sábado, 3 de diciembre de 2011

Rajoy ¿demasiado lento o demasiado rápido?

Rajoy y Méndez

La verdad es que el relevo entre los socialistas y los populares está dando la razón al que sostenía lo de la relatividad del tiempo y el espacio, muchísima gente está impaciente porque esto termine de una vez. A mí personalmente lo que me gustaría es que de una vez por todas, la izquierda de este país se pusiera de acuerdo consigo misma, fuera capaz de aceptar la realidad de las cosas y lanzara de una puñetera vez un  mensaje coherente y sobre todo perdurable en el tiempo.

Comprendo muy mal la reacción de los “zurdos” ante la derrota. No sé si también ellos esperaban un acto mágico de Rubalcaba, como tanto votante de la derecha temía, pero teniendo presente que la derrota estaba más cantada que la Madelón, la furiosa reacción de la progresía no tiene demasiado sentido.

Los pijo progres, la progresía de salón, la exquisita izquierda intelectual y los rojillos a la violeta están en un sin vivir y harían bien en tranquilizarse, analizar las causas de la contundente derrota que han sufrido y poner remedio a sus males; en lugar de cargar contra el vencedor de las elecciones, pues supuestos defensores de la democracia, deberían aceptar por coherencia el mandato de las urnas.

Pero claro cuando resulta que si uno gana las elecciones y las gana bien, de manera contundente y generalizada y la respuesta es que Rajoy no se podrá considerar ganador de unas elecciones hasta que consiga más de once millones de votos, pues apaga y vámonos. Desde “el no nos representan” de aquellos, que no han tenido jamás representación alguna y que muy probablemente no se representen ni a sí mismos; a lo de renegar del proceso electoral, que ahora resulta que es malo, pero era bueno cuando ganaban. O pedir..., perdón exigir, la dimisión de Rajoy, antes de que hubiera tomado posesión, sin explicar el motivo, pasando por las acerbas críticas a Mariano Rajoy porque tras su victoria seguía bajando la bolsa y subiendo la prima de riesgo, todo ello además de las tonterías propias de gente malcriada que no acepta la derrota, demuestra bien a las claras que lo de la izquierda, intelectualmente hablando es un bluf, basado, como todo su mensaje, en su capacidad para utilizar la falsedad, cambiar de caballo a mitad de carrera o de sostener una cosa y  la contraria, sin ruborizarse siquiera un poquito.

Y claro con gente así pues vamos a dónde vamos. En dos ocasiones el PSOE se ha cargado económica y laboralmente España. Una con Felipe González y ahora otra, con el ilustre Zapatero, dos veces nos han dejado tiritando y a la cola de Europa y hoy como ayer los populares tendrán que arremangarse y ponerse a trabajar duro y a exigir sacrificios a la nación para deshacer el entuerto en el que nos han vuelto a meter los socialistas y con el sacrifico de todos volver a colocarnos en el lugar que España y los españoles nos merecemos.

Resulta que desde la prensa de izquierdas se criticaba la inacción de Rajoy, ignoraban de manera consciente y torticera, que nada puede hacer un candidato hasta que tome el relevo, pero había que criticar. Muy lento, hay que llegar a al poder con las ideas claras, no se puede dudar ahora, en fin todas esas cosas y muchas más era el pan nuestro de cada día si uno leía las terminales mediáticas de la izquierda; mientras los bobilines de infantería les hacían los coros en las redes sociales.

Pues bien, ahora, cuando Rajoy coge por su cuenta  - yo los hubiera cogido por otro lugar – a los celebérrimos agentes sociales y les dice que se pongan de acuerdo sobre las reformas laborales,  antes de Reyes o de lo contrario él hará lo que tenga que hacer, la izquierda se rasga las vestiduras y acusa a Rajoy de ir con prisas en asuntos tan delicados.

Y hay que volver a soportar a Cándido Méndez, al que no voy a calificar, porque la capacidad para insultar se la dejo a la izquierda y al desdichado progresío patrio; que sostenga que el modelo laboral que funciona es el que está vigente y lo dice uno de los padres de los más de 5.000.000 de parados, lo dice un  menda que ha vivido como un rajá, a cuenta de la pasta de nuestros impuestos y que no quiere perder el momio.

Y el paisano este, que desde luego con la cara paga, pretende que la cosa siga igual, cuando para cualquiera que piense un poquito, resulta que no representa a casi nadie. UGT y CC.OO representan sólo a los trabajadores de las grandes empresas y los de la Administración, pero a pesar de ello se arrogan la representación de todos los trabajadores. ¿Qué ha hecho UGT y CC.OO por los parados?, pues nada, bueno nada no, que fue peor, cobrarles el dinero por negociar los convenios que los mandaban al paro. Los exprimieron cuando les cobraron por los ERE,s y los siguen exprimiendo, llevándose cientos de millones de euros para formar a los parados y no lo han hecho, pero Méndez dice que no hay que llevar a cabo una reforma laboral, que la cosa funciona.

Siguen instalados en la manipulación, el engaño y en la polarización de la sociedad española.  España en emergencia económica nacional, los ayuntamientos, cabildos y comunidades autonómicas en quiebra técnica, el Estado, ya veremos, pero tras otros relevos está claro que las cuentas estatales van a dar sorpresas muy importantes, el paro creciendo imparable y lo único que les preocupa a esta pandilla de impresentables es si Franco debe estar o no, en el Valle de los Caídos.

España a cuenta de su desgraciada manera de gobernar, a punto de cantar las diez de últimas en lo que hace referencia a la economía y el mercado laboral y estos inconsistentes empeñados otra vez en una tarea imposible, pero impertérritos - no voy a poner lo de “impasible el ademán” que les podría ser de aplicación, por motivos obvios - siguen empeñados en ganar la batalla del Ebro.

Dicen por ahí que no hay nada peor que un pobre harto de pan, pues yo creo no hay nada peor que un antifranquista de los de después de 1976.  Siguen intentado sacarle jugo a la guerra civil, una contienda terrible entre hermanos y que todos los que vivieron aquellos tiempos, se empeñaron en cerrar con la Transición. Pero ahora estos socialistas,  que por cierto no estuvieron jamás en la lucha contra el franquismo, están empeñados en ganarle la guerra  a Franco,  un señor que lleva muerto desde el año 1975.


Mientras Rajoy a lo suyo, al ritmo que él cree  adecuado, esperemos que le dejen acertar.

1 comentario:

  1. NO VA NI LENTO NI RAPIRO POR EL LA INVESTIDURA SERIA YA PERO EL GOBIERNO EN FUNCIONES NECESITA TIEMPO PARA DESHACERSE DE LAS BASURAS Y REPARTIR LOS DINEROS A SSU COMPLICES ASI QUE AGOTA LOS PLAZOS MIENTRAS RAJOY VA ADELANTANDO TRABAJO ¿QUE OTRA COSA PUEDE HACER?

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