Hace unos días comentaba en el blog, la injustificable postura del alcalde de Antigua, Gustavo Berriel, que ante la posibilidad de que AENA aceptara ampliar el actual horario operativo del aeropuerto de Fuerteventura hasta las 02,00 horas, exigía que su municipio fuera indemnizado por los supuestos daños que ocasionaría la citada ampliación y se negaba a que los aviones volaran más allá de las 00,00 horas, por entender que el ruido de los despegues y aterrizajes molestarían a “sus zonas turísticas”. Está más que claro, cristalino, que el aeropuerto estaba situado donde está, antes de que “sus zonas turísticas” crecieran. Y que quién dio las oportunas o inoportunas licencias para la construcción de los edificios, que ahora sufrirían esos ruidos, fue el propio ayuntamiento; que hubiera debido exigir la preceptiva insonorización de los complejos, al objeto de que sus ocupantes no fueran molestados por los ruidos del cercano aeropuerto. Por tanto mal puede pedir indemnizaciones un ayunt...
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