Ir al contenido principal

Entradas

La tragedia de Dreznica (Final)

El puente de Dreznica desde la orilla este Como les decía, aquella noche dormimos en la carretera tras cruzar el puente de Alexis Ham y al amanecer nos dirigimos al destacamento. Teníamos prisa porque debíamos prepararnos para entrar de guardia y en La Legión se entra de guardia perfectamente aseado, afeitado, lustrado y planchado, hayas pasado la noche como la hayas pasado, por tanto no valía la excusa de la jornada que habíamos dejado a nuestra espalda ni la incomodidad que supone  el dormir en el BMR, nos urgía llegar porque teníamos muchas cosas que hacer antes de entrar de guardia. Llegamos al destacamento y prácticamente algunos de  los miembros de la columna de rescate, desayunaron y sobre la marcha salieron con la sección del Teniente Bartolomé en dirección a Dreznica para continuar las labores de búsqueda y rescate. Así que el domingo 20 de junio entramos de guardia, cuyas vicisitudes les conté en el relato de esta serie que se titula “La guardia de Jablanica...

La tragedia de Dreznica (Primera entrega)

El maldito puente de Dreznica Lo que pretendo contarles en este relato tiene muy poco que ver con otros sucesos que me tocó vivir en Bosnia, que por muy duro que fuera vivirlos, siempre dejaron en mi memoria un espacio para el humor y la ironía. Hoy no va a haber nada de eso en esta narración que siento debo escribir y que pretende ser mi modestísimo reconocimiento para aquellos que en el cumplimiento de su deber dejaron su vida en Bosnia encuadrados en la AGT. Canarias. Me ha costado decidir cuáles iban a ser los protagonistas de este relato, porque por desgracia, los que estuvimos en Bosnia con la AGT Canarias, si de lo que se  trata es de hablar de compañeros perdidos,  tenemos demasiado donde escoger. Llevo algún tiempo pretendiendo decidir la elección y al final he pensado que en esto, como en tantas otras cosas de esta vida, lo mejor es dejar que hable el sentimiento y he decidido contar el último servicio que prestaron aquellos zapadores paracaidistas que muri...

La tradición, los usos y la costumbre

Hoy se está yendo sin parar un punto... Hace ya unos días en la tertulia de Radio Sintonía a la que acudo cada martes, durante la intervención telefónica de un oyente se vertió un concepto que me dejó tiritando. Me sorprendió muchísimo por venir de quien venía, un hombre bien formado intelectualmente que se ha movido, tangencialmente quizás, en el mundo y los submundos de la política y cuyo consejo, tengo entendido, fue uno de los motivos más significativos en la construcción de la figura de un político local importante, aunque advierto de antemano que importante no es ni de lejos sinónimo de bueno. Dijo el oyente que no había que aprender de la historia, que había que hacerlo del presente  y me dejó en treinta y tres. Entiendo que dijo la barbaridad que les comento porque convenía a su argumentación. No es  ésta una postura que me parezca intelectualmente honesta, pero es una maniobra a la que uno está ya acostumbrado si el que habla tiene que ver con la política. ...

La Armija toma el cuartel Tihomir Misic (Final)

Bombardeo musulmán, impacto en la zona croata A las siete de la mañana decidí que era un buen momento para intentar cruzar al lado croata. En el barrio musulmán ya nos habían confirmado que durante la noche habían tomado por sorpresa el acuartelamiento Tihomir Misic y habían llevado a cabo una "limpieza" muy importante entre los combatientes del HVO. Habían sufrido bajas muy sensibles, decían, porque ellos no podían permitirse perder más gente, eran menos que los croatas y por lo tanto cada baja que sufrían les perjudicaba mucho más. En ese sentido recordé las palabras del comandante Humo, jefe de la brigada 41, que un día, hacía bien poco, me dijo. ― Si esta guerra dura mucho tiempo, la vamos a perder. A cada día que pasa perdemos a los mejores. Los  mejores soldados y lo más  valientes son los que primero mueren y nosotros no nos podemos permitir una derrota, los croatas si pierden la guerra pueden contar con Croacia,  nosotros no tenemos país al que acudir, ...

La Armija toma el cuartel Tihomir Misic ( Cuarta entrega)

Una vista aérea de la estación de autobuses de Mostar Acompañado por el cabo 1º Guerra, comprobé que todos los BMR tuvieran montada su propia seguridad, un centinela por vehículo hasta que amaneciera. Los blindados estaban separados y aparcados bajo la inmensa marquesina de  la estación de autobuses, una instalación bastante grande, en la que estaban preparados los aparcamientos para los autobuses, que facilitaban su utilización en tiempos de paz. Al fondo, bajo la marquesina se encontraban las taquillas, oficinas, tiendas y en el extremo más al sur, el bar en el que nos estaban asando los dos corderos. No pude por menos que pensar que el bosnio que había aparecido de la nada con dos corderos bajo el brazo, estaba repitiendo una jugada bastante habitual. Personalmente no me había quedado nunca en la estación de autobuses de la zona musulmana a pasar la noche, pero me daba la impresión que el joven tenía montado un buen negocio – pagábamos en marcos – con las unidades que f...