miércoles, 20 de abril de 2016

En Ferraz comenzó la tembladera



Ayer hablaba del punto muerto al que ha llegado Pedro Sánchez en su  estéril búsqueda de un pacto que lo llevara a presidir el gobierno y los peligros que para el conjunto de los ciudadanos podían derivarse de los problemas a los que se enfrenta, sin que al parecer tenga la capacidad suficiente como para hacerles frente  y mucho menos solucionarlos. Mal asunto para los españoles que no sabemos exactamente lo que va a suceder: Pacto por sorpresa en el descuento o nuevas elecciones.

Las situaciones susceptibles de empeorar lo hacen indefectiblemente y todos aquellos ciudadanos que no hemos votado al PSOE, que somos muchísimos más que los que sí lo hicieron, tenemos que apechugar con una situación que sólo puede empeorar. Comienza a sonar el rumor, antesala de la noticia lo llaman los que saben de estas cosas, del pánico que está invadiendo a los responsables del partido socialista y me refiero a aquellos que forman el tantas veces citado Comité Federal del PSOE.

No hace tanto tiempo, advertí que llegada la hora, los dirigentes regionales socialistas al grito de sálvese el que pueda, aceptarían de mejor o peor grado un pacto de gobierno, sin C,s y apoyado por la izquierda radical, incluyendo claro está a los independentistas. Parece que existe una línea de pensamiento en Ferraz que está convencida que no interesa ir a unas elecciones en las que - ante el fracaso del “campeón del pacto” y la rémora que al final está resultando el acuerdo con los naranjitos, a los que los votantes socialistas ven como una fuerza claramente de derechas - se produciría una huida importante de votos hacia Podemos y por tanto, entienden que sería menos malo afrontar el riesgo de un "gobierno a la valenciana", aunque son conscientes que la decisión provocaría un terremoto interno en el PSOE de incalculable intensidad.

Por resumir su postura, dicen que el PSOE no puede permitirse perder el liderazgo de la izquierda progresista y que en las elecciones del 26J tienen muchísimas posibilidades de que los podemitas los superen, sobre todo si tenemos en cuenta, que es muy probable que se presenten coaligados con IU de una u otra manera, lo que haría la derrota electoral mucho más contundente.

El “postureo” del equipo de Pedro Sánchez que se ha pasado cien días haciendo declaraciones a la prensa, en lugar de hacer política y buscar acuerdos,  el ridículo que ha presidido muchas de sus acciones, el empecinamiento en mantener el estéril acuerdo con C,s, que sólo ha favorecido electoralmente a Albert Rivera y que está perjudicando la imagen del PSOE y de su candidato, ha contribuido a sembrar la inquietud  en las filas de los votantes socialistas, que estaban convencidos que su candidato iba a gobernar sí o sí. Como eso no ha sucedido, la única manera de salvar la situación es ir al pacto suicida con Iglesias, fiando en que el tiempo que dure la legislatura, sirva para buscar solución a lo que hoy no la tiene, aprovechando las sinergias que produce ostentar la presidencia del gobierno.

Así que no sería nada raro que nos topáramos con la sorpresa de la aceptación, por parte del aguerrido Comité Federal, del “gobierno a la valenciana” sin Ciudadanos y con el apoyo activo o pasivo de los independentistas y asunto zanjado, que con Pedro Sánchez en La Moncloa, las cosas se explicarían mucho mejor.

Otros hay que tienen claro que el enemigo real del PSOE es Podemos y no el PP, no quieren pactar con Podemos y prefieren ir a las elecciones. Alguno de ellos, con peso específico en el partido, ha afirmado en público, que si después del 26J los resultados alcanzados por el PP y C,s, no les dieran una mayoría suficiente, habría que pactar una investidura de Rajoy con la abstención del PSOE.

Estamos en manos de unos supuestos responsables, a la mayoría de los cuáles, lo único que preocupa son sus poltronas y el partido, precisamente por ese orden, que quede claro. 

Mientras ellos solucionen sus problemas particulares satisfactoriamente, al resto de españoles nos pueden ir peinando, por no decir otra cosa. 

Una pena.

6 comentarios:

  1. Sigo en mi linea de acción, más que de lamentación, y pido y deseo la intervención de la monarquia en el asunto, que se moje de una vez, ya que es insostenible el tener a toda esta tropa de apoltronistas, en ninguna de las filas de un llamado partido politico.

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  2. Creo que Felipe VI se ha implicado en el asunto, a pesar de la limitación de sus funciones prevista en la Constitución, compensación al hecho de asumirse la continuación de la monarquía.
    La ronda de los días 25 y 26 así lo indica. Tal vez en una previsible modificación en la Carta Magna convendría incluir algunas otras funciones que consolidaran su función de Jefe del Estado.
    Esa y otras modificaciones deberían ser aprobadas por referéndum, es decir aceptadas por una mayoría de ciudadanos.

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  3. Las modificaciones en la Carta Magna, tienen un protocolo definido en la misma norma, no empecemos con referéndums que así comenzaron en la Venezuela de Chávez. La Constitución se cambia en el Parlamento, sede de la soberanía nacional.

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  4. Hay demasiada corrupcción y terrorismo politico, como para dejarselo a ellos solos, deben tener el apoyo del ejercito para tales modificaciones parlamentarias, fuera partidos yijadistas y pro republica, que es el mismo Podemos.

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  5. En democraci el respeto a la norma es imperativo, en los cambios constitucionales nada tiene que ver el Ejercito, tú estás hablando de otra cosa, yo estoy por la democracia parlamentaria.

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  6. Pero D. Miguel, no se puede consentir dejen presentrase partidos que dicen ser politicos y en realidad, estan subvencionados por Iran, Venezuela y que más que no sabemos, al igual que hicieron con Eta, dejarlos fundar un partido politico, esta Democracia, aun siendo tan joven está demasasiado podrida, como para no necesitar ayuda ajena, y no que es que no le comprenda a usted, con todos mis respetos.

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