Comprendo que hablar todos los días de lo mismo o casi de lo mismo aburre al más pintado, pero en ocasiones encuentro a lectores en las redes sociales, con los que comento los post que publico y me van a perdonar pero me parece que muchos - el que sea cofrade que coja su vela - nos estamos quedando en la superficie del problema. Estamos como los espectadores que asisten a los juegos de manos de un buen prestidigitador y que no hallan explicación al truco que evidentemente han realizado en sus narices, sin que nadie se haya percatado cómo ha sucedido. Se necesita habilidad y entrenamiento, pero básicamente la prestidigitación se basa en la habilidad de distraer la atención de los espectadores, el mago debe conseguir que la atención del público se fije en un lugar, en un movimiento, en el que no está sucediendo nada, mientras él con la otra mano lleva a cabo el truco a la vista de todo el mundo, sin que nadie perciba lo que ha sucedido. Y así estamos nosotros, entreteni...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.