Llevamos unos cuantos días de campaña electoral y como era previsible, el panorama resulta sino desolador, sí decepcionante y que conste que lo de decepcionante lo escribo para que no me acusen de radical. Los mismos de siempre vuelven a prometer lo mismo que han prometido desde siempre y han incumplido, siempre, de manera sistemática. Parece que no haya el menor rubor en prometer lo que se ha incumplido una y otra vez de manera contumaz, si ello les sirve para jugar con las necesidades de los ciudadanos y su esperanza, mientras se gastan una millonada – de la que nadie conoce su origen - en una campaña que no ofrece ninguna novedad en la que pueda depositar su esperanza el votante. Da igual si hablo de Fuerteventura, donde tengo la suerte de vivir, o me refiero a la campaña que se lleva a cabo en la Península, en ambas nos ofrecen un conjunto de mensajes contradictorios, basados más en la descalificación del adversario que en la honesta intención de explicar con transparencia que e...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.