martes, 14 de febrero de 2012

Antes callaban, ahora protestan

Los de siempre, a lo de siempre: A lo suyo


Parece que ayer se dio el pistoletazo de salida y la izquierda de este país junto a CC.OO y UGT salieron a los medios para explicar su oposición frontal a la reforma laboral llevada a cabo por el gobierno de Mariano Rajoy. Escuché afirmaciones que me parecen auténticas barbaridades, desde luego tienen derecho a decir lo que mejor les parezca o convenga, otra cosa distinta es si desde el punto de vista ético tienen autoridad moral, siquiera para abrir la boca.

Escuchar a Elena Valenciano hablar de la reforma comparándola con acciones franquistas o al inefable Cayo Lara afirmando que la reforma es “un golpe de estado contra los derechos de los trabajadores” me produce grima, pero sobre todo me dice a las claras que pocos argumentos de peso tienen que oponer a la reforma. No voy a preguntar dónde estaba el PSOE a lo largo de estos últimos años porque lo sé, estaban produciendo parados a un ritmo atroz, mientras buscaban excusas que justificaran el monstruoso fracaso de sus políticas de generación de empleo.

Pero ¿dónde estaba Cayo Lara entonces? pues yo se lo digo, más preocupado intentando atraer el movimiento del 15 M a sus filas que haciendo oposición a Zapatero, además está muy claro que no tiene demasiados argumentos cuando vuelve a definir lo que sucede con lo del “golpe de estado” latiguillo mitinero donde los haya, que utiliza con demasiada frecuencia lo que naturalmente limita su efecto. ¿Qué es lo que ha hecho IU por mitigar el paro?, nada. ¿Qué ha hecho IU en favor de los parados?, nada. Ahora de golpe se acuerdan del problema y ¡vaya por Dios! no les gusta la solución aportada.

Todos esgrimen el mismo concepto, estamos sufriendo un recorte en los derechos laborales de los trabajadores. Creo que el PSOE ha cercenado a lo largo de estos años el derecho al trabajo de más de 5.500.000 compatriotas, a los que ha despojado de su condición de trabajadores para mandarlos al paro; a mí eso sí me parece un recorte brutal del derecho al trabajo que todos los españoles tenemos y mientras esto sucedía, el PSOE y consecuentemente Elena Valenciano, aplaudían con las orejas las suicidas políticas de Zapatero.

Qué decir de CC.OO y UGT que tardaron seis años en montar una tímida huelga general ante lo que estaba sucediendo. Y alguno me dirá que ahora están obligados a protestar porque la reforma laboral no crea empleo y además abarata el despido y por tanto no está justificada y es una agresión a los derechos de los trabajadores que tanto han luchado para conseguirlos...

Tengo que hacer una pregunta, la presente reforma ¿abarata el despido en relación a lo que se pagaba durante la época en que nos gobernaba el orate de Zapatero? Muchísima gente dirá que cómo se me ocurre preguntar tal cosa, que  estamos ante un recorte brutal que no tiene parangón alguno y yo afirmo que se engañan, que esa afirmación es producto de  una falsedad muy propia de la izquierda, porque sobre el papel puede ser cierta, pero en la realidad resulta una falsedad monstruosa.

Jamás se ha despedido más barato durante nuestra democracia que en los años zapateriles. Se perdieron cerca de 500.000 empresas que tuvieron que cerrar, agotadas por la crisis, la inexistencia del crédito y la rigidez laboral impuesta por los sindicatos y la izquierda del país; la mayoría se acogieron a la ley concursal cuando ya no había ni un céntimo en la caja, la consecuencia más directa fue que no se podían  pagar las indemnizaciones a los trabajadores, éstos, con la ayuda de CC.OO y UGT que negociaban en su nombre y les cobraban, forzosamente se tuvieron que acoger al Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), que calculó las indemnizaciones a 20 días por año trabajado y que les abonó el 80% de la cantidad resultante, resten ustedes la comisión que se llevaron los sindicalistas que hoy protestan y ya verán ustedes lo barato que resultaba despedir a trabajadores en los tiempos de los socialistas. Lo que acabo de describir sí me parece un  recorte brutal en los derechos de los trabajadores y no escuché decir ni pio al PSOE, ni a IU y muchos menos a UGT y CC.OO.

Dónde estaba Cayo Lara entonces, pues no lo sé; dónde estaba Elena Valenciano pues de esa sí sabemos, aplaudiendo entusiasmada las políticas que producían semejantes disparates y Cándido Méndez y Toxo ¿dónde estaban?, no voy a decir que comprándose relojes de altísima gama o contratando cruceros de lujo porque eso les ocupaba poco tiempo. Estarían ocupados, digo yo, contando con fruición las ganancias que les producían las desgracias de los parados y el dinero de las generosas subvenciones recibidas de manos socialistas.

Este Gobierno propuso a CC.OO y UGT y a la CEOE que se pusieran de acuerdo en lo de la reforma laboral, les fijó unos objetivos y les dejó las manos libres para que buscaran los instrumentos que hubiera que aplicar. No hicieron nada, desde luego hubiera sido más responsable llevar a cabo la tarea y proponer a Rajoy un acuerdo que pudiera no diré yo satisfacer, pero sí al menos, resultar aceptable a todas las partes.

No hay que engañarse, todos pretenden utilizar a los trabajadores como fuerza de choque para que sirvan a sus intereses, el PSOE que necesita desgastar al PP y frenar esa caída libre en la que todavía se encuentra; IU que pretende pescar votos en río revuelto y finalmente CC.OO y UGT que ven como la reforma les recorta muchísimos de los privilegios que han tenido estos años. Los trabajadores y los parados les importan lo mismo que en la pasada legislatura, nada, y eso no admite discusión o matiz, ahí están los hechos para demostrarlo.

La cuestión está todavía en “veremos”, ahora mismo las encuestas dicen que la gente no está demasiado convencida de lo de la huelga general, van a comenzar el 19 para ir calentando motores y supongo que pretenden que el gobierno afloje un punto con ellos. Creo que cuanto más radicalicen su postura los sindicatos, más debe recortarles el gobierno cualquier tipo de subvención.

Quizás ahora que la izquierda ha sacado a relucir lo que llaman falsamente subvenciones que el estado da a la Iglesia, digo que a lo mejor sería bueno que UGT y CC.OO no recibieran un céntimo de subvención y vivieran de las cuotas de sus afiliados y que les colocaran una casilla en lo del IRPF, para que quién quisiera la marcara y contribuyera a la causa sindical. Que lo que es bueno para la Iglesia, debiera ser bueno para los jerarcas del sindicalismo oficial español.

Qué para eso hemos quedado, unos millonarios pidiendo a los que no llegan a final de mes que salgan a la calle  y  defiendan sus privilegios.



3 comentarios:

  1. Estos Sindicatos vagos y sinvergüezas ,a quien quieren engañar,la ley tiene que ser buena , por el poder que les quita, y asi los trabajadores pueden arreglar , las cosas, y formas de trabajar, como mejor sea para no tener que cerrar,tantas empresas si hubiera estado, en vigor y cuantos estarían ahora trabajando

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  2. Un artículo muy atinado, como diría mi abuelo. Del fenómeno de IU que no hace más que atacar a nuestro Estado de Derecho con tanta manifa delante del TS, mejor no decir nada. De los sindicatos te diría que son un lastre para nuestra economía y mundo laboral que tendremos que seguir soportando. Lo único que buscan los sindicatos de clase es poder financiarse con fondos públicos para que sus aparatos puedan vivir a cuerpo de rey. Lo único que consiguen estos parásitos es un muchos casos generar conflictos donde no los hay. La reforma laboral del PP los ha dejado bastante tocados, sobre todo por la reforma de la negociación colectiva. Ahora si que estos sindicatos empezarán a salir a la calle, el próximo día 19 inician su nueva actividad subversiva y a medida que pase el tiempo irán radicalizando sus movilizaciones. Este país, por desgracia, es de izquierdas y solo puede gobernar el PP cuando nuestra España esta hundida. Volveremos a demostrar que el PP sabe gestionar y tomar decisiones necesarias, por muy duras que sean. Nacho Louro

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  3. Tienes toda la razón Nacho, hasta ahora siempre ha sido así y me temo que no va a cambiar. Cuando han gobernado los socialistas han hundido España y cuando lo hace la derecha, aunque les pese a muchos y no lo quieran reconocer, se ha levantado España. Confiemos en que ahora también suceda así.

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