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Mostrando las entradas etiquetadas como República Popular China

Qiu Xiaolong un autor chino de novela negra

Hace ya muchos años una frase de uso común afirmaba cuando algo no estaba demasiado claro que “tiene más trampas que una película de chinos”, frase que supongo nace de la utilización tanto en el cine como en la literatura  de personajes asiáticos que respondían a un estereotipo exagerado que nada tenía que ver con la idiosincrasia de los “chinos” reales. Quizás el paradigma podría ser, al menos es el que se me ocurre, aquel malvado y temible Fu Manchú que pretendía acabar con el mundo. Probablemente por eso el escritor inglés Ronald Knox, autor de novela policiaca, entre otros géneros que también cultivó con un éxito apreciable, escribió en su día lo que se conoce como el “Decálogo de Knox” que reunía las reglas que había que observar para que la creación policiaca tuviera un nivel aceptable de credibilidad. Entre esas reglas que prohibían el uso de demasiadas habitaciones secretas, o la utilización de venenos no descubiertos por la ciencia, destaca la que decía: “Ningún chino de...

La imposible mano del tahúr de La Moncloa

En este mundo traidor hay gente que está dispuesta a hacer lo que haga falta con tal de ganar una partida de cartas. Algunos hemos tenido curiosas experiencias con individuos que saben marcar primorosamente una baraja, son capaces de repartir por abajo sin que nadie o casi nadie se dé cuenta de la jugada y otras muchas fullerías.  Hay que reconocer que en el mundo de la baraja se mueve gente muy hábil, pero por muy hábil que sea el fullero resultará imposible que pretenda ganar una mano con un repóquer de ases, sobre todo porque en la baraja sólo hay cuatro palos y por tanto cuatro ases. Esa certeza no parece que influya demasiado al más prestigioso de nuestros tahúres patrios, que si de lo que se trata es de jugar con cartas marcadas es un auténtico fenómeno, me refiero como habrán adivinado ustedes a Pedro Sánchez, que esta vez creo que se ha pasado intentándonos colar un repóquer de ases, acuciado digo yo por esa gran verdad que reza que quien juega por necesidad,...