domingo, 4 de marzo de 2012

Rajoy sigue sorprendiendo

Rajoy anunciando nuestro objetivo de déficit para el 2012


Resulta una realidad palmaria que el gobierno de Mariano Rajoy tomó la iniciativa en el minuto uno de esta legislatura y sigue manteniéndola con una firmeza que sorprende a propios y extraños. El PSOE cometió el error de creer su propaganda y decidieron que se iban a encontrar con el Rajoy que ellos habían “construido” y llevaban vendiendo durante mucho tiempo. Un hombre irresoluto, incapaz de tomar decisiones, poco amigo de trabajar y al que no le gustaba hacer frente a los problemas; en definitiva un líder débil al que resultaría muy sencillo echarle la gente a la calle para someterlo a través de la presión de las algaradas.

Desde luego resulta una suerte de justicia poética que el PSOE haya caído en sus propias redes, creyeron en lo que vendían y huérfanos de ideas y sobre todo de argumentos tras el desastroso balance de su paso por  Moncloa, fiaron a la fuerza lo que las ideas no les podían dar. Y se han equivocado gravemente, Rajoy tomó decididamente la iniciativa y los lleva a remolque de sus decisiones sin que puedan hacer otra cosa que intentar reaccionar ante el enorme impulso reformista de este gobierno y su inmensa capacidad de trabajo.

Todo el mundo sabe, al menos los que están metidos en estas cosas, que la política reactiva lleva indefectiblemente al fracaso y en esa política está toda la izquierda parlamentaria que no sabe por donde hincarle el diente a ese Rajoy, que lo que son las cosas, nada tiene que ver con el que ellos habían construido y que incansable y en poco más de sesenta días ha llevado a cabo una serie de reformas profundas, que afectan a la propia estructura del Estado, pero también al mercado laboral, a la Justicia, Educación, al sector financiero y sobre todas las cosas ha cambiado el tono de nuestras relaciones internacionales y recuperado la credibilidad para nuestro país.

En apenas dos meses ha hecho muchas más cosas que el PSOE en casi ocho años, esa es una cuestión cuya veracidad empiezan a reconocer muchos dirigentes del PSOE, que ven con amargura como el PP toma decisiones sobre temas tan sensibles como la dación en pago o el sueldo de los  banqueros y que el PSOE en su momento no se atrevió a afrontar.

Es precisamente este cambio en lo doméstico pero también en el plano internacional, ese profundo cambio, al que antes me refería en nuestras relaciones con la UE, pero también con Francia, Alemania y el resto de nuestros socios europeos al que hay que sumar el cambio copernicano de la actitud de los Estados Unidos para con nuestra política, el que ha permitido a Rajoy anunciar que el recorte del déficit que establece su gobierno, desde el realismo de las cifras, quedará este año en el 5,8% y no en el 4,4% que acordó Zapatero – conviene recordarlo – y que resulta un objetivo a todas luces indeseable porque cuando el gobierno socialista de Zapatero acordó esa cifra, decidió que este año nuestra economía iba a crecer y que el déficit del 2011 quedaría en el 6%.

Como sea que las dos cuestiones se  han demostrado falsas y son producto de los cuentos de hadas inventados en Ferraz, Rajoy haciendo uso del rigor y la eficacia ha planteado un sistema que nos llevará a lo que exige Europa a sus socios, que no es otra cosa que los déficits estén como máximo en el 3% a la finalización del ejercicio del 2013 y a la vez permitirá dar un poco de oxígeno a los ciudadanos españoles, a su economía y a la del conjunto de la nación a lo largo de este año.

Lo ha hecho con una decisión y una independencia, que ha cerrado la boca a la oposición y a sus argumentarios de cartón piedra. Decía Rajoy tras anunciar esa decisión que “El déficit que va a nuestros Presupuestos no se lo voy a contar a los presidentes ni a los jefes de Estado, ni tengo por qué hacerlo. Es una decisión soberana que tomamos los españoles (...). A la Comisión se lo contaré en el mes de abril", y eso lo manifestó en una rueda de prensa llevada a cabo durante la cumbre europea, para que quién quisiera escuchar lo hiciera desde la cercanía geográfica.

De tal manera, que Rubalcaba cogido por sorpresa, no ha tenido más remedio que decir con la boca chica, eso es muy cierto, pero ha dicho que apoyará la decisión de Rajoy. Aunque sepa que con esta decisión los populares han hecho trizas la inmensa mayoría de los argumentos que han estado vendiendo en la calle los socialistas, Rubalcaba no tiene más remedio que alinearse una vez más con la decisión de Rajoy.

Y se me dirá como me decía un amable lector de ideología zurda que a mí es que me parece bien todo lo que hacen los del PP, y eso no es cierto, lo que sucede que para encontrarlo todo mal ya está El País, Público (digital), la SER, el Periódico, La Sexta, Telecinco… y yo me limito a constatar lo que me parece bien, pero miren ustedes por donde, resulta que conmigo opina lo mismo la mayoría de los españoles.

Porque precisamente hoy El País publica una encuesta en la que se nos dice que el Partido Popular sigue subiendo en sus expectativas a pesar de las reformas y pasa del  44,6% obtenido el pasado 20N al 46,3% en este mes de marzo. Por el contrario Rubalcaba y el PSOE siguen cayendo. A pesar de haber cosechado el mayor fracaso electoral de su historia, pese a que el suelo socialista está muy bajo, el PSOE sigue perdiendo votantes. Si hoy se llevaran a cabo las elecciones, El País nos dice que pasarían del 28,7% a un paupérrimo 24,9%. Y ya puestos a darle el domingo a Ferraz, el rotativo de referencia de la izquierda progre señala que los populares mantienen la fidelidad de sus votantes que apoyan sin fisuras medidas tan duras como la Reforma Laboral.

Por lo tanto, a pesar de la propaganda, la agitación, las algaradas, la hipocresía del PSOE y de sus adláteres UGT y CC.OO, que de golpe han descubierto que son los defensores de la clase obrera y del empleo tras ocho años de oportuna amnesia, la realidad no ha cambiado: El pueblo español eligió a Rajoy para que hiciera lo que está haciendo, y por eso lo premia dándole su confianza, a pesar de las medidas tan duras e  impopulares que se han tenido que tomar, porque los españoles en su mayoría saben que el responsable de todo lo que sucede es el PSOE y por eso sigue castigándolo.

Dije hace unos días que a Rubalcaba parecía que lo hubiera mirado un tuerto, el día a día demuestra que lo tienen que haber mirado muchos más. Con la derrota andaluza en puertas, teniendo que hacer campaña a favor de un enemigo, Griñán, con el PSOE dividido - ahí están Andalucía, Cataluña y Madrid  para demostrarlo - sin ideas y lo que es peor, con un equipo incapaz de producirlas, con los barones regionales muy  inquietos y sobre todo con los anuncios “marianistas” que día a día  lo machaca con nuevos reformas y realidades, a Rubalcaba sólo le queda el recurso de la agitación callejera en sus manos y  tampoco le conviene mantenerla en el tiempo, porque por una parte sabe que puede volverse contra él y por otra porque Mariano Rajoy ha manifestado, que el pulso callejero no le va a hacer cambiar ninguna de sus decisiones.

A Ferraz sólo le queda que rezar a quién recen los socialistas, para que aquel Rajoy que construyeron aparezca de nuevo y eso no parece que vaya a producirse.

5 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo y mi felicitacion por este articulo, tan excepcionalmente escrito!

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  2. Me parece espectacular tenerlo como Presidente, y a la gente le diria que tuviera un poquito de paciencia y veran resultados.Y al Sr. Rubalcaba, (no se si es Sr.), lo que le pedieria es que sea por lo menos una vez en su puñetera vida honesto, aunque dudo que sepa lo que es.

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  3. Paciencia tenemos.
    Ahora bien si pasados los 100 dias de gracia Rajoy sigue haciendo el melindres la cosa cambiara.
    Había que echar al psoe como fuera, pero de eso a comulgar con ruedas de molino va un trecho
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com/

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  4. ¡¡¡¡Fascistas, seguro que no lo publicaréis con la puta censura!!!

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  5. Lo he publicado para que todos puedan ver la pobreza de tus argumentos, si no sabes hacer otra cosa que insultar, no tienes nada que hacer en este blog. Por tanto o varías tu manera de expresarte o no te voy a publicar nada más. Espabila

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