jueves, 31 de marzo de 2016

¿Pactos, acuerdos, diálogo? Teatro puro y duro



La misma noche de las elecciones ya escuchábamos una pléyade de discursos en los que se manejaban incansables los conceptos de diálogo y acuerdos, a la vez que se advertía de una serie de líneas rojas que desnaturalizaban el contenido de los discursos. No se puede exigir diálogo a los demás  mientras adviertes de tu decisión de vetar, pero como en  España estamos más que acostumbrados a las incoherencias de los políticos, nos lo tomamos con paciencia y la gente opinó por lo bajini eso tan socorrido de “esto no es como empieza sino como acaba”.

Se está acabando el tiempo y  las cosas siguen igual o peor. Ahora Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, intentan seducir a sus presuntas parejas para llegar a un trío contra natura y  que tendría nefastas consecuencias para la estabilidad política y social de España. Los vetos parece van desapareciendo en unas matizaciones vergonzantes, en las que el color rojo de la línea palidece y ahora resulta que el agresivo Pablo Iglesias se ha transformado milagrosamente en una malva, dispuesto a ceder en lo que haga falta y como el pacto PSOE-C,s. no suma, está dispuesto a reunirse hasta con Rivera.

Qué fácil resulta atravesar una línea roja; del otro lado en Ciudadanos también están de rebajas ideológicas, maquillaje de las líneas rojas y matizaciones idiomáticas. Ayer afirmaban que no apoyarían en la vida un gobierno a la valenciana, cuestión que mantienen, pero ya han rebajado aquello de que votarían no a un gobierno con Podemos, bueno lo dicen todavía pero con la boca chica porque lo que sí aceptarían sería la presencia de independientes de Podemos en un gobierno. Se empieza diciendo esto entre rubores de primeriza y se termina a navajazos a calzón quitado en la disputa por un ministerio.

La reunión Pedro Sánchez-Iglesias ha demostrado que el del PSOE va entregado; dice lo que tiene que decir y hace lo que le dejan hacer, mientras el de Podemos aprovecha las oportunidades mediáticas como no lo hace ninguno, aunque es más cursi que una perdiz con ligas. Se ha sacrificado en el altar del pacto de progreso, lo que le beneficiará de cara a unas nuevas elecciones, de paso y sin mentar a la bicha de la crisis, le ha quitado a Errejón la dirección de las negociaciones, no sé yo si con la idea que su homónimo en el PSOE haga lo mismo, si así fuera las negociaciones entre el PSOE y Podemos iban a ser una juerga a la llanera.

Teatro la reunión de Sánchez y Rivera previa a la que el socialista tenía con Iglesias – no te pongas celoso Albert, ya sabes que al que quiero de verdad es a ti -  Teatro lo del regalito del bolivariano a Sánchez. Teatro, el posado en plan pareja de famosos se retrata a la salida del restaurante pregonando su amor y teatro, trágico eso sí, el del pobre Sánchez cuando dice que está más cerca del gobierno  que de unas nuevas elecciones, sobre todo si consideramos que cinco CC.AA gobernadas por socialistas con los votos de los populistas, ya han advertido que no van a tragar con miembros de Podemos en sus gobiernos.

Fíjense como estarán las cosas que a la media hora de que Pedro se explayara contando sus éxitos negociadores y sus esperanzas, le ha salido por una esquina el portavoz de Ciudadanos, José Manuel Villegas y ha advertido que ellos están dispuestos a reunirse con los equipos negociadores de cualquiera, pero que de la reunión Pedro, Pablo y Albert, nada de nada, que pasan de chorradas y ya por rematar afirmó refiriéndose a la reunión de Sánchez con Iglesias,  “La sensación es que casi nada ha cambiado”.

Así ellos se entretienen y nosotros seguimos esperando.


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