sábado, 31 de diciembre de 2011

Adiós 2011…



Hoy hace un año exactamente escribía, gracias a la cita que me mandó mi buen amigo Frank Think Flames:

“Decía Cervantes por boca de D. Quijote: “...Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca.”

Así que apoyándome en la opinión de mi ilustre tocayo, D. Miguel, les deseo que sea cierto lo que nos transmite y que habiendo durado mucho tiempo los males que nos acucian, el bien esté ya cerca, tan cerca que comience su despliegue, esta noche a las 00,01 horas del 1 de enero de 2011, que deseo sea venturoso para todos ustedes.”

Bueno pues salvo excepciones, creo que el año 2011 nos ha resultado difícil de sobrellevar. En el plano de lo social, el pavoroso problema del paro ha seguido aumentando, estamos peor que nunca y hay que hacer constar que muy probablemente, el 2012, el año nuevo que está a la vuelta de unas campanadas, sea peor. En el próximo año el paro puede alcanzar el 28%, será una de las últimas pruebas que nos tocarán vivir para que cuando el 31 de diciembre de 2012, me ponga a escribir este post, si Dios quiere y ustedes me siguen haciendo el favor de su compañía, pueda lanzar un mensaje optimista y lo pueda hacer desde el rigor y el realismo.

Siempre me ha llamado la atención, cómo una mentira absoluta se transforma en cuestión de fe, a través de su repetición constante. En España, muchos están convencidos  de la veracidad de lo de “la gratuidad de la Sanidad” concepto que repiten incansables los políticos de la izquierda y los de la derecha también. Tal afirmación, recibida con pastueña aceptación por la inmensa mayoría de nuestra sociedad, es absolutamente falsa. La sanidad pública se paga con el dinero que sale del bolsillo del ciudadano, por tanto de gratuita no tiene nada. Lo mismo sucede con otro concepto que llevo - llevamos - escuchando hace tiempo; se trata de lo de la “ … herencia que ha recibido Rajoy”, en los puntos suspensivos adjetiven ustedes libremente, pesada, grave, envenenada. Ya quisiera yo que la herencia que el socialismo nos deja, tuviera por desafortunado y único receptor a Rajoy.

La deleznable herencia, los inmensos problemas producidos por la insensata acción del gobierno de Zapatero, sus ministros, y de todos aquellos que lo apoyaron, léase aquí PSOE, UGT, CC.OO, IU, nacionalistas varios, etc.,  nos toca a todos.  La actual situación de España, a la que hay que sumar la crisis internacional, tiene remedio, pero sólo llegaremos al final del laberinto, siguiendo un camino áspero, difícil  y sobre todo largo, muy largo.

Ya sabemos oficialmente, lo que sabíamos todos, el objetivo de reducción del déficit asumido ante la UE por Zapatero no se ha alcanzado en el presente ejercicio. Debíamos estar en el 6% y la cosa anda alrededor del 8%, el problema está en que hay que cumplir con los compromisos contraídos por los socialistas, conviene no olvidarlo, con la UE, así que el recorte que anunció Rajoy y que estaba alrededor de los 16.000 millones de euros, pasa obligatoriamente a ser de 40.000 millones por tanto es necesario aplicar el plan “B”. Además de congelar sueldos, recortar gastos, etc., hay que subir impuestos, no es una sorpresa, estaba ya dicho.

Así que en este 2012 que nacerá a las 00,01 horas de esta madrugada, no se van a tener que apretar el cinturón Rajoy y sus ministros, que también, nos apretaremos el cinturón todos y nos lo tendremos que apretar porque el gobierno saliente nos ha dejado endeudados y con muy poca capacidad para hacer frente a la situación, ítem más nos ha dejado en  peor situación de la que anunciaban, porque incapaces de hacer frente a lo que se enfrentaban, prefirieron mentirnos como, por otra parte, llevaban haciendo desde el 2007.

No fueron capaces de implementar las medidas de ahorro para cumplir con la imprescindible reducción del déficit; pero sí serán capaces de oponerse con todas sus fuerzas a las medidas que se propone llevar a cabo el gobierno del PP, que las adopta porque no queda otro remedio. Como el perro del hortelano, los socialistas no gobernaron, y así nos han dejado, pero tampoco quieren que gobierne el PP, y en automático, Rubalcaba el que vice presidió este gobierno que en tan mala situación nos ha dejado, ha calificado las disposiciones del actual gobierno como injustas y ha anunciado que se va a oponer a ellas con “todas sus fuerzas”.

Y eso lo dice la mano derecha o la izquierda de ZP, el que aprobó todas y cada una de las decisiones de ese gobierno, pero también el mismo que denostó a Zapatero haciéndolo responsable de todo lo malo de la pasada legislatura y lo presentó como el causante de su derrota electoral. El mismo que en su papel de candidato se pasó la campaña condenando el “oculto” programa del PP, pero que mucho cuidado tuvo que del suyo no supiéramos nada; salvo lo que explicó en aquel debate y que se reducía a pedir a la UE que nos diera una mora de dos años para llevar a cabo lo de la reducción del déficit, obligar al BCE a que comprara la deuda española que hiciera falta, para financiar su “proyecto” y que la Europa hiciera una inversión inmensa en obra pública en nuestro país, para así crear empleo. Tres medidas imposibles de implementar y que para más INRI no dependían de su capacidad para llevarlas a cabo y que por tanto no podía prometer, eso sí hay que añadir a ese programa lo del impuesto a las grandes fortunas.

Así que nos encontramos en una muy mala situación, agravada por el hecho de que los socialistas han vuelto a fallar, a fallar y mentir y en vez del 6%, los que son las cosas y casi sin querer se les fue la mano y el déficit público alcanza el 8%. Ante tal situación se toman una serie de medidas y las toma el gobierno legítimo, recién salido de las urnas, pero los causantes de la situación se oponen a ellas por considerarlas injustas y niegan la mayor, no es cierto que el déficit esté en el 8%.

Nada nuevo bajo el sol, todos conocemos la capacidad de fabulación de los socialistas, la han reconocido ellos mismos, nos mintieron en lo de la negociación de ETA, nos engañaron con lo de la inexistencia de la crisis, nos ocultaron el déficit en sus gobiernos autonómicos, ahí están Cataluña, Castilla-La Mancha o Extremadura para comprobarlo y siguen impertérritos arrogándose el papel de los defensores de los más necesitados a pesar de haber mandado a casi 6.000.000 de compatriotas al paro.

Me recuerdan a aquel “caritativo caballero” que enriquecido arteramente, fundó un hospital para pobres, supongo yo con la intención de  tranquilizar su conciencia y al que el ingenio popular le compuso la siguiente coplilla:
 
El señor don Juan de Robles
con caridad sin igual
primero hizo a los pobres
y después este hospital.

Así que nos espera un 2012 muy duro, pero sí creo que podemos alegrarnos de algo, hemos  pasado por muy malos momentos, estamos sufriendo una cruel enfermedad, pero por fin hemos encontrado el equipo médico que nos va a sacar de esta terrible situación.

Así que desde el realismo, sin paños calientes,  sí les puedo decir que se animen, nos quedan doce meses difíciles, pero por fin estamos en el buen camino. Les deseo salud, paz y amor, para ser consecuente, lo del dinero y la prosperidad lo dejaremos para el 2013.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Comienzan las hostilidades

El nuevo gobierno

La acción del nuevo gobierno se empieza a notar, no voy a hablar de la reacción de los “mercados” o la bolsa, porque a la vista está que las reacciones han sido medianamente buenas. Desde el mundo del dinero y la inversión se ha dado un margen de confianza al nuevo gobierno de España. El silencio sobre este tema de las terminales mediáticas más afines al PSOE lo demuestra; nada dicen, porque de hablar deberían hablar para bien y eso ya sería pedirles demasiado.

En otros aspectos se percibe la acción reformista de un ejecutivo dispuesto a poner orden y rigor en una serie de asuntos que rozaban el escándalo público. Así, por ejemplo, García Margallo, el nuevo ministro de Exteriores ya ha anunciado que va a acabar con los embajadores “políticos”, es decir aquellos que no perteneciendo a la carrera diplomática, ostentaban tal representación en premio a sus servicios al PSOE. Moratinos y la “Trini”  convirtieron las embajadas españolas en el dorado refugio de una serie de destacados socialistas que han trabajado para el gobierno de ZP y desde luego no resulta honesto pagar las deudas partidistas con el dinero de todos los españoles.

El ministro del Interior se ha reunido con la AVT. Una reunión que más allá del propio contenido de la misma, tiene una intención clarísima, pretende demostrar públicamente el respeto que por las víctimas del terrorismo siente el nuevo gobierno, que ya ha manifestado que ésta es una reunión preliminar y que sobre el quince de enero se volverá a reunir con la AVT para tratar temas de interés para las víctimas. Un gesto muy claro del gobierno de Rajoy.

La política de recorte de las subvenciones, más de 12.000 millones al año, que mantenía el gobierno saliente, va a crear problemas sobre todo en Cultura. Si Rajoy cumple lo que prometió van a acabarse las subvenciones “nominativas”, y éstas se encuentran en su mayoría en ese departamento que verá desaparecer gran parte de las partidas que con nombres y apellidos se destinaban presuntamente a promocionar la cultura.

Pero además de estos asuntos, existen dos temas muy importantes en los que el gobierno se va a encontrar con adversarios muy poderosos, por una parte la congelación del SMI (salario mínimo interprofesional) y los sindicatos y por otra la banca y la rebaja y liquidación a precios reales, de todo el parque de inmuebles con los que se han tenido que “cobrar” las entidades bancarias, los impagados de sus clientes.

La congelación del SMI, que parece ser se ha comunicado a UGT y CC.OO. por parte del gobierno, ya ha sido convenientemente filtrada a la prensa y contestada, entre otros por Valeriano Gómez el ex ministro de Trabajo socialista. No sé si la comunicación anticipada a los sindicatos de la voluntad de llevar a cabo esa congelación y dejar el salario mínimo en los 641,40 euros en los que está fijado ahora mismo, se ha hecho con la intención de que los sindicatos tengan la ocasión de expresarse públicamente, protestar, etc., para que al final eso quede en nada o, por el contrario, sirva a los sindicalistas para ir engrasando la máquina reivindicativa, que tarde o temprano tendrán que echar a la calle, máquina que efectivamente necesita de un engrase, toda vez que mientras el PSOE ha gobernado, los sindicatos han procurado no molestar lo más mínimo al gobierno socialista.

Lo del SMI es un asunto que da mucho espacio para la demagogia, de nada servirá explicar que sólo un 1% de los trabajadores españoles perciben ese salario, por lo tanto la incidencia real de la medida, no creo que cuantitativamente dé como para armar demasiado jaleo. Dada la extraordinaria rigidez de nuestro mercado laboral, el aumentar el salario mínimo a una cantidad más alta y menos indigna, 1.000 euros por ejemplo, de manera automática mandaría a muchísimos trabajadores al paro. Es así, no creo que nadie piense que un empresario pagaría a alguien los mil euros, si pensara que el trabajo  de su empleado vale menos que esa cifra.

Por otra parte cabe hacer una reflexión, el SMI no es una garantía, es simplemente una referencia, si su cuantía fuera la referencia real para establecer los salarios reales y los empresarios fueran esa gente empeñada en pagar lo mínimo, en España, muchísimos trabajadores cobrarían ese salario y no los desgraciadamente ya famosos 1.000 euros que parece es el salario tipo en España.

Por lo tanto la incidencia real de la medida, siendo como es importante por afectar como afecta a gente con muy pocos medios, es muy pequeña. Puede que alguien piense que estoy a favor de la medida, pues no es así, naturalmente que no, tampoco estaba a favor de la reducción del sueldo de los funcionarios y se hizo y callé, aun cuando me afectaba, ni a favor de la congelación de las pensiones que, lo que son las cosas, también me afectó y guardé silencio. Pero entiendo que en tiempos de emergencia nacional hay que estar a lo que se disponga.

A cambio de esta conformidad, espero que en el otro asunto, el de la banca, el gobierno mantenga la misma firmeza y claridad. El nuevo gobierno pretende forzar a las entidades a poner en el mercado, cuanto antes, los activos inmobiliarios  al precio que sean capaces de conseguir y los que resulten invendibles, sean valorados en sus cuentas de forma realista, considerando el valor real del suelo a precio de mercado. Eso supone a la banca importantes pérdidas, que obligatoriamente deberán provisionar.

Actualmente los bancos tienen unos 70.000 millones en adjudicados con una cobertura por provisiones inferior al 25%. El gobierno todavía no ha fijado la rebaja en los precios de los activos que hay que poner de inmediato a la venta, se habla de una cifra en torno al 20%, a esa medida habrá que añadir la imprescindible elevación de las provisiones que se encuentran por debajo del 25% y que deberán alcanzar un 50%.

Estas medidas supondrían que prácticamente toda  la banca española, salvo alguna excepción, entrara en pérdidas. Pero su aplicación y la concentración de las entidades existentes, hasta llegar a un límite máximo de diez grandes bancos que operaran en nuestro territorio, es la única manera de sanear definitivamente los balances de nuestra banca.

Eso o la creación del “banco malo”, pero esta solución tampoco agrada a los bancos más poderosos porque ya ha dicho Guindos que se opone a su creación, si de lo que se trata es que se financie con dinero público. Así que, si a los del SMI les toca aguantar con buena cara, el mal tiempo de la congelación, lo justo es que lo mismo le suceda a la banca y haga frente de una vez por todas a su saneamiento, sin acudir al dinero público tal y como Zapatero los ha tenido acostumbrados.

Comienzan las primeras hostilidades, veremos en que para esto, pero desde luego nos enfrentamos a un escenario duro y difícil. Ya se sabe: A grandes males, grandes remedios...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Los inocentes y la violencia

La matanza de los Santos Inocentes


A veces parece que te venga a ver  un santo, ayer andaba dándole vueltas a un asunto que en ocasiones me preocupa más de lo que me gustaría; ya saben ustedes lo de encontrar el tema para mi comentario diario, y de golpe la afortunada coincidencia de que hoy sea 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes y unas desafortunadas declaraciones de Leire Pajín, que anda la pobre buscando quién la escuche, que ya se sabe que en la oposición hace mucho frío, y aprovechó unas declaraciones de Ana Mato, sobre la desgraciada muerte de una mujer  a manos de su pareja, hecho que Mato atribuyó a la violencia en el entorno familiar, afirmación que le sirvió a la socialista para criticar las palabras de la ministra. Dice la inefable Pajín que el hecho no se debió a la violencia familiar sino a la machista y subrayó que “que es muy importante "llamar a las cosas por su nombre".

Bueno lo de llamar a las cosas por su nombre, no es precisamente una virtud de los socialistas, ejemplos los tenemos a miles, ¿qué no? Recuerden ustedes los equilibrios semánticos que llevaron a cabo ZP y sus cuates para no llamar crisis a la crisis;  pero ya que la ex ministra puso sobre el tapete el tema,  no me resisto a opinar sobre el mismo.

Hace ya tiempo, cuando se suscitó lo que la progresía dio en llamar violencia de género, el PP entonces afirmaba que era mucho más preciso y ajustado a la realidad social de España hablar de la violencia doméstica, un concepto que abarcaba todas aquellas violencias que, de manera habitual, se producen en el ámbito doméstico o familiar y que no se limitaba a contemplar aquella que produce el hombre contra su pareja.

Pero vamos a empezar por el principio, dice Leire Pajín que a las cosas hay que llamarlas por su nombre y empezamos mal, toda vez que “violencia de género” es una mala traducción del inglés, porque en castellano género no es sinónimo de sexo. Dice el DRAE que género es”  Clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra” y también como primera acepción Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes”.

Así que si de lo que se trata es de llamar a las cosas por su nombre, lo de la violencia de género no define lo que pretende definir, ese es su primer y clamoroso fallo. Así que insisto, lo de género por sexo es un error absurdamente mantenido desde la más supina ignorancia. Claro que, contando el socialismo con el apoyo parlamentario y mediático y sobre todo con la gilipollez intelectual de muchos, el nombrecito de marras se impuso y así nos luce el pelo, porque da dolor el que, en un asunto de la gravedad del que estamos tratando, no hayamos sido capaces siquiera, de definirlo con propiedad.

Creo que ha llegado el momento de que afrontemos de una vez por todas, un problema que pese al dinero y los esfuerzos invertidos en su solución, va cada día a peor. Y aquí se impone una reflexión, estamos haciendo frente a una lacra social terrible, eso es cierto, hay que reconocer que en nuestra sociedad muchas mujeres sufren violencia a manos de sus parejas y éste es un fenómeno tan extendido que creo se le puede colocar sin duda en la categoría de enfermedad social.

Pero como decía, los esfuerzos han resultado vanos, no hemos sido capaces de reducir los dolorosos resultados de esa enfermedad social, lo que me lleva a pensar que, en el fondo el problema radica en que hemos diagnosticado mal la dolencia y por tanto estamos aplicando un procedimiento terapéutico equivocado. Habría que preguntarse si no es cierto que en nuestra sociedad sufrimos de un nivel de violencia creciente en todos los ámbitos y no sólo en el ámbito de la relación entre hombre y mujeres.

Y para cualquier observador la respuesta es afirmativa, no se entiende el que en una sociedad en la que las conductas violentas se han disparado y basta observar lo que sucede en los colegios, en los hogares, en el deporte, en la calle, en cualquier ámbito, los ciudadanos nos comportamos con un nivel de violencia creciente, y eso se debe fundamentalmente a la falta de una educación de base, es decir, la que  debiéramos recibir en el seno de la familia.

Por lo tanto creo sería bueno, que el PP ahora que puede, retomara su definición de “violencia doméstica”, que abarca a todas aquellas que se producen en el ámbito familiar y corrigiera los disparates de una legislación sexista que lo único que persigue es dividir al género humano (aquí sí) en buenos y malos, cuando lo cierto y verdad es que la violencia la ejerce siempre el fuerte sobre el más débil, sea éste mujer, niño, hombre, anciano o lo que quiera que sea.

Así que lo de la violencia de género es un error gramatical, propio de un gobierno ágrafo que no sabía dónde tenía la mano derecha, lo que resulta casi comprensible, pero tampoco la izquierda y eso sí que es grave. Que decir sobre lo de la violencia machista, el terrorismo machista o el genocidio machista, no es otra cosa que el empeño de polarizar a la sociedad en buenos y malos, una de las prioridades socialistas, creo que un asunto tan grave como este, merece un mejor tratamiento que el que hemos aplicado hasta la fecha.

Los hombres, no son violentos por su sexo, lo son por pertenecer al género humano, sólo la educación y los referentes éticos pueden modular esa violencia. Mal se puede solucionar esta disfunción, si en las familias seguimos educando niños, que no saben qué es la frustración, niños que ignoran que para conseguir algo es necesario el esfuerzo y la dedicación, que no todo son derechos en esta vida, que también existen las obligaciones, tan sagradas como esos derechos que continuamente esgrimimos y reivindicamos. Y si seguimos así continuaremos creando ciudadanos preparados para ejercer la violencia, porque su umbral de aceptación de la frustración está en cero y necesitan alcanzar la satisfacción de sus deseos de manera automática.

Es cierto que muchas mujeres sufren violencia de manos de sus parejas, pero esa no es la única violencia que se produce, es la misma que la que sufren los menores en sus domicilios, la misma que sufren tantos padres maltratados por sus hijos, la misma violencia que reciben muchos ancianos maltratados en el seno familiar, la que se produce en los colegios, entre compañeros, pero también la que se produce entre docentes y discentes y viceversa.

No existe una violencia específica, eso es falso, existe una violencia que ejerce el que más puede sobre su víctima. Convivimos inmersos en un nivel de violencia inasumible, esa es la verdad, creo que hay que empezar por la raíz, en la educación, pero en la educación de una sociedad que está enferma, no sólo la de los niños, en la de todos.

De todas maneras este es un tema muy complicado, pero sí quiero que quede claro que si Leire es de la opinión que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, está en lo cierto, a ver si alguien le explica que, para empezar, lo del género es una chorrada como la copa de un pino, no porque lo diga yo, lo dice el DRAE que por ahora, es el que dice si una palabra está bien o mal aplicada.

Así que protejamos a todas las víctimas, independientemente de su sexo o condición. Por mucho que le duela a la Pajín todos, hombres y mujeres, pertenecemos al mismo género, al humano…


martes, 27 de diciembre de 2011

Tras la Navidad, la realidad

También se puede trabajar en Navidad


Hemos pasado la primera fase de las fiestas navideñas, pasamos Nochebuena, Navidad, los catalanes,  San Esteban y ahora nos toca circular por un espacio temporal en el que hay que volver a echar un vistazo a la realidad, por mucho que ésta no nos sea demasiado propicia ni agradable, después no sumergiremos en las fiestas del año nuevo, Reyes, para a partir del día 9 del próximo mes de enero, dedicarnos a la penosa ascensión de la cuesta de enero y la del resto del año, que parece que el 2012 trae de origen, incorporada cuesta de enero a diciembre.

Mientras celebrábamos las navidades, el gobierno entrante parece que se ha puesto las pilas y con urgencia ha estado preparando el Consejo de Ministros del próximo viernes en los que se anunciarán una serie de ajustes, que responden al compromiso adquirido por el gobierno socialista saliente con la UE, para ajustar el déficit de nuestra economía. Es preciso recordar que los recortes o ajustes que se van a llevar a cabo, responden a lo que imponen los compromisos internacionales que fueron aceptados por el gobierno de Zapatero.

Las cosas pintan mal, Zapatero se comprometió a dejar el déficit de este ejercicio en el 6%. Con su acostumbrada falta de rigor para cumplir con sus compromisos, parece que el déficit real está 1,5 puntos por encima de la cifra comprometida, por lo que el recorte anunciado por Rajoy en el debate de su investidura, 16.800 millones de euros, subirá, si Dios no lo remedia a más de 30.000 millones al objeto de ajustar el déficit del presente ejercicio al dichoso 6% y colocar el del 2012 en el objetivo fijado entre Bruselas y Zapatero.

Así que las cosas, para que vamos a engañarnos, pintan mal, aunque – el que no se consuela es porque no quiere - realmente en principio se puede observar un estilo distinto entre el gobierno de Rajoy y el de ZP. El nuevo secretario de Estado de Relaciones con las Cortes ya está llevando a cabo las gestiones necesarias para que se produzca a la mayor brevedad posible la comparecencia de todos los representantes del Ejecutivo en el Congreso, al objeto que cada ministro explique minuciosamente a los diputados las medidas urgentes que se acometerán en las próximas reuniones del Gabinete de Rajoy.

Esta gestión responde a una nueva política de comunicación que ha puesto en marcha Rajoy, el gobierno no va a esperar, a que se produzcan las sesiones de control al gobierno, para dar las explicaciones correspondientes sobre las medidas adoptadas por el ejecutivo, al objeto de conseguir alcanzar el objetivo de reducción del déficit a las cifras acordadas para el 2012; por el contrario va explicar con total transparencia y claridad cuáles van a ser las políticas del nuevo gobierno.

Me parece muy positivo que el gobierno desee dar explicaciones de lo que pretende llevar a cabo, una difícil tarea, de la que ya dijo Rajoy, necesitaría del apoyo de todos y como es lógico para apoyar algo, hay que conocerlo. Así que a esta nueva política de información sobre el trabajo del gobierno, hay que añadir la exigencia que hizo Rajoy a sus ministros, sobre la utilización absoluta de la verdad. Las declaraciones de los miembros del gobierno deberán estar presididas por la sinceridad, conforme al compromiso que adquirió Rajoy que en el debate de investidura afirmó que iba a “decir siempre la verdad, aunque duela, decir la verdad sin adornos ni excusas, llamar al pan, pan y al vino, vino”.

Bueno pues parece para nuestra tranquilidad, relativa tranquilidad diría yo, que el gobierno se está moviendo en la dirección correcta, con presteza y con ganas de explicar a los diputados y a los ciudadanos lo que va a llevar a cabo. Una tarea difícil, dura, que va a provocar muchos sinsabores, pero necesaria para nuestra supervivencia económica.

Por lo tanto nada nuevo, se nos prometió trabajo inmediato y se está llevando a cabo, cercanía y desde el gobierno fluye la información con transparencia y claridad, por ahora vamos bien, aunque nos quede lo peor. Por ahora nos están explicando lo que van a hacer, seguramente el viernes los funcionarios vean congelados sus salarios, otro sacrificio impuesto a unos ciudadanos que ya han visto decrecer su capacidad adquisitiva. Y como esta medida vendrán otras, porque hay que cumplir con los compromisos adquiridos por España ante la UE, compromisos suscritos por Zapatero, eso debe recordarse siempre. Quién estuvo a las órdenes de Merkel, no fue Rajoy, que se encontraba en la oposición, fue José Luis Rodríguez Zapatero que en primer lugar nos llevó al precipicio y tras encontrarse sin  opciones, aceptó lo que la UE le impuso el pasado mes de agosto, para sacarlo del atolladero en el que nos había metido a todos.

Y ahora milagrosamente el rey de los brotes verdes, el que prometió que dejaría el déficit reducido al 6% en este ejercicio y no lo hizo, el que prometió que en el 2012 creceríamos un 2,3%, y estamos entrando en una recesión, sorprendentemente ha recuperado su capacidad para observar la realidad y nos advierte ¡hay que tener descaro! que el 2012 se presenta muy difícil. No sé si alguien, que hace bien poco tiempo anunciaba datos positivos para el último trimestre del presente año y el crecimiento de la economía durante el 2012 por encima  de los dos puntos,  puede ahora, milagrosamente recuperar el sentido y advertirnos, que el 2012  será muy duro y que probablemente hasta el 2013 no empecemos a ver la luz  al final del túnel.

¿Qué es lo que ha cambiado?, será que lo de vivir en una urbanización de lujo le ha hecho reflexionar, será que, como tantos socialistas que se declaran de izquierdas, a la hora de  hablar de su dinero se alinean con las posturas más radicales de la derecha económica del país. Pues no, en realidad no ha cambiado nada, simplemente ahora que ya no gobierna se inclina por decir la verdad y cuando gobernaba nos mentía incansablemente.

Así que realmente nada ha cambiado, el gobierno del PP, por ahora, cumple lo que ha prometido y nos da las malas noticias sin anestesia. Ahí está Guindos advirtiendo que “Los dos próximos trimestres, que nadie se engañe, no van a ser sencillos ni para el PIB ni para el empleo” y añadiendo, por si quedaba alguna duda, que hacer previsiones más allá de seis meses es “muy difícil” y Zapatero sigue instalado en lo suyo, simplemente decir lo que le conviene, cuando le conviene.

Bueno, pues ya saben lo que toca, tras la Navidad, la realidad. Por ahora es ésta que les he contado, ya veremos cuando acaben las fiestas como estaremos.  Va a ser duro, muy duro y lo será porque los socialistas no cumplieron con su compromiso con Europa y ahora le tocará hacerlo a Rajoy, que eso me preocuparía poco, allá Rajoy con sus problemas; pero el problema está en que la herencia envenenada de Zapatero nos va a tocar a todos en una siniestra e inevitable pedrea. Todos tendremos que sacrificarnos, bueno todos no, Zapatero estará contando nubes y cobrando por ello 150.000 euros al año, lo que convendrán conmigo, no está nada mal.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La magia navideña



Hablaba el otro día sobre la Navidad y hoy, día de San Esteban, en el que en mi tierra celebramos el segundo día de la fiesta de Navidad, quiero hablarles de una experiencia que tuve la fortuna de vivir hace apenas unas horas, gracias sin duda a la magia navideña. Que existe, que a poco que nos descuidemos se nos hace presente y nos sorprende. Voy a explicarles algo que me sucedió, como les digo, en estos días. No tiene ninguna importancia, más allá de que refuerza mis teorías sobre la Navidad y que de algo tengo que escribir hoy y francamente se me hace muy cuesta arriba, hablar  de las cosas de la política y la economía, a las que habremos de volver, me temo, mañana sin falta.

Así que les pido que me excusen por utilizar una anécdota personal, pero así están las cosas. Tras la cena de Nochebuena, que transcurrió plácidamente, mis hijos, mi mujer y yo estábamos cómodamente sentados, haciendo los honores al cava, el café y los turrones, de charla, esperando a que llegara la hora en que pudiéramos recoger los regalos de Papá Noel. Un detalle, como los define Tina, mi mujer, que fue la impulsora hace ya muchos años de que Papá Noel entrara por primera vez en nuestra casa, aunque hayamos permanecido fieles o semifieles a la tradición y el esfuerzo principal de los regalos se lo hemos encargado  a los Reyes Magos de Oriente desde siempre.

Llegado que hubo el momento de los regalos, mi mujer nos repartió un paquete a cada uno de los presentes y procedimos a su apertura según costumbre. El que primero abre su regalo soy yo, siguen mis hijos de menor a mayor y cierra la sesión mi mujer. Yo tengo la costumbre de hacerlo lentamente, casi con delectación, mientras todo el mundo me observa y mi hija, cada año, me da prisa para que acabe, entre risueña e impaciente,  sabiendo como sabe, que la que sigue en la apertura de su regalo es ella.

Este año el de los renos, me “dejó” un polo azul marino, con el escudo bordado del club de mis amores, el RCD. Español, es de la línea oficial del club y a mí se me había encaprichado, todavía no sé bien por qué, un buen día en el que andaba trasteando por internet. De hecho, aprovechando que mi hija viajaba a Barcelona le encargué de que comprobara si había talla para mí. Elena me llamó desde Cornellá y me explicó que no había tallas de mi tamaño en ese momento y que habían quedado en avisarla en cuanto les llegara el pedido, que esperaban en breve.

No era cierto, pero me enredó como a un chino y la verdad es que me había olvidado del caprichito de marras. Cuando por fin abrí el paquete me llevé una muy agradable sorpresa, agradecí el regalo, encarecí la ilusión que me hacía, en fin hice lo que sentía y lo que se esperaba que hiciera y tras cumplir con mi parte del rito o la costumbre, seguimos con la ceremonia. Terminada ésta volvimos a brindar por nosotros y por la Navidad y ya me dediqué decididamente a consumir turrones, hojuelas de mi cuñada Ana - una auténtica delicia gastronómica - truchas de batata y unos roscos, mientras con un ojo miraba la tele y distraídamente escuchaba la charla que mantenían mi mujer y mi hija, sobre la manta que ésta le había hecho a su madre, una maravilla a ganchillo, comentando las dificultades de su elaboración.

Así que me encontraba satisfecho, repleto de buena comida, relajado, un tanto somnoliento, cuando de repente la magia de la Navidad se hizo presente y, por sorpresa, me llevó de su mano por los caminos de la ensoñación y el recuerdo. Y mientras en segundo plano oía la excitada charla de mi hija, los comentarios que Miguel, mi hijo mayor, hacía sobre su regalo, yo emprendí un  maravilloso viaje de la mano de la Navidad.

Y me vi con cinco o seis años con mi tía Mercedes, hermana de mi madre, que fue la responsable de que yo haya sido “perico” desde que tengo uso de razón. Fue la que me regaló, in illo témpore, una equipación de fútbol, naturalmente blanquiazul, y eso amigos míos imprime carácter, al menos en mi caso lo hizo. Y sin solución de continuidad, me volví no a ver sino  a encontrar en una tarde de un  domingo lejano, en la que mi padre, directivo de Bayer, nos llevó a mi hermano Arturo y a mí a Sarriá, a cuenta de una promoción que hacía la empresa en la que trabajaba, que consistía en que Bayer le regalaba una copa de plata al portero que parara un penalti, y claro alguien de la empresa debía estar en todos los campos cada domingo, por si se daba la ocasión de tener que entregarla; que no se dio, pero allí estuvimos entonces y volví a hacerlo en estas Navidades.

Y entre sorprendido y emocionado me encontré también, ya mucho más tarde, en Sarriá, en compañía de mi buen amigo Joan Prunés, un culé de tomo y lomo, pero amante del buen fútbol por encima de todo, el día que hizo su debut con el primer equipo españolista, una maravilla de jugador llamado Solsona, un jugador de una técnica depuradísima.

Y de la mano de la Navidad me encontré en el Nou Camp, acompañando a Joan Prunés, procurando que no se me notara demasiado mi condición de periquito, como él hacía en Sarriá, el día en que Guruceta decidió liar la de Dios es Cristo en  c’an Barça y volví a revivir la jornada y vi unas cuantas cositas más, que no pienso contar, al menos en público, siquiera sea en presencia de mi abogado, que tengo que reconocer que tuve una juventud de lo más “entretenida”.

Así que en apenas unos segundos volví a estar con mi tía Mercedes, tan anti culé, que me marcó de por vida y  es que en Barcelona ser perico a veces resulta  incómodo, se lo dice quién hizo el bachillerato en una clase en la que era el único españolista. Y volví a estar, con muy poquitos años en Sarriá, de la mano de  mi padre, expectante ante la ocasión de ir a un campo de fútbol de los de verdad y volví a contemplar a Solsona en el calentamiento previo a su debut, haciendo una exhibición de toque de balón que, ya ven lo que son las cosas, no había vuelto a recordar en la vida, y volví a estar en lo de Guruceta y en la que lio porque había que estar allí y ver la que montó el tipo, que no fue solo el penalti, que fueron muchas cosas más, y eso lo dice un  perico, que conste.

Y volví a percibir el aroma del césped húmedo y el excitado run run de los espectadores cuando saltó al campo Solsona y volví a sentir la dureza del cemento en mis nalgas. Estuve otra vez junto a Manresa, un hincha españolista que ocupaba como siempre la localidad a mi derecha, y volví a sentir el latido de la sangre en mis venas, la expectación, la agradable temperatura de aquel domingo lejano en el tiempo y que no había vuelto a recordar. Y volví a ver a mi padre preocupado porque no nos separáramos de él en el momento de la entrada al campo y el de la salida y percibí la indignación de un jovencísimo Rifé mientras volvía a escuchar el rugido de la masa ante la injusticia y la chulería del árbitro.

Todo eso en unas décimas de segundo y mientras escuchaba las alabanzas al color verde musgo que adornaba la manta que mi hija había confeccionado a ganchillo en Madrid. Una experiencia maravillosa que me permitió volver a revivir  algunas vivencias que tenía olvidadas y hacerlo con una intensidad y un realismo maravilloso, todo ello gracias a esa magia de la Navidad.

¿Qué eso tiene otra explicación?, pues saben lo que les digo, que me da lo mismo. Yo sé bien lo que experimenté y prefiero apuntarme a lo de la magia de la Navidad. Lo de las explicaciones psicológicas lo dejo para otras fechas, si  a ustedes no les importa.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Que esta noche es Nochebuena y mañana Navidad

Ya vienen los Reyes....

Estamos en Navidad, es ésta una época mágica. Dicho así, además de un lugar común, probablemente no sea otra cosa que una afirmación de veracidad más que dudosa  o, en el mejor de los casos, simplemente la expresión de un deseo. Probablemente haya muchos ciudadanos que deseen que esta noche y mañana, mágicamente, nos convirtamos todos en seres amables, benéficos, comprometidos, pacíficos, comprensivos, solidarios, y… felices. No suena sencillo, pero me parece bien que haya mucha gente que crea que la fecha y su celebración, sean capaces de llevar a cabo esa magia redentora.

Estas fiestas que estamos viviendo, como cualquier cosa de este mundo, tienen sus admiradores y  sus detractores. Todos conocemos a personas a las que esta festividad las transporta a un mundo envidiable y la disfrutan con entusiasmo; mientras que por el contrario conocemos a otros que afirman odiar estas fechas y ante su cercanía, entran automáticamente en un estado casi depresivo.

En el fondo, creo que la Navidad tiene una virtualidad clarísima, saca de cada uno de nosotros, lo que llevamos dentro. Unos, vencidos por la publicidad, se dedican a celebrar unas fiestas, cuyo origen está basado en el nacimiento de un niño en un pesebre; es decir el nacimiento de un pobre y lo hacen con una orgía de derroche y consumismo. Otros hay que reniegan del carácter familiar de la fiesta y manifiestan que son días en que, irremediablemente se sienten impelidos a recordar a los que ya no están con nosotros y eso les produce una melancolía insalvable. Abundan los que afirman, que les repatea la “obligatoriedad” de la fiesta y la sujección a una fecha determinada, fijada por la costumbre.

Ustedes conocerán a quienes se transforman en mecánicos deseadores de paz y felicidad. Y se lo desean a todos aquellos con los que mantienen el menor vínculo o relación. Desde el amanecer hasta la noche, desean felices fiestas a todo hijo de vecino con el que se tropiezan, sin olvidar felicitar a todos los “amigos” de las redes sociales y gastarse una pasta, en textos para mensajes presuntamente navideños, con los que inundan la memoria del teléfono móvil de sus amistades.

Están presentes –en este interminable catálogo de caracteres- aquellos a los que estas fiestas mueven a la reflexión y que perciben precisamente en estos días, lo importantes que son la solidaridad, el amor al prójimo y la atención por los más desfavorecidos.

Lo he dicho antes y lo repito ahora, creo que hay tantas navidades como hombres y mujeres que las celebren. Cada Navidad es distinta en función de quién la vive. Cada familia tiene sus costumbres y sus hábitos; cada persona la percibe y la disfruta de manera distinta.

A mí me gusta la Navidad,  creo que lo bueno de esta fiesta es, precisamente, su versatilidad. Tiempo de paz y amor, pues si señor, ¡fantástico! Tiempo para practicar “la elegancia social del regalo”, pues vale. Tiempo para la ilusión infantil, estupendo, fundamental. Momento para la reflexión, genial. Navidades en familia, superior. Fiesta navideña en el Caribe o en la nieve, pues si a usted le apetece ¿por qué no? Belén, ¡claro! me ha gustado siempre; árbol de Navidad ¿por qué no? Melchor, Gaspar y Baltasar, claro que sí. Qué usted prefiere al barrigón, vestido otrora de verde y ahora de rojo a cuenta de Coca-Cola, pues magnífico.

Tiempo de recuerdo para los miembros ausentes de mi familia, claro que sí. Tiempo para recordar a los seres queridos que ya han fallecido, seguro, eso es bueno, está bien. Es por ello que me gusta la Navidad ¿cuál?, pues, como es natural la mía, pero eso es lo bueno de esta fiesta. Seguramente la suya sea distinta, pero igual de buena que la que yo celebro o la de su vecino.

Hay que dejar fluir lo bueno que atesoramos, que es mucho más de lo que creemos y seguro que muchísimo más de lo que piensa nuestro  cuñado. Si hombre, el borrachín ese que se empeña en contarnos chistes pesados y aburridos durante toda la noche. Hay que limitarse a querer celebrar; qué por qué tengo que hacerlo justo en estos días ¿y por qué no?

La celebración, la fiesta, afortunadamente, vive en nuestro inconsciente colectivo. Déjese arrastrar por el ambiente, no se empeñe en nadar a contracorriente. Si le gusta la Navidad disfrute de ella y si no le gusta, haga lo que le aconsejé a una buena amiga mía: “Si no puedes vencerles, únete a ellos”

 Así que amigos míos les deseo que celebren la fiesta. Disfruten en la medida de sus posibilidades, las fiestas caras no tienen porque ser las mejores, dense un respiro, aparquen las preocupaciones  y acuérdense de los que menos tienen. ¿Hoy? Sí, hoy precisamente. Lo ideal sería que lo hiciéramos los 365 días del año; pero que ese pensamiento y su incumplimiento no les impidan ponerse en marcha. Quién sabe si no va a ser este de hoy, el primer paso de un larguísimo camino.

Me van a permitir que, en uso de la versatilidad que proclamo, me refugie en el clásico: “Gloria a Dios en las alturas y en la Tierra, paz a los hombres que ama el Señor”.

Feliz Navidad a todos, de corazón.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Cuando menos se piensa…

Toma de posesión en Interior


…salta la liebre; eso dice el refrán y lo cierto es que no le falta razón. Ayer tomaban posesión los nuevos ministros y estas cosas del nombramiento y toma de posesión del nuevo gobierno están dando mucho juego y lo que te rondaré morena. Uno de los nombramientos que ha concitado menos entusiasmo, por decirlo de una manera suave, ha sido el de Jorge Fernández  Díaz como ministro de Interior. Quiero dejar claro, que a mí tampoco me entusiasmó el nombramiento, en primer lugar porque yo tenía otro candidato para el puesto y además porque a Jorge Fernández se le ha criticado con razón, por algunas declaraciones que han favorecido  a CiU y que han levantado ronchas entre muchos populares.

Aunque me parezca infantil y deleznable la pega que le oponen algunos, cuando dicen que es que no sabe nada de Interior. Así se ha escrito en los argumentarios de la agitprop socialista y circula profusamente por la red. Esto es un escándalo porque D. Jorge nada sabe de las labores propias de ese ministerio; la inanidad de la crítica resulta asombrosa. Resulta inaceptable  que los que eso sostienen, sean los mismos que llevaron entusiasmados a la presidencia del gobierno de España a un Zapatero, que lo ignoraba todo sobre la empresa, la industria, la administración o la economía porque nada había hecho en esos campos y son los mismos que aplaudieron con las orejas el nombramiento de Pajín o Blanco para ministerios muy sensibles y complejos.

A a los que afirman tal tontería habría que preguntarles que sabía de Defensa, Carme Chacón, cuando fue nombrada para dirigir ese ministerio. Por tanto, lo de la ignorancia sobre las cuestiones que se producen en Interior, es una acusación que debería avergonzar intelectualmente hablando a quién la lanza. Los ministros dirigen políticamente sus departamentos, para las cuestiones técnicas, están los funcionarios.

No puedo negar que personalmente me preocupaba esa tendencia demostrada a la connivencia o el apaciguamiento con los nacionalistas de CiU y otros aspectos de D. Jorge, que tienen que ver con su longeva supervivencia en la cúpula del PPC, lo que a veces supone más defecto que virtud. En fin y por decir verdad, no me tenía muy contento su designación. A pesar de ello ayer dije y me reafirmo en que mi posición al respecto era muy sencilla “si a Rajoy le parece bien, a mí ya me vale”, pero miren por donde, a veces de donde menos espera uno, salta una sorpresa agradable que te arregla el día.

Ayer, en su toma de posesión, Jorge Fernández dirigió unas palabras a los asistentes, cuyo contenido tuvo la virtualidad de inquietar a casi todos. El laudatorio resumen hecho sobre la ejecutoria de su antecesor en el cargo, molestó a muchos de los suyos y ha inquietado a algún que otro pepero de corazón. Personalmente entiendo, que Rajoy ha dado una orden muy concreta, hay que llevar a cabo los actos protocolarios del relevo con una normalidad y cortesía exquisitas. Y me parece bien, que lo cortés no quita lo valiente y por encima de esa cuestión, está la costumbre de hablar bien del saliente, al igual que cuando alguien casca, todo el mundo  habla bien del difunto, aunque haya sido más malo que carne de pescuezo.

Así que, si habló bien de su antecesor es porque tocaba, más nos vale afectar cierta normalidad en el relevo del gobierno cesante, porque los mercados y Europa están con la lupa observando qué es lo que sucede exactamente en nuestro país; y creo que va siendo hora de que demos una imagen de país serio, eficaz, riguroso y respetuoso con las normas, vamos todo lo contrario que los que se van.

Pero lo que realmente me sorprendió, muy agradablemente por cierto, fueron las declaraciones del flamante ministro que sobre ETA dijo: “He leído los periódicos, que dicen que me va a corresponder la gestión del final de ETA. Tengo que decir que me alegro de que ETA haya dejado de matar; es una noticia buena” y continuó. “El cese de la violencia es condición necesaria, pero no suficiente: lo que tiene que decir ETA es que deja de existir”. Me parece una clarísima declaración de intenciones sobre la visión que, del problema del terrorismo etarra, tiene el nuevo gobierno. Y me alegra saber, que al menos en principio, no asistiremos a la continuación del deleznable paripé que han montado los socialistas y los etarras.

Subrayó la obligatoriedad de respetar la Constitución, hizo una loa a las víctimas del terrorismo, de las que afirmó contundente que  se han limitado a pedir que se les haga justicia y remató con una advertencia muy importante. Dijo que  “Vivimos y vamos a vivir momentos complicados que van a requerir de mucha mano izquierda, mucho diálogo y de voluntad de entendimiento. Voy a defender los derechos de reunión y manifestación, pero en el marco de la ley para que sean compatibles con otros, como que los ciudadanos puedan transitar por la calle con tranquilidad, la paz social tiene un valor especial en este momento y en los que van a venir”.

Y está la izquierda que echa las muelas, ayer ardían las páginas más zurdas de las redes sociales, la gente próxima al 15 M, no quería creérselo. Con esa maestría que tienen para aplicar la doble vara de medir, acusaban a Jorge Fernández de querer apoderarse de la calle; desde luego no ha sido el PP el que ha ocupado durante mucho tiempo los espacios públicos, que precisamente por serlo, deben poder ser utilizados con total libertad por todos los ciudadanos.

Todos tenemos presentes las advertencias o amenazas lanzadas por la izquierda. Los de UGT ya advirtieron de que se echarían a la calle en apoyo al PSOE, Cayo Lara lo anunció por última vez, en el Debate de Investidura y anunció que estarían en la calle y actuarían con “radicalidad democrática”, Bono advirtió antes de las elecciones que el PP necesitaría al PSOE “para evitar que las calles se incendiaran”. Así que el mensaje rotundo del nuevo ministro tranquilizará a muchos.

Dos avisos importantes, vitales, diría yo. A los asesinos de ETA, que intentan que siga vigente la hoja de ruta que elaboraron con el PSOE, aunque ya estaban advertidos de lo que había, Rajoy lo dejó claro el otro día en el Congreso. Ahora el ministro del Interior lo recuerda  y afirma rotundo que lo único que vale es la desaparición de la banda. Y otro  aviso a navegantes, para  los que están por la labor de montar en nuestra calles y plazas un espectáculo a la griega con el fin de poner palos en las ruedas del nuevo gobierno; se cumplirá y se hará cumplir la legalidad vigente, se han acabado los tiempos de los paños calientes y las concesiones.

Creo que es de agradecer, así que quiero hacer constar el agrado que me han producido las firmes y claras palabras del nuevo ministro del Interior. Como decía unas líneas más arriba, efectivamente, de donde menos se piensa, salta la liebre.


jueves, 22 de diciembre de 2011

El gobierno de Rajoy

Rajoy dando los nombres de sus ministros


Bueno ya está, ya tiene gobierno Rajoy. Ayer por fin se supo la formación del gabinete. Rajoy cumplió con su promesa y nadie que se  sepa, supo el nombre de sus ministros hasta que, después de la protocolaria audiencia con el Rey en la que el futuro presidente presenta “su” gobierno al Jefe del Estado, hizo pública la composición de su gabinete. Me parece muy bien que se cumpliera con el protocolo y la debida cortesía, asuntos que a mucha gente les parecen de índole menor, pero que tienen muchísima importancia y que dicen mucho de las personas que observan estas prácticas, muchas veces ignoradas.

El que Rajoy haya sido capaz de mantener en secreto el gobierno que ha elegido, habla alto y claro de la independencia personal del Presidente, y sobre todo de la libertad con la que ha llevado a cabo su elección. Así como el secreto de la urna garantiza la libertad de voto, el desconocimiento de lo que estaba decidiendo, le ha garantizado evitar las “interesadas” maniobras de los grupos, corrientes de opinión o familias que supongo pululan en el PP, como en cualquier partido que se precie.

Y no es que me esté enrollando, que a lo peor sí, pero me parece importante subrayar el cómo, antes de ir al qué. Es decir, me parece muy  importante cómo ha procedido a la elección, dice mucho de Rajoy y de su personalidad y ahora vamos a ver qué tal es este gobierno que libre y discretamente ha elegido Rajoy.

Si la pregunta es ¿A usted que le parece el gobierno?, tendré que decirles, aquello tan canario de “si les digo, les miento”. No sé muy bien que decir, más allá de  manifestar una de esas verdades que pudiera hacer suya mi viejo amigo Pero Grullo. A mí el gobierno me parece que está bien, porque así se lo parece a Rajoy. Soy de los que creo que cada uno come con la cuchara que escoge y que la naturaleza humana nos condena a ser incapaces de escarmentar en cabeza ajena, por tanto soy un rendido admirador de ese viejo dicho que reza: “No me dé consejos, me sé equivocar solo”.

Por tanto si al Presidente le parece bien, a mí me parece superior. Venga hombre, eso no se lo cree nadie; acaso pretende convencerme de que no tiene opinión. Pues no, esa no es mi intención, claro que tengo opinión formada al respecto y como a la inmensa mayoría de ciudadanos interesados en este asunto me faltan algunos nombres y me sobran otros. Pero insisto en que, cuando alguien debe acometer un trabajo, resulta conveniente dejarle elegir con libertad absoluta, la herramienta que piensa utilizar.

Y eso es el gobierno, la herramienta que va a utilizar Mariano Rajoy, para llevar a cabo su proyecto. Por tanto si a él le parece una herramienta adecuada, elegida desde la libertad y la independencia, pues habrá que pensar que lo ha hecho con la intención de reunir a una serie de personas que sirvan al interés general y lleven a cabo una serie de acciones, bajo su liderazgo. ¿Qué el gobierno resultas muy marianista?, eso he podido ya leer y escuchar, pues no creo que resulte nada raro, lo que sería noticia es que fuera muy “felipista”. Me parece muy natural que Rajoy escoja gente de su absoluta confianza para llevar a cabo la difícil tarea que les espera.

A mí me parecen un conjunto de personas que pueden servir para la tarea que le espera. Gente con una sólida formación académica, con currículums muy adecuados, gente que viene de la empresa, de la política o de la Administración, pero con una carrera y experiencia a sus espaldas que garantizan su fiabilidad. Muchos se conocen, otros ya han sido ministros y todos tienen muy claro que la primera prioridad de este gobierno es la económica.

Lo de la única vicepresidencia, me parece una buena idea, cuantos menos bultos más claridad, si me permiten ustedes la frase y la decisión de Rajoy de llevar a cabo personalmente la coordinación del área económica del gobierno, seguro que evita problemas archiconocidos y va  facilitar en gran manera esa tarea. La presencia de Rajoy como coordinador va a evitar las naturales resistencias que se producen por parte de todos los ministros cuando hay que aplicar medidas de recorte del gasto.

Hay que cumplir con el objetivo de déficit, impuesto por Europa a ZP, eso que quede claro, hay que poner en marcha la economía y crear empleo, hay que reformar el sector bancario para que continúe con la política fusiones y absorciones hasta que en España operen sólo diez entidades bancarias y hay que llevar a cabo la reforma laboral, con o contra los sindicatos, ellos verán. Todo eso en los primeros cien días de este gobierno.

Claro que, como ya he dicho antes, me sobran algunos nombres y me faltan otros, pero les voy a contar un secreto, en cuanto escuché a Marcelino Iglesias portavoz del PSOE y me enteré que a los de Ferraz les parecía muy mal el gobierno, por una serie de motivos infantiles que expuso Iglesias en un tono inseguro y titubeante que daba grima,  se despejaron todas mis dudas. Si al PSOE le parece mal el gobierno de Rajoy, es que el gobierno es bueno. Eso garantizado.