Desde hace algo más de seis siglos se representa a la Justicia como una figura femenina con los ojos vendados, con una balanza en una mano y una espada en la otra, con esa representación se pretende significar que la Justicia no sabe a quién juzga y que nada importa quien sea la persona que deba ser juzgada. Y desde hace mucho tiempo, sin que pueda precisar cuánto, en España cuando alguien tiene muy mala suerte se dice que “parece que le ha mirado un tuerto” y eso es lo que parece le está sucediendo a Pablo Iglesias, que hasta la fecha se había librado de unas cuentas querellas, situación de la que siempre ha presumido, de tal manera que ante cualquier denuncia en la prensa o en el Congreso animaba a los denunciantes a acudir a los tribunales de Justicia, pero que hoy por hoy, lleva una temporada de alivio en los tribunales y se enfrenta a unos cuantos problemas de muy difícil solución. No soy de los que se alegran del mal de su vecino, pero mentiría si sostuviera...
Cajón de sastre en el quiero guardar mis comentarios sobre novela negra, gastronomía, mis libros, la actualidad política y vaya uno a saber.