Canarias 7: Desayuno con... Paulino Rivero Hablaba ayer de la mala costumbre que tienen los políticos en general - el que sea cofrade que coja su vela - de discursear cuando en realidad poco o nada tienen que decir. Es este un fenómeno que se multiplica a cada día que pasa y se practica con un entusiasmo digno de mejor causa. El problema se agrava porque los medios, que viven con la casta política en una relación simbiótica mutualista, dan relieve a la primera tontería que diga el “subvencionador” de turno sea éste directo, indirecto, fijo, circunstancial o fijo discontinuo, que de todo hay en la viña del Señor, prestando sus primeras páginas para vestir a la tontería de turno con las galas de noticia importante. Y naturalmente el ciudadano que, tonto no es, pero que bastante tiene con atender a lo suyo como para dedicarse a la semiótica o al análisis político, tiende a aceptar como bueno aquello que la prensa publica sin percibir que la mayoría de lo que se vende como info...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.