lunes, 16 de abril de 2012

Aquí se equivocan todos

Este es el modelo progresista de oposición que propone el PSOE

Ayer domingo El País publicaba una encuesta en la que se señalaba que de llevarse a cabo las elecciones tal día como ayer el PP obtendría el 38,1% de los votos y el PSOE se tendría que conformar con el 23%. Estos resultados comparados con la última valoración llevada a cabo por Metroscopia nos dicen que el PP ha perdido 8,2 puntos en la estima de los votantes y el PSOE el 1,4%. Si comparamos estos resultados con los obtenidos en el 20N (44,62% para el PP y 28,73% el PSOE) nos daremos cuenta que el PP ha perdido desde ese día hasta hoy un 6,52%, mientras que la pérdida de expectativas del PSOE alcanza un 5,73%, lo que nos dice a las claras que aquí todo el mundo, oposición y gobierno, se equivocan y así lo expresan los votantes.

Naturalmente el PP pierde algo más que el PSOE, pero habrá que reconocer que un 0,79%, que es la diferencia habida entre el PP y el PSOE, es una cifra que indica con claridad que la mayoría de los españoles tienen todavía bien claro quién es el responsable de nuestra situación. Y digo todavía porque si Rajoy no escucha este aviso, muy  probablemente esa pequeña diferencia aumente de manera exponencial.

Desde mi modesto punto de vista el problema del actual gobierno reside más en las sensaciones que produce ese autismo, ese déficit en su política de comunicación, del que hablaba hace bien poco tiempo, que  en las propias medidas que adopta.  Desde siempre la derecha de este país se ha mostrado incapaz de “vender” su imagen y ahora vuelve a cometer los mismos errores que siempre le han caracterizado. Dan la impresión de que les moleste explicar, no ya lo que han hecho, que tampoco lo hacen con la suficiencia necesaria, sino lo que van a hacer y eso es aprovechado por una oposición irresponsable para vender que Rajoy improvisa, lo que resulta extraordinariamente inquietante para todos, habida cuenta de la experiencia reciente que tiene el país a cuenta del cúmulo de espantosas improvisaciones que sufrimos con el gobierno de Zapatero… y el de Rubalcaba, que hay que recordarlo para que no se le olvide a nadie.

Como ya sabemos como funciona esto de las estadísticas, habrá quien se quede en los 8,2 puntos perdidos por el PP si comparamos los resultados publicados ayer con los de la penúltima encuesta. Cada uno es muy libre de hacer  lo que mejor le parezca, pero creo que si realmente lo que pretendemos saber es cuál es el desgaste que ha sufrido el PP en el gobierno, la encuesta nos señala que ese desgaste está situado en - 6,52 puntos mientras que el PSOE, otro que tal baila, se sitúa en un  - 5,73 %.

Por lo tanto nada que pueda satisfacer a ninguno de los dos partidos, ambos están perdiendo intención de voto, eso está claro, resulta fácil deducir pues que tanto el uno como el otro algo están haciendo mal . Por un lado está el PP y sus problemas con la comunicación y por otro lado está la impresentable actuación de un PSOE que ha decidido no colaborar con el PP bajo ningún concepto y si esa es la posición de Rubalcaba no es porque su ideología le impida alcanzar consensos en asuntos de Estado, lo hace porque sabe que presentar a Rajoy como un dirigente incapaz de suscitar acuerdos en temas tan importantes, desgasta la imagen del Gobierno ante la UE, que lleva tiempo predicando en el desierto y clamando por un consenso mínimo ante políticas que, no olvidemos, impone Bruselas.

Paradigma de lo que digo ha sido la votación del PSOE en contra de la norma de estabilidad presupuestaria que desarrolla el acuerdo de ambos partidos para llevar a cabo la modificación constitucional que hace bien poco propuso el PSOE y que contó con la colaboración del PP, en la oposición en aquellos tiempos. Ante la importancia del asunto y la petición expresa de la UE que advertía de la importancia de alcanzar el máximo consenso para poder vender una imagen de una España unida frente a los problemas que sufrimos, Rajoy llamó a Rubalcaba para pedirle su apoyo parlamentario, Alfredito le prometió que se ponía en marcha, pero el resultado obtenido fue que, tras una exhibición de filibusterismo parlamentario, el PSOE, que fue representado en las negociaciones por Sorayita-PSOE, votó en contra.

Hasta la propia Elena Valenciano intentó justificar el voto en contra socialista, explicando que el PSOE que se negaba a aceptar el 0 %  en el déficit para el año 2020 y pretendía que se permitieran 4 décimas, es decir un 0,4 %, lo hacía por una importantísima cuestión ideológica, decía la Valenciano que no era un capricho, como pudieran entender los ciudadanos, sino un problema de ideología. Ya sabemos que excusatio non petita accusatio manifesta, por tanto no creo necesario añadir nada más al respecto. El PSOE se negó a apoyar el desarrollo legislativo de la modificación constitucional que llevaron a cabo ZP y su gobierno, a sabiendas de la importancia que tenía para Europa y sobre todo para España la imagen de consenso en este asunto. Votó en contra con la intención de perjudicar las expectativas del Gobierno, pero con ello volvió a poner de relieve una imagen de división que es la que nos lleva a ser castigados por la desconfianza de Europa y “los mercados”.

El PSOE está dispuesto a que el país se hunda antes que permitir que el PP sea capaz de sacarnos de esta situación y los “bobilines” que nos gobiernan andan enredados entre su incapacidad para comunicarse con sus votantes y la molestia que les produce eso tan ordinario de dar explicaciones, esa es la verdad.

Por otra parte Rajoy tiene que decidirse y anunciar un paquete de medidas que convenzan al electorado de que no vamos a ser los ciudadanos los únicos que carguemos con el peso de la crisis y sus consecuencias. Se impone un drástico adelgazamiento de la maquinaria del Estado, hay que limitar el capítulo de gastos eliminando gran parte de los que producen todas las administraciones: La central, la autonómica y la municipal.

Da igual si se está a favor o en contra del Estado de las Autonomías, ese no es el problema, el problema y su solución radican en una cuestión muy simple: Tal y como está planteada la estructura del Estado su coste nos resulta inasumible. Como dice el propio Rajoy y dice bien, no podemos gastar más de lo que producimos, hay que recortar en la estructura del Estado. Su ineficiencia nos produce gastos por un valor de 40.000 millones dice UPyD, no sé si esa será la cifra real, muy probablemente no; pero nos dice bien a las claras aunque sea por aproximación, que es algo que no nos podemos permitir.


Los ciudadanos castigan a los dos partidos más importantes, esa es la realidad, no esperemos demasiado de su supuesta capacidad de reflexión, pero indudablemente alguien deberá convencer a Rajoy de que si quiere seguir adelante, aunque no cuente con el apoyo del PSOE, un partido radical, sectario, cerril e insolidario que prefiere que todos nos quedemos tuertos si con ello consigue que Rajoy quede ciego, deberá contar ineludiblemente con el apoyo de la opinión pública y para eso necesita dar explicaciones, ser claro, transparente y predecible.

Si esto no es así vamos de cabeza a la intervención.

2 comentarios:

  1. Sinceramente, a mi me parece que el Gobierno esta haciendo una política socialdemocrata que suscribiría ZP sin pestañear
    Tengo la impresión que los españoles votaron al PP para que renovara esto, para que recondujera el estado autonómico, recortara los chanchullos de partidos politicos, y sindicatos, para que cambiara la ley electoral y para que hiciera de España un pais normal
    Y el PP desde luego no lo esta haciendo.
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

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  2. Este tipo de casos siempre existirán, es algo que nunca acabara, ténganlo en mente

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