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Mostrando las entradas etiquetadas como indignados

Hipocresía al cubo

Los "indignados" españoles desalojados de la plaza San Pedro Este comentario fue escrito ayer domingo, lo publico tal cual. Hoy domingo, había decidido que sería bueno tomarme un día libre y sobre todo dar 24 horas de descanso a mis sufridos lectores, especialmente a los que, perteneciendo a la progresía, hacen el impagable esfuerzo de enfrentarse a diario a la dura tarea que supone la lectura de lo que escribo y lo hacen con una constancia que agradezco infinitamente, aunque tras la lectura me manden unos comentarios que en ocasiones tienen una altísima temperatura emocional. Debo reconocer que no hay nada tan admirable como la amistad, aun cuando agradecería unas comunicaciones   algo más tibias. Como les decía y como probablemente ya sepan, hoy no he publicado el post de todos los días. Pero para que vamos a engañarnos, la vida tiende a dar en el mejor de los casos, alegrías incompletas o fugaces, en cambio cuando se pone a dar disgustos consigue resultad...

El fracaso del boicot “laico”

Cuatro Vientos: Hoy como ayer una imagen vale más que mil palabras Ayer en Cuatro Vientos quedó demostrado que el boicot “laico”, que lleva unos cuantos días haciéndose tristemente perceptible por la violencia ejercida por sus partidarios contra los peregrinos, ha fracasado en toda la línea. La presencia de más de un millón largo de personas (millón y medio afirma la organización del acto) en el aeródromo de Cuatro Vientos para participar con el Papa en la Vigilia así lo atestigua. Paradójicamente la actuación de los que se autodenominan laicos, cuando laicos somos todas aquellas personas que no hemos recibido órdenes clericales, aunque lo hagan, unos desde su enciclopédica ignorancia y otros desde el interés de manipular el sentido de las palabras para llevar el agua a su molino, pero decía que las tristes actuaciones de unas dos mil personas, no es que hayan conseguido restar importancia a los actos celebrados, sino que por el contrario han animado a muchos ciudadanos a acred...

19J: Manifestaciones pacíficas de los “indignados”

 Una de las "columnas" de la manifestación madrileña del 15M Reza el viejo dicho que “bien está lo que bien acaba”, por tanto debemos congratularnos de que las manifestaciones previstas para ayer, el 19J de acuerdo con esta terminología tan en uso, terminaran sin incidentes dignos de mención. E fectivamente los organizadores cumplieron con lo que habían prometido y se manifestaron pacíficamente en muchas ciudades de España. Y habrá que alegrarse de lo sucedido, pero también conviene reflexionar sobre este asunto que parece no ha hecho más que empezar y que, como todo en la vida, va evolucionando y por tanto no hay que dar nada por supuesto, porque lo que hoy es de una manera, mañana puede ser de otra muy distinta. Hasta ayer todos y cada uno de los actos llevados a cabo por ese movimiento, tenían una característica muy definida, nadie sabía quiénes eran los responsables de las distintas convocatorias, asambleas, marchas o visitas nada protocolarias a algún Parlamento...

En cambio los Botín están encantados…

Zapatero y Emilio Botín, el lenguaje no verbal lo dice todo. En este mundo traidor es bien sabido que nunca llueve a gusto de todos, creo que a nadie se le escapa el alto nivel de crispación que sufrimos todos, o por mejor decir, casi todos los que componemos esta sociedad. La inmensa mayoría de españoles está indignada ante lo que nos está tocando vivir. Viven entre nosotros los “indignados” oficiales, ese movimiento que anda expresando su descontento por las calles y plazas de nuestras ciudades y aquí estamos también el resto de ciudadanos, los que no participando de los modos y maneras de producirse de los del 15 M, sí estamos de acuerdo en que esto hay que cambiarlo, mejor ayer que hoy y que pensamos que de no ponernos a esa tarea de manera urgente, corremos un serio riesgo como sociedad y consecuentemente como individuos. Pero también hay gente, poca, poquísima, que está encantada. Entre esos seres excepcionales, cabe destacar de manera muy especial a la familia Botín, que v...

¡Yo sí estoy indignado!

Josep Maria Llop el diputado ciego que sufrió malos tratos a manos de los "indignados" Estaba cantado, desde el principio expresé mis reservas ante la milagrosa aparición por “generación espontánea” de lo que ha dado en llamarse el movimiento 15 M. En primer lugar porque uno ya es mayorcito como para tragarse una cosa de este tipo; los movimientos espontáneos están siempre organizados y férreamente dirigidos por una minoría que se oculta a la sociedad y a los propios participantes y, en asuntos de esta índole, cuantos menos misterios mejor y en segundo lugar porque la alegre pandilla de ciudadanos que conformaba el confuso “movimiento”, lo primero que hizo fue saltarse la legalidad. Claro que la ocupación ilegal de espacios públicos, le parecía a la mayoría un pecado tan leve que no merecía la pena comentarse; pero de esos polvos estos lodos. La democracia no admite atajos ni excepción en lo que hace referencia al cumplimiento estricto de la ley, en democracia el respeto...

¡Qué birria de ciudadanos somos!

Presuntos ciudadanos, más bien súbditos, entretenidos en lo que creen una manifestación En este país de nuestros pecados y también de nuestras virtudes que alguna tendremos, digo yo, parece que todo el mundo hace una aplicación equivocada de la ética aristotélica. Decía Aristóteles que la virtud consistía en un término medio, es decir que a mitad del camino, entre los dos extremos se halla la virtud. Y añadía el griego que el hombre no nace justo. El ser humano –según Aristóteles- no es justo por naturaleza y tampoco lo será por aprendizaje, sino por la repetición de los actos que generan el correspondiente hábito y éste es el que nos pondrá en el camino, el difícil camino, diría yo, a través del cual alcanzaremos la virtud. Decía que en este país, muchos, cogiendo el rábano por las hojas entienden que la posición justa ante los problemas es la de la equidistancia y eso, hay que hacerlo constar, nada tiene que ver con la ética aristotélica, es más ni siquiera tiene que ver ni de le...