Resulta extremadamente curioso el empeño que tiene Pepiño Blanco en no querellarse con el empresario que anuncio y por lo visto denunció, que había engrasado la voluntad de Blanco y que la fiesta le había salido por un pico. Nada más y nada menos que 400.000 euros de sus entretelas le habría presuntamente costado ablandar la voluntad del ministro de Fomento, portavoz del gobierno y si no me engaño Secretario de Organización del PSOE. 400.000 del ala para que Blanco se “portara bien con Dorribo” y otra pasta gansa para uno del PP y otro del BNG, que lo que son las cosas dimitieron en cuanto se publicó la noticia; que hay que ver lo raro que resulta que en este país de nuestros pecados alguien dimita. Pues ya ven ustedes de los tres elementos denunciados por este Dorribo, dos se fueron a casita, protestando su inocencia, pero dimitieron para no perjudicar a sus respectivos partidos políticos; mientras Blanco hacía oídos sordos a la espinosa cuestión y se mantenía terne en to...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.