Al final Albert Rivera va a conseguir lo que parecía imposible. Desde siempre Ciudadanos ha basado su proyección mediática en la imagen de Rivera, un hombre joven de buen aspecto, simpático, con facilidad de palabra, sonrisa contagiosa y aparentemente cercano a la gente, que vendía un discurso renovador y que daba la sensación de que iba a hacerse el amo del cotarro del centro derecha español. Las sensaciones eran tan positivas, que gente muy importante en España, entre los que se contaban – en pretérito – elementos pertenecientes al IBEX 35, decidieron prestarle su apoyo en la ilusa creencia que por fin habían encontrado a un líder. El “niño” Rivera era la gran esperanza blanca del centro derecha en España, el recambio de Rajoy. Las urnas se encargaron de darle el primer golpe. Incomprensiblemente para los suyos, las expectativas electorales de Albert Rivera se diluían a lo largo de las campañas y el resultado de las elecciones nada tenía que ver con lo q...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.