martes, 10 de mayo de 2011

Finaliza la serie Águeda Montelongo, comienza la de Mario Cabrera

A Mario le faltó tiempo para advertir, que no utilizará la vía judicial ¿por qué no?
Llevamos un tiempo los ciudadanos contemplando sorprendidos el vergonzoso espectáculo que nos están ofreciendo entre Águeda Montelongo, de profesión sus “errores” y Mario Cabrera, especialista en manipulaciones varias, sobre todo en tiempo electoral.

Ayer por fin tras muchos dimes y diretes, parece que Mario Cabrera consideró que ya era el tiempo adecuado a sus intereses electorales y firmó el decreto por el que retira las competencias cedidas a Montelongo, decreto que la deja sin trabajo que realizar, aunque sospecho que el cese se limita al trabajo y del sueldo no se ha hablado.

Así que, probablemente, Aguedita ha quedado libre para trabajar en su campaña, al no tener responsabilidad alguna en el Cabildo y además seguirá cobrando el sueldo que percibía de nuestros impuestos, por  trabajar supuestamente para el interés general de los ciudadanos. Me resulta inaceptable aceptar, que con la que está cayendo no se le haya suspendido de “empleo y sueldo”, como le hubiera ocurrido a cualquier hijo de vecino que hubiera cometido los mismo “errores” en una empresa privada.

Qué cierto resulta el lugar común que sostiene, que esto de disparar con pólvora del Rey facilita en gran manera estos asuntos. Vamos, que los políticos practican aquello que reza: “Cuero ajeno, correas largas…”, y aquí paz y más allá gloria celestial, que con las cosas de comer no se juega y hay que aprovechar la ocasión, que esta vida son cuatro días y para los políticos cuatro años, que es lo que dura una legislatura.

La ya ex Consejera de Turismo se negó a firmar el recibí correspondiente. Actuó coherentemente con su estilo: No ha dado una explicación creíble sobre el asunto ni al Cabildo ni a los ciudadanos, se ha quejado de la “campaña” montada en su contra ¡pobrecita!, se ha buscado un par de chivos expiatorios que se hicieran cargo, no muy claramente, de las responsabilidades del asunto y ¡naturalmente! se ha negado a firmar el recibí del decreto del cese, que ella es una señora y siempre ha habido clases.

Sabemos mucho de lo que ha hecho y mucho más de lo que no ha hecho la inefable dirigente popular; pero vamos a ver el papel de Mario Cabrera en este asunto, que la conducta observada por nuestro nacionalista preferido, es para nota alta.

Alguno dirá, oiga que al fin y al cabo Mario ha cesado por fin a Aguedita, y yo digo que lo ha hecho tarde y mal. Tarde porque desde el momento en que Guillermo Concepción denunció públicamente una serie de acciones llevadas a cabo supuestamente, en la Consejería de Turismo, por parte de la Montelongo, que de ser ciertas suponían la presunta comisión de algún delito, Mario Cabrera estaba obligado a llevar a cabo una investigación y no lo hizo.  Y aquellos polvos nos han traído los presentes lodos.

En aquella ocasión sucedieron cosas muy curiosas, Concepción denuncia en los medios, manda una carta a José Manuel Soria y explica a todo el mundo que Montelongo favorecía a una empresa de publicidad, relacionada con un concejal del PP, y que la empresa en contrapartida se encargaba de pagar las reformas en las distintas sedes del Partido Popular.

Feo ¿verdad?, pues no hubo reacción alguna, ni Águeda Montelongo llevó ante los tribunales a Guillermo Concepción, ni el presidente del Cabildo intervino para aclarar el asunto a los ciudadanos, un asunto, un problema muy feo entre el Vicepresidente del Cabildo y una Consejera del grupo de gobierno y Mario Cabrera no dijo ni mú. Extraño, para que vamos a engañarnos, muy extraño.

Ya he explicado porqué creo que Mario ha actuado tarde y ha actuado mal porque curiosamente ayer se apresura a anunciarnos que no va a utilizar la vía judicial, el que cierre de antemano esta posibilidad da que pensar. La supuesta conducta observada por Águeda Montelongo, presuntamente pagar con dinero público las facturas de las vacaciones majoreras de la cúpula del PP, es una conducta que pudiera constituir un ilícito penal, por tanto ese apresuramiento a negar la posibilidad de acudir a los tribunales, dice muchísimas cosas para cualquiera que quiera analizar el asunto, o crea un sinfín de dudas, como ustedes prefieran.

Y se recrea en la suerte y tras advertir a todo aquel que quiera escucharle, que no va a haber vía judicial afirma que “lo importante es saber la magnitud de los errores y depurar responsabilidades” y puntualiza que “a nivel político también”. ¿A nivel político también? Y a que otros niveles se refiere Mario Cabrera cuando habla de depurar responsabilidades a nivel político, cuando acaba de cerrar contundentemente la puerta a la vía judicial. Me lo expliquen ...

¿No será que Mario Cabrera conocía estos asuntos desde hace tiempo y en vez de actuar como la ley y la honestidad le requerían, optó por guardar el “tesoro” de los “errores montelonguianos” para utilizarlos en su beneficio político y ahora le iba resultar difícil explicarle a la Justicia el inexplicable retraso?

Conviene no olvidar que Mario Cabrera es responsable en este asunto, como Presidente del Cabildo. Si ignoraba lo que sucedía, se muestra como un gestor pésimo, no se puede escudar en la ignorancia y si conocía el tema y no tomó las medidas oportunas en su momento, en el código penal se describen muy claramente este tipo de conductas.

Por resumir o no se entera cómo se gasta el dinero en el Cabildo que preside, pese a estar advertido, como es el caso, o se entera y calla, hasta que le conviene, lo que todavía resulta peor.













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