lunes, 18 de julio de 2016

En tres palabras: ¿ Im, bé, cil ?


Me consta que no se debe insultar, pero me encuentro ante un dilema; ante las declaraciones de Pablo Iglesias sobre el atentado de Niza, me pregunto si podría acogerme a la primera acepción que de la palabra imbécil da el DRAE, que señala que imbécil significa “Tonto o falto de inteligencia” y utilizarlo sin intención peyorativa para calificar esas declaraciones o dado que me resulta imposible aceptar que un tipo que acaudilla la tercera fuerza política española sea tonto, supongo que tendré que buscar motivaciones mucho más miserables para explicarlas.

Todavía no se habían enfriado los cadáveres de los ochenta y cuatro ciudadanos que un “soldado del Califato”, tal y como lo calificaron sus cómplices, había masacrado en un bulevar de la ciudad francesa de Niza, cuando Pablo Iglesias, explicaba que: "Europa no ha actuado siempre con la mayor sensatez y el mayor sentido estratégico" sobre los "conflictos" de Siria e Irak, que de alguna manera representan, "la gasolina que alimenta al Estado Islámico".

Así que ya lo saben ustedes, los responsables de que nos maten a mansalva, somos nosotros que no hemos actuado con sensatez y sentido estratégico. Que semejante estupidez lo dijera Iglesias en esa tele suya que paga Irán, me parecería mal, aunque conociendo el percal no me iba a sorprender, pero que lo haga un tipo que anda culebreando por ver de conseguir gobernar España, me parece tan repugnante como imposible de aceptar.

Y no me digan que los periodistas no le entendieron bien, apenas unos minutos después de confirmarse la masacre, el poderosísimo instrumento de comunicación en redes sociales que tiene Podemos, comenzó a lanzar mierda sobre el asunto y ahí están infinidad de tuits e intervenciones en Facebook para atestiguarlo. 

La primera idea fuerza que se lanzó, fue que lo que había sucedido era un simple accidente de tráfico que se utilizaba para atacar a los pobres musulmanes, seres pacíficos donde los haya, que se dedican a sus cosas pese a la persecución que sufren de manos de los europeos, que somos todos una punta de racistas con muy mala leche.

Lo dijeron en twitter, lo dijeron en Facebook y lo dijeron en la tele donde un cretino que se llama Javier Aroca, afirmaba que “Quizás el conductor zigzagueó dos kms, a cuenta de los disparos de la policía" cuando le rebatían la posibilidad de que la masacre se debiera a un accidente involuntario. Pero a más abundamiento ahí está el grupo municipal de Podemos en Pamplona que se negó a condenar el atentado.

No voy a entrar en musulmanes sí o musulmanes no, sé lo que dirán, ya saben lo del Islam es una religión de paz, cuestión que no quiero comentar mientras tantos seguidores de Mahoma se dediquen al innoble deporte de matar a inocentes; pero tengo que decir que las afirmaciones de los podemitas, dicen bien a las claras con quién están, los de la cúpula, los cuadros intermedios y la militancia están más cerca de los asesinos que de las víctimas.

Resulta insufrible que Pablo Iglesias, sea o no sea un imbécil, pretenda quitar hierro a la muerte de ochenta y cuatro inocentes, que con sus familias habían acudido a ver unos fuegos artificiales, arguyendo que con lo mal que se porta Europa con esta pobre gente, éstas cosas tienen que pasar. O el concejal podemita de Pamplona (me niego a llamarlo pamplonica) que afirma "Nos hemos abstenido, la condena es un concepto moral/judicial con el que no nos identificamos". ¡Qué no se identifican con la condena, pues llevan años condenando a la casta, al sistema y a la madre que los parió!

Los terroristas son los culpables, sin que sean de recibo cataplasmas, excusas, falsos buenismos, ni  repugnantes ejercicios de equidistancia,  que al final va a resultar que los que dejaron su vida aplastados bajo el camión, por ser europeos tenían su parte de responsabilidad en su inmolación, que eso es lo que dice  Iglesias y no otra cosa. 

Los terroristas viven para liquidarnos y a veces por ello mueren; han decidido acabar con nosotros y a eso se dedican, esto es así, les sucede lo que al escorpión del cuento, está en su naturaleza. No hay problema, sabemos con quién nos jugamos los cuartos y a eso deberemos atenernos. 

Pero lo que resulta inadmisible es que en España - donde nos mataron a cerca de 200 compatriotas o conciudadanos que de todo hubo ese negro día y todavía nadie nos ha explicado la verdad de lo sucedido, ni quién fue el autor intelectual de la masacre, ni de dónde vino el apoyo financiero, técnico y logístico para que se llevara a cabo la matanza - todavía haya gente que salga a dar la cara por los islamistas y a explicarnos que si no fuéramos tan malos, no nos pasarían estas cosas.

Una cosa es hacer un análisis intelectual de la génesis del terrorismo islamista, pero me parece que no hacía falta salir al quite a esa velocidad. Claro que por el pan baila el can y el dinero iraní vale como cualquier otro; a usted y a mí no nos vale, porque no lo vemos, pero a los que se lo llevan calentito les viene muy bien. Y el desgraciado ese que no quiere condenar “lo” de Niza, no puede representar a nadie, a menos que sus representados sean tan miserables como el propio  concejal de Podemos.

Para todos ellos mi desprecio absoluto, esa izquierda debe desaparecer de la faz de la tierra, no animo a la violencia, simplemente deben permanecer alejados del poder y del dinero público y desaparecerán como ratas de cloaca, con eso basta. Que nadie bien nacido gobierne con ellos, que al menos no vivan de nuestros impuestos, porque es con nuestro dinero con el que prestan su apoyo, el moral y probablemente el otro, a los islamistas asesinos.

¡Ya está bien de justificar lo injustificable ante el manso silencio de muchos!


1 comentario:

  1. Muy acertadas tus palabras Miguel. Espero que esto abra ojos de gente que les votaba pensando que iban a "cambiar" algo en este país. Que si, que desde luego lo cambiarían, no para mal sino para peor.

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