lunes, 20 de abril de 2020

El Gobierno ya actúa en clave electoral

Les preocupan sobre todo las elecciones



Las medidas económicas y sociales que está adoptando el gobierno para crear ese escudo social del que tanto presumen los podemitas del ejecutivo y que supuestamente debería servir para proteger a todos los españoles  de la crisis económica, financiera y laboral que está llegando a pasos agigantados, resultan difíciles de comprender salvo si se estudian desde el punto de vista electoral. 

Examinando desde una óptica electoral, resulta evidente que las acciones del gobierno vienen definidas por una decidida voluntad de ir preparando las próximas elecciones. Saben que a pesar de lo que pueda decir Tezanos y ese CIS, especializado en hacer encuestas a la medida de Sánchez, la epidemia y los errores cometidos les van a pasar factura y con un agravante, efectivamente el virus no ha entendido de izquierdas ni de derechas, a pesar de aquella frase de Iglesias que afirmaba que sí entendía de clases, desde el gobierno saben que los muertos oficiales y los ocultados en las estadísticas son de todas las ideologías, pero con la conciencia de no haber sabido hacer frente a la expansión de la epidemia saben que, aunque los fallecidos no voten, sí lo hacen sus deudos y amigos y por ahí se les va a escapar una  importante hemorragia de votos. 

Está claro que el gobierno estima que entre los empresarios tenía ya muy poquitos votos y después del sablazo de lo del permiso temporal retribuido que fue una invitación del gobierno social comunista que pagaron los empresarios, seguro que no les ha quedado ni un votante.

Muy probablemente tengan encuestas que les dicen que lo mismo sucede con los autónomos y así se entiende mejor que el gobierno progresista abandone a su suerte a 3,5 millones de ciudadanos, porque la prestación por cese de actividad, aunque Pedro Sánchez la introdujera con calzador en aquel plan de choque que no iba a dejar a nadie atrás, estaba aprobada hacía mucho tiempo y si se colocó, en el único artículo que hablaba de los autónomos en el Decreto del Plan de Choque, fue porque nada había previsto para ayudarlos. 

Para qué les cuento si hablamos de los trabajadores sanitarios, un nicho de votantes muy importante del PSOE, ahí irremisiblemente van a pinchar en hueso, van a pagar la incapacidad demostrada para adquirir los equipos de protección que necesitaban para combatir el virus con garantías y cuenten lo que cuenten, los más de 30.000 sanitarios contagiados pesan como una losa sobre las expectativas electorales de socialistas y podemitas.

Así que a nadie deba extrañar que hayan buscado desesperadamente remedio para sus males y ahí entra a jugar lo de la Renta Mínima Vital, que a pesar del interés de Pablo Iglesias por ponerla en marcha se había quedado para mejor ocasión. Hasta que algún asesor, ante la negrura de la situación, la puso sobre la mesa por su alto valor electoralista y todo fue tan rápido que el Ministro de la Seguridad Social tuvo que declarar que nada sabía de la dichosa renta y que se había enterado por la prensa, como todo buen dirigente socialista, de que el gobierno la iba a poner en marcha.

La cuantía de la ayuda es bastante modesta, 430 euros y también lo es el número de beneficiados, llegará a 1,8 millones de hogares españoles y a los 430 euros del principal  se podrán añadir 100 euros por hijo, hasta un máximo de tres hijos y no será obligatorio estar en el paro.

Si usted es de los que se ha alegrado porque por fin alguien se va a preocupar de los más desfavorecidos, deje usted su alegría para mejor ocasión, lo de no tener que estar en el paro para cobrar la ayuda, deja claro a quiénes va dirigido el invento sanchista. La renta va a ir de cabeza a los que trabajan en la economía sumergida, que no están en el paro para que no les molesten y como oficialmente no perciben ni un céntimo, se llevarán los 430 euros del ala con total facilidad.

Si le parecen muchos 1,8 millones de ciudadanos que trabajan sin cotizar ni un céntimo tengo el penoso deber de comunicarle que de acuerdo con los datos aportados por los Técnicos de Hacienda para el ejercicio del 2019, en España la economía sumergida, los que cobran en negro para que nos entendamos, supone el 25% del PIB. Está claro que el PSOE ha tenido una tentadora visión y pretende recuperar como poco 1,8 millones de votos, engrasando la voluntad de esos ciudadanos que van a cobrar algo parecido al PER, que tan buenos resultados electorales le dio al PSOE en Andalucía.

La imagen del gobierno está por los suelos, la rueda de prensa de Pedro Sánchez del pasado sábado sufrió una caída de dos millones de espectadores con respecto a la de la semana pasada a pesar de haberse teñido las canas; la gente está muy cansada de soportar al narciso socialista dando la murga y repitiendo una y otra vez lo mismo. 

Dice Sánchez que ellos lo han hecho todo bien, de hecho afirma que lo han hecho mejor que muchos países, pero lo que no explica porque no puede, cuál es el motivo que justifique que haciendo tan bien las cosas, obtengamos los peores resultados del mundo. 

Están tan mal las cosas para el Gobierno que en la lucha contra los bulos ha puesto a trabajar a la Guardia Civil para "minimizar el clima contrario a la gestión del gobierno". Les parecerá una barbaridad pero debe ser verdad, porque lo ha dicho el General Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil en una rueda de prensa oficial. Y es una barbaridad porque desde luego la Guardia Civil no está para hacerle el trabajo sucio al gobierno, de hecho la cuestión creo que entra directamente en las conductas merecedoras del reproche penal.

Insisto en que creo que lo que ha dicho el Jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil, el general José Manuel Santiago, es verdad y el "lapsus" del general como lo ha calificado Grande Marlaska que se ha apresurado a salir al quite,  sólo puede deberse a dos cuestiones: Que el general sea un inútil como la copa de un pino y habrá que buscar al responsable de su elección, porque el destino es de libre designación o simplemente al general se le han cruzado los cables harto de tascar el freno y cuando el cabreo le ha llegado hasta el tricornio, ha decidido tirar por la calle de en medio y decir la verdad.

Así que ya saben, en Moncloa preparan las elecciones, que lo de los gobiernos de coalición ya se sabe que los carga el diablo y en ocasiones revientan. No sé yo cómo estarán las cosas, pero después de que Pedro Sánchez asegurara el sábado que el gobierno está cohesionado, empecé a barruntar que las cosas estaban peor de lo que yo creía. 

Lo único seguro es que, para nuestra desgracia y como de costumbre, todos los gastos van a correr de nuestra cuenta. Faltaría más.













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