El puente del relato No puedo fijar el día porque debo reconocer que para esto de las fechas y para bastantes cosas más, soy un desastre completo; pero puedo asegurarles que corría el verano de 1993 y como ya saben ustedes, los de la Cía. Austria de la AGT Canarias estábamos desde el mes de abril en Bosnia dedicados a practicar un oficio que no le deseo a nadie. Éramos temporalmente, gracias sean dadas a Dios por ello, cascos azules de la ONU. Uno de los menesteres menos brillantes de los que conozco a los que se puede dedicar un soldado y créanme si les digo que conozco unos cuantos. Lo de ser soldadito de UNPROFOR es más complicado de lo que a primera vista parece y en realidad tiene más trampas que una película de chinos. Resulta un oficio difícil, incómodo y peligroso. ¿Qué así es el oficio de las armas? Pues sí, pero con matices. Por lo que pude ver en Bosnia, lo de ponerte el casco azul te convertía automáticamente en una suerte de muñequito sobre el que era l...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.