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Mostrando las entradas etiquetadas como Prólogo

Dónde se relata como fue que Javier Nart prologara "Al madero no le gusta la ropa vieja"

En aquellos días en los que  mi editorial  ya me había comunicado que su comité de lectura había decidido que el texto de "Al madero no le gusta la ropa vieja" merecía ser publicado,   pensé que mi labor había terminado, toda vez que habiendo dado fin a la novela y teniendo quien me la publicara, no veía yo que diablos podía hacer en el proceso de edición y publicación del libro, salvo esperar impaciente a que mi obra viera la luz. Ya he dicho más de una vez que cuando me decidí a escribir una novela y me puse ante la pantalla del ordenador, me di cuenta de que no tenía ni idea de cómo se escribía un libro, que esta es una tarea que como cualquier actividad del ser humano requería tener el oficio del que yo carecía. Mucho tiempo después y tras haber escrito  una vez la novela  y haberla reescrito dos veces más, no es que me considerara en posesión del oficio literario que tienen los profesionales de la escritura, pero había escrito un relato supliendo mi ...

Rematando la tarea

Cuando ustedes lean esto que escribo el domingo, ya habré mandado en un mail a la editorial que va a publicar mi libro, tres archivos: El  del texto de la novela y los que contienen la dedicatoria y el capítulo de agradecimientos que aparecerán en el libro. Así que, tal y como refleja el título, habré rematado mi tarea; aunque todavía tenga que remitir el prólogo, que aún no obra en mi poder, si bien espero que mi prologuista me lo mande en un plazo razonablemente breve. Comprendo que les puede sonar raro, porque la empresa ya tiene el texto de mi relato, fue lo primero que mandé, junto a esa sinopsis que ustedes han tenido la oportunidad de leer y una presentación personal. Pero resulta que a lo largo de una charla telefónica con mi editor, este me pidió que volviera a corregir el escrito y se lo mandara, yo le repliqué que en su momento ya se lo había remitido y que entonces ya estaba corregido. E n un tono risueño me explicó cuál era el motivo por el que me pedía que acometier...