Ir al contenido principal

Qiu Xiaolong un autor chino de novela negra


Hace ya muchos años una frase de uso común afirmaba cuando algo no estaba demasiado claro que “tiene más trampas que una película de chinos”, frase que supongo nace de la utilización tanto en el cine como en la literatura  de personajes asiáticos que respondían a un estereotipo exagerado que nada tenía que ver con la idiosincrasia de los “chinos” reales. Quizás el paradigma podría ser, al menos es el que se me ocurre, aquel malvado y temible Fu Manchú que pretendía acabar con el mundo.

Probablemente por eso el escritor inglés Ronald Knox, autor de novela policiaca, entre otros géneros que también cultivó con un éxito apreciable, escribió en su día lo que se conoce como el “Decálogo de Knox” que reunía las reglas que había que observar para que la creación policiaca tuviera un nivel aceptable de credibilidad. Entre esas reglas que prohibían el uso de demasiadas habitaciones secretas, o la utilización de venenos no descubiertos por la ciencia, destaca la que decía: “Ningún chino debe figurar en la historia”.

Así que quizás estas cuestiones justifiquen la paupérrima aportación de los chinos al género negro y estando así las cosas llega el año 2000 y un chino nacido en Shanghái que vive expatriado Estados Unidos por problemas con las autoridades chinas, Qiu Xiaolong, publica su primera novela negra que titula, al menos en castellano, “Muerte de una heroína roja” y en ella aparece el Inspector Jefe Chen Cao, que va a ser el protagonista de una serie de once novelas, nueve de las cuales se han editado en España y que escoge como escenario a Shanghái, la patria chica de nuestro autor.

Qiu Xiaolong y su familia sufrieron serios problemas a cuenta de la Revolución Cultural, fueron considerados como parte de la clase contrarrevolucionaria y sometidos a un proceso de “reeducación”. Su padre que sufrió un problema ocular muy serio no pudo operarse hasta que reconoció sus “delitos capitalistas”, aunque hay que significar que la confesión del padre no satisfizo a las autoridades y nuestro autor que estaba en plena adolescencia se vio obligado a reescribirla y de inmediato su padre fue operado. Afirma irónico. Xiaolong, que ese éxito le proporcionó una buena dosis de fe en su capacidad para fabular por escrito.

Se libró de terminar en un campo de reeducación por un problema en sus bronquios, continuó viviendo en Shanghái. Estudió inglés y obtuvo una licenciatura en ese idioma de la Universidad Normal de China Oriental en el año 1978, tres años después consiguió un Máster en Literatura Inglesa de la Academia China de Ciencias Sociales. De 1986 a 1988 trabajó como Asistente y Profesor Asociado de Investigación en la Academia de Ciencias Sociales de Shanghái; mientras permaneció en la República Popular China escribió poesía, crítica literaria, artículos académicos y tradujo el trabajo del poeta modernista T.S. Eliot al chino.

En 1988 consigue una beca en Estados Unidos y mientras se encuentra allí se produce la masacre de Tiananmén, el rechazo público de nuestro autor al sangriento episodio y la reacción de la Policía Popular le aconsejaron quedarse en USA. Qiu se matriculó como estudiante en la Universidad de Washington,  obtuvo un M.A. (1993) y un Doctorado (1995) en Literatura Comparada. De 1996 a 2005 fue profesor adjunto en esa universidad.

Qiu Xiaolong se enfrentó a un problema, él era ya un autor de poesía que había publicado en China, pero su actitud ante la represión  le impidió seguir publicando en su país. Así que decidió escribir en inglés, de esa decisión y de una visita que giró en 1995 a China nace el poema “Don Quijote en China" que no satisfizo a su autor, que pensó que para explicar lo que había sucedido en su país debería escribir en inglés, un idioma aprendido, lo que no iba a facilitar su trabajo y fue entonces cuando decidió utilizar la novela como un género más sencillo que la poesía y dentro de ese género la novela negra que le iba a permitir ejercer la crítica política y social en un marco que estaba ya perfectamente definido.

Y a partir de esa decisión nace su protagonista el Inspector Jefe Chen Cao, que al igual que su padre literario es poeta y traductor, nacido en Shanghái que también estudió literatura inglesa. Xiaolong sostiene que “Un policía necesita caminar, tocar las puertas de la gente y hablar con varias personas. Este policía en particular es muy útil porque es un intelectual. No sólo va a atrapar a un asesino; también trata de pensar lo que está mal histórica, social, culturalmente y en qué tipo de contexto ocurrió esta tragedia”.

Chen Cao, un hombre culto pese a su juventud es inspector jefe de la policía en la ciudad de Shanghái, en una sociedad como la china, su cargo le permite disfrutar de un apartamento, no es un hombre del Partido, pero intenta convivir con el poder político, pese a que eso le crea una serie de problemas de conciencia. Muchas veces cuando topa con la corrupción del poder financiero se da cuenta de los fallos del régimen, que en general prefiere mirar hacia otro lado. De su mano Xiaolong, nos va a presentar otro protagonista muy importante en sus novelas, la propia ciudad de Shanghái, la capital económica y financiera de la República Popular China, conoceremos la ciudad antigua y la moderna y como el inspector es aficionado a la comida conoceremos muchísimo de la desconocida comida china.

Me parece que las novelas de Qiu Xiaolong están bien escritas, curiosamente el escritor, que es sobre todo poeta, incluye poemas suyos en las novelas y con humor explicaba que como sus novelas tenían muchos más lectores que sus publicaciones de poesía, este era el procedimiento que había escogido para que su obra poética llegara al gran público;  las tramas están muy conseguidas y a través del texto conoceremos algo de esa gran desconocida que es la sociedad china, porque sus relatos describen lo sucedido en China, desde las Revolución Cultural hasta la época actual. Resulta muy importante la aportación que hace porque nos presenta una sociedad muy alejada del estereotipo que tenemos los occidentales sobre ese país y sus habitantes.

Humildemente recomiendo que lo lean, nos hace llegar el mensaje de una sociedad, de una cultura y de una forma de vida que contrasta poderosamente con la nuestra. Aquí les dejo la lista de las obras del autor (9) que han sido editadas en España; las dos últimas de la serie me faltan a lista, probablemente todavía no se hayan publicado en nuestro país. En la relación que les ofrezco, al lado de cada título verán dos cifras, la primera refleja el año de publicación de la novela y la segunda es el año en el que se editó en España.

Hasta aquí hemos llegado, espero que si Dios quiere, nos veamos aquí el próximo miércoles. Cuídense mucho.

Un abrazo.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Brutalidad policial?, va a ser que no

Estudiante de secundaria charlando sobre sus derechos constitucionales Bueno ya hemos llegado al comienzo de aquello que advertía el PSOE que iba a pasar si el PP no contaba con ellos tras las elecciones, lo dijo Bono, lo dijeron los portavoces de CC.OO y UGT, lo dijo el 15 M, lo dijo Cayo Lara y   no lo dijeron los okupas, los red skins, los sharps o los anarcos porque a estos ciudadanos lo de los portavoces autorizados y las declaraciones a los medios les parecen mariconadas propias de la sociedad decadente que pretenden combatir. Y ha sido que cuatro caballeretes salieran en Valencia a la calle, dispuestos a hacer lo que les viniera en gana, manifestarse sin la autorización pertinente, cortar el tráfico de las calles más céntricas, volcar los contenedores de vidrio para tener botellas a mano para agredir a los agentes, incendiar contenedores, apedrear a la policía, agredirla, morderla, para que toda la pijo progresía del país, todos los que no fuman ni tabaco, n...

La descarada manipulación “rubalcabiana” de los del 15M

Retirando la basura de los indignados Hay que ver como son las cosas pero a cada día que pasa me produce menos satisfacción decir eso de “yo ya lo dije”, quizás porque seguramente cuando uno anuncia cosas desagradables, en el fondo, por encima de la satisfacción personal del acierto, está deseando equivocarse. Pero francamente estos socialistas son tan transparentes en su opacidad –permítaseme el oxímoron-, tan previsibles en el disparate,   tan fiables en la falacia que resulta difícil errar el tiro cuando se les juzga. Recuerdo perfectamente cuando una serie de ciudadanos, la mayoría de los cuales no han pagado jamás un   impuesto, sea por vocación o simplemente por no haber tenido un trabajo en su vida, decidieron salir a la calle revestidos de la sagrada túnica de la “indignación ciudadana” y con su actitud crear una paradoja, se autodenominaban “movimiento 15M” y lo que hicieron fue apoderarse de una plaza pública y allí sentaron sus reales, bueno sus reales no,...

Albert Rivera y su irrelevancia política

No creo que haya nadie en la cúpula de Ciudadanos que ante el panorama al que se enfrentan los naranjitos, haya recordado el refrán que señala “¡Qué poco dura la alegría en la casa del pobre!”. Los dirigentes de Ciudadanos viven en un plano ético superior al resto de los mortales, son los aristócratas de la política, inventores de la honestidad y defensores acérrimos de la transparencia, lo que parece les autoriza a criticar y dar lecciones a todo el mundo, aunque paradójicamente pierdan apoyo ciudadano en cada contienda electoral. Que en esto de la política podrás ser muy fino, educado, bien parecido y tener cierta facilidad de palabra, pero al final lo que cuentan son los votos que obtienes y sobre todo qué diablos haces con esos votos, pero que quede claro,  son demasiado finos y exquisitos como para ser pobres. De igual pie cojea su líder y principal activo político al que la realidad, esa tozuda realidad que termina colocando a cada uno en el lugar que le corresponde,...