miércoles, 18 de abril de 2012

Educación: ¿Pérdida de derechos y calidad?

Manifestación por la inexistente calidad de la educación


Decía el otro día que nadie puede perder lo que no tiene, así como ningún ser humano puede dar lo que no posee, resulta imposible quitarle a alguien aquello de lo que no disfruta. Por tanto a la hora de hablar de la pérdida de calidad de cualquier servicio habrá que empezar por considerar si ese servicio acredita un nivel de excelencia que le pueda ser arrebatado o disminuido.

Sé que ésta es una afirmación de las que le gustan a  mi querido amigo Pero Grullo, pero desgraciadamente hace falta recordar algunas cuestiones que muchos se empeñan en olvidar. Por eso cada vez que escucho a alguien hablar de la posible pérdida de la calidad de la enseñanza en España, sé que estoy escuchando a un mentiroso o a un tonto - útil o inútil que esa es otra cuestión - pero así es. Sólo se puede mantener que nuestro sistema de educación pública puede perder calidad desde la falacia  o  si uno resulta ser más tonto que Abundio, un primo de Pero Grullo que cuando iba a vendimiar se llevaba de casa unas uvitas para desayunar.

Para cualquiera que tenga cierta sensibilidad e interés real por el tema de la educación pública la lectura del Informe Pisa supone un trance difícil de sobrellevar y es que ver en que puestos andamos los españoles en Educación da vergüenza a cualquiera que no sea sindicalista o zurdo, que por lo visto a éstos les da exactamente igual, porque a ese subgénero de compatriotas, lo que realmente les interesa es la calidad de vida y los derechos de los … docentes, compañero, que con las cosas de comer no se juega.

Resulta que los profesores de la educación pública en España, una vez aplicada la corrección que evita el desequilibrio de los distintos niveles de vida, son los mejor pagados de Europa y, hay que ver lo dura que es la realidad, estos señores y señoras tan bien pagados y medianamente exigidos consiguen que sus alumnos obtengan unos resultados deleznables. Y digo que están medianamente exigidos porque en la empresa privada un colectivo que obtuviera de su trabajo un rendimiento tan pobre, estaría en la calle formando parte de la cola del paro y discutiendo sobre el sexo de los ángeles, la cuadratura del círculo o la utilidad real para los trabajadores que se deriva de la existencia de UGT y CC.OO, misterios insondables y eternos que preocupan o debieran preocupar a la Humanidad desde siempre.

Y como habrá quien se moleste por  lo anteriormente expuesto, podemos añadir las vacaciones de los esforzados educadores públicos, que como se dejan la piel en su empeño diario tienen más vacaciones que ningún gremio conocido, un horario francamente cómodo y para que no sufran demasiado,  sus horas de trabajo se dividen en presenciales (las que tienen  que cumplir en su lugar de trabajo) y las no presenciales (las que supuestamente utilizan en trabajar pero curiosamente lo hacen fuera del centro escolar), que la verdad me parece un chollo difícilmente justificable, pero sin duda  de primerísima categoría.

Claro que si uno habla con ellos y dejas que te lo expliquen igual te echas a llorar. Porque si les echas en cara que llega el verano y desde finales de junio hasta mediados de septiembre no dan golpe a no ser que sea en un campo de golf o en una pelea, te cuentan que en el mes de julio no disfrutan realmente de vacaciones porque están a “disposición del centro”, en las Maldivas, Benidorm, Tarrasa o en su pueblo de procedencia pero a “disposición del centro”, lo que objetivamente supone un trabajo que para sí quisieran unos cuantos que yo conozco.

Bueno, pues estos trabajadores de la educación pública están que echan las muelas  a cuenta de una serie de medidas de ahorro que el Gobierno ha decidido aplicar al sistema. Ya las conocerán ustedes, pero vamos a repasarlas: Un 20% más de alumnos por aula, más horas lectivas para los profesores (25 horas en infantil y 20 en secundaria), menos oferta obligatoria de ramas de bachillerato, bajas cubiertas por los propios centros durante los diez primeros días y la anulación de unos complementos retributivos del profesorado con carácter coyuntural.

De estas medidas se deriva un ahorro de 3.000 millones de euros, comprendo que supondrá más esfuerzo para los docentes, pero por mucho que me empeñe no he encontrado en estas medidas un recorte apreciable de derechos para los alumnos y aquí hay que señalar una cuestión que se olvida frecuentemente, los derechos que deben primar son los de los discentes y el principal derecho que tiene cualquier alumno es a recibir una educación de calidad, que está claro no reciben, así que lo que deben hacer los trabajadores de la educación pública es esforzarse al máximo para que la educación en España sea lo que debe ser.

Y conste que conozco a docentes de primerísima categoría que a pesar del sistema y del ambiente consiguen hacer valer su calidad profesional, su entrega, su amor por el oficio y sus alumnos, pero también habrá que reconocer que son la excepción que confirma la mediocridad general de nuestra educación pública; el que sea cofrade que coja su vela.

Porque - lo que son las cosas - los trabajadores de la educación concertada están de acuerdo con las medidas propuestas, eso que cobran menos que los de la pública, trabajan más horas lectivas que las que se proponen para sus ”colegas”, consiguen mejores resultados y hacen menos vacaciones.

Así que no se trata de un recorte de la calidad de la enseñanza ni de la pérdida de derechos de nadie, solo se trata de que algunos sigan viviendo muy bien, lo que me parece extraordinario, pero si para ello tengo que aportar, con el resto de ciudadanos, 3.000 millones de euros al año, francamente estoy en contra.

A ver si el colectivo de docentes, sus sindicatos, portavoces, organizaciones gremiales y prójimos más cercanos se enteran de una vez y, una vez enterados del asunto, enseñan a sus alumnos que no existe derecho posible sin que nazca de manera automática la obligación correspondiente, que los derechos que priman en la educación son los de los alumnos y que por encima de cualquier derecho particular está el interés general.

Aunque como no merece la pena que me ponga solemne decir simplemente que se apliquen en su trabajo, que ya se sabe  que estamos en crisis y cuando toca, toca.



lunes, 16 de abril de 2012

Aquí se equivocan todos

Este es el modelo progresista de oposición que propone el PSOE

Ayer domingo El País publicaba una encuesta en la que se señalaba que de llevarse a cabo las elecciones tal día como ayer el PP obtendría el 38,1% de los votos y el PSOE se tendría que conformar con el 23%. Estos resultados comparados con la última valoración llevada a cabo por Metroscopia nos dicen que el PP ha perdido 8,2 puntos en la estima de los votantes y el PSOE el 1,4%. Si comparamos estos resultados con los obtenidos en el 20N (44,62% para el PP y 28,73% el PSOE) nos daremos cuenta que el PP ha perdido desde ese día hasta hoy un 6,52%, mientras que la pérdida de expectativas del PSOE alcanza un 5,73%, lo que nos dice a las claras que aquí todo el mundo, oposición y gobierno, se equivocan y así lo expresan los votantes.

Naturalmente el PP pierde algo más que el PSOE, pero habrá que reconocer que un 0,79%, que es la diferencia habida entre el PP y el PSOE, es una cifra que indica con claridad que la mayoría de los españoles tienen todavía bien claro quién es el responsable de nuestra situación. Y digo todavía porque si Rajoy no escucha este aviso, muy  probablemente esa pequeña diferencia aumente de manera exponencial.

Desde mi modesto punto de vista el problema del actual gobierno reside más en las sensaciones que produce ese autismo, ese déficit en su política de comunicación, del que hablaba hace bien poco tiempo, que  en las propias medidas que adopta.  Desde siempre la derecha de este país se ha mostrado incapaz de “vender” su imagen y ahora vuelve a cometer los mismos errores que siempre le han caracterizado. Dan la impresión de que les moleste explicar, no ya lo que han hecho, que tampoco lo hacen con la suficiencia necesaria, sino lo que van a hacer y eso es aprovechado por una oposición irresponsable para vender que Rajoy improvisa, lo que resulta extraordinariamente inquietante para todos, habida cuenta de la experiencia reciente que tiene el país a cuenta del cúmulo de espantosas improvisaciones que sufrimos con el gobierno de Zapatero… y el de Rubalcaba, que hay que recordarlo para que no se le olvide a nadie.

Como ya sabemos como funciona esto de las estadísticas, habrá quien se quede en los 8,2 puntos perdidos por el PP si comparamos los resultados publicados ayer con los de la penúltima encuesta. Cada uno es muy libre de hacer  lo que mejor le parezca, pero creo que si realmente lo que pretendemos saber es cuál es el desgaste que ha sufrido el PP en el gobierno, la encuesta nos señala que ese desgaste está situado en - 6,52 puntos mientras que el PSOE, otro que tal baila, se sitúa en un  - 5,73 %.

Por lo tanto nada que pueda satisfacer a ninguno de los dos partidos, ambos están perdiendo intención de voto, eso está claro, resulta fácil deducir pues que tanto el uno como el otro algo están haciendo mal . Por un lado está el PP y sus problemas con la comunicación y por otro lado está la impresentable actuación de un PSOE que ha decidido no colaborar con el PP bajo ningún concepto y si esa es la posición de Rubalcaba no es porque su ideología le impida alcanzar consensos en asuntos de Estado, lo hace porque sabe que presentar a Rajoy como un dirigente incapaz de suscitar acuerdos en temas tan importantes, desgasta la imagen del Gobierno ante la UE, que lleva tiempo predicando en el desierto y clamando por un consenso mínimo ante políticas que, no olvidemos, impone Bruselas.

Paradigma de lo que digo ha sido la votación del PSOE en contra de la norma de estabilidad presupuestaria que desarrolla el acuerdo de ambos partidos para llevar a cabo la modificación constitucional que hace bien poco propuso el PSOE y que contó con la colaboración del PP, en la oposición en aquellos tiempos. Ante la importancia del asunto y la petición expresa de la UE que advertía de la importancia de alcanzar el máximo consenso para poder vender una imagen de una España unida frente a los problemas que sufrimos, Rajoy llamó a Rubalcaba para pedirle su apoyo parlamentario, Alfredito le prometió que se ponía en marcha, pero el resultado obtenido fue que, tras una exhibición de filibusterismo parlamentario, el PSOE, que fue representado en las negociaciones por Sorayita-PSOE, votó en contra.

Hasta la propia Elena Valenciano intentó justificar el voto en contra socialista, explicando que el PSOE que se negaba a aceptar el 0 %  en el déficit para el año 2020 y pretendía que se permitieran 4 décimas, es decir un 0,4 %, lo hacía por una importantísima cuestión ideológica, decía la Valenciano que no era un capricho, como pudieran entender los ciudadanos, sino un problema de ideología. Ya sabemos que excusatio non petita accusatio manifesta, por tanto no creo necesario añadir nada más al respecto. El PSOE se negó a apoyar el desarrollo legislativo de la modificación constitucional que llevaron a cabo ZP y su gobierno, a sabiendas de la importancia que tenía para Europa y sobre todo para España la imagen de consenso en este asunto. Votó en contra con la intención de perjudicar las expectativas del Gobierno, pero con ello volvió a poner de relieve una imagen de división que es la que nos lleva a ser castigados por la desconfianza de Europa y “los mercados”.

El PSOE está dispuesto a que el país se hunda antes que permitir que el PP sea capaz de sacarnos de esta situación y los “bobilines” que nos gobiernan andan enredados entre su incapacidad para comunicarse con sus votantes y la molestia que les produce eso tan ordinario de dar explicaciones, esa es la verdad.

Por otra parte Rajoy tiene que decidirse y anunciar un paquete de medidas que convenzan al electorado de que no vamos a ser los ciudadanos los únicos que carguemos con el peso de la crisis y sus consecuencias. Se impone un drástico adelgazamiento de la maquinaria del Estado, hay que limitar el capítulo de gastos eliminando gran parte de los que producen todas las administraciones: La central, la autonómica y la municipal.

Da igual si se está a favor o en contra del Estado de las Autonomías, ese no es el problema, el problema y su solución radican en una cuestión muy simple: Tal y como está planteada la estructura del Estado su coste nos resulta inasumible. Como dice el propio Rajoy y dice bien, no podemos gastar más de lo que producimos, hay que recortar en la estructura del Estado. Su ineficiencia nos produce gastos por un valor de 40.000 millones dice UPyD, no sé si esa será la cifra real, muy probablemente no; pero nos dice bien a las claras aunque sea por aproximación, que es algo que no nos podemos permitir.


Los ciudadanos castigan a los dos partidos más importantes, esa es la realidad, no esperemos demasiado de su supuesta capacidad de reflexión, pero indudablemente alguien deberá convencer a Rajoy de que si quiere seguir adelante, aunque no cuente con el apoyo del PSOE, un partido radical, sectario, cerril e insolidario que prefiere que todos nos quedemos tuertos si con ello consigue que Rajoy quede ciego, deberá contar ineludiblemente con el apoyo de la opinión pública y para eso necesita dar explicaciones, ser claro, transparente y predecible.

Si esto no es así vamos de cabeza a la intervención.

domingo, 15 de abril de 2012

La mentira arma política de la izquierda

Los "benefactores" de los desfavorecidos

No es que me vaya sorprender a estas alturas la capacidad que tiene la izquierda nacional para utilizar la mentira cuando ésta sirve a sus fines. Mienten de manera continua y sin el menor reparo, lo que hace suponer que su utilización les resulta rentable, es triste pero habrá que reconocer que la utilización de la mentira sirve a sus fines y parece que no perjudica su imagen, lo que dice muy poco de la altura ética de la izquierda pero también señala negativamente a su parroquia.

Les da igual el tema que se trate, hace pocas horas Rubalcaba acusaba a Rajoy de culpar a las Autonomías de nuestros problemas de  déficit. A mí personalmente me sorprende porque ¿no era precisamente esa la excusa que utilizó el PSOE y el propio Rubalcaba para justificar la desviación del objetivo de reducción del déficit? O se dolía de la incomprensión e incapacidad de Rajoy para aceptar las políticas de consenso que desde Ferraz se ofrecen a los del Partido Popular y eso lo dice quien acaba de romper el pacto de estabilidad presupuestaria que firmó en el 2011 el PP  con el PSOE, cuando éste se encontraba en el gobierno.

Para muestra bien vale un botón, el PSOE miente de manera habitual y lo hace con una naturalidad y una frecuencia que, repito, demuestra sin lugar a dudas que la utilización de la  mentira es uno de los argumentos principales de su ejecutoria política. Aunque hay que señalar que esa enfermedad ética  se extiende al conjunto de lo que conocemos como la izquierda nacional.

Hay mentiras tácticas, que se utilizan de manera puntual en asuntos de oportunidad y  otras que forman parte de la tradición de la zurda de este país, que parece no haya sido capaz de evolucionar como el resto de la socialdemocracia europea y que sufre de obsesiones que demuestran que en lo ideológico se encuentran, siendo generoso en la apreciación, en los comienzos del siglo XX.

Una de las obsesiones más profundas de toda la izquierda de España es la que sufren a cuenta de la existencia de la Iglesia Católica. Lo de la Iglesia y los zurdos roza lo patológico, son absolutamente incapaces de actuar, pensar u opinar con cierto rigor intelectual sobre cualquier cosa que tenga que ver con lo católico; les puede la víscera y el profundo odio que sienten por la institución. Odio tan profundo y activo que denota muy a las claras el profundo temor que les infunde el magisterio espiritual de la Iglesia. No hay otra explicación, cuando se odia de una  manera tan profunda, tan irracional, es que hay miedo, temor, impotencia...

Una de las mentiras que la izquierda utiliza más frecuentemente y que reitera de manera cíclica es la de la financiación de la que disfruta la Iglesia que vive extraordinariamente bien, dicen los zurdos, a cuenta del dinero que recibe de los Presupuestos Generales del Estado. Cuando lo hace el PSOE la falsedad entra además en el terreno de la contradicción más palmaria, porque habrá que recordar que fueron precisamente los socialistas los que firmaron los acuerdos Iglesia-Estado sobre estas cuestiones. Concretamente se ocuparon de este asunto el propio Rubalcaba y la ya “ex” Fernández de la Vega.

Digo que estamos acostumbrados a que en cuanto conviene a la izquierda salga a la luz, ya sea a través de un  estudio, unas declaraciones o una campaña orquestada en los medios afines y convenientemente  amplificada en las redes sociales, la denuncia de  los zurdos que se duelen de la injusticia que supone que en un país laico  -  no confesional, sería más preciso – la Iglesia viva tan bien a cuenta de los impuestos que pagamos todos.  De hecho hace no más de tres días que CC.OO publicaba un estudio llevado a cabo por la Fundación 1º de Mayo, fundación que vive de las abundantes subvenciones de las que disfrutan Toxo y su gente, en el que se afirma que en el ejercicio 2011 la Iglesia percibió “créditos por un monto total de 282,3 millones de euros”, claro que el estudio evita aclarar una cuestión que no es otra que de esos 282,3 millones que ha percibido la Iglesia, 278 provenían de la recaudación de la casilla del IRPF. Para que quede claro, del dinero obtenido de la libre decisión de los contribuyentes de marcar en su declaración de la renta, la casilla de la Iglesia Católica.


Consecuentemente habrá que decir alto y claro que el dinero que se recauda a través de la casilla de la declaración del IRPF es dinero que proviene de los ciudadanos que deciden, en uso de su libertad individual, asignar una parte de su dinero a la Iglesia Católica. El “estudio”  fija las ayudas recibidas por  la Iglesia en 5.000 millones, para eso tiene que acudir a las trampas de siempre. La fundación sindical, que esa si vive de las subvenciones que salen de nuestros impuestos, entiende como ayudas a la Iglesia, el pago que hace el Estado por la enseñanza concertada que imparten los colegios propiedad de la ordenes religiosas. Habrá que convenir que eso no son ayudas sino pago por trabajo realizado, por cierto un trabajo que da bastante mejor resultado que la enseñanza pública que pagamos también, como es natural, con nuestros impuestos. También suman como ayudas a la Iglesia las subvenciones que reciben Cáritas y Manos Unidas que las perciben en su calidad de ONG,s que se dedican al trabajo solidario y que por cierto han recibido subvenciones que sólo cubren el 30% de sus presupuestos. Eso significa que la Iglesia, de sus fondos, pero sobre todo de las aportaciones de sus fieles carga con el 70% de los gastos a los que se ha hecho frente para ayudar a los 1,5 millones de desfavorecidos, que son las personas que fueron atendidas por Cáritas  el pasado año.

Si estiman que la Iglesia vive tan bien y considerando que vive del dinero que percibe a través de la casilla del IRPF y de los donativos de sus “afiliados”, que los sindicalistas reclamen lo mismo, firmen un acuerdo con el Estado semejante al de la Iglesia y se les habilite una casilla en la declaración de la renta para que los millones de fans que tienen Cándido y Toxo se apresuren a marcarla y así UGT y CC.OO puedan vivir igual de bien que lo hace la Iglesia.

Y si les duelen, que les duelen y mucho, las subvenciones a Cáritas que tan acremente critican, les sugiero a Cándido y Toxo que abran comedores sociales, tienen un costo, si les sale como a Cáritas tendrán que pagar el 70% de los gastos, que es una pasta, pero les aseguro que la satisfacción moral que recibirán les va a compensar.

Viven de nuestro dinero, no han hecho nada por los parados de este país que se han tenido que ir con su hambre y sus problemas hasta Cáritas para que los atendieran, la pretendida solidaridad de la izquierda ha llegado sólo para pagar comidas en restaurantes de lujo  a las cúpulas sindicales y se atreven a criticar a la Iglesia por percibir un dinero que no proviene como el que reciben ellos, de los PGE.

Tampoco es que me sorprenda, forma parte de los procedimientos de la “zurda” nacional, utilización de la mentira aderezada de odio visceral hacia la Iglesia. Miente y calumnia que algo queda. Nada nuevo bajo el sol…

sábado, 14 de abril de 2012

El palo y la zanahoria

Montoro explicando las medidas contra el fraude fiscal


Hoy 14 de abril, supongo que habrá quién haya supuesto que hablaría de dos sucesos  importantes que en esta fecha cumplen años. Me refiero como habrán podido adivinar al Titánic y a la II República española. Dos “inventos” estupendos de los que se proclamó en su momento su importancia y bondad garantizada y que terminaron en auténticos desastres, demostrando que las cosas pueden ser buenas, muy buenas y aun excepcionalmente buenas, pero que si no se utilizan como Dios manda, pueden acabar y de hecho frecuentemente acaban muy  mal.

Eso fue lo que sucedió con el moderno, seguro, lujosísimo, veloz e insumergible trasatlántico Titánic que hoy hace 100 años se hundió en un accidente absurdo, perfectamente evitable, que llevó a la muerte a gran parte de su pasaje y tripulación y que nos sugiere un inevitable paralelismo con lo que años más tarde le sucedió a la II República, que en un día como hoy del año 1931 se proclamó en España, llenando de alegría a muchos españoles y que terminó como el célebre rosario de la aurora del cuento. Podría añadir al festivo recorrido la decapitación de Hermenegildo, santo del día y príncipe godo, al que  en el año 585 le aplicaron un “afeitado” radical en Tarragona  a cuenta de unas diferencias de criterio con Leovigildo, rey de la Hispania visigoda y padre del descabezado, pero va a ser que no.

Entiendo que tenemos desastres más próximos y que inciden en nuestras vidas mucho más directamente que los que he mencionado unas líneas más arriba, así que me van a permitir que comente las medidas contra el fraude que anunció el ministro Montoro va a poner en marcha el actual gobierno. Y lo hago porque me parece que la lucha contra el fraude es vital  y más en los tiempos en los que vivimos. Tan importante es el fenómeno y tan a la vista convive con nosotros que no ha habido gobierno que se precie en este país que no haya montado su particular sistema de lucha contra el fraude fiscal, aunque haya que subrayar porque es cierto que en general han tenido muy poco éxito.

El fraude y la economía sumergida, sea por lo de “país de pícaros” que se esgrime hasta con complacencia o por suponer que combatir su existencia crearía a los gobiernos, que con la boca chica afirmaban que iban a perseguirlos, más problemas  que soluciones, se han quedado casi siempre en triste agua de borrajas. ¿Motivos? Pues se ha argumentado, al menos desde que tengo memoria, que por un lado se incomoda a los poderosos y que eso no resulta prudente y por otro se carga contra los más necesitados que se apuntan a lo de la economía sumergida para conseguir sobrevivir, lo que no resulta nada popular. Así que, sea por lo que sea, lo de la lucha contra el fraude, en cualquiera de sus dos versiones, no ha tenido jamás demasiado éxito.

Entiendo que como los dos “inventos” que hoy aparecen en las efemérides, las cosas además de ser buenas, justas, saludables, equitativas y necesarias, requieren obligatoriamente del cuidado y del impulso de sus creadores para que tengan el efecto deseado. Esperemos que esta vez lo que nos explicó Montoro tenga éxito, porque de no tenerlo, el dinero que no se ingrese por esa vía, nos lo van a sacar de las costillas a los que Hacienda nos tiene bien localizados, ya saben la fiel infantería o “los de siempre”, que para esos estamos los asalariados, para que nos jostidien todo lo que puedan, que así es la vida y tampoco es que yo tenga mucha fe en que vaya a cambiar la dirección del viento, pero está claro que al menos hay que intentarlo.

No voy a comentar lo que el PSOE opina sobre el asunto, porque sé que cualquier medida que adopte el gobierno va a tener a los de Rubalcaba radicalmente en contra y por tanto ni me he preocupado en escucharlos. A mí la canción me suena bien, aunque me suceda como con las canciones en inglés que a veces no entiendo demasiado bien la letra, en ese aspecto me han ayudado mucho las opiniones que sobre estas medidas ha expresado la  Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado que estima que lo que propone el Gobierno para luchar contra el fraude fiscal supone el “reforzamiento legal más importante de la inspección en una década” y que incluye medidas muy positivas para combatir con éxito la economía sumergida.

Ciertamente me reconforta la opinión expresada por unos profesionales a los que les gusta la música de la canción y además comprenden perfectamente la letra. Espero que las medidas anunciadas sirvan para combatir el fraude fiscal en todos sus aspectos, me reconforta especialmente la decisión de evitar la prescripción de las cuentas no declaradas en el extranjero, que sirve para hacer más justa y equitativa la lucha contra el fraude y produce el acicate necesario para que aquellos que tengan dinero oculto a la Inspección se decidan a aflorarlo ahora, aprovechando la medida de gracia ofrecida por Montoro hace unas fechas.

Comprendo que habrá quien piense que de nada sirve lo que se propone, que las medidas inevitablemente demostrarán su ineficiencia a lo largo del período de su aplicación o que no se ataca con la suficiente dureza al fenómeno, mientras otros hablarán de las limitaciones a la libertad individual que suponen, etc., etc. Personalmente entiendo que son medidas necesarias, tengo claro que resulta mucho más lucido y aparente lo de perseguir a los poderosos y a su dinero negro escondido en exóticos paraísos fiscales, pero también habrá que reconocer que lo de cobrar en “negro”, emitir facturas falsas amparándose en el ya viejo sistema de módulos, trabajar sin contrato y un largo etcétera de cuestiones sobradamente conocidas, son conductas antisociales y fraudulentas que colaboran de manera muy importante a la insoportable cuantía del fraude fiscal en España, que no nos podemos permitir.

Montoro exhibió en primer lugar la zanahoria de la “amnistía fiscal” ahora muestra el palo, creo que es un sistema primario pero que desde siempre ha obtenido resultados. Se podrá estar más o menos de acuerdo con algunas de las medidas, seguro que son mejorables, pero modestamente he de decir que forman un conjunto que debe ponerse en marcha cuanto antes, porque no nos podemos permitir ni un día más, la existencia de ese atroz e injusto fraude fiscal del que muchos se benefician y cuyas consecuencias pagamos otros.

Que así sea.

viernes, 13 de abril de 2012

El petróleo y Canarias

Una plataforma petrolífera


Éste es el texto de una colaboración que he publicado en “Crónica de Fuerteventura”, hoy lo cuelgo aquí para satisfacer la petición de un amigo que se extrañaba que no hubiera opinado sobre el tema del petróleo. Lo he hecho con cierto retraso que se corresponde con la demora de la publicación de Crónica y me he permitido cambiar su título, espero que excusen ambas licencias.

En ocasiones uno tiene que hablar sobre asuntos que le crean una profunda incomodidad y que preferiría ignorar, me refiero  al asunto del petróleo y de las investigaciones que se proponen llevar a cabo en el brazo de mar que nos separa de Marruecos. No voy a dar mi opinión sobre el qué del problema, no voy a alinearme con ninguno de los dos bandos que han entrado en confrontación y que están empeñados en convertir el hecho y su debate en una pelea entre malos y buenos, porque en realidad el desarrollo de ese debate – por llamarlo de alguna manera – se ha convertido en una agarrada feroz entre malos y peores y conste que lo lamento.

La experiencia me dice que cuanto más grave es un asunto, cuanto más peligrosa una situación su posible solución pasa por aplicar la mayor dosis posible de calma, reflexión y racionalidad y desde luego hay que huir obligatoriamente del atajo y de la visceralidad. Por eso de manera automática en cualquiera de los sucesos graves ante los que me ha situado mi existencia o cuando la vida y su circunstancia me obligan a elegir, procuro evitar las soluciones que pasan por el ruido, el escándalo y sobre todo la irracionalidad.

No entiendan esta afirmación como una crítica a una de las dos opciones que se nos presentan, ya he dicho que no me gusta como lo hacen ninguna de las dos, ni tampoco se les ocurra pensar que critico la opinión de los ciudadanos que como yo, son muy libres de expresarla por muy  distinta o parecida que sea a la mía; aunque sí quiero hacer una reflexión, que seguramente no va a gustar a nadie, ni a mí me produce placer alguno publicarla.

Creo que ni el Gobierno de Canarias ni el Cabildo de Fuerteventura pueden proclamarse defensores de las energías renovables porque su ejecutoria se lo impide, conste que hablo de las instituciones y no de sus servidores para que esto que afirmo, que es una verdad como un templo, no se entienda  como una crítica que nace de una determinada posición política.

Resulta curioso que un ciudadano como yo, que abriga numerosas dudas sobre esa especie de bálsamo multiusos que se supone son las energías renovables, lleve unos cuantos años manteniendo públicamente que, en el caso concreto de Canarias en general y Fuerteventura en particular, resulta suicida el mantenimiento de un modelo energético basado exclusivamente en el consumo del petróleo, mientras que los gobernantes de este trozo de planeta, que se han proclamado desde siempre defensores a ultranza de las energías renovables, no han hecho prácticamente nada por su implementación y lo poco que han hecho, ha sido para intentar controlar su utilización de manera que las energías renovables no sean una solución global para todos, sino por el contrario negocio sólo para algunos elegidos.

No quiero que este “pequeño” detalle me desvíe de otras cuestiones. Voy a dar por cierto que lo que se nos cuenta va a suceder si las prospecciones se llevan a cabo; pero si lo que ha aprobado el gobierno central nos condena de manera irremisible a la muerte como sociedad, si es cierto que no podremos subsistir porque el turismo huirá de nuestras playas, si irremediablemente moriremos de sed porque nos resultará imposible potabilizar el agua del mar contaminada por cientos de miles de toneladas de petróleo centralista, si va a ser cierto que los pescadores tendrán que licuar sus capturas y vender el líquido resultante en las gasolineras, si los que sobrevivan, sufriremos una suerte parecida al mundo que nos describe Cormac McCarthy en La carretera, si todo eso es cierto y lo de las prospecciones lleva en el aire hace bastante más de diez años, tengo que hacer una pregunta ¿cuándo van a dimitir nuestros dirigentes?.

Si éstos sabían lo que iba a ocurrir, porque eso lo sabíamos todos, me pregunto si no hubiera sido mejor que las Islas hubieran constituido un auténtico escaparate de la utilización de esas energías renovables para que esa realidad nos pudiera servir de argumento de peso en esta discusión. ¿Cómo podemos alinearnos con quiénes son los responsables del indecente retraso que ha sufrido el Plan Energético de Fuerteventura? ¿Cómo puedo admitir que los mismos que con una mano autorizan la implantación de nuevas turbinas en la vieja y contaminadora central térmica de Puerto del Rosario, con la otra estén ahora pintando pancartas en defensa de la naturaleza y proclamando urbi et orbi la bondad de las energías renovables, cuya utilización  precisamente se han empeñado en impedir o al menos en controlar?

No me gustaría pensar que cuando se habla de plataformas petrolíferas haya quien en realidad piense en colegios electorales; que cuando se habla de contaminación marina, de la muerte de la naturaleza y de nuestro modelo de vida, realmente lo que se esté pensando es en un jugoso recuento electoral; sería dolorosísimo suponer siquiera, que esta campaña que se nos vende desde las instituciones y nadie sabe quien financia, no sea otra cosa que una maniobra para crear artificialmente un activo reivindicativo que sirva al provecho partidista de algunos.

Pero si realmente lo que sucede - no tengo porque pensar mal de nadie - es que los que nos gobiernan se han topado con una realidad que no han sabido prever y de golpe han visto la luz, se han dado cuenta de la enormidad de sus errores y con horror asumen que se han equivocado gravemente y no han sabido defender nuestros intereses condenando definitivamente nuestro porvenir y el de nuestros hijos, si eso es así, si eso es lo que nos están diciendo, que dimitan ipso facto.

¡No, qué disparate! dirán algunos, ¿no? pues  no lo entiendo. Porque me da que pensar que el esfuerzo que se ha hecho - del que algunos se  benefician  por la vía directa, la indirecta y naturalmente de la circunstancial - por atemorizar a la población y situar la protesta entre lo tremendista y catastrófico, bordeando lo irracional, pudiera no servir para otra cosa que para tapar las vergüenzas de unos cuantos, que son los que se van a beneficiar del asunto, tanto si las dichosas prospecciones se producen, como si no. Porque beneficio para algunos privilegiados, seguro existirá en la solución que dé la razón a cualquiera de  los dos bandos.

Este es un asunto que habría que resolver con criterio, todo lo que no sea hacer pedagogía, mostrar con claridad las dos caras que como mínimo tendrá la moneda de las prospecciones, solo sirve para hacer demagogia, que como saben sobre todo nuestros dirigentes – y observen que no digo gobernantes -  no es otra cosa que la “Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder”

Así que como siempre por aquí, tras cornudos, apaleados. Sólo en eso, sálvese el que pueda, se ponen de acuerdo los componentes de la clase dirigente en Canarias. Que triste sino el nuestro.


jueves, 12 de abril de 2012

Lo que son las cosas…

Los "defensores" de nuestros derechos

Resulta sorprendente la cantidad de información que recibimos los ciudadanos, la televisión, la radio, la prensa escrita, las redes sociales, internet y algún otro procedimiento que se me olvidará nos ponen en contacto con miles de noticias todos los días, por tanto pudiera parecer que el ciudadano actual es el mejor informado de la historia. No sé yo si esta idea es absolutamente cierta, ciertamente recibimos muchísima información, cosa distinta es si estamos bien informados.

El proemio viene a cuento porque ayer me tropecé con una noticia que contradecía frontalmente la información que sobre la Sanidad pública española tenía. Desde hace unos cuantos años se nos ha hecho llegar a todos la idea de que disfrutábamos de una sanidad de primera categoría que era la envidia de nuestro entorno. Para que quede claro, teníamos una sanidad que jugaba en champions y ahora resulta que, lo que son las cosas, no es cierto.

De acuerdo con el estudio llevado a cabo por el Health Consumer Powerhouse, una prestigiosa entidad radicada en Bruselas, que se dedica al estudio y análisis de la sanidad, la nuestra se encuentra situada en el puesto 22 de entre los 32 países europeos incluidos en el Health Consumer Index 2009, el principal estudio sobre la sanidad realizado por una entidad independiente europea. Nuestra sanidad está por detrás de los sistemas públicos sanitarios de potencias mundiales tales como Portugal, Chipre o Estonia, sólo obtenemos 630 puntos de los 1000 posibles y estamos muy alejados de los 863 puntos de Holanda, que es la que merece la mejor calificación.
Los datos me han dejado boquiabierto, supongo que a ustedes les sucederá algo parecido. No es que tuviera una gran opinión del servicio sanitario, pero como siempre he escuchado el discurso que sostenía la extrema bondad y calidad de nuestro sistema público de salud, al final uno tiende a pensar que es el ciudadano el que, falto de perspectiva, se equivoca. Pues no es así y conste que el estudio de marras coincide con los datos que ofrece el Observatorio Europeo de la Salud, un organismo dependiente de la UE y que analiza nuestra sanidad de acuerdo a los datos que  del año 2010.
Tras la sorpresa, la reflexión y es ahora precisamente, cuando infinidad de ciudadanos, políticos, medios de comunicación independientes, pero también los dependientes, los sesgados y los decididamente sectarios se están rasgando las vestiduras para seguidamente vestirse de saco, colocarse el cilicio y cubrir de cenizas su cabeza a cuenta del recorte en sanidad que, dicen, provocará una brutal reducción en la calidad del servicio, es ahora cuando tengo que expresar una reflexión.
Desde el terreno de la lógica nada ni nadie puede perder lo que no tiene, por tanto todo el escándalo suscitado a cuenta del recorte de 7.000 millones de euros en Sanidad y 3.000 en Educación resulta que está profundamente injustificado. No vamos a perder calidad en el servicio simplemente porque no disfrutábamos de ella. ¿Qué se puede empeorar?, pues desde el terreno de la lógica es posible, pero se me antoja que resultaría extremadamente difícil.
Si en Educación tenemos claro que obtenemos unos resultados horrorosos que nos colocan en la cola de Europa – Pisa dixit - y parece que a nadie sorprendiera que pagáramos tanto por un resultado tan atroz, cabe pensar ahora lo mismo de la Sanidad. No es tuviéramos que pagar mucho porque era muy buena, simplemente, como en Educación, pagábamos de más, por un servicio extremadamente malo.
Si resulta que en España, que somos muy flamencos, muy cachondos, éramos pobres y ahora somos muy pobres, pero de siempre hemos actuado como si fuéramos ricos, España y yo somos así señora, que dijo el vate, resulta que la educación pública cosecha unas cifras de fracaso espantosas, si aceptamos con total naturalidad que el concepto de formación profesional –salvo excepciones-  resulta un execrable oxímoron, si entre las 200 mejores universidades de este mundo no se encuentra ninguna de nuestro país, quizás habría que haberse preguntado mucho antes si el sistema simplemente era malo y caro.
Lo mismo pasa con la sanidad pública, en la que el despilfarro autonómico es tan visible que de aplicarse una de las medidas que propone el gobierno, la de la creación de una plataforma de compras centralizada en lugar de las diecisiete existentes, ese cambio simple, casi menor y aséptico como corresponde al ámbito sanitario, supondría un ahorro de 700 millones de euros a los bolsillos de los contribuyentes, lo que demuestra que la situación de despilfarro es tan evidente que, sin conocer los datos del Health Consumer Powerhouse, teníamos ya pistas muy evidentes que una cosa es “recortar derechos” como sostienen algunos y otra muy distinta normalizar y rentabilizar los gastos.
Si los docentes de la educación pública son los que más cobran y menos horas lectivas imparten y a eso se añade que presentan los peores resultados, habrá que preguntarse si no estamos pagando de más por un servicio que no lo merece. Por tanto la propuesta de elevar las ratios alumnos /profesor y exigirles que impartan más horas lectivas no constituye a mi parecer ningún recorte a una calidad inexistente sino una medida que busca la mejor utilización del dinero público, es decir del nuestro.
Habrá que cuidar en evitar caer en las trampas saduceas que nos colocan a los ciudadanos que tendemos a pecar de exceso de buena fe. Ya sabemos que quiénes ahora lloran por los recortes y las pérdidas de derechos, son precisamente los creadores de estos fracasos estrepitosos, a los que naturalmente no les interesa que los datos lleguen sin la correspondiente carga de manipulación a la opinión pública. Son los mismos que han gastado sin medida nuestro dinero y cuando acabaron con él, nos endeudaron para seguir viviendo del cuento y el despilfarro.
Hay que recortar y hay que hacerlo porque el PSOE nos endeudó muy por encima de nuestras posibilidades, por tanto hay que recortar inexcusablemente, pero no confundamos recortes con lo que es simplemente una normalización del gasto. Vamos a pagar lo que sea justo y vamos a emplear el dinero que sea necesario para asegurar la Sanidad y la Educación, pero hay que buscar los procedimientos que permitan rentabilizar al máximo nuestro dinero. Simplemente estamos obligados a reducir el gasto y hacerlo más eficaz.
Estamos muy mal de dinero, se recauda poco y hay que pagar mucho, hay que calibrar cada euro que se gaste, entre esos euros están los que dedicamos a nuestra sanidad, que resulta que no es tan buena como se nos decía y la educación que es un desastre terrible, empleemos pues el dinero necesario, pero ni un céntimo más.
Ese es el camino, desgraciadamente no hay otro. No podemos sufrir pérdidas en la calidad de estos servicios porque, miren ustedes lo que son las cosas, ahora nos enteramos que hemos pagado muchísimo por un servicio que vale la mitad de lo que cuesta.
Tengo mis dudas, pero a ver si somos capaces de hacer bueno eso tan viejo de “una para ver y otra para aprender”.

miércoles, 11 de abril de 2012

El PSOE vuelve a enseñar la patita

Soraya-PSOE  la nueva hada madrina de Rajoy

Hablaba ayer del autismo del Gobierno que empieza a tomar unas dimensiones que se me antojan intolerables. Rajoy ya ha demostrado que no está dispuesto a dar demasiadas explicaciones y supongo que al final las va a tener que dar porque esta actitud le está haciendo perder credibilidad a pasos agigantados.

Nos encontramos ante una situación absolutamente surrealista, nada extraño en este país en el que todos o casi todos somos extremadamente originales. En mitad de una crisis espantosa, con la amenaza de la intervención europea pendiendo sobre nuestras cabezas, tenemos un gobierno que hace cosas, toma determinaciones, produce reformas, trabaja…  pero no se explica y por el contrario “disfrutamos” de una oposición cerril, insolidaria, nada patriótica, que nada hace… pero no se calla ni debajo del agua.

Por mucho que se empeñe en ignorarnos, los ciudadanos necesitamos que Rajoy nos explique lo que está haciendo, lo que piensa hacer y  que nos explique el porqué de muchas cosas; de las que se hacen y de las que no se hacen. Los españoles somos gente sufrida, por tanto estoy convencido que a poco que se nos explicaran estas cuestiones, estaríamos dispuestos a aceptar las medidas de austeridad con bastante mejor voluntad.

Hay que recortar en todo o casi todo, pero los votantes quisiéramos saber por qué los recortes no se extienden a asuntos tales como el adelgazamiento de la Administración, no se mete tijera más decididamente a las subvenciones a sindicatos, CEOE, partidos políticos o se acaba con los gastos innecesarios de las CC.AA; recortes necesarios que, todavía, no se han puesto en marcha. Comprendo que hay que dar tiempo al tiempo y que nos correspondería tener algo más de paciencia, pero ante el clamor popular se deberían dar las explicaciones convenientes y que el mensaje por una vez, fuera unívoco y claro.

Puedo entender que este procedimiento de “no comunicación” es una manera de hurtar información a la oposición y de evitar la pérdida de tiempo y energía que supone estar todo el día dando explicaciones de lo que se va a hacer. Como todo en esta vida las explicaciones se pueden medir y será el gobierno el que decida hasta donde puede llegar en ese camino, aunque también estoy convencido que cada uno come con la cuchara que escoge, por tanto sabrá el gobierno lo que tiene que hacer, para eso lo hemos elegido, para que haga, aunque ya sabe que si se equivoca lo va a pagar más temprano que tarde. Lo de tensar la cuerda siempre tiene un límite y éste no es otro evitar que ésta se rompa, el truco reside en aplicar la máxima tensión posible, si te equivocas, te quedas sin cuerda.

Mientras, el PSOE vuelve a lo único que realmente le interesa, evitar que el PP sea capaz de solventar la situación sin su colaboración. Todos ustedes recordarán y si no es así yo se lo recuerdo, cómo los  portavoces socialistas advertían antes de las elecciones generales que, si ganaba el PP, necesitaría ineludiblemente la colaboración del PSOE para poder gobernar. Traducido para que se entienda, se advertía entonces al PP que o contaba con los de Ferraz o les iban a hacer la vida imposible.

En ese sentido salía ayer a los medios Soraya-PSOE para afirmar que “El grupo socialista está absolutamente dispuesto a echar una mano. Sabemos perfectamente lo que es gestionar una crisis. Llevamos tres años de crisis y tres meses de caos”, en sus declaraciones Soraya-PSOE recogía un pensamiento que ya lanzó Zapatero cuando tuvo que liar el petate. Dijo el orate de León que estaba muy orgulloso de haber evitado que España fuera intervenida por la UE, claro que se olvidó de explicar que esa cuasi intervención que evitó con su anuncio de disolución de las Cortes, nacía precisamente de su deleznable manera de gobernar.

La portavoz socialista pone al día el mensaje y nos anuncia que son los únicos que pueden sacarnos de este marasmo, difícil de creer porque quien se ofrece como solución es precisamente quien creó el problema. Aunque lo que está diciendo es otra cosa, lo que se le  dice a Rajoy es, si tragas y aceptas la colaboración del PSOE te haremos más cómoda tu situación. Ferraz no se puede permitir el lujo de que a Rajoy le salgan bien las cosas, el hecho de que si Rajoy acierta, con él acertamos todos los españoles, para Rubalcaba supone un detalle que no merece consideración alguna.

Así que las cosas están muy claras, muy mal no lo debe estar haciendo Rajoy a la vista de las urgencias del PSOE que afirma ahora estar dispuesto a “colaborar” para así poder sostener que gracias a su esfuerzo hemos salido de la crisis. Si Rajoy no acepta, el PSOE apostaría por promover una intervención de la UE que quitara a Rajoy de la presidencia y que al igual que en Italia o Grecia se nos impusiera un presidente del gusto de Europa.

Ese sería el camino, los recortes que llevaría a cabo el presidente no electo serían brutales, pero al PSOE eso le conviene, desde Ferraz se nos explicaría que los socialistas evitaron la intervención europea en plena tormenta, lo que demostraría que no lo hicieron tan mal, mientras que el PP se habría mostrado tan inútil que en mejores condiciones habría obligado a tomar esa medida a la UE para librarnos de las manos de Rajoy. El lobby socialista en Bruselas ya está moviéndose para que el tecnócrata que se nos imponga llegado el caso sea Almunia o Solana.

Es una medida durísima, inmoral y que atenta contra los intereses generales de los ciudadanos españoles pero que les garantizaría el triunfo electoral tras el interregno impuesto desde Bruselas y eso es lo único que realmente preocupa a Rubalcaba, que se encuentra con un partido dividido, arruinado y con el problema andaluz que a cada día que pasa es más grande, no contaban en Génova con el gobierno de Griñán, pero en Ferraz tampoco.

En este marasmo de críticas, de la subida de la prima de riesgo, etc., hay dos noticias económicas que han disparado la inquietud del PSOE, el IPC se muestra estable y parece va a permanecer así y las cifras del PIB van a ser menos negativas que las esperadas, esto coloca a los economistas de Ferraz ante un escenario que tiende a la estabilidad, un buen escenario para España pero inconvenieste para los intereses partidistas del PSOE.

Bueno para España, malo para el PSOE ¿increíble?, no sean ustedes ilusos.

martes, 10 de abril de 2012

Entre un gobierno autista y una oposición demagógica

¡Apúntate al gasto!. El PSOE te necesita

En estos momentos tan difíciles que estamos sufriendo y los que desgraciadamente  nos quedan todavía por pasar, llama la atención la absoluta incoherencia de la postura del PSOE ante los problemas que vivimos. Desde Ferraz se hace una exhibición de la utilización de la célebre ley del embudo según se trate de asuntos que interesan al PSOE directamente o si por el contrario se habla de problemas que nos afectan a los españoles como nación.

Desde la toma de posesión del actual gobierno y aún antes, se observan unas exigencias que no están justificadas. Ayer comentaba a una lectora que hacía tabla rasa y mantenía que los socialistas y los populares son los mismos perros con distintos collares,  que unos - los de Rubalcaba - habían tenido ocho años para hacer lo que habían hecho y así demostrar que eran una nulidad como gobierno, mientras que a Rajoy parecía que se le exigiera la instantaneidad en la aplicación de medidas milagrosas que solucionaran nuestros problemas en cuatro días.

Parece que hay un sector de la opinión pública que está muy molesta con el gobierno porque “todavía” no ha arreglado el desastre en el que vivimos. Entre ellos se encuentra el electorado “progresista” que parece creer en la existencia de los milagros y subraya la incapacidad de Rajoy para llevarlos a cabo. Bien, eso entra dentro de la habitual política del PSOE que desde siempre ha pedido imposibles a sus adversarios para seguidamente criticarlos con acritud por no llevar a cabo acciones, medidas y soluciones que el PSOE conoce como imposibles.

Y este es el caso, estamos en una situación muy difícil, pero para llegar a ella el PSOE trabajó en la dirección equivocada, eso está claro, durante ocho años. A pesar de su empeño les resultó imposible conseguir sumirnos en esta miseria en cuatro días. Nuestra actual situación se debe a la acción de un gobierno que durante ocho años trabajó denodadamente para conseguir la ruina del país ante el silencio de unos y los aplausos de otros. A pesar de ello parece que nadie esté dispuesto a conceder un plazo razonable al gobierno popular. Esto resulta grave, pero no es lo peor, lo peor es advertir como se reciben todas las medidas del gobierno, desagradables ciertamente pero a las que no se les da siquiera la oportunidad a que demuestren, sino su bondad, sí al menos su eficacia.

A esta cuestión colabora de manera entusiasta el propio gobierno que está llevando a cabo una política de comunicación difícilmente justificable. Baste ver como se ha planteado el último recorte – último por ahora – que afecta a las partidas de Educación y Sanidad. Cualquiera que lea la prensa sabía de las reuniones del gobierno con los responsables autonómicos de los dos sectores afectados, advirtiendo de los inevitables recortes en cuestiones tan sensibles. Pues a pesar de ello Rajoy y su gente han conseguido que la medida prevista haya parecido una ocurrencia que se ha puesto en marcha de manera improvisada y a la carrera.

¿Y el PSOE qué hace?, pues salir a los medios y organizar su particular jeremiada, Elena Valenciano no debe ganar para ropa, porque se pasa el día rasgándose las vestiduras ante las cámaras de la televisión. Se exige la presencia de Rajoy en el Congreso para que dé las explicaciones pertinentes, pero advierten que no van  a admitir el recorte establecido en 10.000 millones de euros, una cantidad que afirman incidirá en la calidad de los servicios. Hablar de la calidad de la enseñanza pública, con el nivel de fracaso que sufrimos a todos los niveles en ese ámbito supone una burla al sentido común, pero vamos a dejar esta cuestión para otro día.

El PP afirma que recortará 7.000 millones en Sanidad y 3.000 en Educación. Es una medida dolorosa pero lógica, en todos los lugares de este mundo cuando llega el momento de recortar,  se mete la tijera a las partidas presupuestarias más grandes y esas están localizadas en Educación, Sanidad y Asuntos Sociales, es algo que cae por su propio peso, desgraciadamente es así. Pero vayamos a lo que quiero tratar, desde el PSOE se critica una medida que no dudan en tildar de apocalíptica porque les interesa, aunque creo que deberíamos empezar a reconocer, todavía no lo hemos hecho, que no somos ricos como país y además estamos en la ruina, por lo tanto los servicios públicos de los españoles, guste o no guste, deben acomodarse a esta realidad.

Al PSOE le parece mal el recorte, pero sin embargo le parece muy bien gastar en Andalucía el dinero que no tiene la Junta para contentar a IU  y que así Griñán pueda gobernar. Las medidas que proponen los de Valderas contienen propuestas como la de prohibir los desahucios por embargos inmobiliarios, crear una banca pública, dar cuatro meses de empleo público para todos los parados y crear una renta básica para todas las familias andaluzas.

Se niegan a que Rajoy recorte el gasto pero no dudan en poner en marcha medidas imposibles desde el punto de vista de un presupuesto realista, si con ello aseguran el gobierno de la Junta. Lo de las cuatro pagas para los 1,2 millones de parados que ha creado el PSOE en Andalucía suponen unos 2.500 millones de euros; mientras que la renta básica de 9.000 euros al año para las casi 3 millones de familias andaluzas supondrían  25.000 millones más, sumen a ello los fondos necesarios para crear la banca pública y ya estamos instalados otra vez en la montaña rusa del gasto disparatado fuera de nuestras posibilidades reales.

Por una parte se oponen a los recortes y por otra proponen gastos desmesurados que a nada conducen. No han aprendido nada, pretenden seguir en esa política zapateril de despilfarro sin control y que luego venga Europa a sacarnos del lío. El problema está en que Europa ya tiene bastante con lo suyo, como para soportar a estos iluminados que pretenden seguir viviendo, políticamente hablando, de la subvención a los amigos y del despilfarro populista.

Entre el gobierno que sabe lo que hay que hacer pero es incapaz de explicarlo a los ciudadanos y esta  oposición irresponsable instalada en la demagogia, la mentira y el populismo, vamos apañados.

¿Qué si le tengo fe a esto?, pues a decir verdad de fe ando justito tirando a mal, pero eso sí, procuro tener toda la esperanza posible, al fin y a la postre, es lo que nos queda.