jueves, 7 de marzo de 2013

Las leyes de Newton y el caso Bárcenas

Aquí D. Isaac Newton, a Bárcenas ya lo conocen...
Ayer, sin que la muerte de Chávez fuera capaz de ocultar la noticia, el Partido Popular presentó la demanda que anunció en su día contra El País, que fue como ustedes saben, el medio que publicó lo que ha dado en conocerse como “los papeles de Bárcenas”. El PP y algunos de sus elementos más destacados se querellan contra el periódico y el autor de los tan traídos y llevados papeles.


Los populares no nombran  a Bárcenas en el texto de la querella y hacen bien, porque nadie por ahora ha demostrado de manera fehaciente que él sea el autor de esas anotaciones, otra cosa es lo que todo el mundo supone, pero lo correcto,  técnicamente hablando, es hacer lo que han hecho los peperos. Se querellan contra el autor y si es Bárcenas bien y si es Perico el de los Palotes, pues tal día hizo un año.


Pero miren por dónde y aunque uno ya está más que cansado del tal Bárcenas, que a cada día que pasa me recuerda más a un matón de taberna que a un cargo orgánico de un partido, voy a tener que agradecerle al individuo que siguiendo esos extraños recovecos que tiene la mente humana, su caso y los papeles presuntamente suyos me hayan servido para recordar las Leyes de Newton, unos principios mediante los cuales este físico inglés revolucionó en su día el campo de la Mecánica y dio respuesta y solución a muchos de los asuntos relacionados con el movimiento de los cuerpos, dando cauce por el que discurrir a la Dinámica y a la Física en general.


Tengo que decir que resulta extrañísimo que a mi cerebro se le ocurriera relacionar esas leyes con lo de Bárcenas, pues de siempre he sido un  absoluto zote  en Física, bueno si he de ser sincero, para la Física y para unas cuantas cosas más. De hecho jamás fui capaz en mi lejano bachillerato de comprender casi nada de esa ciencia, una incomprensión que nació sobre todo de la mutua falta de conexión con el profesor que me tocó en suerte. 


No teman que no les voy a contar mi vida, que en mi relación con la Física, resulta extremadamente triste y afortunadamente – soy de letras – muy corta. Me zampé tres años de latín y griego pero pude olvidarme de la Física y de mi malhadado profesor.


Lo que se conoce como las Leyes de Newton son tres enunciados, revolucionarios en su tiempo, el primero de ellos dice que: “Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas que actúen  sobre él” ¡Caso Bárcenas en estado puro! lo dicen los físicos cuando hablan de mecánica, dinámica o movimiento de los cuerpos, pero también le es de aplicación a la financiación de los partidos, que vivía en una especie de limbo, al que nadie hacía referencia a pesar de que la falta de una normativa como Dios manda, había convertido al asunto este de la recogida de fondos en un pudridero que propiciaba la corrupción y su desarrollo.


En el segundo enunciado decía D. Isaac que: “El cambio de movimiento es proporcional a la fuerza motriz que actúa sobre el cuerpo y ocurre según la línea recta a lo largo de la cual aquella fuerza se imprime”. Pues también resulta clarísimamente de aplicación a los partidos políticos y su financiación, sea ésta regular o irregular, eso que quede claro.


Habíamos visto que los cuerpos tienden a permaneces inmóviles en ausencia de fuerzas que actúen sobre ellos o que de estar en movimiento mantienen un estado uniforme y rectilíneo. Exactamente lo mismo les sucede a los partidos, que hasta que un escándalo no les obliga a actuar, permanecen en estado de reposo intelectual y legislativo y se limitan a seguir el camino trillado del día a día sin otra preocupación. 

Vemos que el movimiento que resulta de la aplicación de una fuerza tiene que ver proporcionalmente con su fuerza motriz y la masa. Efectivamente el PP ha recibido el impacto más importante y por tanto se ve obligado a ser el primero en tomar decisiones y cambiar de dirección. Conviene no olvidar que el resto de los partidos se encuentran en la misma situación. Todos han tenido que hacer ejercicios malabares para conseguir su financiación y todos deben darse por aludidos por lo de Bárcenas y poner manos a la obra para resolver de una vez por todas este desgraciado asunto de la financiación, sea, insisto regular o irregular.


Ya por finalizar el tercer enunciado afirma que: “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto”. Nuestro amigo Newton era físico y dijo eso sobre el movimiento de los cuerpos, pero si hubiera sido politólogo hubiera dicho lo mismo para describir la conducta de los partidos políticos que en cuanto les parece que los han cogido con el carrito del helado, se lanzan al consabido “Y tú más”


Todos los partidos tienen a corruptos en su seno aunque los más afortunados los tengan solamente en potencia. Todos los partidos han cometido irregularidades en su financiación, por tanto, todos deben ponerse a la tarea de solucionar el problema y consensuar una ley que sirva para normar este espinoso asunto, dé transparencia a las cuentas de las organizaciones políticas y sobre todas las cosas, sirva al interés general.


Ya ven ustedes como sí tienen mucho que ver las Leyes de Newton con el caso Bárcenas. Mi profesor de Física, el Señor Ceró QEPD, seguro que estará muy satisfecho allí donde se encuentre, al ver como sus lecciones finalmente han servido para algo, a pesar de  que en su tiempo pudo parecer que su empeño había tenido bien poco éxito.


Es que la vida es muy rara, pero puedo asegurarles que por primera vez en mi vida y gracias al desgraciado asunto de Bárcenas me he sentido próximo y agradecido a mi viejo profesor de Física de aquel lejanísimo ya, cuarto de bachillerato.

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