viernes, 30 de marzo de 2012

La huelga general y sus consecuencias

Esta es la imagen que le interesa "vender" al PSOE


La palabra normalidad, la más utilizada para definir lo que sucedía ayer en las calles y lugares de trabajo de España afortunadamente describe muy bien lo que realmente sucedió. La huelga constituyó un fracaso para los convocantes, pero ciertamente quiénes más perdemos con ella somos los ciudadanos. Todos, los que libremente participaron en ella y los que preferimos no secundarla y que a pesar de la actuación de los violentos, fuimos una inmensa mayoría.

Esta no ha sido una huelga general al uso, ha sido y será como  la que ya preparan para el mes de junio una huelga política. Comprendo que a los zurdos que andan por este mundo mi afirmación no les gustará, pero aquí todo el mundo recuerda que el mismo 20 N ya advertía el PSOE que se “echaría a la calle” y cabe, por desgracia, decir lo mismo de los de IU. Conste que en ese momento no hacían otra cosa que subrayar lo que ya habían advertido antes de las elecciones,  si ganaba Rajoy, si la derecha triunfaba en las elecciones, se echarían a la calle.

Que la de ayer fue una huelga de carácter político lo digo yo, lo dice cualquier persona que tenga sentido común y lo dijo en Telecinco María Antonia Iglesias, con eso creo que sobra para mantener mi afirmación, lo que ayer sufrimos los españoles fue una huelga política, que por cierto nuestra legislación prohíbe.

Por tanto la reforma laboral no es más que el pretexto para conseguir el apoyo de ciudadanos poco avisados, lo prueba de manera irrefutable un hecho que no pueden ocultar. Los sindicatos dicen que se echan a la calle “para defender el empleo”, no pueden sostener una afirmación así los mismos que colaboraron  activamente en las políticas emprendidas por el gobierno socialista de ZP que mandaron al paro a más de 5,3 millones de compatriotas. Cierto es y hay que reconocerlo, que al final, cuando la situación se hacía insostenible y la irritación de la sociedad española crecía exponencialmente ante el contubernio sindicatos – gobierno, éstos se vieron obligados a montarle al inefable Zapatero una amable huelga general, pactada entre huelguistas y gobierno para cubrir el expediente.

A CC.OO y UGT y a sus millonarios dirigentes, la suerte de la clase obrera se la trae al pairo. De hecho con una impudicia que escalofría, pocos días antes de la huelga advertían que si el Gobierno estaba dispuesto a mantener el número de liberados sindicales y se abría una negociación sobre las subvenciones de los cursos de formación, ellos estarían dispuestos a desconvocarla, porque naturalmente para estos explotadores de la clase obrera que cínicamente dicen defender, lo primero es la pasta, su pasta, y luego con más calma ya se verá lo que hay sobre el abaratamiento del despido.

Si la denostada reforma laboral llevada a cabo por Rajoy no se hubiera cargado los convenios sectoriales, es decir la férrea centralización de nuestro sistema sindical que tanto poder les daba a CC.OO y UGT, si hubiera mantenido su status económico, si les hubiera consentido seguir manteniendo su omnímodo poder y las regalías que les han permitido hasta la fecha vivir tan bien, no hubiera habido huelga general, o quizás sí,  pero hubiera sido mucho más tarde y desde luego “semidesnatada”, copia exacta de la que le montaron en el 2010 al gobierno socialista

Como no es así, como pierden poder a manos llenas, como no van a tener el monopolio de la formación y los miles de millones de euros que eso supone, se alinean con sus benefactores del PSOE y deciden que, en defensa de sus privilegios, hay que acabar en la calle con el gobierno que ha salido de las urnas.

El Gobierno no teme las consecuencias de la oposición parlamentaria de la izquierda a su reforma laboral, cuenta con la mayoría absoluta que le permite legislar con comodidad, pero sabe, como saben los sindicatos y el PSOE -  sobre IU me cabe la duda si saben o entienden realmente la situación, tal es su nivel de estulticia - que dar una imagen como la griega ante Europa perjudica notoriamente las expectativas de España como nación. Y esa es la carta que juegan con total impudicia los sindicatos; nos chantajean a todos y advierten que continuarán con las protestas en la calle hasta que hagan inviable la acción del gobierno y lo hacen de la mano del PSOE, precisamente de la mano de los creadores del mayor paro de nuestra historia.

Ayer decía Cándido Méndez que la nación está ante una situación límite que se debe a las medidas del presente gobierno, quien es capaz de decir una tontería semejante para justificar la huelga, es que realmente no tiene argumentos. Van a continuar en el camino de la protesta callejera porque el objetivo a alcanzar por los sindicatos mayoritarios, el PSOE e IU es conseguir un escenario a la griega, que naturalmente nos llevará de cabeza a la intervención por parte de la UE. Todo sea para que no gobierne el PP, no vaya a ser que éste sea capaz de resolver el problema que ellos propiciaron precisamente con la complicidad de los sindicatos. No pueden permitir que a lo largo de la legislatura las cosas empiecen a ir mejor y el PP consiga detener la destrucción de empleo, ponga en marcha la economía y comience a sacar a los españoles de las listas del paro.

Es muy duro, pero es así, al PSOE y a sus cómplices lo que les interesa es un escenario de paro y ruina, a Rubalcaba le interesa que la Bolsa caiga y la prima de riesgo crezca, la izquierda de este país  reza para que nuestro gobierno no pueda colocar sus emisiones de deuda a un precio razonable. Desde Bruselas el socialista Almunia sigue malmetiendo para indisponer a la UE y a la prensa internacional con el gobierno, no del PP, sino de España y los españoles.

Por eso la huelga política, por eso el empeño en incendiar las calles, por eso el chantaje al gobierno, al que no le cabe otra que permanecer firme en su empeño, por muy explosiva que pueda resultar la situación. A los zurdos les queda la fiesta del 1º de mayo en la que el sindicalismo intentará probar otra vez su capacidad para producir desórdenes y ya para junio otra huelga general, después el verano - las vacaciones son sagradas, sobre todo para estos sindicalistas - y ya en otoño verán como están las cosas. Mientras, nosotros sufriremos los recortes que hoy deben estar debatiéndose en el Consejo de ministros en los PGE.

Una última reflexión para los que crean que lo que digo sobre el deseo de helenizar nuestro país no es más que una burrada dicha con intención de perjudicar a estos nobles sindicalistas que tanto se sacrifican por nosotros. Ayer llamaba la  atención  como La Sexta, una cadena sobre cuya línea editorial no creo que existan dudas, vendía profusamente, casi con delectación, las  imágenes de actuaciones violentas de los piquetes de UGT y CC.OO que en otras ocasiones han ocultado cuidadosamente; pero ayer no importaba dar la razón a los que denunciamos que los piquetes actúan siempre con una violencia criminal, porque lo que pretendían sus “amos” era precisamente vender un clima de violencia que convirtiera las calles de Madrid en algo que se pareciera lo más posible a las de Atenas.

Así que hay que olvidarse de esta izquierda si de lo que hablamos es de buscar soluciones, porque su objetivo es precisamente que no las haya. Han decidido boicotear la acción del gobierno y llevarnos a la quiebra para que la UE imponga como en Italia o Grecia un gobierno que no haya salido de las urnas, cualquier cosa es mejor para ellos que el gobierno del PP.

Si decía Clausewitz que “La guerra es la continuación de la política por otros medios”, Rubalcaba entiende que el fracaso que cosechó el PSOE en su intento de asalto al poder en  aquel no tan lejano octubre del 34,  se puede llevar a cabo con éxito, quizás no hoy, pero sí pasado mañana aplicando la violencia contra nuestra democracia parlamentaria a través de otros procedimientos.

Juegan desde siempre con cartas marcadas, jamás han podido ni querido superar su vieja pulsión golpista, esa es su particular patología, en ella radica precisamente el problema de España y consecuentemente de todos los españoles.

9 comentarios:

  1. A los sindicatos obreros españoles los mueve la masoneria desde hace más de 50 años:
    http://atlantictimes.wordpress.com/2011/05/17/la-masoneria-sindicalista/
    http://www.abc.es/20120227/economia/abcp-sindicatos-20120227.html

    La ultima huelga fue una huelga general masónica. Las cosas nunca van a cambiar si no nos damos cuenta de todo esto,
    Un saludo

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  2. Por aqui si buscais hay un poco más de información:
    http://www.google.es/search?q=HUELGA+MASONICA+GENERAL+11&ie=utf-8&oe=utf-8&aq=t&rls=org.mozilla:es-ES:official&client=firefox-a

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  3. Amigo Rives, una pena que por cuestiones de horario no pueda oír la tertulia Con Criterio propio, me encantaría escucharle en un debate con el amigo Manolo y Pedro Martinez. Lo mismo Santiago está esta misma mañana y me lo estoy perdiendo.
    Por cierto, lo de golpista ¿lo dice por Franco o por los sindicatos?, con tanto zurdo me he perdido. Un saludo. Y hasta pronto. Ahora que le encuentro intentaré seguir su blog.

    Libertad Morales (antes en Sintonía)
    www.libelulasenlibertad.blogspot.es

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  4. Buenas tardes Libertad, hace ya mucho tiempo que no participo en tertulias, hay gente de muy distinta procedencia y condición que se ponen de acuerdo en una cuestión, no les apetece verme ni escucharme, tampoco es que les critique por ello, pero harto que me fueran cerrando micrófonos y cámaras, me he refugiado en este blog en el que digo lo que me parece. Cuando hablo de golpista me refiero claramente al PSOE, organizador del fallido golpe de estado del 14 de octubre de 1934, cuando no quisieron aceptar el resultado de las urnas porque la derecha había ganado, cronológicamente hablando el golpe de Franco fue posterior como sabes, eso sí donde el PSOE fracasó el triunfó. Un saludo y gracias por leerme.

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  5. No se hasta que punto tendras razón. Dices "lo que les interesa es un escenario de paro y ruina, a Rubalcaba le interesa que la Bolsa caiga y la prima de riesgo crezca, la izquierda de este país reza para que nuestro gobierno no pueda colocar sus emisiones de deuda a un precio razonable" y yo TE DIGO pues IGUAL IGUAL que cuando gobernaba Zapatero y Rajoy y sus secuaces deseaban, es más, se les notaba un huevo que estaban deseando que las cosas fueran cuanto peor mejor para ellos. ¿O eres tan ciego que solo ves el mal en los contrarios y nunca en el patio propio? Asi nos ha ido en esta España de meapilas y salvapatrias que se creen con el monopolio de la razón, porque se la ha dado Dios o algo así. ¿Un poquito de imparcialidad es imposible?

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  6. Buenas tardes Johnny Zuri, creo que efectivamente no sabes hasta que punto tengo razón. Para empezar comparas la acción del PSOE con la del PP, que yo sepa el PP jamás organizó una huelga contra la política económica del PSOE, ni advirtió que la calle "ardería", tu dices que deseaban que las cosas fueran mal, bueno es una opinión, pero una cosa es desear y otra hacer. No me doy por aludido con lo de meapilas y salvapatrias, pero insultar a quien sea que pretendas insultar mcon esas descalificaciones solo denota que no debes tener muchos argumentos. Tu supongo que te consideras imparcial, si eso que veo aquí es imparcialidad, apañados vamos. Un saludo y gracias por leer el post y por tu comentario.

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  7. https://www.facebook.com/photo.php?fbid=418103184869729&set=a.103114583035259.7448.100000101547819&type=1&theater

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  8. Desde el momento que existe la huelga General, la palabra, el concepto normalidad sobra.
    No es normal que los partidos políticos utilicen la huelga revolucionaria para intentar derrotar en las calles y a pedradas lo que no consiguen hacer en las Cortes.
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

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  9. Pues si, meapilas y salvapatrias es un insulto para quien se sienta orgulloso de serlo, y no creo que sea tu caso, en absoluto, pero sí creo que no eres imparcial. Dos años casi, después del gobierno de la derecha lo único que tenemos es más paro, corrupción hasta límites insospechados, recortes en servicios ciudadanos como la sanidad o la educación y una incipente promesa repetida hasta la saciedad de que se ve la luz al final del túnel (claro, alguna vez se tendrá que ver, aunque gobiernen unos ineptos chorizos).

    ¿Derrocar en la calle y a pedradas? Será si se deja el pobrecito Estado y no utiliza a la "imparcial" policía o al ejercito si es preciso. Oye, que total, que se manifiestan, que hacen huelga, si esto se arregla yendo por la noche con una pareja de Guardias Civiles a las casas de los alborotadores, llevárselos y hacerlos desaparecer. ¿A que sí?

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