Quiere ser el alcalde de Madrid, al precio que haga falta Hablábamos ayer de Pablo Iglesias y su gira por Israel, que salvo para los que sean muy forofos de Podemos, no es otra cosa que una acto de propaganda personal que pagamos los ciudadanos con nuestros impuestos. No creo que nadie pueda sostener que el viaje pretenda buscar solución a los problemas de los ciudadanos españoles, a los que representa el europarlamentario Iglesias, ni tampoco para los europeos en general y no creo que haya aportado siquiera una idea positiva que contribuya aunque sea mínimamente a la solución del problema que sufre aquella zona. Pero ya sabemos cómo son los políticos y eso es Iglesias, un político que a cada día que pasa se parece más a esos de la “casta” a los que pretende eliminar de la vida pública española y que tal y como se está desarrollando la historia circular, al final todo el rollete zurdo, la utopía progresista y el empoderamiento popular, no va a ser otra cosa que el viejo quítat...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.