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Mostrando entradas de 2021

Volvemos al norte, hoy Jo Nesbø

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  Jo Nesbø es un hombre que ha tenido una vida personal bastante movida, fue un mal estudiante, jugó profesionalmente al fútbol, hasta que una lesión lo apartó del deporte; ingresó en el ejército, es el líder de un grupo de música muy famoso en su país, estudió económicas y finalizada la carrera trabajó como   bróker durante el día y por   la noches tocaba la guitarra en el grupo Di-Derre, hasta que al final decidió darse seis meses para reflexionar, viajó a Australia y allí comenzó a escribir y esa decisión le llevó a conseguir ser el mejor escritor del género negro de Noruega y a un éxito editorial impresionante, su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas y ha vendido más de veinte millones de ejemplares de sus novelas.  De casta le viene al galgo porque Nesbø, que nació en Oslo en 1960, pertenecía a una familia de lectores y cuentacuentos, de tal manera que ya en el colegio era famoso por las historias de fantasmas con las que entretenía a sus compañeros. Probablemente es

Andrea Camilleri, un maestro

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Andrea Camilleri, uno de los “creadores” de la novela negra mediterránea, nació el 6 de septiembre de 1925 en Porto Empedocle, una localidad de Sicilia. Estudió Literatura en la Universidad de Palermo aunque no terminó sus estudios; en 1948 se traslada a Roma y se matricula en la Academia Nacional de Arte Dramático donde estudia teatro y dirección cinematográfica y a partir de 1950 comienza a trabajar como director de teatro y guionista. Entre 1972 y 1980 publicó dos novelas que no tuvieron la más mínima repercusión, doce años después publica “La temporada de caza” con la que obtuvo un gran éxito. En 1994 – con nada más y nada menos que 69 años – publica “La forma del agua”, la primera de la treintena de novelas que van a componer la serie protagonizada por Salvo Montalbano, el policía siciliano que lo va a llevar a lo más alto del género negro. El inspector presta sus servicios en la policía de Vigáta, una ciudad siciliana que el autor inventa para utilizarla como escenario físico par

Alicia Giménez Bartlett, novela negra y feminismo

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Alicia Giménez Bartlett nació en Almansa el 10 de julio de 1955, creció en Tortosa. Estudió Filología Inglesa en la Universidad de Valencia y se doctoró en Literatura Española por la Universidad de Barcelona. Comenzó su carrera en un ambiente privilegiado, el de la Barcelona en la que vivían entonces los grandes autores del "boom latinoamericano", conoció a Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, algo extraordinario, como ella misma cuenta, para una aprendiz de escritora y tuvo durante años a Carmen Balcells como agente literaria, la mejor sin duda en su profesión. En el año 1984 Seix Barral le publicaba su primera novela, “Exit”, un hito importante para cualquier escritor, pero fue con anterioridad, en el año 1983, cuando se produce una circunstancia que va a orientar su carrera literaria. Cuenta Alicia que la lectura en esas fechas de “La jota de corazones” de Patricia Cornwell, le interesó de tal manera que decidió iniciar una serie dedicada al géner

El singular caso de Donna Leon

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En este blog ya hemos conocido autores ucranianos que escribían en italiano, armenios criados en Turquía que lo hacen en griego y algún alemán que escribe en la lengua de Dante, un fenómeno curioso ; pero el particular caso de Donna Leon me parece un caso literalmente singular. Los autores a los que me he referido forman parte con pleno derecho del género negro italiano o griego porque al fin y a la postre en esos idiomas escribían y escriben. Hoy tratamos de un caso sorprendente tal y como señalo en el título, el de Donna Leon, una autora de género negro, que escribe en inglés y que sin embargo está incluida entre los autores italianos del género negro. Alguno pensará y no le faltará razón, que Donna escribe en su idioma materno, lo que es cierto, pero escribe en Italia y para mayor abundamiento, sus personajes y temas son italianos y por lo tanto es lógico considerarla una autora “amarilla”, que es como se conoce al género negro en Italia. Y no digo que no, pero lo que me resulta i

Negra con jota...de Aragón

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Sé que el título es algo enrevesado, no lo he calificado de abstruso, un palabro que se utiliza poco, por no terminar de liarla, así que voy a dejarlo en enrevesado y les explico el motivo que me ha llevado a titular el presente escrito de esa manera tan rara. Desde hace tiempo una idea me rondaba la cabeza, como saben publico en este blog entradas que tienen que ver con el género negro y he escrito sobre unos autores que me parecía valía la pena recomendar. Todos ellos, hombres, mujeres, griegos, suecos, italianos, españoles… autores reconocidos, maestros del género negro, pero, y llegamos a esa idea que zumbaba en mi cerebro desde hace tiempo, además de esos autores que han conseguido el éxito literario, el reconocimiento prácticamente unánime de los lectores, el decidido apoyo de las empresas editoriales más importantes, que han disfrutado de unas promociones fantásticas y el aplauso de la crítica, además de estos escritores, pilares de la novela negra, existen autores dedicados a

Disfruten de un buen escocés

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No vayan a creer ustedes que esté promoviendo el consumo de bebidas alcohólicas, simplemente me he permitido un juego de palabras - no demasiado ingenioso, debo reconocerlo - con el lugar de nacimiento de Philip Kerr, un extraordinario novelista británico del género negro, que nació en Edimburgo el 22 de febrero de 1956 y por desgracia falleció en Londres el 23 de marzo de 2018.  Cursó sus estudios universitarios en la universidad de Birmingham y obtuvo un máster en leyes en 1980. No debió encontrar trabajo en el ámbito jurídico y tuvo que trabajar como redactor publicitario. En 1989 decidió dedicarse plenamente a la creación literaria tras conseguir un gran éxito con “Violetas de Marzo”, obra con la que inició una trilogía de relato negro conocida como “Berlin Noir” o “Trilogía Berlinesa” que publicó entre 1989 y 1991. Tras el éxito de la trilogía, siguió publicando, pero abandonó a Berlín y a su protagonista. Al tiempo, supongo que recordaría el éxito que cosechó en su momento,  re

Batya Gur, la dama negra israelita

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Una escritora especializada en novela negra, nacida en Tel Aviv el 20 de enero de 1947 a la que el cáncer se llevó en el mes de mayo de 2005. Esta podría ser la respuesta para el que preguntara quién es o mejor dicho, quién era Batya Gur.  Habría que añadir que fue profesora universitaria - enseñaba literatura comparada en la Universidad Hebrea de Jerusalén - que publicó algunos ensayos sobre temas políticos y también hizo crítica literaria. La leí hace bastante tiempo y nunca he llegado a entender cuál ha sido el motivo por el que algunos críticos y medios de comunicación se han esforzado denodadamente en convencer a los lectores de que Batya Gur no fue una autora de género negro, tozudamente la encuadran en la novela policiaca y cuando le llegó su hora, multitud de medios afirmaron en sus panegíricos que fue "la Agatha Christie de Israel", cuestión que nos enfrenta a una disyuntiva, los que eso afirmaban o no habían leído nada de Agatha Christie ni de nuestra autora o simpl

Del hielo eterno llega Arnaldur Indridason

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  Personalmente conozco a muy pocos islandeses, de hecho mi experiencia en ese campo se reduce a la que tuve allá por el año 1970 en Mallorca. Allí, en un pequeño hotel, cuya piscina frecuentaba gracias a la generosidad del dueño, se alojaban clientes de diversas nacionalidades; los holandeses eran mayoría y de vez en cuando llegaba un grupito de islandeses. Los holandeses eran simpáticos, jocundos, expansivos, aficionado al jolgorio y porque no decirlo, bastante folloneros, las holandesas también  eran simpáticas, jocundas y muy generosas con sus encantos. Los islandeses eran bastante reservados, ruidosos en grupo y no se llevaban demasiado bien con los de los Países Bajos, aunque coincidían unos y otros en su afición por la bebida, los dos grupos le daban al jarro como si no hubiera un mañana. Los islandeses tenían una mala costumbre, si había jaleo y las cosas pintaban mal, tiraban de cuchillo con mucha facilidad. Las islandesas eran simpáticas, bebían mucho y se mostraban muy empát

Márkaris el armenio que nació en Turquía y escribe en griego

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Ya hemos hablado en este blog de Petros Márkaris cuando comentamos el nacimiento del concepto de novela negra mediterránea; decía entonces que ese subgénero había nacido gracias a la producción literaria de cuatro fantásticos escritores, Montalbán, Izzo, Camilleri y Márkaris. Hoy creo que sería bueno profundizar algo más, en el conocimiento de este autor y su obra. Nació en Turquía, en el seno de una familia cristiana. Su padre era un comerciante armenio y su madre un ama de casa. Estudió en un colegio austríaco en Estambul y posteriormente Economía en Grecia, Turquía, Austria y Alemania. Es un gran conocedor de la cultura alemana y ha traducido a algunos autores germanos, entre los que se encuentra Bertolt Brecht o Goethe. Escribe en griego, la lengua de su madre, pero podría hacerlo también en turco o alemán. A cuenta del problema armenio fue apátrida hasta que consiguió la ciudadanía griega, tras el retorno de la democracia a Grecia en 1974. Vive en Atenas desde los años cincuen

Élmer Mendoza un explosivo autor mejicano

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  Les pedí a los Reyes Magos que me trajeran un escrito para publicarlo hoy en el blog y ahorrarme un poco de trabajo, pero no debo haberme portado demasiado bien durante el pasado año, porque su paje me comunicó que se iban a limitar a darme un tema para que escribiera sobre él y que me diera por satisfecho porque mi conducta no daba para más. De todas maneras me hicieron un grato favor porque me propusieron que escribiera sobre Élmer Mendoza, un magnífico, aunque peculiar autor mejicano, que ha publicado entre otros relatos una serie de novela negra que protagoniza el detective Edgar Mendieta (a) “El zurdo Mendieta” sobre el que no esperaba escribir, porque con la novela negra europea, al menos por ahora, me sobran autores, pero es un novelista como la copa de un pino del que poseo un ejemplar de “Balas de Plata” el primer relato de la serie del Zurdo Mendieta, dedicado por el propio autor, que conseguí gracias a mi buen amigo Paco Camarasa (QEPD), una autoridad en todo lo que hici