jueves, 28 de julio de 2016

La izquierda radical se pone en marcha, mientras Rivera bloquea Rajoy


Mientras Albert Rivera finge meditar si son galgos o podencos y se empeña en vender sus argumentos más pueriles como si fueran excelsas perlas del pensamiento político contemporáneo, en otro sector muy distinto de nuestro escenario político lo han visto claro. En la izquierda radical han entendido con claridad que tal como están las cosas hay que ponerse en marcha mientras el “niño” Rivera siga entreteniendo al inane mundo del centrismo político y de la equidistancia conceptual, con su colección de cuentos políticos infantiles, entre los que sobresalen algunos de gran éxito.

Todos ustedes los conocerán, son relatos que han alcanzado gran popularidad, entre los que sobresalen por su extraordinaria aceptación entre naranjitos y medios afines a Rivera: “Que el Rey le pida a Sánchez que se abstenga”, “Nosotros no sumamos, le toca al PSOE abstenerse”, “Votaremos no, en la primera ocasión y nos abstendremos en la segunda” “No apoyaremos jamás un gobierno de Rajoy” o “Nunca hemos vetado a Rajoy”, hay muchos más pero con esta serie escogida de sus títulos más exitosos, creo que quedan las cosas más que claras, cristalinas.

En la extrema izquierda que estaban entretenidos lamiéndose las heridas de la derrota electoral y preparándose para la “lucha final” entre errejonistas, pablistas y gente de IU, porque no creo que Garzón cuente con garzonistas, al menos por ahora. Digo que mientras estaban a lo suyo, porque en esto de la investidura les constaba que no pintaban un pimiento, un mensaje del brillantísimo joven que tan eficazmente acaudilla las huestes de Ferraz, puso en marcha la maquinaria podemita, que estarán cascados, divididos, peleados, pero huelen una oportunidad a kilómetros de diostancia.

Bastó aquel ¿Y por qué no? de Sánchez, para que Errejón, que tiene cara de niño como Rivera, pero las pilla al vuelo, cuestión de la que no puede presumir el naranjito al que las cosas hay que dárselas muy masticaditas, advirtiera a su jefe de filas, que igual las cosas tenían remedio, parecía que, desde el rincón más oscuro del socialismo acaudillado por Pedro Sánchez, había gente haciendo señas. 

Le faltó tiempo a Íñigo para salir a los medios y afirmar que desde UP estaban dispuestos a “hacer todo lo que haga falta para lograr un Ejecutivo alternativo” y subrayó que si todos mantenían lo que decían en campaña, Rajoy no conseguiría la investidura y "en ese momento se abriría otro escenario”.

Así que por parte de Podemos se ha dado el “recibido” al mensaje de Sánchez y se le abren las puertas para lo que haga falta y en un asunto como este, está claro que Errejón habla por boca de Iglesias, al que le vendría como anillo al dedo recuperar el protagonismo mediático perdido, efectuando una espectacular aparición, casi en los minutos de descuento, para salvar la situación del bloqueo a Rajoy propiciado por Ciudadanos y PSOE y colocarse en un gobierno de coalición con los socialistas, que iba a ser una jaula de grillos, pero que desde luego iba a suponer la salvación personal de Sánchez e Iglesias.

En IU están mal con Podemos, vamos que están que echan las muelas con ellos a cuenta del del fracaso electoral, que los de Garzón entienden se debe a la mala praxis en la elaboración de la campaña electoral impuesta por Iglesias y las veleidades socialdemócratas de los podemitas que pusieron de los nervios a los comunistas a los que, como todo el mundo sabe, repugna más un socialdemócrata que un conservador de derechas. Pero ante la buena nueva, se pusieron en modo “pelillos progresistas a la mar” y de inmediato han salido a la palestra a hacerle los coros a la propuesta de Errejón.

Alberto Garzón se ha apresurado a animar a Pedro Sánchez a que deje de lado la partida de póquer, que por lo visto está jugando con Ciudadanos y el PP y se arrime a la zurda que es donde mejor va a estar. Se ofrece como mediador entre las distintas facciones al objeto de construir un pacto de izquierdas que gobierne este país y recuerda que es Sánchez el que debe animarse a buscar el acuerdo.

Así de mal está el panorama, aunque todavía se puede encontrar por ahí algún ejemplar de una vieja edición de uno de los cuentos políticos de Albert Rivera que tuvo bastante éxito, me refiero a “Con Podemos jamás”.

En Ciudadanos deberían volverlo a leer y tras ello reflexionar muy seriamente. Si no prestan su apoyo al gobierno de Rajoy, pudiéramos encontrarnos con un gobierno de izquierdas con el PSOE, UP y dieciséis o diecisiete partidos más de la izquierda radical e independentista gobernando España y eso se lo deberíamos a Albert Rivera y a su gente, responsabilidad que no van a poder ocultar, aminorar o trasladar, lo que supondría su desaparición.

Ellos verán lo que hacen, que ya está bien de cuentos aunque sean políticos.

2 comentarios:

  1. Lo cierto es que cada publicación que nos presenta encierra una descripción impecable del día a día que estamos viviendo.
    Lo malo (además de la situación descrita) es que no permite añadir nada nuevo. Un saludo.

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  2. Una exposición terriblemente realista.

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