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Mostrando entradas de marzo, 2021

Cornell Woolrich un perdedor, injustamente olvidado

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En el género negro es común que los autores escriban en muchísimas ocasiones de perdedores, forman parte del paisaje habitual que podemos encontrar en las páginas de la novela negra. Lo que no es tan normal es que los autores entren en esa calificación como es el caso del que  hoy quiero comentar para ustedes, me refiero a Cornell Woolrich, un norteamericano nacido en Nueva York, el 4 de diciembre de 1903 y que falleció en la misma ciudad, el 25 de septiembre de 1968. No nació como un perdedor, pero la vida poco a poco, lo llevó a esa situación. Probablemente su nombre no les dirá gran cosa a pesar de que fue el autor que consiguió  ser el más adaptado al cine o la televisión, creo que consiguió que setenta de sus relatos fueran adaptados al cine. Pudiera ser que tampoco les suenen demasiado los dos seudónimos bajo los que publicó gran parte de su abundante obra, William Irish y George Hopley, aunque sea el primero por el que es más conocido. Vamos a ver si modestamente ponemos un gran

Chester Himes el primer autor negro del género

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  Dice la Wikipedia: “Chester Bomar Himes (Jefferson City, Missouri, Estados Unidos de América; 29 de julio de 1909 – Moraira, Alicante, España; 12 de noviembre de 1984) fue un escritor afroamericano, conocido sobre todo por sus novelas de serie negra, aunque también practicó otros géneros.” Como resumen está bien, pero habrá que convenir que Chester Himes fue mucho más que eso, en primer lugar fue el primer autor negro que escribió, o al menos publicó, género negro, hasta ese momento habían existido protagonistas negros en el género, pero ningún autor de esa raza había escrito novela negra. Tampoco parecía que ese iba a ser el camino que tomaría nuestro autor, que tras ingresar en prisión con una condena de veinte años en el año 1928, comenzó a escribir relatos cortos y a publicarlos en revistas. El primero de esos cuentos apareció en 1934. Un año después es puesto en libertad, desempeña varios trabajos, pero sigue escribiendo hasta que en 1945 publica su primera novela “Si grita, d

El extraño caso de Alexis Ravelo, un canario negro

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Dicen que la distancia es el olvido…, reza la letra de un viejo bolero y es una frase que  creo define perfectamente la situación de los escritores que pretenden publicar sus obras y que éstas tengan una distribución adecuada y resulta que escriben en las Islas Canarias. Es cierto que existen editoriales canarias, pero a pesar de ello, la distribución de su producción en la Península deja mucho que desear. No es lo mismo estar cerca de Madrid o Barcelona que vivir en cualquiera de las islas del Archipiélago Ese es el caso de Alexis Ravelo un autor canario nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1971, un escritor especialmente destacado en el campo de la novela negra, el cuento y el microrrelato. No tengo noticia sobre sus estudios, seguramente porque no existieron. Trabajó como camarero y fue alumno en talleres de narrativa impartidos por Mario Merlino, Augusto Monterroso y Alfredo Bryce Echenique, desde muy joven sintió una clara vocación por la creación literaria. Alexis Ravelo l

Marc Behm, un autor poco apreciado.

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  Un detective fracasado y solitario, obsesionado con una hija a la que busca desde hace años, es contratado por unos padres preocupados para que investigue a la pareja de su hijo…   Resulta bastante común escuchar a personas que afirman no creer en la casualidad y se inclinan a pensar que en este mundo traidor hay bastante más de causalidad que de casualidad. No digo yo que en ocasiones, esa afirmación no sea cierta, pero les puedo asegurar que el pasado miércoles, cuando estaba buscando el ejemplar de “El Poder del Perro” de Don Winslow, cuya lectura voy a aconsejar el próximo sábado en la tertulia “La Quebrada de Galt”, al poner en su lugar uno de los libros de la Serie Negra de RBA que tenía sobre una mesa, me topé con “La mirada del observador” de Marc Behm, un autor poco conocido, que con esta obra, escribió una de las mejores novelas negras de la historia y con ella en las manos decidí que iba a hablar a ustedes de la novela y del autor. Este jueves mientras me disponía a escrib

Sophie Hénaff un soplo de aire fresco en el "noir" francés

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La semana pasada les solicitaba que me echaran un mano y aportaran los nombres de algunos autores de novela negra que les gustaran para que yo escribiera un comentario sobre ellos. Lo hacía porque tenía dudas si realmente los autores que yo escojo les parecen bien a ustedes y creo que su opinión enriquecería la propuesta que presento en estos escritos. El lunes de esta semana he recibido la primera aportación, me la ha mandado una lectora con la que mantengo vínculos de amistad desde nuestra juventud, buena lectora y aficionada al género negro, me sugería que escribiera una entrada que versara sobre la vida y la obra de Sophie Hénaff. Me ha parecido una proposición muy acertada porque con ella consigo reducir dos déficits de los que hablaba en el post de la semana pasada. Les contaba que algunos lectores me habían señalado que escribo sobre pocas escritoras, mientras que otros entendían que el cupo de autores franceses en esta serie era menor del que merecían los autores galos. Como

Rematando la tarea

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Cuando ustedes lean esto que escribo el domingo, ya habré mandado en un mail a la editorial que va a publicar mi libro, tres archivos: El  del texto de la novela y los que contienen la dedicatoria y el capítulo de agradecimientos que aparecerán en el libro. Así que, tal y como refleja el título, habré rematado mi tarea; aunque todavía tenga que remitir el prólogo, que aún no obra en mi poder, si bien espero que mi prologuista me lo mande en un plazo razonablemente breve. Comprendo que les puede sonar raro, porque la empresa ya tiene el texto de mi relato, fue lo primero que mandé, junto a esa sinopsis que ustedes han tenido la oportunidad de leer y una presentación personal. Pero resulta que a lo largo de una charla telefónica con mi editor, este me pidió que volviera a corregir el escrito y se lo mandara, yo le repliqué que en su momento ya se lo había remitido y que entonces ya estaba corregido. E n un tono risueño me explicó cuál era el motivo por el que me pedía que acometiera la

Tengo más dudas de las que quisiera

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Cuando empecé a pensar en el título de la presente entrada pensé en escribir “Tengo una duda”, pero francamente si sólo tuviera una duda para qué iba a molestarles a ustedes con mis problemas. No sé quién dijo que la vida no era otra cosa que una continua toma de decisiones. Igual no lo dijo nadie, pero la frase me suena y si no se ha dicho, lo cierto es que me parece que describe muy bien lo que nos sucede a todos o a casi todos. El ser humano vive tomando continuamente decisiones, unas nimias, otras complicadas, unos las toman con sin demasiados problemas y otros  tienden  de manera natural  a la duda. Creo que pertenezco al segundo grupo, vivimos en un mundo cambiante que nos obliga constantemente a adaptarnos a nuevas situaciones y en ocasiones no podemos acudir ni a San Google Bendito ni a la Wikipedia para que nos solucionen el problema que sufrimos, porque la solución a nuestra incertidumbre no se encuentra por allí. Dicen los que dicen saber de estas cosas que dudar es bueno,

Carlos Pérez Merinero, uno de los malditos del género negro español

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Hoy quisiera hablarles de un autor del que si digo la verdad, hasta hace algún tiempo no recordaba su existencia. Hará ya unos meses, hablando con un amigo muy aficionado a la novela negra que debe ser, año arriba o año abajo, de mi quinta, sin saber cómo salió a relucir. Al principio no caía en quien era Pérez Merinero hasta que mi amigo me recordó el título de su primera novela “Días de guardar”, y entonces automáticamente lo recordé. Carlos Pérez Merinero es uno de los más desgarrados escritores del género negro en España, dueño de un estilo directo, utilizaba un lenguaje sin florituras recogido de la calle, que empleaba para describir la violencia más explícita, aunque también fuera capaz de deslizar en sus relatos un humor muy particular. La obra de Carlos Pérez Merinero, olvidada en su momento, hoy podría servir perfectamente como el testigo de los problemas sociales que sufría la sociedad española a lo largo del período de la Transición. De todas maneras nuestro autor no se prod

Como adivino ... no tengo precio

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Es muy cierto que como adivino no tengo precio, pero no porque valga mucho, sino por todo lo contrario, debo reconocer que adivinando lo que vaya a suceder en el futuro no valgo un céntimo. No sé si a la bola de cristal que me vendieron en un chino le fallan las pilas o venía con un defecto de fábrica, pero la verdad es que llevo unos años que acierto bien pocas cosas. Viendo que la dichosa esfera mágica no funcionaba, decidí aprender uno de los muchísimos métodos, que  desde el nacimiento de las humanidad  existen  en este mundo, con los que adivinan el futuro aquellos que los conocen. Alguien me habló de la Cromniomancia y quizás hubiera elegido ese método, no me atrevo a llamarlo ciencia, si viviera en Lanzarote donde se cultiva tanta cebolla, porque este procedimiento de adivinación utiliza los bulbos de esa planta herbácea, estudiando su olor, color, forma y la dirección que toman sus brotes para predecir el futuro. Pero después de un par de encontronazos con mi mujer por un quí

Sinopsis de "Al madero no le gusta la ropa vieja" (Final)

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Una vista de Nuevo Horizonte Con esta entrada cierro la sinopsis de mi novela que escribí en su momento, no es que sea una maravilla pero creo que ha cumplido con la finalidad para la que fue creada. Me parece que explica de manera clara y sucinta el argumento del relato, la escribí, como ya les he contado anteriormente, para despertar el interés de los lectores de las editoriales, como sea que milagrosamente ha conseguido que una empresa haya decidido publicar “Al madero no le gusta la ropa vieja”, espero que también consiga interesarles a ustedes. Ahora estoy ocupado corrigiendo por enésima vez el texto de la novela, alguna frase que no termina de convencerte o que detectas que se lee con dificultad y cosas así. Mi relato tiene que pasar todavía por la corrección orto tipográfica que llevará a cabo la editorial, que es el proceso que, según San Google Bendito, sirve tanto para subsanar los errores ortográficos, sintácticos, gramaticales y tipográficos como para unificar los recurso

Sinopsis de "Al madero no le gusta la ropa vieja" (Segunda parte)

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Vista aérea de Puerto Rosario   El lunes pasado publiqué una parte de la sinopsis que en su día escribí con la intención de que las editoriales la leyeran antes de hacerlo con los doscientos ochenta y cinco folios del texto, fue una recomendación que se me hizo y parece que quien me aconsejó tenía mucha razón. Por lo visto las editoriales reciben muchísimos textos, los comités de lectura están absolutamente superados y en ocasiones una sinopsis atrayente, que no sea muy larga, puede conseguir que el lector de turno se decida a echarle un vistazo a la novela que presentas. El exceso de originales presentados es una dificultad conocida por todos, pero además hay que tener en cuenta las programaciones que las empresas tengan previstas, muchísimas editoriales ya tienen cerrados los años 2021 y 2022 y  te advierten  que cualquier consideración que puedan tener sobre tu novela quedaría con suerte para el año 2023. Así que francamente cuando uno pretende que le publiquen un relato se mete e

Sinopsis de "Al madero no le gusta la ropa vieja" (Primera parte)

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Casa - Cuartel de la Guardia Civil de Puerto Rosario Hoy publico una parte de la sinopsis de mi novela “Al madero no le gusta la ropa vieja”. Comencé hace ya unos meses a publicar en este blog escritos que tenían que ver con el texto, su gestación y los trabajos de documentación que tuve que acometer para atreverme a escribir el relato. De hecho mis seguidores más fieles recordarán una entrada en la que explicaba cómo se me había ocurrido el título de la novela. Hoy tras haber encontrado una editorial dispuesta a publicar el libro sin tener que pasar por las horcas caudinas de la autoedición o la coedición y habiendo firmado el contrato con esa empresa - realmente lo voy a firmar a lo largo de esta mañana - creo que puedo volver a explicar a ustedes cuestiones que tengan que ver con la novela y los peripecias que sucedieron y sucederán hasta que mi relato vea la luz y llegue a las estanterías de las librerías o al catálogo de las plataformas de venta de libros on line, como primer pa