lunes, 25 de marzo de 2013

Muchos somos fascistas desquiciados

Ada Colau, la reina de los escraches
Por mucho que a veces resulte molesto, entiendo que lo de la libertad de expresión es un derecho que debe practicarse con la mayor amplitud posible y sin otra cortapisa que las limitaciones que impone a este derecho nuestro ordenamiento jurídico. En ese mismo sentido reclamo que se me permita ejercer libremente ese derecho que reconozco para el resto de ciudadanos… y ciudadanas, que diría alguno que yo conozco. 

Ayer mismo pude leer en Twitter un mensaje que se supone había escrito Dª Ada Colau, la aguerrida guía de Stop Desahucios que rezaba así: “A ver si les queda claro a todos los fascistas desquiciados: a diferencia de ellos, yo sí estoy en contra de toda violencia y asesinato”, aserto con el que parece contestaba a quiénes tildaban de violentos los escraches que ha importado la señora Colau de la Argentina. Bendita tierra en la que se inventó el término que define a la acción allá por los 90; conociendo el origen del invento y la fecha de su invención, podemos deducir que los escraches deben ser lo más moderno y progre de las ejercicios colectivos de protesta que en el mundo son.

La señora Colau al parecer está muy molesta con muchos ciudadanos que entendemos que los escraches básicamente persiguen amedrentar y “hacer incómoda la vida” a los representantes electos y eso, por mucho que le indigne a la líder de esa plataforma, supone el ejercicio de la violencia. Por si a alguno no le suena el término aquí va la definición que se encuentra en la Wikipedia, una publicación que no creo que haya nadie en el mundo que sospeche pueda tener tendencias derechosas. Dice la popular enciclopedia que Escrache es “el nombre dado en el Río de la Plata, principalmente Buenos Aires y Montevideo, a un tipo de manifestación en la que un grupo de activistas se dirige al domicilio o lugar de trabajo de alguien a quien se quiere denunciar. Tiene como fin que los reclamos se hagan conocidos a la opinión pública, pero en ocasiones también es utilizado como una forma de intimidación y acoso público, para lo cual se realizan diversas actividades generalmente violentas.”

Pues blanco y en botella… creo que la definición no deja ningún lugar a la duda. A mí me parece, bueno a mí y a cualquiera que piense, que esta figura es prima hermana de los famosísimos piquetes informativos sindicales que con el cuento de informar se dedican a coaccionar, insultar y agredir a todos aquellos que no quieren hacer la huelga que a ellos interesa y que, según los sindicatos, no tienen tampoco nada que ver con la violencia.

Si la señora Colau considera al escrache como el epítome de la tolerancia y el pacifismo y está personalmente tal y como manifiesta en contra de toda violencia, sólo se me ocurren dos explicaciones a ese curioso fenómeno, o no sabe qué es la violencia o es una hipócrita de tomo y lomo.

Yo desde luego entiendo que supone un ejercicio violento, de mayor o menor intensidad que eso es harina de otro costal; pero por definición el escrache es un acto en el que se ejerce la violencia, por lo tanto formo parte del inmenso grupo de ciudadanos a los que nuestra pacífica y tolerante Ada Colau nos llama gratuitamente fascistas desquiciados.

Cuando alguien reacciona a la crítica insultando o aplicando descalificaciones “ad hominem” - lamento que el término resulte semánticamente machista, pero así eran los latinos – digo que cuando se insulta o descalifica, se ejerce la violencia, cuestión que parece ignorar la señora Colau, a la que hay que decirle que no se debe insultar a nadie, ni siquiera a los que insultan.

Puedo entender que ande con las mosca tras la oreja a cuenta de la publicidad  negativa que supone el hecho de que los de Stop Desahucios de Bilbao, decidieran apoyar la marcha en favor de los asesinos de ETA, pero que la conducta de su grupo produzca el lógico rechazo en muchos ciudadanos no debe extrañarle. Ayer andaba Twitter trufado de mensajes, de los “próximos” a Ada, expresando su indignación porque hubiera ciudadanos que "interesadamente" relacionaban a Stop Desahucios con ETA.

La solución es tan sencilla que da hasta rubor señalarla. Si Colau y sus aguerridos “escracheadores” no quieren que los relacionen con ETA, la solución pasa necesariamente por evitar esa relación con la banda asesina. Así de fácil y si los escracheadores bilbaínos cometieron el error de apoyar a una causa deleznable, basta que la conductora de “Stop Desahucios” en el ejercicio de ese caudillismo que tan bien se le da, desautorice esa conducta y la condene.

Pero en todo esto no hay ni una sola gota de buena fe, bien saben ellos que ejercen la violencia cuando montan los escraches o cuando insultan, coaccionan o descalifican. El problema radica en que en uso de la hipocresía más repugnante, entienden que tienen derecho a ejercerla por ser quiénes son, gente de esa izquierda que actúa siempre como tuviera bula. Y el día que pase una desgracia o se produzcan daños irreparables, oiremos como los organizadores del escrache de turno se escudarán en la actuación de “elementos incontrolados” para no aceptar responsabilidad alguna derivada de los sucesos que hayan organizado.

Hay dos conceptos de los que esta gente huye como el gato escaldado lo hace del agua aunque sea fría, no existe ningún derecho que se pueda ejercer sin límite y que la existencia de un derecho supone el nacimiento automático de la obligación correspondiente. Mientras eso no se corrija seguiremos topándonos con estas incongruencias de la zurda nacional.

Ahora, el aguerrido paladín del movimiento, llama fascistas desquiciados a los que pensamos que los escraches son violentos, le sobran el insulto y  la descalificación. La Colau tiene derecho a pensar que estamos equivocados, entiendo que por el contrario los que actúan equivocadamente son ellos, pero no voy a insultarles, son ellos mismos los que  agravian, humillan y desprecian a su causa, cuando se dedican a reivindicarla ejerciendo actos violentos o cuando apoyan reivindicaciones equivocadas, voy a calificarlas así porque a pesar de ser lunes me he levantado bastante conciliador.

Tampoco es que me haya sentido ofendido por lo de fascista desquiciado, me ofende bastante más el hecho que  Dª Ada Colau se empeñe en hacernos comulgar con ruedas de molino, los escraches son violentos porque así lo define la enciclopedia del pensamiento indignado y progre, la Wikipedia pero  además de ese dato anecdótico, están con nosotros – los fascistas desquiciados - la realidad, el sentido común y la experiencia.

Hay gente que se niega a verlo, qué le vamos a hacer, el caudillismo tiene estas cosas.

2 comentarios:

  1. Esta claro es es una forma "violenta" de revindicación, de igual forma que se ponen en las clínicas abortistas, u otros mil ejemplos que existirían. Algunos de ellos incluso son un negocio legal como el cobrador del frac... La diferencia es que esa plataforma antes de que sucediera esto lleva más de 2 años buscando una solución, ha pedido reunirse con los partidos, ha recogido casi 2 millones de firmas y ha buscado mil fórmulas no violentas de hacerse oir. Pero sólo el Tribunal Europeo ha tumbado una ley injusta que sólo beneficia a los usureros. Es cierto que ahora se ejerce una "violencia" no física y de lo que estoy seguro es que si los políticos siguen si hacer ni caso a la sociedad finalmente habrá violencia real. Porque esta gente defiende a los que los financia no a los que los votamos.
    Es muy bonito el discurso democrático que soltó Gallardón sobre los escraches y que no se podía ejercer presión sobre los politicos porque tienen que defender sus ideas. EL problema es que esa democracía que defiende, el señor Gallardón, no existe. El señor Gallardón como todos los políticos de este país recibe un panfleto con las respuestas a las posibles preguntas de la prensa. Porque hay unos "idearios" en los partidos y el resto son una panda de sumisos. Porque no veo votar a los políticos en conciencia y porque si fuera así no habría escraches. Vivimos en una dictadura durante 4 años y nos dejan votar, pero eso voto sólo sirve para elegir entre partidos. Es una verguenza, entiendo que el sistema era correcto en los 80, cuando la gente no estaba acostumbrada. Pero la sociedad de hoy no está para nada de acuerdo con este sistema y los partidos lo saben, pero no les interesa. Por lo tanto cada vez veo más cerca una violencia real. Porque si en España cierran los bancos 2 semanas y nos dejan sacar sólo 100 euros como esta pasando en Chipre creo que estos sin verguenzas ya pueden ir saliendo por patas.
    Esta España no la quiero, no puede ser que un joven emprendedor que se hace autonomo se libre sólo del 30% de la seguridad social. Y mientras una empresa que contrate a ese joven se libre del 100%. No puede ser que los ricos paguen un 2% de los impuestos. No puede ser que si pasa un año en una investigación fiscal se cierre el caso. No puede ser que se indulte siempre a los mismo. No puede ser que aún no sepamos como se financian los partidos. No puede ser que el tribunal de cuentas lleve un retraso de casi 10 años en revisar las cuentas. No puede ser que se lleven el dinero de los ERE, que se regalen "trajes", que el "yernisimo"...

    Creo que hay razones suficientes para llamar a más de uno de todo en frente de su casa, pero claro yo no vi a nadie llamar etarra a aquellos que insultaban a Bárcenas en frente de su casa. Pero claro eso no es un escrache...

    Y por cierto solo por aclarar, Stop desahucios Euskadi es una plataforma y la PaH es otra. Los que se manifestaron por el acercamiento de los presos fueron Stop desahucios y no la PaH. Así que ni se han relacionado ni se quieren relacionar, el problema es que a algunos parece que les interesa este tipo de relación... Pero claro ya conocemos todos el cuento del pastorcillo y el lobo...

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  2. Me parece muy bien lo que dices y muchas cosas de las que refieres las suscribiría totalmente. Pero el fin NO, repito, NO, justifica los medios y lo que hace esta gente es así. No se puede decir que nada han hecho los diputados porque la inciativa popular se aceptó en el Congreso con sus votos. Yo creo que nunca hay razón para ir a insultar a nadie frente a su casa, ni a la Pantoja, ni a Bárcenas, ni a nadie. Vivimos un mal momento y el sistema debe cambiar, pero ¿en qué dirección?, porque los de Stop Desahucios "curiosamente" se han puesto en marcha ahora que gobierna el PP y francamente no los ví, ni los oí cuando gobernaba ZP, así que, a mí también me entran dudas. Vamos a proponer cuestiones realistas y posibles y vamos a abandonar la utopía y sobre todo el sectarismo que supone que lo que no rpuducía escándalo cuando gobernaba el PSOE, ahora se torne en afrenta insoportable, que yo ya soy muy mayor para que me hagan - no me refiero a tí - comulgar con ruedas de molino. Muchas gracias por tu comentario, un saludo.

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