El pasado lunes, Pedro Sánchez decidía darse un homenaje, y a toque de pito convocaba, arropado por prácticamente la totalidad de su gobierno, a los representantes del Ibex 35, para soltarles un discurso absolutamente inane, producto de una mente enferma, incapaz de reconocer la realidad y en el que buscaba, una vez más, su lucimiento personal. Para que vamos a engañarnos, otra exhibición del narciso socialista en todo su esplendor y para usted de contar. En la Casa de América, ante lo más granado del poder económico, de las finanzas, de la industria, de las empresas de telecomunicaciones, de las eléctricas, que acudieron obedientes a la llamada de Pedro Sánchez, montó un espectáculo en el que primó la inanidad del mensaje y sobresalieron dos bajadas de pantalones extraordinarias. Por una parte, la de Pablo Iglesias y los podemitas del gobierno, que tras aquella exhibición de dureza amenazando la estabilidad de los futuros Presupuestos Generales del Estado, anu...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.