martes, 31 de marzo de 2020

Y ahora, el rebuzno chavista

87.956 contagiados, 7.716 fallecidos y 16.780 altas

Conforme pasan los días resulta evidente que el Gobierno está desbordado, profundamente dividido, con un presidente incapaz de hacer frente a sus responsabilidades, sostenido apenas por Iván Redondo, Margarita Robles y Nadia Calviño, que son los que intentan frenar la podemización del gobierno social comunista. 

Sánchez actúa como un boxeador sonado al que los golpes recibidos le han quitado la voluntad de vencer y eso es muy peligroso ¿Para Sánchez? si soy sincero el destino de Pedro Sánchez me importa un pepino, lo que me preocupa es lo que se nos viene encima al país y a todos nosotros.

Me parece que hasta para los votantes socialistas empieza a estar claro que Pedro Sánchez no tiene un plan, quizás lo tuviera en enero o a lo peor no lo haya tenido nunca, jamás lo sabremos; pero en cuanto el coronavirus empezó a expandirse fue incapaz de adoptar las medidas necesarias, perdió la iniciativa  y con ella la capacidad de evitar el crecimiento de la epidemia.

Dijo en su día que jamás gobernaría en coalición con Iglesias porque la presencia de los podemitas en el Consejo de Ministros le impediría dormir.  Lo cierto es que engañó a sus votantes, a la Nación y ahora se da cuenta que también se engañó a sí mismo, cuando finalizadas las elecciones se apresuró a pactar con Pablo Iglesias. Recuerdo las risas y burlas de muchos socialistas cuando me refería al peligro que suponía pactar con los  leninistas de Unidas Podemos.

Probablemente mis conocidos no estaban al tanto sobre la impresionante capacidad que de siempre han tenido los leninistas para fagocitar, aún estando en franca minoría, a los socialistas con los que han compartido gobierno; pero supuse y por lo visto me equivoqué, que en Ferraz alguno habría estudiado lo que sucedió durante la revolución rusa y cómo Lenin se comió con papas a todo tipo de socialistas, se hizo con el poder y liquidó a  todo aquél que intentó hacerle frente.

¿Qué me remonto a la prehistoria?  Pues quizás en el PSOE debieran haber recordado como el PCE durante la Guerra Civil, se hizo con el mando del Ejército Republicano y con los más importantes resortes del poder de la República, siendo un partido absolutamente minoritario.

Parece que el gobierno está dividido en dos grupos o quizás sería mejor hablar de tres. Por una parte está el agotado Pedro Sánchez, su jefe de gabinete, la vicepresidenta Calviño y Margarita Robles que probablemente cuenten con un desacreditado Salvador Illa y algún otro ministro más para defender el fuerte; en segundo lugar están los ministros que no están dispuestos a pelear, los que esperarán a ver que sucede para significarse y para terminar, está el tercer grupo, formado por Pablo Iglesias y los ministros podemitas.

Decía que Pedro Sánchez no tiene un plan, va improvisando empujado por los acontecimientos, la fractura del gobierno y su incapacidad, sin embargo Pablo Iglesias sí lo tenía desde el principio y ahora que las circunstancias se lo han puesto como se las ponían a Fernando VII, se ha movilizado al objeto de hacerse con el santo y la limosna.

Un plan que seguro no tiene mucho que ver con la lucha sanitaria contra la epidemia, pero que impulsa las medidas económicas y laborales que se van a cargar el tejido empresarial de España, aunque la podemita Díaz, haya descubierto la cuadratura del círculo y anuncia a las masas que vamos a salir de esta crisis con un tejido productivo mejor. 

Debe ser que ha descubierto que puede haber trabajadores sin empresarios que los contraten. No es imposible, que conste, basta con nacionalizar las empresas,  acabar con los empresarios y que el Estado  tome su lugar.  Les suena verdad, los medios de producción colectivizados en manos del Estado y todos convertidos en sus empleados, comunismo en estado puro. Lo malo de ese plan es que ha llevado a la ruina a todos y cada uno de los países que lo han intentado implementar.

Y parece que ese es el camino, tanto Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, como el propio Pablo Iglesias han anunciado la buena nueva y han citado el artículo 128 de la Constitución que dice: "Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general." Ha habido gente a la que ha inquietado el mensaje, les ha parecido un aviso a navegantes que advertía "a quién pudiera interesar" lo fácil que en teoría sería para estos bolivarianos proceder a la expropiación de lo que les convenga, amparados en el caos económico producido por la crisis sanitaria.

Conviene reflexionar, en cualquier sociedad avanzada está aceptado que el interés general prima sobre el particular, así que para este viaje no hacían falta muchas alforjas y seguramente con las prisas, los podemitas se han saltado un artículo de la Constitución, el 33, que en su punto 3 dice: "Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes."

Por mucho que moleste a algunos, todavía tenemos una Constitución y vivimos en un estado de derecho, así que Iglesias cita correctamente a la Carta Magna, pero ignoró el mandato constitucional que establece cómo se puede proceder, que no es tan sencillo como aquel "Exprópiese" al que era tan aficionado su admirado Chávez, que expropiando, expropiando llevó a la ruina a Venezuela, porque cuando te cargas el tejido empresarial, atacas a la propiedad privada y te ciscas en la seguridad jurídica, la ruina está a la vuelta de la esquina. Cuestión sobre la que debieran reflexionar los ministros social comunistas en algún momento en el que no se estén peleando. 


De todas maneras todo el mundo ha entendido el subtexto del tuit y lo cierto es que ha inquietado a muchos, supongo que esa era la intención de Iglesias y Díaz, cortar de raíz cualquier intento por parte de los empresarios de plantar cara a las decisiones que van a acabar con nuestra economía.

Dos facciones del gobierno pelean para arrimar el ascua a su sardina y por ahora Iglesias ha tomado la iniciativa, se ha impuesto en el Consejo de Ministros, en el que los podemitas son minoría y se permite el lujo de advertir/amenazar a quiénes intenten hacerles frente con medidas tan duras como las supuestas expropiaciones que anuncia veladamente.

Iglesias ha enseñado la patita, habrá quien piense que exagero, pero les advierto que viene el lobo, me llamo Miguel y no tengo nada que ver con aquél Pedro de la obra de Prokofiev. Viene el lobo y lo hace en el peor momento para nosotros, habrá que exigir a Pedro Sánchez que haga frente a su criatura.

Y para los que me leen y se acogen a la literalidad de lo que escribo, es cierto que es muy raro que un lobo rebuzne, pero amigos míos, eso es exactamente  lo que  está sucediendo.

2 comentarios:

  1. Me encanta el escrito, pienso que fue objetivo y que aunque se podían decir mas cosas negativas, ha sido justo para que a cualquier nivel entendamos el peligro que se nos avecina. Tiene que existir una oposición fuerte, decidida y apoyada por el Rey y los propios Socialistas que aun se parezcan a los del 36.

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    1. Buenos días Unknown, te agradezco el comentario, efectivamente vamos a tener que prepararnos, porque lo de los podemitas es más peligroso de los que muchos piensan. UN abrazo.

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