viernes, 9 de diciembre de 2016

El PSOE pacta con el PP, mientras presume de "oposición útil" en el Congreso.

En el PSOE presumen de ejercer la “oposición útil” a Rajoy frente a la inoperancia de UP. Es una pena que no sean capaces de olvidar la existencia de Podemos, a los que vigilan con su ojo izquierdo de manera constante, pero lo cierto es que han adoptado un sistema que les permite competir con los de UP en el Congreso y a la vez concitar acuerdos con el PP, que les garantizan que Mariano Rajoy apostará por una legislatura larga, en lugar de convocar elecciones para el próximo mes de junio.

El PP ha conseguido aprobar con el apoyo del PSOE la subida del salario mínimo del 8%, la senda del déficit del 0,6% para las CC.AA en 2017, una décima por encima de lo que proponía el PP. Aprobaron también la modificación de la regla de gasto, la eliminación de una serie de deducciones en el impuesto de sociedades, la subida de los impuestos especiales (tabaco y alcohol), un gravamen para las bebidas azucaradas y el comienzo de la eliminación de los topes en las cotizaciones sociales (destope).

Ahora le toca a la LOMCE, la controvertida ley de educación puesta en marcha en la legislatura anterior, cuya derogación pedía y pide unánimemente toda la oposición. Sin embargo el PP ha conseguido un acuerdo con el PSOE que le garantizará blindar alrededor del 50% del contenido del texto legal. 
El PP ha conseguido que no hubiera diecisiete planes de estudio, tal y como pretendía la oposición, el gobierno mantendrá la  competencia en la definición de los contenidos curriculares, definirá el contenido de las evaluaciones finales, se mantendrá el distrito único universitario y se aceptan todas las exigencias que Bruselas ha marcado sobre Educación. Un acuerdo importante que salva de una situación muy difícil al gobierno de Mariano Rajoy.

Bien por el PP, que a costa de ceder ha conseguido objetivos importantes y bien por el PSOE que ha sabido ejercer una oposición responsable a nivel de acuerdos extra parlamentarios, lo que le ha permitido anotarse una serie de puntos positivos sobre los seguidores de Iglesias, que hay que decirlo porque es verdad, en el Congreso no tienen ni idea de lo que hay que hacer. Desde el comienzo de la presente legislatura, UP ha demostrado sobradamente que son un cero a la izquierda en lo que hace referencia al trabajo legislativo y parlamentario.

Por otro lado el PSOE lleva a cabo una doble política, en el Congreso vota en contra del PP, para tras lucirse en la Cámara y los medios, llegar a acuerdos con el gobierno. No es que sea muy honesto aunque sea comprensible, porque están jugando clarísimamente con dos barajas, a sabiendas que las Proposiciones no de Ley que se aprueban en el Congreso no son vinculantes. El Ejecutivo no tiene que ponerlas en marcha aunque la mayoría de la cámara las haya votado a favor. Por eso el PSOE puede votar a favor de la supresión de la LOMCE y a la vez pactar con el PP un acuerdo que salva el 50% de la ley.

Una política que, como ya comentaba hace unos días, ha dejado sumidos en el desconsuelo a Ciudadanos y podemitas, que han visto como la aritmética parlamentaria les ha jugado una mala pasada. El pacto PP-C, s, ya saben el de las 150 “exigencias” que decían los naranjitos, ya no vale gran cosa, de hecho Albert Rivera ve como ante sus ojos el Partido Popular ignora sus “exigencias” en materia de impuestos, amnistía fiscal, inversiones, etc., etc. y consigue acuerdos satisfactorios con el PSOE, aunque ambos partidos de manera harto condescendiente hayan afirmado que son conscientes de la importancia de Ciudadanos, al que consideran parte de la oposición reflexiva y por tanto útil. Que lo serán, no digo yo que no, pero se nota más bien poco, por no decir nada.

El PP mal que bien va preparando el terreno para que se aprueben los Presupuestos, en ello trabaja denodadamente el PSOE que intenta convencer al PNV para que los vote a favor y no les obligue a abstenerse, por otra parte y de cara a otro asunto vital para la estabilidad de la política española, Rajoy ha mandado a Cataluña en calidad de “embajadora plenipotenciaria” del gobierno a Soraya Sáenz de Santamaría, a la que han habilitado un despacho en la Delegación del Gobierno, que llevará a cabo una labor política muy importante y que tiene muy moscas a Puigdemont, Junquera y compañía, nadie podrá decir ya que Mariano Rajoy evita el diálogo y el “problema catalán”, lo va a hacer y en la propia Cataluña.

El PSOE juega al sí en los acuerdos con el PP, porque le conviene y al no en el Congreso en el que sigue una política de oposición durísima, que sin embargo no impide en ningún caso llegar a pactos con los populares, para desesperación de podemitas y naranjitos.

Pudiera parecer que el panorama político resulta novedoso, pero al final esto queda en el viejo y conocido bipartidismo de siempre, con los “emergentes” mirando los toros desde el quinto anfiteatro.

Así es la vida de dura para las ambiciones de algunos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

¿Qué celebramos hoy?


Seguro que muchos, tras leer el título, dirán que celebramos la Purísima o la Inmaculada, otros habrá que entre dolidos y jocundos, afirmarán que celebrar, lo que se dice celebrar, no gran cosa, en todo caso el desarrollo de un puente interminable.

Quisiera aprovechando la fiesta que disfrutamos, desde este presente que nos toca vivir, echar la vista atrás para comentar la importancia que tuvo y tiene en la historia de la nación española la religión católica. Sé que es un tema que disgustará a algunos, pero es una realidad como la copa de un pino y creo que merece la pena que conozcamos de manera fehaciente algo de nuestra Historia, que ya ha hecho bastante daño la Logse.

Hoy celebramos la Inmaculada Concepción de María, la madre de Jesús, una creencia devenida en dogma cuando se proclamó como tal la Concepción Inmaculada mediante la bula "Ineffabilis Deus" del Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854. Con esa advocación fue proclamada Patrona de España por el papa Clemente XIII el 25 de diciembre de 1760, tras haberlo solicitado así el rey Carlos III.

Curiosamente la creencia y la defensa de la Inmaculada Concepción de la Virgen María fue algo que defendió, antes que nadie, la Nación y la Iglesia española y también los Tercios de Flandes, cuna de la infantería española moderna; supongo que sorprenderá a algunos progres que en el museo del Ejército se exponga un estandarte de 1550 con una imagen de la Inmaculada.

Veamos cómo se desarrolló este vínculo a lo largo de nuestra historia. La fiesta de la Inmaculada fue fiesta de guardar en todos los reinos de su Majestad Católica, es decir, en todo el Imperio español, desde 1644; la Iglesia hizo suya esta decisión y en 1708 pasó ser fiesta de guardar para todos los creyentes por orden de Clemente XI. España celebra a la Inmaculada como patrona y protectora desde 1644, hace ya unos añitos. Resulta curioso y en ese sentido lo cuento, que en esta festividad los sacerdotes españoles tienen el privilegio de utilizar una casulla azul. ¿Qué azul?, pues como es natural azul purísima; un privilegio que viene a premiar la defensa de este dogma por parte de España y los españoles.

En la actualidad es la Inmaculada Concepción la patrona de la Infantería Española, tal y como fue establecido el 12 de noviembre de 1892, en Decreto del Ministro de la Guerra en nombre de la Reina Regente ante la solicitud expresada por todos los jefes de los regimientos de infantería de nuestro ejército. Este patronazgo tiene su origen en el llamado Milagro de Empel durante las guerras en Flandes, vamos a ver qué es lo que sucedió en Empel:

Corría el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla combatía en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueado por completo por la escuadra del Almirante Holak. El bloqueo se estrechaba cada día más y se habían agotado los víveres y las ropas secas. El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: "Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos".
  
Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio. En ese crítico momento, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen sobre la bandera coronela del Tercio en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada.
  
Esa noche un viento completamente inusual e intensamente frío se desató helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: "Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro". Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia, la flor y nata del ejército español.

Esta es la historia y el origen de la fiesta que hoy celebramos. Quiero felicitar desde aquí a todos los españoles por el día de nuestra Santa Patrona y de forma especial a los infantes españoles, se encuentren allí donde se encuentren, llevando a cabo las misiones que les haya encomendado nuestro gobierno y que trabajan denodadamente por España fiados de la protección de su Patrona. Y como no puede ser de otra manera, tener un recuerdo profundamente emocionado para aquellos que bajo la bandera de la nación española y la protección de la Inmaculada supieron morir en el cumplimiento de su deber.

Ya ven ustedes la íntima relación que ha existido siempre entre nuestra historia y la religión católica, podríamos extender el paralelismo a la cultura, el arte, etc., en definitiva a la vida individual y colectiva de España, porque mal que les pese a algunos, la religión católica está profundamente inscrita en nuestro almario colectivo.

Se acabó la historia, feliz jornada para todos. Mañana será otro día.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

¡¡¡Hay que reformar la Constitución!!!


Probablemente les sorprenda mi afirmación, pero me he convertido en un declarado partidario de emprender la reforma de la Constitución. Aunque  debo aclarar que la opinión que sostengo sobre las reformas más necesarias a nuestra Carta Magna, van justamente en sentido contrario de las que sostienen los del PSOE y ya para qué les cuento si comparo mis ideas a las que proponen todos aquellos que están por sacralizar el inexistente “derecho a decidir”, concepto que se utiliza eufemísticamente por todos aquellos que no se atreven a decir con claridad lo que realmente desean.

Cuando un progre de salón, un nacionalista de la izquierda radical –ya sé que es un oxímoron, pero ellos se definen así- o uno de la derecha más provinciana, nacionalista y  rapaz hablan del derecho a decidir, se refieren al derecho a la autodeterminación, concepto que no utilizan por no asustar a su clientela política más tibia y porque en realidad no les es de aplicación conforme al derecho internacional.

En esta España de nuestros pecados, el que sea cofrade que coja su vela, entre la gente de la derecha se encuentran muchos timoratos a los que no les gusta tener problemas y mucho menos defender sus ideas con la firmeza que la situación demande; por el contrario la izquierda anda por estos mundos de la política nacional, presumiendo de una superioridad moral que jamás ha tenido, porque uno de nuestros principales fallos estructurales como nación, es la de "disfrutar" de la izquierda más asilvestrada y guerra civilista de toda Europa. 


Lo han tenido muy sencillo, les bastó hace unos años, con tildar de franquista y ahora de fascista a todo aquél que no aceptara con mansedumbre pastueña sus exigencias. Con eso le han tapado la boca a muchos acomplejados, que se han dejado comer el terreno de tal manera que en España se acepta como verdad revelada que todo lo que hace la izquierda es bueno y por el contrario lo que hace la derecha es malo, así de sencillo y así de falso.

Por eso cuando algún ciudadano, como es mi caso, se declara partidario de reformar la Constitución, automáticamente todo el mundo entiende que estás a favor del federalismo asimétrico inventado por mi paisano Maragall o que eres un ferviente defensor de la falaz definición que afirma que España es una nación de naciones y no tiene por qué ser así.

Comprendo que lo de leer estadísticas aunque sean las del CIS, pueda ser extremadamente aburrido, pero a veces resulta muy formativo tragarse todas esas cifras. Los números, los datos ofrecen una ventaja; fue uno de los zurdos más zurdos que en este mundo han sido, me refiero concretamente a Lenin, el que afirmó rotundo, es lo que tiene ser de izquierdas que la rotundidad les viene de origen, aquello de que “Sólo los necios (estúpidos dijo realmente) discuten los datos.

Resulta que nuestros amigos del CIS han publicado una encuesta que ofrece unos resultados muy, pero que muy consoladores. En esta España en la que si uno ve la tele, lee la prensa y escucha la radio tiene la impresión que la mayoría de la población está por las reformas más radicales que propone la izquierda, resulta que el 37,3% de los españoles se muestran conformes con el  Estado de las Autonomías que consagra la Constitución y el 28,2% se muestra partidario de que nos gobierne un gobierno único o al menos unos gobiernos autonómicos con sus competencias recortadas. 

Unas cifras sorprendentes que a algunos les parecerán increíbles, eso sucede porque de toda la vida dos tíos gritando hacen más ruido que cien callados y eso es lo que sucede con la zurda y sus ideas, que están todo el día en el “candelabro” mediático, haciendo  ruido, mientras que esa mayoría silenciosa que por lo que opina en las encuestas y por lo que vota, está más por las ideas de derecha y centro derecha, guarda un prudente y medroso silencio.


Así que habrá que empezar a moverse porque la Constitución se puede reformar en dos sentidos, podemos permitir que se siga destruyendo la idea de España como nación única e indivisible, tal y como dice la Constitución, o por el contrario, podemos exigir que se reforme la Constitución, aprobando medidas que fortalezcan la idea de España y recorten de manera importante las competencias que hoy por hoy, administran de manera muy ineficaz las CC.AA.

Hay que reformar la Constitución porque hemos permitido que se hayan creado una suerte de 17 “mini-estados”, cuando esa no era la idea que propició su creación. Resulta sorprendente que siendo como son las CC.AA parte de la administración del Estado, hayan creado órganos ya existentes , como por ejemplo los Defensores del Pueblo, los Tribunales de Cuentas y otros muchos, cuya existencia no tiene sentido, ya que en la administración de la que forman parte ya existen esos órganos y su clonación no ayuda en nada al ciudadano y esquilma los presupuestos.

Por otra parte hay competencias que la experiencia nos enseña que deben volver al Estado, como pueden ser la Educación, Sanidad y otras. En ese sentido, no podemos permitirnos vivir en la UE, teniendo como tenemos 17 leyes del comercio, porque estas tonterías nos convierten en un país raro y complicado que expulsa a los inversores.

Así que propongo empezar a trabajar por reformar la Constitución. Tras 38 años de vigencia hemos visto claramente los fallos instalados en el sistema, corrijamos los errores y trabajemos para conseguir la unidad de España, la solidaridad inter territorial (mandamiento constitucional) y para que todos los españoles seamos de verdad iguales ante la ley y  tengamos el mismo acceso a los servicios que propicia el estado.

Vamos a pedir reformas en la Constitución que garanticen la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y que organice la estructura del Estado de las Autonomías, con un sistema aminorado en sus competencias, de manera que construyamos una España más fuerte con unas CC.AA. convenientemente adelgazadas. Reformas, que sin duda serían apoyadas por una mayoría importante de los españoles, a la zurda esto les sonará a chino, pero francamente no podemos seguir mansamente el camino que nos lleva a la destrucción de la nación española. 

Así que, a reformar, pero a reformar bien.

martes, 6 de diciembre de 2016

6 de diciembre de 1978


El pueblo soberano aprueba con su voto la Constitución de 1978

Ha pasado mucho tiempo desde aquel lejano día en el que el pueblo soberano, hoy reducido a ser simplemente "la gente", acudimos a las urnas para aprobar la Constitución. Un texto legal consensuado, con sus aciertos y sus defectos, que a día de hoy pocos quieren darle el valor que tiene. Fue y es una herramienta fundamental en el desarrollo democrático de España.

Le "evolución" de la política y sobre todo la de los políticos hace que a cada día que pasa me sienta tratado más como súbdito, que como aquel ciudadano perteneciente a ese pueblo soberano, que libremente y por una mayoría abrumadora aprobamos la Carta Magna que en su Título Preliminar decía y aunque les duela a muchos, dice todavía:

Artículo 1
1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.
Artículo 2
La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

Aunque nos cuenten sus particulares milongas, el problema que tienen muchos de los que claman por el envejecimiento del texto constitucional que aseguran le impide servir con eficacia a los fines para los que fue escrito, votado y promulgado, reside simple y llanamente en el contenido de estos dos artículos.

Los enemigos de España buscan una reforma de la Constitución del 78, escondiendo sus verdaderos fines en la excusa de la falta de modernidad del texto, pero eso de que “…La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…” sería la primera reforma que acometerían. La unidad de España es vista como un problema por muchísimo botarate progresista acostumbrado a hacer política semántica en lugar de afrontar los problemas acudiendo al imperio de la ley.

No es que esté en contra de reformar la Constitución, al fin y al cabo soy un convencido de que las leyes siempre van por detrás de la realidad social a la que sirven, pero estoy totalmente en contra de abrir un proceso cuasi constituyente sin acordar por adelantado y punto por punto, qué y cómo se va a reformar la Constitución.

Claro que los legisladores que eran de la tierra y conocían perfectamente con qué ganado se la iba a jugar el texto legal que fue votado hace hoy 38 años -si no me he confundido con los números, que yo soy de letras- protegieron a la Constitución con la exigencia de una mayoría reforzada para que se pudiera reformar. Y eso está bien, pero habrá que ver qué es exactamente lo que se quiere reformar, porque yo estaría de acuerdo con algunas propuestas que he leído - reducir las competencias autonómicas o devolver la competencia de Educación al Estado, por ejemplo -   pero antes de abrir el proceso, hay que saber con quién se conforma la mayoría de los 3/5 de las dos cámaras o en su defecto el de los 2/3 del Congreso que son las mayorías que fija el texto para ser reformado y qué es exactamente lo que se pretende reformar.

Porque aquí surgen serias dudas, cuando uno pacta con Ferraz la reforma constitucional, ¿Con qué PSOE nos vamos a encontrar una vez que se ponga en marcha la reforma? No es lo mismo pactar con un PSOE gobernado por Pedro Sánchez que hacerlo si Bono o Rubalcaba son los que mandan en Ferraz, ese es un problema que hay que solucionar, porque todos sabemos, hasta los socialistas, que las cuestiones fundamentales son afrontadas de maneras muy diversas y nada coherentes por el PSOE y te puedes encontrar con aquello de donde dije ayer digo, hoy resulta que digo Diego y todos tan amigos.

La máxima aspiración del PSOE para resolver lo que en Ferraz llaman “el problema catalán” - que nació de aquella afirmación de ZP cuando aseguró que aceptaría todo lo que saliera del parlamento catalán - es reformar la Constitución para convertir a España en un estado federal.
Una solución más que dudosa  por muchas y variadas cuestiones. En primer lugar extraña que un partido organizado federalmente y que no es capaz, a pesar de su federalismo, de meter a camino a sus organizaciones territoriales, exhiba la fe del carbonero en el sistema que se demuestra inútil para solucionar sus problemas internos, procedimiento que trasladado a escala nacional podría resultar un disparate inconmensurable.

Pero es que además los socialistas no pretenden una España federal en la que todos seamos iguales, que ese es el fundamento de lo federal, asegurar la estricta  igualdad de todos los miembros que se federan. Como decía pretenden que aceptemos lo que han dado en llamar “federalismo asimétrico”; es decir proponen que constitucionalmente se acepte que unos españoles tengan más y mejores derechos que otros.

La solución que persiguen nos dice claramente cuál es la verdadera entraña del problema, pretenden reformar la Constitución, para que nuestra Carta Magna tenga cabida en el Estatuto catalán. Para los socialistas la Constitución debe acomodarse al dictado de lo que reclaman los secesionistas, lo que constituye una aberración jurídica además de un insulto a la inteligencia, porque algo muy parecido al federalismo se intentó en la Transición, cuando se establecieron las dos Españas, las de las CC.AA supuestamente históricas, en las que metieron a Andalucía y Galicia con calzador y las otras. Y al final el Constitucional dijo lo que tenía que decir, que café para todos y vamos a dejarnos de líos que lo de la igualdad ante la ley es algo muy serio.

Los independentistas no quieren formar parte de España, ni de la autonómica, ni de la federal, ni de la de ninguna clase; quieren ser independientes, pero eso sí, mantener íntegro y prisionero el mercado español, en realidad eso es lo único que les preocupa. Así que ya saben ustedes cuáles son los motivos por los que el federalismo, sea asimétrico o no, no tiene ningún porvenir en España, la historia reciente de nuestro estado autonómico lo demuestra y no me retrotraigo que podría, a la I República en la que el federalismo consiguió virguerías tales como, por poner un ejemplo, que Cartagena le declarara la guerra a Alicante y la bombardeara con los buques de la Armada.

Más a la izquierda del PSOE “federal” están lo que han decidido que, hasta que ellos no llegaron a la política, en España nadie teníamos ni puñetera idea de lo que era la democracia y a éstos lo de las mayorías reforzadas se la trae al pairo. Ya han propuesto que la reforma de la Constitución se lleve a cabo a través de referéndums populares. Así que con esa gente no hay que contar, ni para que celebre el día de la Constitución, ni para que asistan a la ceremonia, ni mucho menos para apoyar los trabajos que puedan afinar el texto constitucional.

Yo lo voy a celebrar, quién sabe cómo estaríamos sin nuestra Carta Magna, por lo tanto ¡Feliz día de la Constitución para todos! y vayan con cuidado con las reformas, que todos sabemos lo bonitas y baratas que parecen cuando nos las explican y lo caras, lentas y muchas veces ineficaces, que resultan cuando las ponemos en marcha.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Albert Rivera y su irrelevancia política


No creo que haya nadie en la cúpula de Ciudadanos que ante el panorama al que se enfrentan los naranjitos, haya recordado el refrán que señala “¡Qué poco dura la alegría en la casa del pobre!”. Los dirigentes de Ciudadanos viven en un plano ético superior al resto de los mortales, son los aristócratas de la política, inventores de la honestidad y defensores acérrimos de la transparencia, lo que parece les autoriza a criticar y dar lecciones a todo el mundo, aunque paradójicamente pierdan apoyo ciudadano en cada contienda electoral. Que en esto de la política podrás ser muy fino, educado, bien parecido y tener cierta facilidad de palabra, pero al final lo que cuentan son los votos que obtienes y sobre todo qué diablos haces con esos votos, pero que quede claro,  son demasiado finos y exquisitos como para ser pobres.

De igual pie cojea su líder y principal activo político al que la realidad, esa tozuda realidad que termina colocando a cada uno en el lugar que le corresponde, lo está dejando como al célebre gallo de Morón, sin plumas y cacareando. En Ciudadanos hay muchísima gente preocupada, unos averiguando qué es exactamente lo que está pasando y otros que le dan coba al “nen Albert” y prefieren presentar lo que se les viene encima como una dulce y pasajera lluvia primaveral y no una tormenta de tomo y lomo.

Desgraciadamente a Rivera le ha pasado lo que a muchos, se ha endiosado con un éxito que debía en gran manera a la plancha de intelectuales que lo impulsaron al estrellato político y al apoyo mediático y económico de algunas gentes que están representadas en el IBEX 35, que creyeron que habían encontrado en él, al recambio de Rajoy.

Y como nadie aprende de los errores ajenos y algunos, como es el caso del “niño Rivera”, ni de los propios y porque seguramente será cierto eso de que los dioses ciegan a los que quieren perder, el hombre decidió apuntarse para sí ese éxito y ha pasado de las advertencias de los intelectuales en cuanto empezaron a opinar en sentido contrario al suyo y del apoyo mediático y económico no tuvo que pasar, porque los del IBEX 35 que son muy suyos, en cuanto empezó a sacar los pies del plato le retiraron ipso facto su apoyo y algunos hasta el saludo.

En estos momentos se encuentra solo, fané y descangayado como la cabaretera del tango y sorprendentemente ha sido incapaz de prever la jugada de Mariano Rajoy, que tiene muchas cuentas que ajustar con él y que ante el estado de extrema necesidad electoral del PSOE, sabía que sería capaz de conseguir acuerdos con los socialistas, que por no ir a unas elecciones en junio harían lo que hiciera falta. 


Rivera lleva mucho tiempo equivocándose, para el 26J se lanzó a una campaña que a imagen y semejanza de la de Pedro Sánchez, esgrimía como argumento principal la necesidad de cargarse a Rajoy como fuera, advirtió hasta la extenuación que no pactaría jamás con el líder popular y cuando el resultado fue el que fue, no entendió o no atendió al primer mensaje de Rajoy, al que Albert en el fondo daba por amortizado. No quiso dar importancia al hecho de que la primera propuesta de acuerdo que ofreció Rajoy fue dirigida en exclusiva al PSOE. En aquel gobierno que proponían los populares se hablaba de PSOE y PP, porque si se ponían de acuerdo los dos, maldita la falta que hacían los naranjitos en esa fiesta y a pesar de lo clara que quedaba la intención de Rajoy, no tomó ninguna precaución, pensando que habían acabado con la carrera política del gallego.  

Como no quería pactar con Mariano Rajoy, que era lo que pedía la mayoría de sus votantes, lo hizo con Pedro Sánchez y fracasó. Volvió a fracasar en las elecciones del 26J y al final tuvo que tragarse lo dicho y llegar a un acuerdo con Rajoy, pero volvió a liarla cuando tras el fracaso de la primera investidura le faltó tiempo para advertir que el acuerdo suscrito con el PP terminaba su vida útil con ese fracaso. Luego vino lo de llamar exigencias a los 150 acuerdos del pacto y para rematar la faena el propio Rivera exigió la cabeza de Rita Barberá como condición sine qua non para apoyar la investidura de Rajoy.

Ahora se encuentra ante un hecho que estaba cantado y que su falta de formación para la política real  le ha impedido ver. PP y PSOE han aprobado la subida del salario mínimo, el techo del gasto, la subida de impuestos y probablemente aprobarán los Presupuestos y muchísimas iniciativas más, sin contar para nada con Rivera y sus chicos, porque para cerrar estos acuerdos los naranjitos resultan absolutamente irrelevantes y ya se sabe que en estas cuestiones cuanto menos bultos, más claridad.

Albert Rivera al igual que su compañero de desgracias Pedro Sánchez minusvaloró a Mariano Rajoy, que ha sabido esperar su momento y si ustedes creen que nos es así pregúntenle a Pedro Sánchez. Ahora mismo el gobierno es capaz de llegar a acuerdos con el PSOE y los de Ciudadanos no están ni se les espera. Mal asunto, fatal para las ambiciones de Rivera; pero lo peor es que le han dejado fuera de juego en muy mal momento para él y su partido. 

Daba grima ver a Girauta en la tele intentando justificar el dulce coqueteo que mantiene Arrimadas con el independentismo catalán. Está claro como el agua que Ciudadanos está “modulando” en Cataluña su mensaje con respecto a los secesionistas, lo digo yo, pero lo dice también Carolina Punset, que dimitió de la Ejecutiva naranja, harta del pasteleo que se traían los naranjitos con los nacionalismos.

Por otra parte convertir al partido - que se suponía era el especialista en pactos y que gracias a ese superpoder iba a salvar a España - en irrelevante, tiene su mérito, negativo, pero mérito al fin y al cabo. El endiosamiento de Albert Rivera, su cúpula trufada de desechos de tienta y retazos de hospital, provenientes de las filas del PSOE y de UPyD, que en nada le han ayudado ante esta situación, los cargos públicos que abandonan C,s para ir a UCIN, las corrientes de pensamiento internas como TransC´sparencia que le están buscando las vueltas, advierten que los problemas le crecen a Albert de manera exponencial y que ante lo que se le viene encima haría bien estudiando a fondo la historia de UPyD.

No hay que ser un experto en estrategias de negociación, ni un politólogo de alcurnia para saber que se cosecha lo que se siembra. Parece que Ciudadanos será, si se hace caso a lo que dicen, los inventores del pacto y la honestidad, pero lo del sentido común les queda lejos, muy lejos.

Albert Rivera se ha cargado con su tontería la posibilidad de terminar con lo del bipartidismo. Se le viene encima su Asamblea General, se escucha con nitidez el ruido de cuchillos afilándose, ahora habrá que ver a quién culpa de sus errores.



domingo, 4 de diciembre de 2016

Lo mejor es enemigo de lo bueno (Primera parte)



Si las cuentas no me fallan hoy es domingo y como ya saben los  habituales lectores de este blog, en domingo no hablamos de política; una medida de higiene moral que creo que hay que mantener, así que dejaremos los asuntos políticos para el lunes, día en la que ya comprobaremos como van las cosas en ese registro. Hoy les ofrezco la primera parte  del relato  "Lo mejor es enemigo de lo bueno” que forma parte de mi libro “Legionario en Bosnia 1993”.

Los hechos que se relatan transcurrieron en la vieja ciudad de Mostar, advierto a los lectores que el presente relato es triste. Les cuento en él unos hechos que todavía cuando los recuerdo se me hace un nudo en el estómago. Espero que la lectura de esta entrega les anime a adquirir el libro. Si así fuera les basta con clicar en la imagen de la publicación que se encuentra en la columna a la derecha del texto, exactamente donde dice "Compra Legionario en Bosnia 1993, aquí" el enlace los llevará hasta la página que les permitirá comprarlo en Amazon.

"Lo mejor es enemigo de lo bueno. Esta es una frase de las que yo creía resultaban muy sencillas de comprender, pero mi experiencia me dice lo contrario. En ocasiones, al utilizarla, he visto en quién me escuchaba esa cara de póquer que se nos pone a todos, cuando no entendemos algo de lo que nos dice nuestro interlocutor y por la razón que sea no pedimos que  nos aclare lo que no hemos comprendido.

Como les digo la frase en cuestión me ha parecido siempre de una claridad meridiana, pero será  porque me hago viejo o vaya uno a saber cuál pueda ser el motivo, empiezo a pensar que igual no está tan claro el concepto que expresa. Voltaire que era un  poco puñetero y además francés decía que “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”, que viene a ser lo mismo, pero más cargado de bombo y que tampoco es que aclare demasiado ni el contenido ni la intención que se supone expresa la dichosa sentencia que nos ocupa.

Hay quien sostiene que la frase supone la consagración de la mediocridad y otros, entre los que me cuento, entendemos que quién la dijo por vez primera, lo que pretendía expresar era que cuando las cosas funcionan razonablemente bien, más vale no complicarse la vida. Cuando alguien está en la arena toreando un miura y el toro toma el engaño con una suavidad sorprendente mientras la plaza se cae de aplausos, si el torero llevado por el entusiasmo decide adornar la faena con alguna fantasía, el interesado no lo sabe, pero tiene muchísimas más posibilidades de terminar en la enfermería que de cortar las dos orejas al morlaco.

Me van a perdonar el proemio pero es que hoy quiero contarles un suceso que me tocó vivir en aquella Bosnia de 1993 y al que le es de aplicación la frase que da título al presente relato, un suceso triste y doloroso en el que ya les aviso, no ganan los buenos. Porque en Bosnia unas veces nos fue bien, otras regular y en más ocasiones de la que a uno le gustaría reconocer, decididamente mal y por eso lo cuento, no quisiera que de la lectura de estos relatos sacaran ustedes una visión equivocada de cómo nos fueron las cosas por allí.

Lo de que no siempre ganan los buenos, no tiene nada de extraño si consideramos que la sabiduría popular española nos lo ha advertido desde siempre diciendo aquello de: “Vinieron los sarracenos y nos molieron a palos, que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos” y si eso pasó en Guadalete allá por el 711, desgraciadamente seguía pasando en la Bosnia de 1993, sin que  la referencia  que contiene el dicho a los sarracenos, tenga nada que ver con los musulmanes de Bosnia, que allí había malos de todas las creencias. Quede claro, no sea que nos metamos en veredas que nada tienen que ver con lo que allí realmente sucedía y la vayamos a liar.


Nos encontrábamos en Mostar, corría como ya les he dicho el año 1993 y  me parece que era el día 25 de mayo pero tampoco podría jurarlo. La situación en la ciudad se estaba calentando a base de bien, nosotros seguíamos a lo que nos tocaba, patrullar sus calles, acudir dónde hiciéramos falta, auxiliar a la Comisión Mixta en sus trabajos, prestar ayuda a los habitantes de las dos zonas en la que se había dividido la ciudad y denunciar de manera constante las continuas rupturas del alto el fuego, del que teníamos la impresión que no se había observado nunca.

Por explicarlo de una manera realista. En teoría, actuábamos como fuerzas de interposición  y de control del alto el fuego, situación que se daba solamente sobre el papel, eso es lo que había y no podía haber queja porque ya sabíamos todos o casi todos, desde siempre, que estábamos en el Tercio para lo que se terciara.

Claro que habría quien pensaría antes de llegar a Bosnia, que lo del Tercio y lo que se tercie no eran más que palabras vacías de contenido real, pero me parece que los escépticos, si los hubo, descubrieron muy pronto que además de palabras, eran filosofía viva y regla de conducta, lo aprendieron en muy poquitas horas el día de nuestro “estreno” en Mostar.

Aquella  mañana habíamos salido de Dracevo sobre las 08,30 horas, la columna a la orden del capitán Romero la formaban el blindado de mando de la compañía, un BMR de MM, mi sección, el Mercurio y la ambulancia. Pasamos por Medjugorje para recoger a la intérprete que el mando nos asignaba hacía ya unos días.

Teníamos graves problemas con los componentes de la Comisión Mixta, que en cuanto se encontraban, tendían a montar unas broncas descomunales que nos obligaban a intervenir para evitar que los “pacificadores” se mataran entre sí; por lo tanto parecía lógico procurarnos una capacidad de interlocución que no teníamos debido al desconocimiento del idioma. De ese problema nos salvaba la presencia de la intérprete que cuando llegaba la hora de dar explicaciones o poner orden, lo hacía en croata lo que ayudaba muchísimo a bajar la tensión y facilitaba la posibilidad de razonar con aquellos angelitos.

Porque en Bosnia en general y en Mostar en particular lo verdaderamente peligroso era que una situación se calentara por sorpresa y los contendientes fueran cogiendo carrerilla. Como les dejaras que subieran de revoluciones se podía liar la de San Quintín  en menos que canta un gallo. Por eso la presencia de un intérprete facilitaba muchísimo la labor, porque no nos engañemos cuando uno reduce su capacidad de diálogo a decir polaco, polaco y nema problema (tranquilo, tranquilo, no hay problema), que era de lo poquito que podíamos usar de nuestro conocimiento del serbo-croata, lo cierto y verdad es que los protagonistas de la discusión te ignoran y en décimas de segundo te montan la mundial a lo peor por una tontería sin importancia.


Hoy la intérprete que nos tocaba en suerte era una argentina madurita, hija de la diáspora croata, que lucía una roja media melena –generalmente despeinada –  de la que tengo que confesar que no recuerdo el nombre. Y no lo recuerdo por dos motivos, en primer lugar porque soy un desastre para nombres y fechas y en segundo lugar porque los legías que son unos analistas muy finos, amigos de ponerle mote a todo el que se mueva en las cercanías de su entorno y también bastante puñeteros, la llamaban “Carmen Sevilla” y no era porque tuviera parecido físico con la folclórica, sino porque siempre iba medio despeinada, los pantalones por fuera de las botas y tenía aspecto de despistada.

Total que se me pegó lo de Carmen Sevilla y cuando andaba distraído la llamaba Carmen. Pero independientemente de que el uniforme le sentara peor que a un Cristo dos pistolas, que llevara siempre una de las perneras del pantalón fuera de la bota o que tuviese un estilo muy peculiar para atarse el calzado por decirlo de una manera amable, independientemente de todo eso “Carmen” hacía su trabajo con una profesionalidad que ya hubieran querido para sí muchos de los intérpretes que trabajaban con nosotros.

Era seria, respetuosa, tenía mucha curiosidad, aunque preguntaba con bastante criterio y en general se mostraba algo reservada, lo que resultaba lógico. Hay que considerar que su situación no era nada fácil, rodeada de hombres que sufrían una forzada abstinencia,  debía actuar con cierta prevención para evitar que algún patoso se confundiera, que ya se sabe que de todo hay en la viña del Señor.

La recogimos y seguimos camino a Mostar, llegamos sobre las 09,30 horas y llevamos a cabo el relevo sin novedad. Colocamos los vehículos que ocupaban los puestos de control y con el resto dimos lentamente unas cuantas vueltas por las calles de la ciudad, con la finalidad de hacernos ver. Lo normal era que  a esa hora de la  mañana no se oyera ni un disparo, cuando la mañana fuera avanzando habría que ver cómo pintaba el día.

Tras un rato me acerqué hasta el local en el que tenía su sede la dichosa comisión. El capitán y el sargento Hidalgo ya habían montado los dos puestos que cerraban el tránsito de vehículos y personas a la calle en que se encontraba el edificio en el que se reunía la Comisión Mixta,  a los puestos de la calle había que añadir el que se colocaba en la puerta de acceso al edificio que cuidaba no entrara nadie armado a la sala de conferencias.

El capitán Romero me pidió que cruzara el puente de Tito y recogiera a los delegados musulmanes, para ello debía ir sólo con mi vehículo y como tripulación además del conductor y el tirador de la ametralladora, la intérprete, el cabo 1º Guerra y un legionario. El resto de blindados eran necesarios para cubrir los puntos de control y la gente sobrante de mi tripulación reforzarían los puestos que bloqueaban la calle. Así lo hicimos y a las 10,30 horas estábamos como clavos en la puerta del cuartel general musulmán.

Mientras esperábamos le pregunté a “Carmen” si alguna vez había llevado a cabo el servicio que nos tocaba realizar, me dijo que no y le expliqué que de lo único de lo que debía preocuparse es de traducir exactamente lo que yo dijera y que era importante que la traducción fuera lo más fiel posible, para evitar errores o malas interpretaciones. La preparé un poco para lo que nos podríamos encontrar y me pareció que estaba muy atenta a lo que le decía y tranquila, de lo que me alegré; ya he contado en estos relatos lo incómodo que resultaba tener a un intérprete nervioso o asustado cuando hay que realizar una misión.

Oí a Valerón - que era el legionario que Guerra había escogido, supongo porque era muy aficionado a levantar pesas y tenía un aspecto que imponía, a pesar de que era un pedazo de pan - que me advertía que ya venían los delegados musulmanes. Ordené a Morales que abriera el portón trasero por el que desembarcó Valerón que se puso a un costado del blindado, oí como los musulmanes saludaban y entraban en el vehículo. Eran cuatro, me agaché para poder hablar desde el interior y les deseé buenos días. “Carmen” se sentó en el banco justo al lado del espacio que yo ocupaba en la escotilla para que pudiera escucharme mientras estábamos en marcha y a la vez hablar con ellos.

Le pedí que les recordara a nuestros invitados que no podían ir armados y que si alguno portaba un arma que hiciera el favor de entregársela al Cabo 1º Guerra. Los musulmanes aseguraron que iban desarmados, le hice una señal a Valerón para que subiera y nos pusimos en marcha. En unos minutos enfilábamos la calle de la comisión, Morales frenó delante de la entrada y abrió el portón por el que desembarcamos todos, saludé al capitán que me ordenó que  metiera a los delegados musulmanes rápidamente en el interior del edificio, para evitar cualquier riesgo.

Entramos por un pasillo embaldosado que había entre la pared del edificio y un parterre del jardín y al llegar a la puerta le pedí a “Carmen” que les advirtiera que íbamos a entrar, pero que nos quedaríamos en el vestíbulo hasta que me cerciorara de que iban desarmados. No les gustó la idea, pero a mí me tenía mosca uno de ellos que llevaba una cartera de mano que quería ver. En primer lugar entró Guerra que se situó entre la puerta y la pared del fondo del vestíbulo, así no podría quejarse de no tener línea de tiro y ya en el interior comencé a cachear a los musulmanes.

Cuando le tocó el turno al de la cartera, abrió exageradamente los brazos para facilitar el cacheo, le pedí a “Carmen” que le pidiera que me enseñara el contenido de la cartera, contestó muy excitado que era documentación confidencial y a través de la intérprete le expliqué que no iba a mirar ningún documento. Insistía en no abrirla, pero el que parecía el de más autoridad de ellos, le dijo algo en tono  seco  y la abrió sobre la marcha. Cuando le eché un vistazo me encontré con varias carpetas y una granada de mano.

Que un delegado de una comisión que persigue mantener el alto el fuego, acuda a una sesión de ese órgano con una granada de mano, creo que define perfectamente la situación que vivíamos todos los días. Le quité la granada, mientras el tío protestaba y manoteaba, me la guardé en un bolsillo y le pregunté a Carmen que es lo que decía. El paisano exigía que le devolviera la granada cuando terminara la sesión. Le dije que no, que la granada se la quedaría el equipo de desactivación de explosivos y como seguía dando la matraca miré al que le había dado el toque, que volvió a decirle algo secamente  y consiguió que cerrara el pico. Terminé de cachearlos y les pedí, a través de Carmen, que pasaran a la sala y se acomodaran, retuve al que me había ayudado y le advertí que el incidente quedaría entre nosotros y que no figuraría en mi informe. Sonrió y sin abrir la boca pasó a la sala.

Salí, le di la novedad al capitán Romero que me dijo ― Miguel esta tarde sobre las 16,00 horas pasas al otro lado y te acercas hasta el hospital musulmán que el director quiere hablar con nosotros, bueno ― se echó a reír ― con nosotros no, quiere hablar precisamente contigo.


― Por Dios, otra vez no ― exclamé. Sabía a lo que me iba a someter el Dr. Milovic. Tenía la costumbre de enseñarme al niño que en peor estado tuviera en el hospital para ablandar mi duro corazón de UNPROFOR. El médico estaba convencido que así resultaba más sencillo obtener lo que fuera a pedir.
― Lo siento Miguel, pero ha insistido en que vayas tú. De todas maneras dile que si es por lo del oxígeno, cuando oscurezca me pasaré por allí y le recogeré todas las bombonas que tenga vacías y las llevaré al EMAT.

Oímos como llegaban los croatas y nos pusimos al trabajo. Esperaba que hoy no se enzarzaran y tuviéramos que intervenir para separarlos. No estaba de buen humor, lo de la visita al hospital me había amargado el día. En aquel momento no sabía que la jornada iba a terminar mal, pero que muy mal..."


Pero eso se lo contaré el próximo domingo, si todavía les quedan ganas

sábado, 3 de diciembre de 2016

Parece vamos de cara a la aprobación de los Presupuestos

Hernández y Rivera, cara y cruz de la política
Tras tres días en los que no he publicado y he procurado no leer nada sobre política, no sé yo si esas vacaciones han obrado en mí una suerte de limpieza mental, pero lo cierto es que leyendo la prensa de ayer me he sentido bastante animado. 

No soy optimista, no lo he sido nunca ni pretendo serlo, de hecho siempre me he mostrado de acuerdo con aquél que dijo que “Un pesimista no es más que un optimista bien informado”, pero sea como sea, percibo una ligera mejoría en la actualidad política y tras la observación de una serie de circunstancias me limito a contárselas y ustedes verán si están de acuerdo conmigo o no.

Viene a cuento el preámbulo porque parece que hay una serie de realidades que empiezan a permear la voluntad de algunos responsables políticos y esto ha hecho posible una serie de acuerdos, que creo señalan que vamos por el buen camino para aprobar los Presupuestos Generales del ejercicio 2017, lo que nos daría una herramienta que permitiría al gobierno hacer frente, de manera eficaz, a muchísimos de los problemas que nos acucian.

PP y PSOE han llegado a una serie de acuerdos, que si bien no garantizan que el PSOE vaya a apoyar los presupuestos que los populares presenten a las cámaras, sin duda suponen un primer paso que facilitarán la consecución de otros consensos, que aunque hoy parecen inalcanzables, con el paso del tiempo y la “normalización” del PSOE de la mano de su Gestora, podrían devenir en posibles ya sea por la vía de la abstención - lo más probable - o directamente por la votación a favor.

Hoy por hoy se ha aprobado la senda de déficit para las CC.AA., fijada en el 0,6% para el próximo año y su aprobación ha sido posible por la abstención de los socialistas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, por otra parte el gobierno, con el beneplácito del PSOE,  ha subido el salario mínimo interprofesional un 8% y ha aprobado, junto a un paquete de medidas de carácter fiscal el techo de gasto, que tendrá que ser aprobado en el Congreso, me imagino que con la abstención del PSOE y que cifran los populares en 118.337 millones de euros además de los objetivos de déficit y deuda.

Hay mosqueo ante este consenso que a algunos les parecía imposible, la subida del Salario Mínimo  Interprofesional se ha aprobado entre el gobierno y el PSOE, sin contar con los sindicatos, lo que dice bien a las claras que ambos partidos pretenden evitar la influencia de terceros en los asuntos que están dispuestos a consensuar, lo que me parece una medida muy eficaz. Desde luego a los podemitas les ha faltado tiempo para calificar la medida como “un insulto”. Si soy sincero la oposición de Podemos a la medida, constituye desde mi punto de vista una garantía de su bondad.

Así que parece que el PSOE sigue el papel que muchos le habíamos asignado, hacer mucho ruido, por aquello de la oposición al gobierno, pero a la hora de la verdad -ante el convencimiento que tienen de que si no dejan gobernar a Rajoy, se van a encontrar unas elecciones en junio de 2017, situación imposible de asumir por el partido socialista que todavía no ha empezado a organizarse y “reconstruirse”- aceptan consensuar las cuestiones más importantes.

Por resumir, parece que el sentido común o aquello que decía Aristóteles de que “la política es el arte de lo posible” se está abriendo paso entre los del PSOE que se abstendrán en lo que haga falta con tal de evitar una convocatoria adelantada en el año 2017, otra cosa será que eso que hacen en defensa de su propio interés, como hicieron cuando la abstención en la investidura de Rajoy, lo vendan como una conducta guiada por su sentido de estado y servicio al interés general, pero eso es harina de otro costal.

Me parece muy significativo  el recado que le ha mandado Antonio Hernando a Pedro Sánchez, que ha significado que el PSOE ha conseguido más éxitos estratégicos en dos meses, que Pedro Sánchez en dos años.  Es muy cierto y no puedo por menos que  pensar lo bueno que hubiera sido si tras las elecciones del 20D, el PSOE hubiera tenido la misma sensibilidad que ahora practica, aunque lo haga de la manera más subterránea posible. Si entonces, cuando Rajoy ofreció al PSOE un gobierno de coalición y estaba dispuesto a negociar lo que hiciera falta, en lugar de acogerse al estéril “No es no”, hubieran aprovechado el momento para consensuar todas las reformas que tanta falta hacen, otro gallo nos cantaría ahora.

Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena y al final los hechos dan la razón a Mariano Rajoy. Me parece que cada vez está más claro que por muchos enemigos que tenga el bipartidismo, en España sólo hay dos partidos que puedan gobernar, PP y PSOE y no me olvido de Podemos, pero me acuerdo perfectamente como Anguita advirtió en el 26J “Será ahora o no será nunca”, y así ha sido y estoy con el de IU, pudo ser, no fue y no será nunca.

Hablando de partidos destinados a no gobernar, ayer me sorprendía la diatriba que lanzaba Jiménez Losantos contra Albert Rivera y quiero recordar que el comunicador ha sido uno de los principales apoyos mediáticos del “nen Rivera” y que incluso se proclamó votante de Ciudadanos,  que decía: "Eres un tonto fatuo, un papanatas de provincia" y no contento afirmaba "¡Qué mal andas Albert, al final no vas a ser presidente ni de la comunidad de vecinos!", además de criticar el empeño de los naranjitos por no estar en ningún gobierno. 

Parece, eso lo digo yo, que han nacido simplemente para ser el Pepito Grillo del panorama político español, no saben hacer otra cosa que criticar y presumir de una importancia que no tienen, pero no aportan nada de provecho al gobierno de la nación. Me parece que es el único partido político que ha nacido con vocación de no gobernar bajo ningún concepto, será supongo, por si en esa tesitura se manchan su virginal túnica naranja.

Por mal que les sepa y a la espera de las declaraciones grandilocuentes de Rivera y sus naranjitos adjuntos, cuando ha habido que aprobar algo, PP y PSOE han consensuado lo que había que acordar y aquí se acabó la presente historia.

Qué cierto es lo que reza un refrán canario, que dice “Del que de servilleta llegó a mantel, no te fíes de él”.