Tengo que reconocer que soy un poco raro, estoy seguro de que algunos piensan que quizás fuera más adecuado afirmar que soy bastante maniático, personalmente no creo ser un maniático de manual, en todo caso creo que tengo algunas costumbres que en ocasiones me crean algún problemilla. Una de ellas se relaciona con los regalos, no tanto con los que tengo que hacer, sino sobre todo con los que recibo. Alguno habrá que piense que, como me gusta tanto la lectura, debo resultar fácil de complacer, se busca un libro y solucionado el problema. Sin embargo tengo que decir que en lo que respecta a los libros prefiero comprármelos yo; me gustan muchísimo los libros, pero no me gustan todos los libros; en casa ya lo saben, en cuestión de libros o prendas de vestir hay que ir con muchísimo cuidado. No vayan a pensar que no me gustan los regalos, cuando me los hacen, habitualmente los disfruto muchísimo, sobre todo porque detrás del objeto que llega a mis manos ha habido un trabajo intelectual...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.