lunes, 4 de abril de 2016

¡Esto va a ser una juerga!...que pagaremos nosotros


A cada día que pasa más se complican las cosas en lo que se refiere a los posibles o imposibles pactos que nos presentan y el figurón de todos ellos, me refiero como habrán imaginado a Pedro Sánchez, no da abasto para decir una inanidad tras otra para mantener al electorado socialista animado con la posibilidad de que el PSOE llegue a formar gobierno.

Un gobierno viable no puede apoyarse en una realidad incuestionable, el PSOE sólo consiguió noventa diputados y pare usted de contar; de ese resultado se deriva la  peligrosa debilidad de Sánchez que desde la misma noche de las elecciones jugó forzado por la paupérrima calidad de las cartas que consiguió. Malas cartas, para un mal candidato.

Quiso sumar, no pudo entonces con Podemos y pactó con C,s., en un pacto tan insubstancial que ya han tenido que “mejorarlo” y cosechó un  sonoro fracaso, porque conviene no olvidar y alguien en Ferraz debiera recordarle día sí y día también, que Pedro Sánchez ha sido el primer candidato en nuestra historia democrática que no consigue la investidura en una segunda vuelta. Como él dijo en otra ocasión igualmente desafortunada para sus colores, "hemos hecho historia".

El PSOE cosechó unos resultados desastrosos, en las distintas circunscripciones se vio casi de todo, pero se habla muy poco de que Pedro Sánchez se presentó en la de Madrid y la candidatura socialista con el secretario general del PSOE a la cabeza, que eso ayuda, quedó en cuarto lugar. El dato refleja lo que cabe esperar de Pedro Sánchez y por muy zurdo que uno sea, debiera hacer reflexionar a los que se empeñan en apoyarlo, a pesar de que saben perfectamente que Sánchez  como candidato electoral es más malo que la carne de pescuezo y si hablamos de la presidencia de nuestro gobierno, para que les cuento.

El otro día Pablo Iglesias que es más listo que él durmiendo, manifestó que iba a encabezar el equipo de negociadores de Podemos, mató dos pájaros de tiro, en primer lugar se cargó a Errejón y en segundo lugar animó, sin decirlo, a que Pedro Sánchez hiciera lo mismo, por aquello del culo veo, culo quiero. Dije entonces que como se le ocurriera hacer eso, las negociaciones se iban a transformar en una juerga a la llanera, pues ya ha caído el socialista en la trampa y ha anunciado que va a ponerse a la cabeza de los negociadores de Ferraz.

Va a negociar con  Podemos, así lo ha dicho,  “sin líneas rojas y dispuesto a ceder”, pretende organizar un gobierno, agárrense que vienen curvas, que  "Tiene que ser no partidista, plural, parlamentario y progresista", se le olvidó lo de reformista, lo que habrá dado que pensar en C,s, pero lo del gobierno parlamentario es para nota alta. Ya sabemos que al PSOE lo de la separación de poderes se la trae al pairo, pero ignorar que lo parlamentario tiene que ver con el poder legislativo que es independiente del ejecutivo, pone de relieve la empanada mental que preside el pensamiento político de Pedro Sánchez.

No tiene suficientes diputados para imponer sus tesis, no tiene un partido político que lo apoye, es más el PSOE está esperando a que fracase para decapitarlo; no tiene un programa de gobierno creíble, los números no cuadran; no lo quieren en la UE y como nos descuidemos lo vamos a ver de presidente del gobierno, todo un panorama.

Si eso ocurriera, nos acordaremos de lo que dijo Albert Rivera “Más valen nuevas elecciones que un mal gobierno”, nos acordaremos y lo pagaremos, que eso es lo que tiene lo de elegir a un botarate, a él le sale gratis y los demás pagamos.

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