lunes, 18 de abril de 2011

¿Pero, por qué no se calla?

Ayer Carlos Sánchez citaba a Ferdinand Lassalle en un artículo de opinión. Decía Lassalle, que “toda declaración política comienza por decir la verdad”. Al leer la frase del viejo fundador de la Asociación General de Trabajadores Alemanes, no puede uno evitar sorprenderse ante el brutal cambio de paradigma - en lo que se refiere a la veracidad política - entre los viejos socialdemócratas y los actuales.

No creo que el PSOE pueda presumir de veraz, en todo caso de lo contrario; puedo entender que en el mundo de la política existan asuntos que es mejor que no lleguen al conocimiento público; pero ante ese problema la solución no puede pasar por la utilización de la mentira, o lo que es peor, las medias verdades. Hemos ido a China, digo que hemos, pues el Presidente Zapatero para lo bueno y para lo malo, nos representa a todos, pero me gustaría que el PSOE nos explicara de verdad a qué ha ido ZP a ese país, porque el viaje ha sido una suma de desgracias, cuentos…chinos naturalmente y una actuación zapateril horrorosa.

En el fondo de lo sucedido subyace el interés partidista, el PSOE está jugando con Zapatero a “cuanto peor, mejor”, desde Ferraz se considera a ZP como un individuo amortizado que supone una pesadísima carga para los intereses del partido. De ahí el apremio para que anunciara su decisión de no presentarse a las elecciones del 2012, con la única finalidad de que no perjudicara demasiado las expectativas electorales del PSOE de cara a las elecciones del próximo mes de mayo.

Pero tras la cita electoral de mayo, comenzará la presión para que dimita de la Presidencia del Gobierno; en esa tarea están los partidarios de Rubalcaba que desean su elección por aclamación, mientras que los que apoyan a la Chacón preferirían esperar a la convocatoria de un Congreso Extraordinario que elegiría al nuevo Secretario General socialista y a las posteriores primarias que designaran al candidato socialista para las elecciones generales del próximo año.

Extraña que no haya nadie en las proximidades del Presidente, que evite que con sus declaraciones avergüence a los españoles y cause un daño importante a los intereses de España. Prueba de lo que digo, es el disparate continuado producido a lo largo de este desgraciado viaje, en el que José Luis Rodríguez Zapatero ha brillado como en sus peores tiempos. Resulta difícil de creer que haya algún político capaz de acumular, en su debe, tantas torpezas en un espacio de tiempo tan corto.

En primer lugar asistimos estupefactos al anuncio de que la República Popular China iba a financiar el asunto de las Cajas, un anuncio desmentido de inmediato por los responsables chinos. Resulta inexplicable saber de dónde saco ZP la idea de que se había metido en el bolsillo a los asiáticos y que éstos le iban a sacar del apuro por su cara bonita. Es penoso ver como el Presidente del Gobierno de España hace el ridículo ante la prensa nacional - que ya está acostumbrada - y la internacional. No hubo nadie que frenara la estupidez, la consecuencia inmediata el ridículo internacional y el mosqueo de los chinos que todavía no se han repuesto de la “zapaterada”

Podía suponerse que con esta tontería Zapatero tendría suficiente, pero está claro que se crece ante el castigo; como sea que tuvo que envainarse lo del fondo chino, digo yo que por decir algo, anunció que no iba a hacer más reformas en el terreno laboral y financiero. Los del séquito supongo yo que aplaudirían con las orejas, mientras la prima de riesgo de la deuda española crecía en veinte puntos. ¡Si señor con un par, así es como se hacen las cosas José Luis, que se entere todo el mundo de quién es el que manda aquí!

Lo de comparar la economía española con un barco, en la semana que se conmemoraba el hundimiento del Titánic, no deja de ser una tontería como la copa de un pino y de una inoportunidad manifiesta, pero cabe preguntarse ¿no había nadie en el séquito que se diera cuenta de la fatal coincidencia y la evitara?, parece ser que no. Con estos mimbres más vale no salir de casa y en todo caso guardar un prudente silencio sobre asuntos delicados.

Podría seguir, porque ya puestos habló de lo bien que iban a ir las cosas en el terreno de lo laboral e inmediatamente saltaron los ERE,s de Telefónica y Bimbo dándole en toda la boca. Pudieran añadirse otros detalles “menores”, pero no merece la pena.

Es inaceptable que los socialistas permitan situaciones como las descritas en un Presidente que de hecho ya no pinta nada. Ya sabemos que esperan el momento de su caída e intentan que cargue con todas las culpas; pero pretender ignorar que la responsabilidad de lo que pasa es del PSOE, que lo apoyó, defendió y aplaudió hasta hace unos días, me parece una táctica infantil y tan transparente que la convierte en inútil.

Da igual que cambien el monigote, la responsabilidad de lo que ha pasado y de lo que pase hasta el 2012 es del PSOE, que fue el que presentó las listas al Congreso, que lo eligió Presidente del Gobierno y apoyó con entusiasmo todas y cada una de las acciones de Zapatero.

Que nadie se llame a engaño, por mucho ruido que monten las terminales mediáticas afines a los socialistas, la gente tiene muy claro quiénes son los responsables de lo que está pasando: Aquellos que se preocupan de su porvenir político inmediato y del interés del PSOE por encima del interés general de los españoles y del buen nombre de España.

Si no me creen léanse lo de China y me darán la razón. ¡Qué barbaridad!

























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