martes, 2 de febrero de 2016

Pedro Sánchez no tiene con quien pactar

Tranquilo Pedrito, estos son unos dinosaurios...

El todavía secretario general del PSOE, sorprendió a propios y extraños sobre todo a los propios, cuando empecinado en pactar con quien hiciera haga falta con tal de llegar a la presidencia del gobierno, decidió que sería la militancia del PSOE y no su Comité Federal quién aprobaría o no el pacto que consiga llevarlo al gobierno. Una maniobra con la que pretende tener una mayor libertad de acción para elegir a sus socios y que desde luego sólo puede salirle mal o peor, otra cosa no parece.

Tiene prisa Pedro Sánchez, porque el mes de mayo está a la vuelta de la esquina y en esas fechas le espera un congreso, en el que no parece vaya a tener demasiado éxito. Lo cierto es que el candidato socialista lo tiene extraordinariamente difícil para poder conseguir la mayoría suficiente para alcanzar su investidura y eso lo está llevando a emprender una huida hacia delante, que no es el método más aconsejable para buscar socios dispuestos a pactar. Ya se sabe que el que juega por necesidad pierde por obligación y en esa situación se está colocando Pedro Sánchez que parece esté jugando, con lo de los pactos, a la ruleta rusa.

Veamos cómo están las cosas. Independientemente de quién sea el que le dé la bendición apostólica al pacto que consiga ¿con quién puede pactar Pedrito Sánchez? En primer lugar podría ser investido con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PP; claro que los populares dicen que teniendo en cuenta que los que ganaron las elecciones son ellos y no el PSOE, les parece una auténtica barbaridad aceptar que no se cuente con los populares, más que para abstenerse y que por lo tanto, lamentándolo muchísimo tienen que decir que pasan y ya de paso ponen en conocimiento de quién pudiera estar interesado, que el PP no votará a favor de ningún gobierno que no presida su candidato.

Podría Pedro pactar con Podemos y Ciudadanos, pero ya ha dicho Rivera que no apoyará ningún gobierno en el que figure Podemos y/o el PNV, así se lo ha comunicado respetuosamente  - qué educado es este chico - a SM el Rey, ayer mismo. Y por si en Ferraz andan sordos o alguien estaba haciendo cuentas raras, Pablo Iglesias se ha unido al coro advirtiendo que no apoyará a un pacto Sánchez-Rivera “ni por activa ni por pasiva”, así que por ahí tampoco.
Me da vergüenza escribirlo, pero por muy improbable que sea entre las posibilidades que le quedan a Pedro Sánchez está la de pactar con el PP, hay que decirlo porque siendo improbable, no es imposible desde el punto de la lógica. Pero como de lógica, sentido común y patriotismo anda Sánchez justito, justito, que hoy me he levantado caritativo, ya sabemos que eso no sucederá, esa es una vía cerrada a cal y canto tal y como ha manifestado el candidato y su entorno incansablemente: Con el PP no se habla siquiera.

Así que finalmente le queda como única posibilidad pactar con Podemos, IU y el PNV contando con la abstención interesada de ERC y CiL. Pero tiene varios problemas. En primer lugar Podemos ya ha dicho que sólo aceptaría un pacto que contemplara un “gobierno de progreso”, dicho en castellano, que si no hay vicepresidencia para Iglesias y ministerios que repartir, no hay de qué hablar y eso es un asunto que no va a aceptar fácilmente la dirección federal. 

En segundo lugar y por si las cosas no estuvieran ya muy complicadas, ayer se descuelga Domenech el representante de En Comú, una de las confluencias que cuenta con doce diputados,  que los 93 diputados que diz que tiene Iglesias no son todos podemitas, diciendo que: “Habrá referéndum en Catalunya si Podemos y En Comú Podem llegan a estar en el gobierno” porque “el derecho a decidir es una prioridad”. Está claro lo que dice y mucho más claro lo que no dice y ¿qué es lo que no dice?, pues que no habrá apoyo a Pedro Sánchez, de al menos de En Comú, si no hay referéndum.

Otra vía cerrada, porque para abrirla Pedro Sánchez tiene que hacer precisamente lo contrario a lo que se comprometió por escrito ante su Comité Federal, aceptó que no gobernaría con el apoyo de las fuerzas que estén por el “derecho a decidir” y la realización de referéndums secesionistas y eso amigos mío son palabras mayores. Por muy tozudo que sea Pedro Sánchez no puede enfrentarse al PSOE, bueno poder si puede, pero las consecuencias serían catastróficas, para él y para el propio partido.

Así que si el PP lo tiene mal, parece que el PSOE lo tiene peor. Si el candidato  socialista, es capaz de reflexionar, entenderá que lo mejor para España y su partido, sería aceptar que el PP gobernara – no hay que olvidar que los populares ganaron las elecciones -  con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE y ya después de ese ejercicio de responsabilidad, rematar el negocio con una buena dimisión, que le vendría al PSOE y a sus expectativas electorales como agua de mayo.

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