Wilt, una desternillante novela del británico Tom Sharpe


 

Siempre he tenido la impresión de que en España se considera a las novelas de humor una suerte de literatura de segunda o tercera división y me parece una injusticia como una catedral de grande. El humor como género requiere un pulso narrativo muy difícil de desarrollar y exige un oficio y una inventiva que no está al alcance de cualquiera. Tuve la fortuna de entrar en contacto con el humor siendo un niño, recuerdo que leí algunos relatos de la serie “Un mundo pequeño” que escribió Giovanni Guareschi, cuyo protagonista era D. Camilo, un párroco italiano a la vieja usanza, que tenía como antagonista al alcalde de su pueblo Pepón, Giuseppe "Peppone" Botazzi, comunista y acérrimo estalinista.

Disfruté muchísimo de esos relatos, que tenían la peculiaridad de haber sido editados y traducidos en Argentina, lo explico porque con posterioridad leí alguna de esas novelas traducidas en España y me hicieron menos gracia. Sería por aquello de que “Traduttore, traditore”, pero la verdad es que el argentino que tradujo al castellano – español en aquellas tierras – tenía bastante más gracia que su colega español. Posteriormente en plena adolescencia tuve la fortuna de topar con las hilarantes novelas del británico PG. Wodehouse que devoré entusiasmado y que creo que comentaré más adelante porque estoy seguro de que algún libro de ese autor comentaría yo a lo largo de los diez años que presenté un programa en televisión sobre la lectura. Y desde entonces he procurado leer todo el humor que he podido.

Ahora vamos lo que vamos. Hoy quiero comentar “Wilt”, una de las quince o dieciséis novelas de Tom Sharpe que se publicaron en castellano. Sharpe fue un escritor británico especializado en novela humorística, quien también ejerció los oficios de profesor y fotógrafo. Nació en Londres el 30 de marzo de 1928, hijo de un párroco de la iglesia anglicana, fue educado en internados. No fue un alumno cómodo, se escapó del instituto en el que estaba interno, aunque finalmente logró acabar su formación en Cambridge en 1951.  Emigró a Sudáfrica, país en el que ejerció la docencia hasta que fue ingresado en prisión por subversivo y por defender ideas comunistas. Fue puesto en libertad pero en 1961 fue expulsado del país por actividades antigubernamentales, lo que no resulta extraño ya que un profesor con un sentido del humor tan corrosivo como el de Tom Sharpe tenía que chocar obligatoriamente con las autoridades sudafricanas, famosas por su escaso sentido del humor, a las que posteriormente ridiculizó en alguna de sus obras más célebres.

De vuelta a Inglaterra, vuelve a ejercer la docencia desde 1963 hasta 1972. A partir de esa fecha, viendo el éxito de sus dos primeras novelas "Reunión tumultuosa" (1971) y "Exhibición impúdica" (1973), basadas en sus experiencias en Sudáfrica, abandona su trabajo como profesor y se dedica plenamente a la literatura. Intenta escribir teatro, pero no es ese el camino que lo va a llevar al triunfo. Sus obras teatrales cosechan una tibia acogida, lo que le impulsa a dedicarse plenamente a la novela, decisión con la que acierta porque sus novelas han sido traducidas a veintidós idiomas y ha vendido más de diez millones de ejemplares.

Afronta temáticas variadas, desde los libros inspirados en el apartheid, hasta los que critican el sistema educativo público británico (Wilt y secuelas), el esnobismo de la clase alta inglesa (Vicios ancestrales y Zafarrancho en Cambridge), el mundillo literario (La gran pesquisa), los extremismos políticos de cualquier tipo, la burocracia y la estupidez en general.

Esta que traigo hoy aquí es la primera entrega del personaje, con esta novela nació Henry Wilt un profesor de enseñanza media, encadenado sin remedio a un trabajo que odia con todas sus fuerzas, cuya conducta es capaz de crear las situaciones más impensadas, aún en contra de su voluntad. En la novela conoceremos a este profesor en el momento en el que se le ha vuelto a negar por enésima vez un ascenso y a esa frustración se une la que le produce su insatisfactorio matrimonio.

Su esposa una activísima Eva es víctima de entusiasmos sucesivos que consiguen enervar a nuestro protagonista que empieza a soñar con una muerte accidental o al menos que así lo parezca para liberarse de esa situación familiar que le angustia, si bien hay que hacer constar que esa muerte más que una decisión es una idea que seguramente va a quedar solo en proyecto. Pues bien esa idea o quizás sea mejor decir los ensayos sobre esa idea, van a conseguir que tras una serie de extravagantes y divertidos episodios nuestro protagonista aparezca como sospechoso del asesinato de su esposa y en ese momento hará su entrada en la novela Flint un policía que será la víctima de la inmensa capacidad que tienen Wilt y Eva para trastocar la vida cotidiana de cualquiera en una serie de disparates absolutamente desquiciantes.

En la novela también hay una crítica durísima al modelo educacional británico basado en los disparates supuestamente progresistas, a los machistas, a las feministas, a los clérigos, a la policía, a los progres, a los reaccionarios, a los enseñantes, a la justicia, al psicoanálisis, en definitiva Tom Sharpe utilizando ese humor negro, pero ocurrente, no deja títere con cabeza.

La imaginación de Sharpe nos lleva a un mundo reconocible pero hábilmente desquiciado para que lo veamos desde el peor punto de vista y sin duda el más divertido. Sin embargo el resultado no tiene nada de amargo, creo que no hay nada más sano que reírse a mandíbula batiente de una serie de valores que las conveniencias sociales y aquello de lo políticamente correcto nos hacen respetar aunque sea de dientes para afuera. En definitiva cuando nos reímos de la sociedad en la que vivimos y que hemos ayudado a construir, llevamos a cabo una de las mejores terapias posibles. Hay que decir que tras la lectura de una novela de Sharpe uno siente la vida desde un punto de vista diferente.

Una novela, esta que hoy comentamos y cualquiera que lleve la firma de Tom Sharpe, que hay que leer, aunque en España sigamos con esa especie de fobia hacia la literatura de humor, los espectadores que sigan mi consejo me lo van a agradecer, un libro como "Wilt" es una inmensa inversión en salud mental, se lo aseguro.

Hasta aquí hemos llegado, espero que si Dios quiere nos volvamos a encontrar aquí el próximo jueves. Hasta entonces cuídense mucho.

Un abrazo.

Como probablemente sepan ustedes he publicado una novela negra "Al madero no le gusta la ropa vieja" cuyo escenario es Fuerteventura y su capital, Puerto del Rosario. Sus protagonistas, dos guardiaciviles que investigarán un homicidio. Por si estuvieran interesados en adquirir un ejemplar aquí les dejo el enlace que les permitirá hacerlo. ¡Feliz lectura!

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