domingo, 15 de abril de 2012

La mentira arma política de la izquierda

Los "benefactores" de los desfavorecidos

No es que me vaya sorprender a estas alturas la capacidad que tiene la izquierda nacional para utilizar la mentira cuando ésta sirve a sus fines. Mienten de manera continua y sin el menor reparo, lo que hace suponer que su utilización les resulta rentable, es triste pero habrá que reconocer que la utilización de la mentira sirve a sus fines y parece que no perjudica su imagen, lo que dice muy poco de la altura ética de la izquierda pero también señala negativamente a su parroquia.

Les da igual el tema que se trate, hace pocas horas Rubalcaba acusaba a Rajoy de culpar a las Autonomías de nuestros problemas de  déficit. A mí personalmente me sorprende porque ¿no era precisamente esa la excusa que utilizó el PSOE y el propio Rubalcaba para justificar la desviación del objetivo de reducción del déficit? O se dolía de la incomprensión e incapacidad de Rajoy para aceptar las políticas de consenso que desde Ferraz se ofrecen a los del Partido Popular y eso lo dice quien acaba de romper el pacto de estabilidad presupuestaria que firmó en el 2011 el PP  con el PSOE, cuando éste se encontraba en el gobierno.

Para muestra bien vale un botón, el PSOE miente de manera habitual y lo hace con una naturalidad y una frecuencia que, repito, demuestra sin lugar a dudas que la utilización de la  mentira es uno de los argumentos principales de su ejecutoria política. Aunque hay que señalar que esa enfermedad ética  se extiende al conjunto de lo que conocemos como la izquierda nacional.

Hay mentiras tácticas, que se utilizan de manera puntual en asuntos de oportunidad y  otras que forman parte de la tradición de la zurda de este país, que parece no haya sido capaz de evolucionar como el resto de la socialdemocracia europea y que sufre de obsesiones que demuestran que en lo ideológico se encuentran, siendo generoso en la apreciación, en los comienzos del siglo XX.

Una de las obsesiones más profundas de toda la izquierda de España es la que sufren a cuenta de la existencia de la Iglesia Católica. Lo de la Iglesia y los zurdos roza lo patológico, son absolutamente incapaces de actuar, pensar u opinar con cierto rigor intelectual sobre cualquier cosa que tenga que ver con lo católico; les puede la víscera y el profundo odio que sienten por la institución. Odio tan profundo y activo que denota muy a las claras el profundo temor que les infunde el magisterio espiritual de la Iglesia. No hay otra explicación, cuando se odia de una  manera tan profunda, tan irracional, es que hay miedo, temor, impotencia...

Una de las mentiras que la izquierda utiliza más frecuentemente y que reitera de manera cíclica es la de la financiación de la que disfruta la Iglesia que vive extraordinariamente bien, dicen los zurdos, a cuenta del dinero que recibe de los Presupuestos Generales del Estado. Cuando lo hace el PSOE la falsedad entra además en el terreno de la contradicción más palmaria, porque habrá que recordar que fueron precisamente los socialistas los que firmaron los acuerdos Iglesia-Estado sobre estas cuestiones. Concretamente se ocuparon de este asunto el propio Rubalcaba y la ya “ex” Fernández de la Vega.

Digo que estamos acostumbrados a que en cuanto conviene a la izquierda salga a la luz, ya sea a través de un  estudio, unas declaraciones o una campaña orquestada en los medios afines y convenientemente  amplificada en las redes sociales, la denuncia de  los zurdos que se duelen de la injusticia que supone que en un país laico  -  no confesional, sería más preciso – la Iglesia viva tan bien a cuenta de los impuestos que pagamos todos.  De hecho hace no más de tres días que CC.OO publicaba un estudio llevado a cabo por la Fundación 1º de Mayo, fundación que vive de las abundantes subvenciones de las que disfrutan Toxo y su gente, en el que se afirma que en el ejercicio 2011 la Iglesia percibió “créditos por un monto total de 282,3 millones de euros”, claro que el estudio evita aclarar una cuestión que no es otra que de esos 282,3 millones que ha percibido la Iglesia, 278 provenían de la recaudación de la casilla del IRPF. Para que quede claro, del dinero obtenido de la libre decisión de los contribuyentes de marcar en su declaración de la renta, la casilla de la Iglesia Católica.


Consecuentemente habrá que decir alto y claro que el dinero que se recauda a través de la casilla de la declaración del IRPF es dinero que proviene de los ciudadanos que deciden, en uso de su libertad individual, asignar una parte de su dinero a la Iglesia Católica. El “estudio”  fija las ayudas recibidas por  la Iglesia en 5.000 millones, para eso tiene que acudir a las trampas de siempre. La fundación sindical, que esa si vive de las subvenciones que salen de nuestros impuestos, entiende como ayudas a la Iglesia, el pago que hace el Estado por la enseñanza concertada que imparten los colegios propiedad de la ordenes religiosas. Habrá que convenir que eso no son ayudas sino pago por trabajo realizado, por cierto un trabajo que da bastante mejor resultado que la enseñanza pública que pagamos también, como es natural, con nuestros impuestos. También suman como ayudas a la Iglesia las subvenciones que reciben Cáritas y Manos Unidas que las perciben en su calidad de ONG,s que se dedican al trabajo solidario y que por cierto han recibido subvenciones que sólo cubren el 30% de sus presupuestos. Eso significa que la Iglesia, de sus fondos, pero sobre todo de las aportaciones de sus fieles carga con el 70% de los gastos a los que se ha hecho frente para ayudar a los 1,5 millones de desfavorecidos, que son las personas que fueron atendidas por Cáritas  el pasado año.

Si estiman que la Iglesia vive tan bien y considerando que vive del dinero que percibe a través de la casilla del IRPF y de los donativos de sus “afiliados”, que los sindicalistas reclamen lo mismo, firmen un acuerdo con el Estado semejante al de la Iglesia y se les habilite una casilla en la declaración de la renta para que los millones de fans que tienen Cándido y Toxo se apresuren a marcarla y así UGT y CC.OO puedan vivir igual de bien que lo hace la Iglesia.

Y si les duelen, que les duelen y mucho, las subvenciones a Cáritas que tan acremente critican, les sugiero a Cándido y Toxo que abran comedores sociales, tienen un costo, si les sale como a Cáritas tendrán que pagar el 70% de los gastos, que es una pasta, pero les aseguro que la satisfacción moral que recibirán les va a compensar.

Viven de nuestro dinero, no han hecho nada por los parados de este país que se han tenido que ir con su hambre y sus problemas hasta Cáritas para que los atendieran, la pretendida solidaridad de la izquierda ha llegado sólo para pagar comidas en restaurantes de lujo  a las cúpulas sindicales y se atreven a criticar a la Iglesia por percibir un dinero que no proviene como el que reciben ellos, de los PGE.

Tampoco es que me sorprenda, forma parte de los procedimientos de la “zurda” nacional, utilización de la mentira aderezada de odio visceral hacia la Iglesia. Miente y calumnia que algo queda. Nada nuevo bajo el sol…

3 comentarios:

  1. Segun Lenin la mentira era un arma revolucionaria que utilizada convenientemente daba excelentes resultados
    Nada nuevo bajo el sol
    Y eso es lo malo
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. Parecen los amantes de Teruel, juntos en todas las fotografías. ¿Comedores sociales para la gente necesitada? ¿Y pagar el 70% de los gastos? Les da un infarto galopante, Miguel, de esos de aquí te pillo aquí te quedas. Si miras la foto, ya se pusieron pálidos del susto al escuchar tu propuesta. :P
    Saludos.

    ResponderEliminar