viernes, 29 de abril de 2011

No sólo se “equivocó” Aguedita, eso dicen al menos

Una imagen, vale más que mil palabras
Lo del asunto de Águeda Montelongo y las facturas de gastos de dirigentes del Partido Popular, pagadas a cargo de los fondos que maneja el Patronato de Turismo se está convirtiendo en un culebrón, en la más acendrada tradición venezolana o mejicana.

En la primera oportunidad en que pillaron a Aguedita con las manos puestas en el carrito de los helados, es decir, cuando se publicó que había pagado los gastos del alquiler de un vehículo, utilizado por el Secretario General Regional del PP, y que aparecían en la contabilidad pública, cargados por otro concepto, Águeda reaccionó como ahora, en primer lugar dio la callada por respuesta, ganó un poco de tiempo y espacio para decidir, se acogió al error administrativo mientras buscaba una víctima propiciatoria.

A cuenta del asuntillo fue cesado, por Mario Cabrera, el Gerente del Patronato, se tomó la decisión con nocturnidad, alevosía y ausencia de la interesada en la isla. El ya ex gerente, calló públicamente, pero había que escucharlo en privado. Tenía un rebote estratosférico, porque al fin y a la postre su cese lo señalaba sin lugar a dudas, como el responsable del “error”, cuando todo el mundo sabe y él el primero que ese error no le era atribuible.

Ahora, vuelta la burra al trigo, vuelven a pillar a Águeda Montelongo, con otra factura de unas vacaciones de un senador popular, que se pagó con fondos del Patronato y a cargo de unos supuestos gastos producidos por un Tour Operador y vuelve a suceder lo mismo, Águeda desaparece, no contesta las llamadas de un Mario Cabrera nervioso, y por fin sale a los medios y vuelve a la manida teoría del “error” y se busca otro chivo expiatorio

Como ya no le quedaban gerentes a los que despedir, han echado mano de Santiago Santana, uno de los cargos de confianza de Aguedita en el Patronato cesado fulminantemente hace unos días, que parece ser ha remitido una comunicación a los medios en los que se hace responsable del desaguisado. Y digo parece ser, porque las lenguas de doble filo o los bien informados, que sobre eso hay escuelas distintas de pensamiento, afirman que Santiago Santana se enteró del texto del comunicado, cuando lo leyó en la prensa.

Ni que decir tiene que el texto es patético, en él Santana afirma, tal como recoge fuerteventuraahora.com, que la realización de reservas de hotel era una de sus responsabilidades en el Patronato de Turismo y que “puntualmente realicé reservas en nombre del partido y para él”. Admite que “en ese proceso pude haber cometido errores”, en referencia a las facturas de los cargos del PP pagadas con dinero del organismo público.

Lo primero que salta a la vista es el abuso que supone que, un empleado del Patronato de Turismo, ocupe el tiempo que le pagamos los ciudadanos en tareas que le encarga el Partido Popular. El utilizar medios públicos para satisfacer finalidades privadas, del PP en este caso, está penado por ley.

Pero resulta difícilmente digerible la afirmación que hace en modo condicional, dice: “en este proceso pude…”, por tanto no reconoce haber cometido error alguno, en todo caso admite la posibilidad de haberlo hecho. ¿Pero lo hizo o no? Veamos, un poquito más delante de la jeremiada que supone esta presunta declaración de asunción de responsabilidades, afirma que esos “errores” fueron “involuntarios”, y “prueba de esto es que dichos importes han sido, o están siendo, reembolsados al Cabildo”, o sea que sí que es el padre de la criatura pero que lo hizo sin querer.

O sea y para que lo entendamos los que no compartimos el paradigma ético de esta gente del PP de Fuerteventura, mantiene Santana que la prueba de que son involuntarios lo demuestra el hecho de que se está reembolsando el dinero. ¡No! no es verdad, se devuelve la pasta porque los han pillado de cuatro patas y perdonen la expresión.

Sigue Santana, ya perdido el rubor, acusando de electoralistas a los que hemos denunciado el tema. No les duele el error, no se arrepienten del daño cometido, que va mucho más allá del importe presuntamente malversado, lo que les duele es que esto se haya sabido tan cerquita de las elecciones.

Santiago Santana, parece ser que en el Patronato, tenía entre otras obligaciones, la de manejar la agencia de viajes del PP, es decir, este señor ha estado viviendo del dinero público mientras llevaba a cabo trabajos para su organización política, ahora se nos aparece como víctima lo que resulta ya insoportable.

Los errores se pagan, reza el aforismo y no se refiere a la devolución del dinero, se refiere a que hay que hacer frente, con sentido de responsabilidad, a los errores cometidos. Así que aunque tuviéramos más fe que nadie y nos tragáramos lo del "error", seguiría Aguedita estando obligada, primero a dimitir y después dar explicaciones, y precisamente por este orden.

Una pregunta me traslada un lector, me dice: Si por ventura se descubriera o descubriese que algunos gastos del PP, cuando la visita de Esperanza Aguirre, hubieran sido cargados a las arcas públicas ¿estaríamos hablando de otro error? Yo contesto que es una buena pregunta, aunque no tenga la respuesta. La respuesta, si Aguedita no dimite, la tienen en sus manos los electores el día 22 de mayo, ¿qué no te vas?, pues te echamos…, así de sencillo.























1 comentario:

  1. La señora Agueda por lo visto teme enfrentarse y decir lo que a pasado con dichas facturas !!! señores están son las personas que vamos a elegir para que nos represente .... cuando son incapaces de dar la cara o tal vez hacen como el sr Gonzales que se enteraba de todo por la prensa!!! y el sr Soria no da repuestas ... creo que el que calla otorga!!! Sra Agueda dimita seria lo mas digno para su partido.

    ResponderEliminar