"Asesinato en el Savoy" una joya literaria de los suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö


 

Hoy quiero comentar una auténtica maravilla del género negro y antes de que se me quede en el tintero, agradecer como hice en su momento, a los de la Editorial RBA el acierto que tuvieron reeditando ya hace unos años las novelas de los clásicos escritores suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö, un matrimonio que allá por los mediados de los sesenta del siglo pasado comenzaron a escribir una serie de diez novelas del género negro.

Maj Sjöwall (1935), nació en Estocolmo, estudió Periodismo y Artes Gráficas, mientras estudiaba, comenzó a traducir al sueco libros escritos en inglés, tras finalizar sus estudios Maj Sjöwall continuó con sus traducciones y trabajó para alguno de los periódicos y revistas más importantes de su país. Tras trabajar unos  cuantos años para la editorial Wahlström and Widstrand, en el año 1961 Sjöwall comienza a trabajar para Idun, una importante revista sueca, allí conoció al que iba a ser su pareja Per Wahlöö, intimaron con rapidez, no en vano compartían las mismas ideas políticas y otros aspectos de sus vidas. Los dos tenían la idea de escribir algo y decidieron hacerlo juntos, quisiera subrayar la dificultad que entrañaba en aquellos tiempos y en Suecia escribir novela policiaca, en la que se retrataba a la sociedad sueca y a su policía con ánimo crítico y se ponía de relieve la falsedad de la plácida imagen que se vendía entonces de esa sociedad.

Decidieron que cada novela tenía que basarse en un crimen y todas las novelas juntas debían conformar un Gran Crimen; de ahí el subtítulo “La historia de un crimen”: El “crimen” que recorren las diez novelas de Martin Beck no es otro que el cometido por la socialdemocracia que según ellos había traicionado a la clase trabajadora. Tuvieron dos hijos y cuando falleció Wahlöö, Maj Sjöwall retomó su actividad como traductora, aunque escribió algún que otro relato corto y junto al escritor alemán Tomás Ross escribió una novela negra de gran éxito que se titulaba “La mujer que se parecía a Greta Garbo”

En España mientras que al calor del éxito de la novela negra sueca imitadores, secundarios e impostores poblaban las librerías con misterios suecos de tercera fila, la reedición de las magistrales obras de estos autores cuya obra  hoy comento, pasaba relativamente inadvertida. Quizás por eso y de manera tozuda llevé cada nueva reedición al programa para comentarlas en la televisión.

¿Y cuál puede ser el motivo por el que magníficas novelas de un género que disfrutaba de una expansión espectacular se reeditaran pero sin la alharaca que otras publicaciones recibían de la crítica y de los medios de comunicación? Creo que hay una serie de razones que de ningún modo empañan la calidad y el interés de esta serie de diez novelas negras. Habrá lectores y críticos que entiendan que están pasadas de moda, que el ambiente, el escenario y los personajes son de otra época, lo que es cierto, pero entiendo yo que de ningún modo esa cuestión desmerece la calidad del producto.

Igual lo que yo considero una virtud intrínseca de la serie y de los diez relatos que la componen, sea considerado un problema para los editores. Es cierto que son novelas relativamente breves para lo que se estila hoy en día, pero entiendo que todo tiene su medida y que una buena novela si breve, parafraseando a Gracián, dos veces buena. Por otra parte y me refiero a lectores y críticos españoles, sé que pueden encontrar extraños a los suecos que circulan por las páginas de la serie; pero los personajes creados por esta genial pareja son muy reales, por mucho que nos extrañen a los españoles.

Ya he señalado que lo que para algunos es defecto a mí se me antojan virtudes, un esplendoroso trabajo de creación de personajes, el relato de unos crímenes y la investigación consiguiente se aprovechan para hacer un relato crítico de la sociedad en la que está inscrita la narración. Por tanto novela negra en estado puro.

“Asesinato en el Savoy” es el sexto relato de la serie que escribieron entra 1965 y 1975; con un ritmo tan fiable como el de un metrónomo nuestros suecos publicaron una novela cada año durante ese período. Todos los relatos tienen un propósito común, a través de las vicisitudes que se relatan, se pretende denunciar el crimen que según ellos habría cometido la socialdemocracia sueca contra los trabajadores suecos, a los que traicionaron los políticos que en realidad actuaban en beneficio de la vieja aristocracia y la nueva burguesía emergente.

En este relato los autores dan una vuelta de tuerca a su mensaje de denuncia, pero también hay que señalar que si sube el trasfondo ideológico y el clamor de la denuncia también crece el valor literario. Este es uno de los relatos mejor escritos de la serie y hay que subrayar la presencia importante del humor en el transcurso de la narración. Ciertamente el contenido ideológico del libro se radicaliza, mayo del 68 ya ha pasado, estamos a principios de los setenta y la crítica al capitalismo sueco y a los capitalistas se hace mucho más expresa y dura, pero a cambio el envoltorio, es decir el trabajo literario es magnífico.

Podemos percibir que la víctima de ese “Asesinato en el Savoy” no tiene un solo rasgo que lo presente al lector como un ser humano que ha sido asesinado, en la novela se describe una ejecución que no es lo mismo. La izquierda había decidido intentar los atajos y el fin justificaba los medios, por tanto el primer trabajo de cualquier hombre o mujer de la izquierda era deshumanizar al enemigo. Los autores utilizan la sátira y el humor para endulzar las cuestiones que hemos descrito, pero independientemente de lo que usted piense sobre esa deshumanización de la izquierda, que aquí no toca comentar, si uno es capaz de asumir esa cuestión como un defecto salvable, ojo, salvable en la ficción, van a encontrarse sorprendidos por una novela fantástica.

Asesinato en el Savoy resulta una lectura fascinante de principio a fin. La imagen que ofrece del clima social imperante en un momento crítico de la historia, tanto en Suecia como en el resto del mundo, es insuperable. Un clima social que es en muchas maneras absurdo e inhumano y en la periferia del cual seguimos viviendo. 

Creo que les va a encantar a los amantes del género, que son muchísimos, no he pretendido descubrir a estos autores, sobradamente conocidos por todo el mundo, me he limitado a hacer una reflexión sobre cuál pueda ser la causa que aconsejó la reedición de la serie con un lanzamiento llevado a cabo con una prudencia y una limitación de medios que no me pareció ni me parece justificada.

Y para aquellos lectores que desconfiaron del tan cacareado boom del relato negro nórdico perdiéndose a autores de la categoría de Mankell o Arnaldur Indridasson, o a los que llevados de la moda hayan sufrido más de una decepción a cuenta de novelas producto de la mediocridad, el cuasi plagio y la moda, creo que deben dar su oportunidad a los verdaderos padres de este fantástico descubrimiento que no es otro que la novela negra nórdica.

Y alguno dirá ¡No ha contado nada de la novela!, créanme si les digo que lo verdaderamente importante está explicado, lo que a algunos les gustaría saber, está escrito en la contraportada del libro. De verdad que la novela merece su lectura y desde luego su relectura.

Hasta aquí hemos llegado, espero que si Dios quiere volvamos a encontrarnos por aquí el próximo jueves. Cuídense mucho.

Un abrazo.

Como probablemente sepan ustedes he publicado una novela negra "Al madero no le gusta la ropa vieja" cuyo escenario es Fuerteventura y su capital, Puerto del Rosario. Sus protagonistas, dos guardiaciviles que investigarán un homicidio. Por si estuvieran interesados en adquirir un ejemplar aquí les dejo el enlace que les permitirá hacerlo. ¡Feliz lectura!

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