo una política económica de la que Iglesias y su gente abominan. Ya saben ustedes que los enemigos de mis enemigos son mis amigos y creo que el dicho es de aplicación a esta situación y que la negativa de Iglesias convencerá a muchos de los dubitativos.

Si Pablo Iglesias está en contra de Nadia Calviño, no diré que me voy a apuntar al club de fans de la vicepresidenta, pero desde luego sí que me sentiré muy aliviado viéndola presidir el grupo que va a ordenar el dinero europeo que se utilice en España para intentar sacarnos de la ruina a la que nos han llevado los social comunistas. Por otra parte, el hecho de que obligatoriamente tenga que seguir siendo miembro del gobierno, me garantiza que a la hora de crear los Presupuestos Generales del Estado, me voy a encontrar con un instrumento económico técnico, austero y eficaz que ajustará ingresos y gastos sin las “fantasías contables” a las que es tan aficionado Pedro Sánchez.

Resulta llamativo que un Gobierno que a través de su portavoz, se quejaba hace tres días de la falta de lealtad de la oposición,  se encuentre con una situación que a mí se me antoja escandalosa. Ciudadanos ya ha declarado que apoya sin fisuras el nombramiento de Calviño y lo considera una buena noticia para España y el conjunto de Europa, El PP no se ha quedado atrás, ha apoyado la candidatura en el Senado y los eurodiputados populares están haciendo el trabajo de zapa correspondiente, hasta VOX ha celebrado la designación. Suponemos que el PSOE estará haciendo lo mismo, pero resulta que a una parte de ese gobierno de coalición, los podemitas, no les gusta nada de nada la candidatura propuesta por Pedro Sánchez y no parece que estén dispuestos a apoyarla.

Desde la cúpula del PSOE ya se está criticando esa falta de apoyo, nadie de Unidas Podemos ha apoyado la designación y estamos hablando de un partido que gobierna en coalición con el PSOE, no de una organización política que apoya al gobierno en el Congreso de los Diputados. 

Le están haciendo un flaco favor a Sánchez y a Calviño, porque es tradicional que el gobierno que propone una candidatura la apoye sin el menor resquicio y con el mayor entusiasmo. Desde el rincón podemita se ha lanzado un argumento que los define, han dicho que no les gusta apoyar a la vicepresidenta para liderar el Eurogrupo “por el mero hecho de ser española”.

Así que insisto, creo que si el enemigo declarado de la candidatura de Nadia Calviño es Pablo Iglesias y por el contrario Ciudadanos, PP y VOX, apoyan la designación, me parece que puede ser cierto lo que siempre he sostenido, que la economía española, tal y como están las cosas, no puede estar en mejores manos y que si alcanza la presidencia del Eurogrupo, el dinero que llegue de Europa será utilizado como debe ser.

Lo he dicho antes, el enemigo de mis enemigos es mi amigo. De todas maneras el tiempo dirá lo que tenga que decir.

lunes, 29 de junio de 2020

El Gobierno acusa al PP de hablar mal de España



En ocasiones uno no puede por menos que escandalizarse y es que lo del gobierno social comunista tiene muy mal arreglo. Arrastran un problema que los incapacita para gobernar, no son capaces de reconocer la realidad y si quieres solucionar un problema lo primero que hay que hacer es reconocer su existencia. Pero han mentido tanto, han engañado tanto, han ocultado tanta información, que creo empiezan a creerse sus propias mentiras, lo que resulta extraordinariamente peligroso, para ellos y para nosotros.

María Jesús Montero decidió que el viernes pasado era un buen día - otro motivo no parecía que hubiera - para machacar al Partido Popular y lo cierto es que les propinó un repaso de los que hacen época. Parece ser que lo que más molestó a la Montero fue que el PP apoyara con sus votos a la convalidación del real decreto ley de nueva normalidad, una acción que invalidaba ese empeño que tienen los social comunistas por presentar al Partido Popular como una organización que siempre se niega a apoyar a este Gobierno.

Todos hemos oído quejarse a miembros del gobierno y al propio Pedro Sánchez de que el PP no arrima el hombro cuando hace falta su apoyo y cada vez que he oído esa queja, honradamente, no he encontrado el motivo que la justificara. Porque cuando ante el espantoso fracaso sanitario, Sánchez se vio obligado a proclamar el Estado de Alarma para poder confinar a todos los ciudadanos, a los sanos y a los enfermos y con ese confinamiento condenar a la ruina a las empresas, los autónomos y mandar al paro a millones de españoles, cuando todo eso sucedió, el Partido Popular votó a favor de lo que solicitaba Sánchez sin que éste hubiera tenido siquiera la decencia de llamar a Casado para informarle de lo que iba a hacer y solicitar su apoyo.

Casado colaboró con Sánchez ante la desesperada situación sanitaria a la que nos había conducido la inepcia del gobierno, pero dejó bien claro que no firmaba un cheque en blanco, había cosas que no podía aceptar y advirtió que cuando llegara el momento habría que discutir sobre muchos asuntos, entre ellos lo que estaba haciendo Pedro Sánchez, aprovechando los poderes especiales que le dotaba el Estado de Alarma, utilizándolos para asuntos que nada tenían que ver con la pandemia y la lucha contra ella.

Sánchez no llamó a Casado, siquiera para solicitar su ayuda, sin embargo sí llamó, negoció y pasteleó con todo el que necesitó y mientras pudo contar con los votos suficientes no se dignó a hablar con el jefe de la oposición. Sí lo hizo, cuando necesitó de los votos populares para lo de la Comisión de la Reconstrucción y gracias a ello Casado pudo obligarle a que esa comisión se llevara a cabo en el ámbito parlamentario.

Nunca han pedido nada al PP; reconocen que no les han llamado, por consiguiente nada se les ha podido negar. El problema real está en que el PSOE ha decidido que del PP no quiere ayuda, simplemente exige sumisión, silencio o lo que es peor, complicidad.

Vuelve la burra al trigo y la lleva de la brida María Jesús Montero que ayer decía desde la soberbia más repugnante que no es importante si Sánchez descuelga el teléfono y llama a Casado, sino si los conservadores han hecho una "reflexión profunda" sobre si van a cambiar su estilo de oposición, mientras afirmaba en el mismo acto que los ministros del Gobierno están dispuestos al 100% para negociar y cabe preguntarse si están tan dispuestos, cuál es el motivo que les impide hacerlo.

Así que un gobierno que ha sido capaz de firmar un pacto con Bildu para liquidar la reforma laboral de Rajoy, que ha llegado a acuerdos inconfesables con ellos, inconfesables puesto que se niegan a confesarlos, pero visibles para todo aquel que quiera ver. Un Gobierno que está dispuesto a humillar a España acudiendo a una mesa para dialogar de igual a igual sobre el derecho de autodeterminación que propugna ERC, cuyo líder ya ha advertido que si tuviera la oportunidad volvería a proclamar la República de Cataluña. Un Gobierno que tiene comprometido el indulto de los golpistas, un Gobierno que se ha bajado los pantalones con el PNV todas las veces que los vascos han querido, opina por boca de su ministra portavoz que lo verdaderamente importante en este momento es si el PP ha decidido cambiar o no su estilo de oposición.

Montero dice que el PP tiene que hablar bien de España y vuelve contumaz a la manipulación semántica, porque hablar mal del gobierno no es hablar mal de España y criticar la política económica del gobierno, no es hablar mal del gobierno, simplemente es contar lo que está sucediendo.

El Gobierno pretende que el Partido Popular defienda en Europa que no haya condicionalidad en los fondos que nos tiene que mandar la UE y eso no se puede hacer y no se puede hacer porque en primer lugar poner en manos de Sánchez y de Iglesias 140.000 millones de euros sin condición alguna, supone un auténtico suicidio, económico, político, laboral y social. El dinero de Europa debe utilizarse para crear empleo y no en subvencionar a aquellos que el Gobierno ha mandado al paro y que con el dinero europeo pretende eternizarlos en esa situación.

Por otra parte María Jesús Montero sabe perfectamente que, aunque Pablo Casado hablara con Merkel y compañía hasta que se le cayera la lengua, Europa no nos va a dar un euro sin aplicar eso que se ha dado en llamar condicionalidad, está claro pues que los social comunistas, como de costumbre. sólo están buscando una excusa que salve su imagen.

Necesitan un pretexto que oculte el fracaso de Sánchez, un fracaso fruto de su incapacidad para convencer a los socialistas europeos para que defiendan su posición. Un fracaso anunciado, porque ni siquiera los socialdemócratas europeos están por apoyar tal barbaridad, ahí están Suecia y Dinamarca, gobernadas por socialistas, que son los países que acaudillan la negativa. A pesar de ello o precisamente por ello, la culpa tiene que ser del PP, que ha “hablado mal de España” y por eso los de la CE nos dirán lo de verdes las habéis segado.

El PSOE sabe perfectamente lo que va a suceder y en clave electoral – conste que las elecciones las sacó a pasear la ministra- está buscando un chivo expiatorio y para eso está el PP al que, ya en pleno delirio, Montero acusó de antidemocrático por pretender salvaguardar la reforma laboral, la única reforma estructural española que ha sido bien acogida por la CE. Afirma la portavoz que el gobierno tiene otras recetas distintas y por lo visto eso impide defender lo que uno crea justo.

Claro que lo que no dice es que fue Europa la primera que advirtió, a cuenta del pacto con Bildu, que ojito con la reforma laboral y de ahí el cambio de rumbo inmediato de Pedro Sánchez que batió el récord de velocidad en lo de incumplir pactos, le bastaron unas horas y el toque de atención de la CE, para convertir el flamante pacto en un puñado de papel mojado.

Debieran considerar que lo del culpar al PP de todo lo malo ya no cuela y además cansa, lo dicen todas las encuestas, bueno todas no, la de Tezanos, por el pan baila el can, sigue diciendo que Sánchez va a ganar.

Es cierto que dos no se pelean si uno no quiere, pero también es muy cierto que dos no pactan si uno - el PSOE- no quiere. Todo lo demás milongas, postureo y excusas de mal pagador.

viernes, 26 de junio de 2020

Nadia Calviño dispuesta a acabar con la influencia podemita desde el Eurogrupo


Parece que las cosas que tienen que ver con la fiscalidad empiezan a cambiar en el seno de la coalición social comunista. En la propuesta que el PSOE y Unidas Podemos elevan a la Comisión de Reconstrucción, no aparece el “impuesto a los ricos”, parece ser que ese tributo que pretendía gravar a los patrimonios superiores a un millón de euros y que era una de las figuras fiscales que con más empeño defendían los podemitas, milagrosamente ha desaparecido.

No pretendo sostener que Nadia Calviño gane batallas antes de que siquiera sepa si va a ser nombrada presidenta del Eurogrupo o no, pero me parece que Pedro Sánchez ha querido dar una muestra que garantice lo que puede suceder si Calviño llega a la presidencia del Eurogrupo, cargo que ostentaría durante dos años y medio, un tiempo muy complicado que los organismos económicos internacionales estiman es el plazo mínimo en el que se puede recuperar la crisis europea. Hay que considerar por tanto que la figura de Calviño, como presidenta del Eurogrupo, va a ser muy importante para que la economía europea se recupere lo más rápidamente posible del desplome que está sufriendo.

Será el 9 de julio el día en el que se llevará a cabo la votación que decidirá quién presidirá el Eurogrupo, existen una serie de mecanismos creados a través de la costumbre que nos dicen que de los tres candidatos que se presentan al cargo, el que menos posibilidades tenga de salir elegido, tras las conversaciones que ya han tenido lugar y las que se llevarán a cabo hasta el 9 del mes que viene, renunciará para dejar libre el camino a los dos aspirantes con más posibilidades de alcanzar la presidencia y también es costumbre que llegado el momento y tras comprobar ambos candidatos con que apoyos cuentan, el que sepa que no va a salir elegido, renunciará para permitir que el triunfador sea elegido por unanimidad de los 19 ministros de Economía o Hacienda de la Zona Euro.

Nadia Calviño, se supone que cuenta con el apoyo del PSOE, el de Francia, Alemania y recibirá el apoyo del PP que desea sobre todas las cosas que Calviño garantice la ortodoxia en todo lo que haga referencia a las medidas a adoptar para hacer frente a la pavorosa crisis que ya sufrimos, pero que va a empeorar a pasos agigantados de cara al mes de septiembre.

Todos sabemos, excepción hecha de algunos votantes de la zurda, que a Europa no le gusta lo más mínimo Pablo Iglesias ni sus ocurrencias fiscales y económicas. Quizás por eso se entiende que el camino que lleva a la presidencia a Nadia Calviño está bastante expedito. La UE sabe que no puede dejar caer a España, a cuenta del peso específico de nuestro PIB, pero también entiende de que no puede entregar el dinero de las ayudas y del rescate si no hay alguien que garantice el rigor presupuestario y la ortodoxia económica y ese alguien es Nadia Calviño. Porque resulta duro decirlo pero es que en estos momentos España está tomando una serie de medidas que se oponen frontalmente a las recomendaciones de la Unión Europea.

Es lo mismo que sucedió con los test, todo el mundo reconoció la importancia que para la lucha contra el coronavirus tenían los test, todo el mundo hizo test masivos, salvo España, que decidió que no hacía falta y así nos lució el pelo. Y ahora con la política fiscal estamos haciendo otra vez justo lo contrario que llevan a cabo el resto de los socios de la Unión Europea, por eso en Bruselas necesitan a alguien con la que puedan hablar en el mismo idioma y que abomine de las fatales ocurrencias del populismo bolivariano y que les permita estar razonablemente tranquilos con el rescate a España.

Supongo que será una tarea que acometerá Nadia Calviño con muchísimo gusto, la Vicepresidenta económica ha mantenido una lucha sin cuartel dentro del gobierno con Pablo Iglesias y los ministros podemitas, lo que le ha ocasionado serios problemas y algún disgusto morrocotudo. De hecho aquel acuerdo del PSOE, propiciado por Podemos, firmado con Bildu, le obligó a ponerse seria y advertir que si se llevaba a cabo la derogación de la Reforma Laboral de Rajoy, ella cogía los bártulos y se iba con la música a otra parte.

Supongo que Pedro Sánchez, que ya sabe que la UE nos va a tener que rescatar y eso significa que automáticamente nos va a intervenir, prefiere que quién lleve la política económica de España, que a partir del rescate, se definirá en Bruselas, sea su propia Vicepresidenta Económica y no el irlandés que se presenta, supongo que por ahí Calviño tiene asegurado el apoyo de su partido. Por otra parte el PP y el PPE están encantados con que sea ella la que maneje la recuperación europea, sobre todo en lo que atañe a la economía española.

Así que parece que el nombramiento tiene muchas posibilidades para que recaiga sobre el buen hacer de Nadia Calviño, que cuenta con un currículo muy importante como funcionaria europea y que parece es la única persona que puede garantizar que la economía española y las medidas que haya que adoptar en lo que hace referencia al gasto y a los recortes, estén de acuerdo con la postura europea, que dice que dinero sí, pero con todas las condiciones, control  y garantías de este mundo.

¿Eso significa que Pablo Iglesias se vaya a poner digno y abandone el Gobierno?, pues la verdad es que creo que no. Si para muestra bien vale un botón, ahí tienen ustedes la conformidad de eliminar de la propuesta del PSOE y Podemos a la Comisión de Reconstrucción el impuesto que se ha dado en llamar de los ricos y que según Iglesias le iba a permitir al estado recaudar unos once mil millones de euros. Me temo que los podemitas le han cogido gusto al ejercicio del poder y a la dulcísima miel de los presupuestos de los respectivos ministerios, que supuestamente administran y no los van a poder despegar del Consejo de Ministros ni con agua caliente.

Supongo que harán todo el ruido que puedan de cara a su parroquia y aprovecharán el tiempo y el dinero de nuestros impuestos - sea poco o mucho, siempre es mejor que nada -para ir preparando su campaña electoral. Y de vez en cuando se pondrán ternes en algún asunto concreto y Pedro Sánchez se verá obligado a practicar lo de la geometría variable para pedir el apoyo del PP, al objeto de ganar la votación correspondiente en el Parlamento.

Veremos que sucede en estas dos semanas que nos separan del 9 de julio. Personalmente creo que Nadia Calviño se llevará el gato al agua y después nos tocará observar qué es lo que sucede, porque ya sabemos todos o casi todos que de Pedro Sánchez se puede esperar cualquier cosa, sobre todo si es mala.



jueves, 25 de junio de 2020

Carmen Calvo se columpia y sin darse cuenta dice la verdad



Nadie y mucho menos Carmen Calvo esperaba gran cosa de la sesión de control al Gobierno que se llevó a cabo el día de ayer en el Congreso de los Diputados. Otro día en la oficina, pasen días, caigan panes. La oposición iba a hacer unas preguntas de las que no espera contestación y como todos los miércoles aprovecharían la ocasión para desahogarse y darle toda la cera posible al Gobierno.

Como a la vuelta lo venden tinto, los portavoces del Ejecutivo estarían dispuestos a contestar lo que mejor les pareciera, porque el reglamento es tan laxo que se pueden escapar por un millón de agujeros y aprovechando la ventaja que da estar en el poder, devolverían el repaso a la oposición a ser posible corregido y aumentado. Lo vemos todos los miércoles y salvo rarísimas excepciones poco o muy poco se saca en limpio de esas sesiones en las que se supone se controla la acción del Ejecutivo, pero habrá que reconocer que salvo el personal lucimiento de algunos portavoces que dominan mejor que la gran mayoría, las técnicas de comunicación parlamentaria, cuyas intervenciones acabarán en los medios de comunicación o en las RRSS, nadie espera gran cosa.

Así que para la mayoría de los diputados que acuden de oyentes a la sesión, porque no les queda otro remedio, resultan unas sesiones monótonas y aburridas, aunque a veces la vida te da sorpresas,  sorpresas te da la vida, como decía la letra de una canción, que advertía también que quien a hierro mata, a hierro termina y eso es lo que le sucedió a Carmen Calvo que ayer no sé si le traicionó el subconsciente o simplemente cuando tomó la palabra, su atención estaba dividida entre la contestación que le daba al portavoz de VOX,  mientras interiormente se acordaba hasta la quinta generación de los progenitores de Espinosa de los Monteros, que simplemente le había preguntado “si el Gobierno piensa hacer algo por restituir la credibilidad de las instituciones del Estado”.

Puedo asegurarles porque lo sé, que los intervinientes saben lo que les van a preguntar, aunque naturalmente desconozcan el exordio que a veces antecede a la pregunta concreta, conocen la pregunta y llevan por escrito la respuesta que les ha preparado su equipo de asesores, pero lo cierto es que a Dª Carmen Calvo, doctora en derecho, profesora universitaria en Derecho Constitucional, Vicepresidenta primera, ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática del Gobierno de España, le están dando muy mala vida entre Espinosa de los Monteros y Cayetana Álvarez de Toledo, que todos los miércoles sin falta la ponen a escurrir y si digo lo que pienso, pese a su evidente veteranía la vice lo pasa bastante mal, porque siempre ha sido una mujer con mucho carácter que aguanta muy mal las críticas y en esto de la esgrima parlamentaría hay que tener la mente muy fría, el ingenio rápido y desde luego la lengua muy afilada y una cosa es que montes el numerito y afectes indignación, que eso entra en el oficio y otra muy distinta es permitir que los adversarios te saquen de tus casillas y te cabreen de verdad.

Y eso es lo que le está pasando miércoles tras miércoles a Carmen Calvo que a pesar de su oficio, se enciende y eso es tan malo que hoy cuando comenzó su intervención se notaba claramente que estaba muy molesta con Espinosa y con una cara que denotaba su profundo cabreo soltó “No hay que restituir lo que no ha existido”.

Está claro que no quería decir eso, salvo que alguien le hubiera organizado un viaje a Damasco y cuál Saulo redivivo, hubiera caído del caballo, visto la luz y abjurado de sus errores, supongo que lo que pretendía decir es que “no se puede restituir lo que no se ha perdido nunca” o algo así, pero dijo lo que dijo y aunque la Batet es más del gobierno que Pedro Sánchez, eso queda reflejado en las actas para siempre jamás.

Se equivocó, quien tiene boca se equivoca, sólo se equivocan los que hacen cosas y si ustedes saben alguna frase más de esas que se utilizan cuando alguien mete la pata hasta el corvejón, añádanla al texto. Pero no nos engañemos, resulta inadmisible que Dª Carmen Calvo con los trienios que lleva en política, se deje llevar por sus instintos primarios y no sea capaz de dominar su carácter, porque la pregunta es obligada ¿si no es capaz de gobernarse a sí misma, cómo puede pretender gobernar a los 47 millones de españoles?

Ha dejado claro que no está a la altura de las circunstancias, es cierto que el estilo parlamentario ha cambiado y hoy es mucho más duro y directo que en otras épocas, pero quede claro que en el Congreso jamás se han hecho prisioneros, así que no vale echarle la culpa al estilo de Espinosa de los Monteros o al de Álvarez de Toledo, porque teniendo en la bancada socialista a Lastra y en el banco azul a Iglesias y a Montero, está claro que el “estilo directo” se da por ambas partes y aquí toca eso de que a quién Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Ahora bien lo que me ha resultado absolutamente ridículo ha sido la reacción de la bancada socialista, primero fueron unos segundos de silencio estupefacto y después una cerrada ovación, a la que por cierto no colaboró Pedro Sánchez, que creo que fue el único que tuvo la dignidad de no aplaudir una equivocación tan rotunda. Hoy los diputados de la zurda han demostrado que son simples muñecos que aplauden cuando les dicen que lo hagan, independientemente de si están aplaudiendo una intervención de mérito o una inmensa cagada como la de la Vicepresidenta y perdonen ustedes la manera de señalar.

Vamos a ver lo que da de sí la próxima sesión de control al Gobierno, que supongo levantará muchas expectativas. El posible choque entre la de Cabra y Cayetana puede hacer saltar chispas, estaremos atentos a la pantalla.

Hay que reconocer que la vida a veces es muy injusta, porque para una vez que Carmen Calvo dice una verdad como un templo en el Salón de Plenos del Congreso, resulta que lo hace por error.

miércoles, 24 de junio de 2020

¿El Gobierno juega a cuánto peor, mejor?



El contenido del presente escrito nace de un pensamiento que se me vino a la cabeza cuando leía una noticia que comentaba las declaraciones de Carmen Calvo sobre la posibilidad de que el Gobierno volviera a instaurar el Estado de Alarma. Les voy a describir la sensación que tuve y que desde luego no se apoya en datos o cifras, simplemente es un pálpito que refleja lo que pienso y quiero transmitirles porque lo cierto es que me preocupa y mucho.

Lo que quiero contarles no es imposible, porque en este mundo traidor de la política todo o casi todo es posible, aunque pueda ser improbable. Decía la Vicepresidenta Carmen Calvo que si los rebrotes se agravan, Moncloa se plantea volver al Estado de Alarma. Para ser preciso afirmó Dª Carmen que el gobierno se plantea “decretar la alarma en una parte del territorio, sino en todo". Una afirmación muy rotunda que supongo necesitaría de la aprobación del Congreso de los Diputados y que me dio la impresión de que Carmen Calvo no la percibía como una posibilidad remota.

Lo cierto es que los distintos focos de infección que han ido apareciendo en España dan que pensar, a pesar de la urgencia que tiene Pedro Sánchez en trasladar la responsabilidad de la lucha contra el coronavirus a las CC.AA, no parece que la realidad acompañe a esas prisas, porque estamos hablando a día de hoy de 12 focos activos que afirma el gobierno tener controlados, claro que fiar de la palabra de este gobierno y sobre todo de su ministro de Sanidad, me parece una imprudencia temeraria dada la facilidad con la que nos mienten. Mientras Calvo avisaba de la posibilidad de volver a decretar el Estado de Alarma, se permitía el lujo de adornarse y afirmar que el gobierno en cuanto la OMS declaró la pandemia actuó responsablemente y con contundencia: "Fuimos a la medida más severa, que era confinar, y dijimos que era así porque no había otra manera".

Lo que es una mentira monumental porque desde que la OMS advirtió de la peligrosidad de la pandemia, hasta que Pedro Sánchez y sus cuates reaccionaron, pasó bastante tiempo y si tuvieron que ir al confinamiento fue porque no habían adoptado las medidas oportunas en el momento preciso y debido a su inepcia la epidemia crecía exponencialmente y no podían pararla y de eso hay constancia documental. Es una desgracia, pero siguen presumiendo de haber adoptado la medida del confinamiento como si por ello les tuvieran que otorgar el premio Nobel de Medicina, cuando en realidad el confinamiento fue una medida desesperada que tuvieron que adoptar porque eran incapaces de controlar la epidemia.

Como no hicieron test, porque no tenían el material necesario, ya que habían hecho oídos sordos a las advertencias de la OMS y de Europa que ya en enero advertían que se adquiriera material sanitario que pintaban bastos pero bastos de los de verdad, tuvieron que tratarnos a todos como enfermos porque no podían saber quiénes estaban infectados y quien no y esa medida desesperada acabó con nuestra economía y ha mandado al paro a millones de españoles.

Ahora nos animan a acudir a los centros sanitarios, decía la vicepresidenta que "Tengo que decir que va a haber brotes. Lo importante es que los tengamos controlados lo más rápido posible y que todos los que tengan síntomas reaccionen muy rápido yendo a los centros sanitarios. Lo importante es la rapidez". Resulta curioso  porque lo que recomienda la vicepresidenta es exactamente lo contrario que nos aconsejaron cuando la epidemia se extendía por nuestro territorio. Lo recordarán ustedes, decían que nadie fuera a un centro sanitario, que el que se encontrara mal llamara a unos teléfonos, normalmente colapsados, y que esperaran a que los fueran a atender en su domicilio. Así murieron un número importante de españoles, esperando al médico que nunca llegó.

Por otra lado el gobierno social comunista que está festejando la llegada de la “nueva normalidad”, no está adoptando las medidas que sí se toman en otros países para evitar que la infección llegue a través de nuestras fronteras. Llama la atención la lucha desesperada de Ayuso pidiendo que se adopten medidas de protección en el aeropuerto de Barajas, un lugar por el que entró sin duda el virus y que vive en el limbo que ha creado este Gobierno al que parece que no le asuste lo más mínimo que empecemos a recibir a ciudadanos infectados provenientes de otros países.

La verdad es que  los social comunistas nos han mentido en infinidad de ocasiones, desde el presidente al último de los ministros, creo que todos nos han engañado o al menos lo han intentado. Recordarán a Sánchez proclamando sin rubor que España era la nación que más test hacía del mundo o citando datos de estudios científicos que no existían y podría seguir pero no hace falta, el Gobierno en pleno sostiene que nada sabían de la epidemia antes del 8 de marzo, lo que supone una afirmación absolutamente demencial porque existen documentos que prueban que sí conocían de la peligrosidad del coronavirus. 

Teniendo presente esos antecedentes y que la propia Carmen Calvo nos ha largado una inefable milonga sobre la rapidez y la contundencia con la que se empleó el gobierno social comunista, llámenme raro, atravesado o lo que mejor les parezca pero tuve la impresión de que en el fondo Carmen Calvo estaba lanzando un globo sonda para averiguar cómo reaccionábamos ante la posibilidad de repetir el confinamiento.

Y no pude evitar pensar que igual esta gente ha decidido jugar al cuánto peor, mejor. Porque está clarísimo que otro confinamiento, iba a hundir en la miseria más absoluta a la economía española y a lo peor eso es lo que buscan los social comunistas. Tendrían la coartada perfecta, ellos habrían trabajado incansablemente hasta conseguir el éxito, dicen haber salvado 450.000 vidas y dominada la epidemia,  las CCAA habrían sido incapaces de controlar a los ciudadanos y se había producido por su culpa el temido repunte.

¿Y la economía, no se da usted cuenta que terminaríamos sin ninguna posibilidad de recuperarla? Claro que me doy cuenta, estaríamos exactamente dónde nos quiere el gobierno, a pesar del encomiable esfuerzo de Pedro Sánchez y sus gente se habría producido el repunte tan temido y se verían en la obligación de declarar el Estado de Alarma, para seguir gobernando a golpe de Real Decreto, sin control alguno, con los ciudadanos nuevamente confinados y la oposición amordazada. 

Mientras tanto Europa, que no nos puede dejar caer, se vería obligada a rescatarnos al precio que hiciera falta, pero no por culpa de Sánchez - que habría reaccionado heroicamente ante el problema, con los ERTES, el Salario Mínimo Vital, el escudo social, etc, etc - sino por las imprudencias ciudadanas y la incapacidad de las CC. AA, especialmente las gobernadas por el PP.

Punto, set y partido. ¿Imposible? no, quizás improbable pero imposible no.


martes, 23 de junio de 2020

Los 100 economistas de Sánchez

Los inventores de los 100 economistas de Sánchez
El otro día leía un titular que hablaba de los cien economistas del presidente y lo primero que hice fue preguntarme para qué diablos quería Pedro Sánchez nada más y nada menos que cien economistas. Para salir de dudas me leí el artículo y enseguida me di cuenta de que el titular respondía a una de las campañas de marketing de Iván Redondo, porque en el cuerpo de la noticia se desmentía el contenido del titular, costumbre que está muy de moda en las terminales mediáticas cercanas al Gobierno.

Ni eran cien los elegidos, ni eran todos economistas, había más expertos de otras disciplinas y al final nada quedaba demasiado claro, ni el número de los elegidos, ni las especialidades, ni para qué los querían los social comunistas, más allá de alimentar a su agit prop con una noticia nueva. Y es que cien economistas son muchos economistas, sobre todo si nos acordamos de aquello que se dice sobre ellos: Si preguntas a tres economistas por una misma cuestión, obtendrás cinco respuestas distintas.

Parece que el motivo de Pedro Sánchez para formar ese grupo de trabajo responde al deseo de que "imaginen" la España post-Covid y elaboren un documento en tres meses que la describa. Personalmente me sucede lo que a muchísimos ciudadanos, la economía me parece que no es una ciencia y la verdad es que sus sacerdotes yerran más que aciertan, habrá quien diga que no, pero quizás les sea útil, a los creyentes y a los agnósticos, el dato que les ofrezco, que para estas cosas se inventó lo de Google.

De las ciento treinta y cuatro crisis y recesiones en el mundo en desarrollo entre 1991 y 2001, el Fondo Monetario Internacional sólo predijo quince, que desde luego es un dato algo desalentador, porque me parece que hay que tener la fe del carbonero para aceptar que un grupo de cien individuos, que seguro que profesan el sacerdocio de la Economía, desde distintas confesiones y que tienen por definición una incapacidad manifiesta para acertar en sus pronósticos, nos vayan a explicar cómo debemos imaginar la España post Covid.

No sabemos quiénes nos van a explicar cómo seremos, igual serán los economistas marxistas o quizás los estructuralistas o por ventura los monetaristas o los keynesianos, así que me sentí aliviado porque no fueran cien los profetas que se tenían que poner de acuerdo para contarnos su particular milonga y además porque la medida de formar ese grupo, estaba claro que en realidad no iba más allá de conseguir unas opiniones que favorecieran la maltrecha posición del gobierno social comunista en relación con la economía, a la que prácticamente ha liquidado con el cerrojazo del confinamiento, que como no venga Europa a hacernos el boca a boca, lo tenemos francamente negro.

Tenemos un problema y no podemos siquiera llamar a Houston para que nos busquen una solución, quizás sí podamos musitar algo a Bruselas, pero tendremos que esperar a la decisión europea sobre el reparto de los fondos para aminorar el resultado de la epidemia sobre las economías de los países miembros de la UE. Decía que tenemos un problema, pero en realidad el que tiene el problema es Pedro Sánchez que es el sujeto activo de la situación y nosotros somos los sumisos sujetos pasivos del desaguisado y sus consecuencias.

Sánchez parece tener un problema con el tamaño, no puede ser otra cosa la que le impulse a sobreactuar cada vez que habla de la magnitud de las medidas que adopta, la crisis era la más grande, el plan del gobierno para combatirla era inmenso, nuestro confinamiento ha sido el más largo y el más duro de toda Europa, íbamos a sufrir la ola más dura y debíamos prepararnos para una cuarentena larga y dura; todo es lo más largo, lo más grande y lo más duro…seré muy raro, pero da que pensar. 

Como probablemente sufra de ese problema, ya que quería escuchar la opinión de algún economista, alguien pensó que puestos a reunir adivinos, lo mejor sería trabajar a lo grande y convocar a cien que es un número muy redondo y que suena bonito y además así se garantizaban que no surgiera un informe cuya univocidad contradijera las intenciones de Sánchez y le pusiera en un compromiso.

Y que conste que la idea no es mala, pero teniendo presente quién la publicita, llámenme desconfiado, pero no soy capaz de pensar que se haya hecho con buena intención. Por otra parte debo reconocer que no le tengo demasiada fe a los economistas. Decía un sabio que “la economía es el estudio del dinero y de la razón por la cual éste es bueno” pero el que eso dijo era un sabio pero de la comunicación cinematográfica, porque lo dijo Woody Allen, pero lo mismo podría haberlo dicho cualquier economista de pro.

De hecho y lo cuento para tranquilidad de aquellos que compartan conmigo la desconfianza sobre la sapiencia de los economistas, parece que ya algunos de los “sabios” convocados están por confirmar que todo el asunto no es más que una operación de marketing de la Moncloa. Iván Redondo ha ido formando unos grupos de trabajo para que se pongan a parir informes a toda velocidad y cuando acaben, será él o su “Oficina de Prospectiva y Estrategia” la que se encargue de redactar el documento final. Es lo que parece que va a suceder si hacemos caso a las declaraciones de varios de esos “sabios” que se quejan de que desde el gobierno se limitan a pedirles su opinión sobre asuntos muy concretos.

Esta comisión de sabios, supongo que tiene por finalidad la de crear una coartada para Pedro Sánchez y sus cuates, que a la hora de la verdad nos explicarán que ellos habrán hecho exactamente lo que le dijeron los expertos, lo mismo que la comisión de “sabios” para el Covid 19, que ustedes recordarán. Nadie puede creer que en un gobierno en el que reina la enorme desconfianza que les produce lo privado frente a lo público, se busque una solución que se deba a la sapiencia de gente que no tiene nada que ver con la política ni el Gobierno.

Una operación de propaganda que pretendía hacerle la competencia a la hoja de ruta para la reconstrucción de España que está llevando a cabo la CEOE tras su cumbre, que fue el acto que puso nervioso a este gobierno, empeñado en demostrar que sólo lo público es capaz de salvar a España, lo que supone una estupidez demencial, nacida de la ideología de izquierdas de Sánchez y los suyos.

Así que los que tuvieran puestas sus esperanzas en los 100 de Pedro Sánchez, abandonen la idea porque de lo dicho a lo que está sucediendo realmente, no es que haya un trecho es que hay una diferencia abismal y los que, como yo, sufrían pensando en la incapacidad de los economistas para trabajar a medio y largo plazo, pueden estar ustedes tranquilos, sólo van a tener que soportar las ocurrencias de Sánchez e Iglesias, lo que no es poco, pero tenemos lo que nos merecemos.

Esperemos que los gobiernos de los estados miembros de la UE, que también tienen sus sabios, le pongan un bocado de castigo al narciso socialista y a su colega el podemita y les aten bien corto en todo lo que se refiera a las reformas estructurales que nos permitan crear empleo y riqueza.

Al fin y al cabo Europa empieza por E, como Esperanza. ¿Optimista? A la fuerza ahorcan, amigos míos.