domingo, 15 de marzo de 2020

Lo del gobierno no tiene perdón de Dios

El vicepresidente Iglesias se salta la cuarentena
Llevo unos cuantos días escribiendo sobre el coronavirus y la incapacidad de nuestro gobierno para hacer frente a la epidemia que desde ayer viernes a hoy sábado ha crecido un 35%, una cifra que estremece.  Ante la gravedad de este crecimiento esta mañana he sentido que sería bueno escribir algo constructivo sobre la responsabilidad que a todos  - menos por lo visto al gobierno - nos alcanza. La idea era repasar las medidas de autoprotección que las autoridades sanitarias aconsejan adoptar al objeto de guardarnos del contagio y así frenar la expansión de la epidemia.

Pensaba animar a todos a observar estrictamente estas medidas, a pesar de que la inconmensurable estupidez de Pedro Sánchez, a la que hay que sumar su falta de ideas y la patológica demagogia que preside desde hace ya algún tiempo su pensamiento político, hace muy difícil apoyar las medidas que tarde y mal van adoptando.

Declaraciones como "El heroísmo consiste también en lavarse las manos, en quedarse en casa y en protegerse a uno mismo para proteger al conjunto de la ciudadanía" no ayudan. No me cabe la menor duda que en los sucesos que estamos viviendo seguro que existen muchos héroes, pero lo de lavarse las manos, quedarse en casa, etc., simplemente son medidas de protección muy importantes, ante la peligrosidad de este virus que contagia durante el periodo de incubación y por eso hace tan difícil luchar contra él con éxito.

Si tuviéramos un gobierno responsable que desde el minuto uno de la llegada del coronavirus a nuestras vidas, nos hubiera advertido la gravedad del asunto, la dificultad de la lucha que tendríamos que afrontar si las medidas de contención no funcionaban. Si no hubieran adormecido nuestro sentido de responsabilidad ciudadana con todos esos mensajes, falsos de toda falsedad, que lo único que pretendían era tenernos tranquilos e inermes ante lo que se nos venía encima, entonces quizás y sólo quizás, la ciudadanía hubiera reaccionado con la disciplina que requiere esta lucha.

No ha sido así y esto ha sido una merienda de negros. Pedro Sánchez descargando su responsabilidad en Carmen Calvo y Salvador Illa, el ministro explicando que  en el fondo él poco tenía que ver con estas cosas porque estaba en manos de unos científicos y expertos que eran los que decían lo que había que hacer y además como tenemos el inefable placer de disfrutar del Estado de las Autonomías, a él que lo registraran, que la responsabilidad estaba distribuida entre las 17 consejerías autonómicas de Sanidad.

Lo de la comparecencia para, se suponía, declarar el Estado de Alarma, sólo sirvió para alarmar a cualquiera que estuviera atento a lo que disparataba nuestro presidente con una cara de funeral que decía mucho más de lo que cualquiera pudiera decir sobre la gravedad del problema y de la absoluta incapacidad del gobierno para hacerle frente.

Comenté ayer que con la urgencia que exige el crecimiento de la epidemia estos del gobierno se lo habían tomado con calma y que hasta el lunes, en el mejor de los casos, las medidas no se iban a poner en marcha. Desgraciadamente acerté, el Estado de Alarma comenzará el lunes aplicando solamente algunas de medidas, porque aunque el Consejo de Ministros haya durado más de siete horas, no han sido capaces de aprobar las medidas que tienen que ver con la inevitable crisis económica y laboral que está a la vuelta de la esquina.

La criminal incapacidad de esta gente no tiene límite, resulta que las medidas que debían conformar el decreto, no estaban ni estudiadas ni consensuadas y lo que debía ser un Consejo de Ministros muy importante, por la materia que trataba, pero de trámite, porque todos, salvo el gobierno, pensábamos que todo estaba hablado y acordado, se ha convertido en una lucha ideológica en la que los miembros del gobierno se han dedicado a hacer política con la enfermedad y los enfermos, en lugar de buscar soluciones.

Algunos ya sabíamos que existen dos gobiernos, hoy la verdad se ha hecho presente esa realidad para escándalo de los ciudadanos en general y los progresistas en particular. Veamos qué es lo que ha sucedido en ese esperpéntico Consejo de Ministros: La primera en la frente, Pablo Iglesias ha decidido asistir pese hallarse en cuarentena y en Moncloa hay gente que ha mostrado su enfado porque la presencia del podemita ponía en riesgo la salud de los presentes y claro si uno de los Vicepresidentes de iure del gobierno y Presidente de facto del gobierno podemita, decide pasarse por el mismísimo arco del triunfo una de las medidas fundamentales de contención, va a resultar difícil obligar a los ciudadanos a que observen la disciplina de las cuarentenas.

Por otra parte, parece que los problemas que creaban el desacuerdo eran por una parte, la intención de Podemos "nacionalizar" las empresas eléctricas y tomar bajo su mando a la sanidad privada, como paso previo a su nacionalización,  que pese a lo que digan los podemitas en las redes sociales, está en primera línea de la lucha contra el virus, junto a la Pública. 

Y la otra medida que pretendían imponer los de Podemos era que el País Vasco y Cataluña, fueran a su aire en la lucha contra la epidemia. Lo que significaría una independencia de facto, con un Estado de Alarma que no se aplicaría a la totalidad del territorio nacional.

Estamos en manos de unos miserables incapaces de llevar a término las medidas que sirvan para frenar la expansión de la epidemia. Así que más vale que nos pongamos las pilas y los ciudadanos facilitemos al máximo la lucha contra el virus. Debemos estar convencidos que es fundamental protegernos de la infección, no porque así nos libramos de la enfermedad, que también, sino porque si decidimos hacernos un Pablo Iglesias y nos pasamos las medidas por el forro... ustedes ya me entienden, vamos a poner en riesgo a toda nuestra familia y a la gente con la que tengamos contacto. 

Ha llegado la hora en la que los ciudadanos pongamos de nuestra parte todo lo que hay que poner para vencer al virus. Ya llegará la hora de hacer justicia y pedir responsabilidades a esta gente que ha demostrado su incapacidad para gobernar y que están más interesados en las luchas partidistas que en buscar soluciones. 


NOTA: Éste escrito se publica también en el digital El Diestro. Aquí les dejo el enlace a ese medio, que merece la pena leer.


https://www.eldiestro.es/






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