martes, 29 de noviembre de 2011

La leña, el árbol caído y el resto de las milongas progres.

Alfonso Guerra denuncia a Zapatero y su gobierno

No sé a quién fue el primero que se le ocurrió, pudiera ser un argumento nacido de la fabulosa imaginación de los de la agit prop socialista o simplemente el mantra con el que intenta deslegitimar, un amigo mío, las críticas que sufren en estos días los socialistas y que hago yo y mucha gente más.  No hay que hacer leña del árbol caído, sostiene contumaz; debe pensar que como los socialistas han perdido las elecciones ya no son merecedores de crítica, como si la derrota electoral, que no ha dependido de la voluntad socialista, sino de la voluntad de los ciudadanos, que estaban hasta el moño de las tonterías de Zapatero y del PSOE, limpiara, resolviera o arreglara todo el daño que se ha hecho y el que todavía se está haciendo, como si la derrota solucionara todo lo que hemos pasado y lo que nos queda por pasar.

Porque desolados, no saben si exigir la dimisión de Rajoy, quejarse de la inacción del PP o protestar por las críticas que recibe el Presidente en funciones de este país. Que parece que el 20 N  constituya un a modo de frontera, que marca un antes y un después. Parece que tras la derrota, lo suyo es esgrimir el noli me tángere para evitar la crítica y evadir las responsabilidades que le tocan a los del gobierno saliente y a los del partido que los sustentó, es decir al PSOE, que tras la derrota pretende ser intangible.

Quizás lo que le moleste en realidad a mi amigo y al resto de la progresía es que algunos de la  derecha nos atrevamos a criticar al líder carismático de figura inmarcesible, al que han defendido siempre, haciendo oídos sordos al sentido común y cerrando obstinadamente los ojos a la realidad, porque, según la izquierda, aquí no pasaba nada que el gobierno pudiera resolver y Zapatero hacía lo que había que hacer.

La realidad se encargó de deshacer el argumento, realmente no merece la pena discutir, fue el PSOE el que apartó a Zapatero como si de un apestado se tratara e impidió su presencia en los actos de relevancia electoral. Es el PSOE el que lo ningunea, aceptando a un líder autoproclamado, que cierra el Comité Federal socialista, como si fuera el Secretario General, que no lo es. Son los miembros de la cúpula socialista los que critican a Zapatero y a la acción de su gobierno, responsabilizándolos de la derrota electoral. Y si son los suyos, los que de manera reiterada e inmisericorde los que lo critican, no sé porque molesta que algunos hagamos lo mismo.

Ahora resulta que como siempre, aquí nada más se ha equivocado Zapatero, que ha sido y es todavía, un presidente deleznable. Percibiendo el desastre que se aproximaba, al PSOE no se le ocurrió otra cosa que apartarlo, para ofrecernos como solución a... su vicepresidente. Una brillante idea que los ha llevado al desastre electoral, del que parece no se han recuperado. No se entiende que salvo alguna opinión aislada, tras la derrota más contundente que haya cosechado el PSOE en su vida, no hayamos visto nada que se parezca ni de lejos a una autocrítica. Lo más parecido a eso, como ya he dicho, ha sido lo de cargarle el muerto a Zapatero.

El equipo de Rubalcaba fue lo primero que dijo, que quién había perdido las elecciones había sido ZP, presidente del gobierno, como si Rubalcaba, candidato y ex vicepresidente de ese gobierno que ahora desde la izquierda se criminaliza, no tuviera nada que ver con la derrota electoral y el cúmulo de disparates, ocurrencias y frivolidades, llevados a cabo a lo largo de esta última legislatura, y como si el PSOE nada tuviera que ver con lo que se ha hecho y con lo que no se ha hecho,  a lo largo de estos últimos años.

Francamente no se me ha ocurrido jamás en mi vida cortar leña, no he tenido nunca que hacer leña, ni del árbol caído ni de cualquier otro, pero si por ventura me diera un día un avenate y me dispusiera a llevar a cabo el duro ejercicio de hacer leña y se me ocurriera hacerla del PSOE, como ya he dicho en alguna otra ocasión, me resultaría imposible, pues todas las hachas están en estos momentos ocupadas y las ocupan manos socialistas.

Para muestra bien vale un botón, basta escuchar la entrevista que en la SER se le hizo este fin de semana a Alfonso Guerra, una entrevista en la que Guerra no usó esa dureza, esa acritud de la que hablaba siempre Felipe González y en la que estuvo explicando su opinión en un tono reflexivo inusitado. Dijo verdades como puños y, sin nombrarlo, no hacía ninguna falta, criticó a ZP por haber aceptado las imposiciones de la UE, sin explicar a los ciudadanos que es lo que sucedía y sin convocar elecciones.

Y tienen que estar las cosas muy mal para que coincidamos en la crítica Alfonso Guerra y un servidor. Cuando Zapatero comenzó a recortar, cuando lo de la congelación de las pensiones, cuando lo del sueldo de los funcionarios, cuando comenzó a “ajustar” en el ámbito de lo social, yo sostenía que un señor que se ve obligado a llevar a cabo políticas que están frontalmente en contra de su ideología, de su programa electoral y de lo que sostuvo en su discurso de investidura, si es honrado, explica cuáles son las razones, dimite y convoca elecciones.

Guerra acusó al gobierno socialista de haber secuestrado la voluntad del PSOE, él sabrá, de haberse comportado con “frivolidad”, de “dar bandazos” y de haber elaborado sus equipos de gobierno sin haber tenido en cuenta la competencia personal sino el único criterio de “jovencitos al poder y las mujeres primero”. Afirmó que durante este tiempo las decisiones importantes para el PSOE se tomaban entre tres o cuatro personas y no en los órganos colegiados de dirección del partido.

Por no ser demasiado prolijo, al fin y al cabo al que le interese la entrevista la tiene en internet, Guerra dice lo que todo el mundo ha dicho durante este tiempo, excepción hecha del PSOE y la progresía. Ahora la culpa es de Zapatero, lo dice el PSOE, ha sido un gobernante frívolo, apoyado por ministros inoperantes, no ha contado con la voluntad colectiva del partido, se ha plegado a las exigencias de la UE, sin contar con nadie, propuso la modificación de la Constitución, con un calendario que le permitió  evitar la consulta popular, etc., etc.

Resulta que ahora Guerra dice exactamente lo mismo que yo he dicho aquí y en otros lugares y por lo que en ocasiones he sido criticado y en otras descalificado. Tiene razón Guerra, Zapatero ha sido el peor presidente que nos ha tocado vivir, de acuerdo, pero no es el único responsable de su espantosa acción de gobierno. ZP, sí, ¿sus ministros? naturalmente y ¿el PSOE?, pues eso, el PSOE también, conviene no olvidar como aplaudía entusiasmado cualquier inanidad que se le ocurriera al iluminado Zapatero y ¿los que aplaudían y jaleaban que no estaban en los órganos de dirección? pues mire, también, muchos de los que ahora se ponen en lo que ellos entienden es el “justo medio” también.

Así que ¿para qué voy a cortar leña? si resulta que el PSOE y sus dirigentes ya se ocupan de esa labor y lo hacen, con retraso, quizás pecando de oportunistas, pero desde luego con mucho mejor conocimiento que el mío en los asuntos que le son propios al PSOE; el partido político progresista, de izquierdas, que permitió que un orate gobernara este país, mientras sus responsables sonreían, aprobaban, ensalzaban y a la vez, así es la vida, ponían el cazo, con la zurda naturalmente; que la ideología es la ideología.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Banqueros y socialistas

Dos buenos amigos


Habrá que reconocer que si todos tuviéramos la “mano” que tiene el PSOE, ya saben ese partido que dice que es obrero y español, y ni lo uno ni lo otro, con la banca y los banqueros, todos viviríamos muchísimo mejor, aunque la banca y los banqueros ganaran algo menos. Desde siempre se ha dicho, eso sí con la boca chica, ya se sabe que todo el mundo tiene hipotecas y otras mandangas financieras, que cuando más dinero gana la banca en España, es cuando gobiernan los socialistas. Pudiera ser simplemente una maldad, pero desgraciadamente es muy cierto y ya puestos a recordar vale la pena reflexionar sobre un hecho incontrovertible, los socialistas han salido del gobierno, dos veces, y las dos han dejado al país convertido en un solar.

Oiga, es que usted se calla lo de las crisis… no, no me las callo, pero eso lo único que demuestra es que los socialistas sólo son capaces de gobernar con cierta holgura económica,  cuando, viento en popa la economía mundial, arrastra a la nuestra. Y claro con el viento a favor todo el mundo navega con tranquilidad y encima pueden sacar pecho y estar convencidos y convencer  de que la bonanza es debida a la sapiencia del socialista de turno.

Desde luego, mucho es el aprecio que le tienen al PSOE las entidades bancarias y sobre todo los banqueros, basta ver la deuda declarada por los socialistas al Tribunal de Cuentas que asciende a la módica cantidad de 60 millones de euros, justamente el doble de lo que, dice el tribunal, le debe a los bancos el PP. Ya  saben, ese partido de derechosos que defiende a capa y espada los intereses espurios de la banca y el capital.

Ahora Zapatero y sus cuates que, siguen gobernando al país, como si de una finca particular de este desgraciado gobierno se tratara, se despiden indultando a un banquero y haciéndolo por la barba y con mala conciencia. Lo de la mala conciencia lo  prueba el hecho de que cuando se montó el escándalo consiguiente,  se excusaron en que lo habían consultado con el PP y con el Jefe del Estado y, no sé yo, si también con la Conferencia Episcopal, lo que resultó ser falso de toda falsedad.

Ni siquiera el PSOE como organización política tenía idea de lo que iba a suceder, si fiamos de lo que dicen. Está claro que Botín se estaba cobrando alguno de los favores que se le adeudan desde esa camarilla, que es el gobierno, supuestamente en funciones, de nuestro país. Dar indultos no entra en el tipo de tareas para las que está facultado un gobierno que tiene un pie en la calle y el otro en el aire. Pero había que quedar bien con Botín, un hombre con el que ZP y el PSOE, se han llevado bien, muy bien diría yo. Es más, quizás fuera más preciso afirmar que extraña y escandalosamente bien.

Veamos, allá por el año 2006 el Tribunal de Cuentas publicaba que  Zapatero había conseguido que el banco de Santander, Botín para ser más preciso,  la condonara una deuda de 12 millones de euros que arrastraba el partido. Cualquiera que haya tenido una deuda impagada con un banco, sabe de la dificultad de la operación. Tuvo que gustarle el trato recibido a Zapatero que solicitó, a la misma entidad bancaria, un préstamo hipotecario para comprarse una chalet en Almería, habrá que suponer que esta deuda tendría buen fin y no hubiera que condonarla.

Pero en el País Vasco y en Cataluña los socialistas también han conseguido que les fueran perdonados sus pecados… financieros, el mismo año, un muy buen año para las finanzas del PSOE al que se le perdonaban milagrosamente sus deudas, el BBK acordó la cancelación de una deuda de 21 millones de euros por una deuda impagada y mantenida por el PSOE desde el año 1980, que ya es tener paciencia y buena disposición.

En Cataluña el bachiller Montilla, que carrera universitaria no hizo, pero por lo visto es un hacha para negociar con la banca, conseguía que la Caixa, generosamente, le permitiera una quita de 7,1 millones de euros, justo antes de irse a Madrid para ser ministro, ¡qué casualidad más tonta! Y con esa quita regularizara cómodamente las cuentas del PSC-PSOE.

Los amantes del ¡y tú más! que no se me amontonen, porque los datos son del Tribunal de Cuentas y si lo dice, si lo cuenta, por algo será. Igual es que es cierto y su obligación es publicarlo, pero desgraciadamente para los progres, del PP no dice ni qué bonitos ojos tienes, así qué, aquí hablamos de lo que sabemos.  Cuál es el método que utiliza el PSOE para que le condonen las deudas, es algo que si Rubalcaba hubiera explicado a los ciudadanos españoles durante la campaña, le hubiera asegurado la mayoría absoluta. Ahí es nada, tener un procedimiento que te garantiza que la banca perdone tus pufos.

Habrá que suponer que si no lo explicó, es porque el procedimiento no se puede explicar, ya se sabe que hay cosas que es mejor guardar en secreto. Por eso y por unas cuantas cosas más, cuando Alfredo afirmaba que iba a gravar a la banca con un impuesto especial sobre sus beneficios, a mí me entraba la risa floja. Si alguien quiere a los banqueros, si alguien se ha beneficiado de un trato de favor de la banca, es el PSOE,  así que menos lobos caperucita, porque en España no hay quién le tosa a la banca, mientras gobiernen los socialistas. Naturalmente que luego hay que pagar, de otra manera, pero hay pagar los favores. Pero claro, sí se hace con dinero público o con favores gubernamentales, resulta mucho más sencillo. Así cualquiera.

A veces, como es el caso del indulto al banquero, la ignominia, la infamia, la vergüenza resulta difícilmente soportable, pero ya han pasado las elecciones y tienen la piel y la vergüenza curtidas, están acostumbrados. ¿Ustedes se imaginan si el indulto lo da Rajoy?, habría que leer a Público o a escuchar a “mosén” Sopena o a los del PSOE. La batalla de San Quintín quedaría en vulgar bronca de patio de vecinos, comparada con el follón mediático organizado por las terminales mediáticas del PSOE, si el indulto al banquero lo firman los populares.

La banca y el PSOE han vivido siempre en íntimo contubernio, esa es la realidad. Lo de los derechos sociales, el interés por los más desfavorecidos, es pura filfa y milonga electoral. A los hechos me remito, el gobierno socialista cierra su paso por Moncloa, indultando a un banquero. No consta si Botín exigió que el acuerdo se votara de rodillas. Pudiera ser, en mi tierra dicen “qui paga, mana” el que paga manda y es muy cierto y también lo es que, los que han indultado al banquero de marras han hecho bueno el refrán que reza: “Por el pan, baila el can”, muy cierto, muy oportuno y muy triste también.

Vaya tropa, amigos, éstos eran nada más y nada menos que el gobierno del Reino de España. ¡Qué  vergüenza!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Aquí no ha pasado nada

Con tirantes rojos, el indubitable vencedor de estas elecciones.

Tras observar lo sucedido, bueno lo sucedido no, que pasar lo que se dice pasar, no pasó gran cosa en la reunión del Comité Federal socialista que ayer se celebró. No hubo nada criticable a  lo largo del proceso electoral y a lo que se ve, han conseguido un resultado, que nadie se atrevió a calificar como bueno, pero parece que les resulte aceptable. Si después de perder tropecientos diputados, caer estrepitosamente en toda España y que no les quede ya poder municipal, autonómico o nacional, digno de tal nombre, la situación no da más que, para una reunión como la que ayer celebraron, es que en el PSOE pasa algo muy grave.

Parece que ya han encontrado un argumento de peso que justifica su derrota, el voto no se ha derechizado. Según el sesudo análisis de Rubalcaba, los más cuatro millones de votos, que han perdido los socialistas, son una minucia comparado con el hecho de que los populares no llegaran a los 11.000.000 de votos que consiguió el PSOE en 2008. Es más, propone  a la Federal que la oposición que vaya a hacer el PSOE en estos próximos cuatro años, esté basada en las líneas maestras de su programa.

Lo de ayer fue una reunión de derrotados, desde Zapatero, pasando por Rubalcaba y llegando a los barones territoriales y así es muy difícil hacer autocrítica. Si la derrota es el argumento para la crítica, todos tienen un buen número de acciones en el fenómeno, desde los barones masivamente derrotados, hasta los “candidatables”, por tanto toca pasar de puntillas por tan desagradable “detalle”.

Derrotado Rubalcaba, que por mucho que haga malabarismos infumables con la semántica y los números, ha cosechado la peor derrota sufrida por el PSOE;  de Zapatero poco que decir en este sentido, todos lo damos por amortizado, pero parece, dicen, que puediera sentir la tentación de dejar a un PSOE, bajo su particular protectorado a través de la elección del próximo secretario general. A Carme Chacón, CiU le dio un revolcón electoral, de los que hacen época y eso que Más se había dedicado a los recortes “sociales” de un modo sobresaliente. De la otra promesa del PSOE, Patxi López, cabe decir lo mismo, los de AMAIUR, la criatura que él ayudó a crear y amamantó a sus pechos, se lo ha comido por los pies.

Por lo tanto ayer se reunieron una colección de derrotados y sus amigos, y claro todo el mundo anduvo con tiento, si atacas en el ámbito de lo federal por la derrota, cuando llegue lo de los congresos territoriales, muchos se van a acordar de tu particular derrota autonómica y de tus críticas en la federal. Así que,  si los responsables de la derrota del 20 N  no estaban por la autocrítica, a los demás ya les iba bien estar calladitos, aplaudir y asentir o negar con la cabeza, que es cosa de mucho lucimiento. Sólo abrieron la boca, los apartados y los que tenían que ajustar cuentas personales, que saben que o éstos caen o se pueden ir despidiendo de su porvenir dentro del PSOE.

Decía muy serio Rubalcaba que "Hay que extraer conclusiones sí, pero no he cambiado ninguna de mis convicciones. En esta semana no he cambiado ninguna de mis convicciones ni la voluntad de defender la libertad de los españoles...". Este es que no se quiere enterar que ha perdido las elecciones porque ninguna de sus propuestas convenció a los votantes, que no fiaron de sus promesas y lo de la defensa de la libertad de los españoles no es más que una patochada y un latiguillo mitinero, ya que la libertad de los ciudadanos de España no está en cuestión, por mucho que les pese a Alfredo y sus chiquilicuatres.

Pero qué cabe esperar de una organización política, en la que el candidato, Rubalcaba, responsabiliza de la derrota electoral a Zapatero y éste a la crisis y además se permite un cierto reproche, cuando “acusa” o si prefieren ustedes reprocha al electorado no haber sido capaz de analizar la oferta electoral más que en clave de crisis económica y empleo.

¡¡Angelitos!!, está muy claro que así no se pueden ganar unas elecciones, con unos ciudadanos así, no hay quien pueda pilotar un proyecto serio. Uno crea 5.000.000 de parados aunque la culpa está claro que la tienen Aznar y los “mercados”  llegan las elecciones y los votantes en vez de votar a la opción que les promete defender sus libertades, que nadie siente amenazadas, ahí están los resultados que lo demuestran, desprecian los inmensos sacrificios del PSOE y votan en clave de empleo. ¡Qué falta de sensibilidad!, está claro que así nadie puede hacer nada.

En todo caso Zapatero generosamente reconoció unos cuantos errores de comunicación, mientras Rubalcaba se arrogaba el éxito de evitar la derechización de los votantes, los que pretendían cobrar cuentas pendientes, clamaban en el desierto formado por los que todavía comen del pesebre socialista y después de siete horas de largar discursos y emplear profusamente la técnica del tirabuzón para retorcer la realidad a su conveniencia, se fueron, eso sí por el garaje, para no tener que dar la cara a descansar, que buena falta les hace. Que conste que cuatro años de descanso forzoso les iban a ellos y a los españoles de fábula.

Eso sí la reunión  les dio para ponerse de acuerdo en la fecha del Congreso extraordinario y en no llevar a cabo el proceso de primarias. ¿Dónde está aquel partido que se presentaba como el paradigma de la democracia, gracias precisamente al trámite de las primarias?, pues no se sabe bien, pero muy  probablemente se encuentre perdido entre la inanidad, la estulticia y la irresponsabilidad absoluta del zapaterismo.

Aunque sobre la democracia interna del PSOE tengo todas las dudas del mundo, porque extraña que una organización sea muy democrática, pero a la hora de gobernar el país, se pase la democracia… por ahí, exactamente por donde usted está pensando. Y si hay dudas, habrá que escuchar a Rubalcaba el preclaro vencedor de la jornada electoral que consiguió, ahí es nada, evitar la derechización del voto, cuando ayer reclamaba en la Federal: “Si se trata de fortalecer el partido, ya sabemos lo que tenemos que hacer: democracia, democracia, democracia” extraña esta exigencia en un partido en el que si algo sobra, según sus responsables, es la democracia interna.

Si lo único de lo que se puede acusar a Zapatero y su gobierno es de unos errores de comunicación, si, Rubalcaba dixit, Rajoy no se puede considerar vencedor de las elecciones al no haber alcanzado los 11.000.000 de votos, naturalmente si Rajoy no ha ganado él no ha perdido. Si las pocas voces que se alzaron ante la autocomplacencia y la falta de raciocinio venían de gente amortizada en el aparato socialista y los demás callaron porque por lo visto lo de comer en pesebre resulta extremadamente tentador; si no hay dimisión alguna y se niega el trámite de las primarias, pudiera parecer que el Comité Federal del PSOE está en manos de gente que realmente lo que pretende sea su derrota definitiva.

Alguno habrá que se alegre, yo creo que es una mala noticia, si los que van a seguir mandando en el PSOE han demostrado ya lo que son capaces de hacer con los españoles y ahora demuestran lo que hacen con su partido, qué no serán capaces de hacer al nuevo gobierno, cuando tome posesión y a los españoles, ahora sospechosos de haber votado PP. Peligro y de los gordos, estos harán lo que sea, para evitar el buen fin del  gobierno popular, el éxito de gobierno de Rajoy los dejaría con el culo al aire. Todo valdrá para evitarlo.

El único vencedor de esta situación es Botín, que sigue la tradición bancaria y no pierde jamás, a éstos les ha sacado lo que le ha dado la gana, al final, cuando comenzaban a ser una carga, ha conseguido que indultaran a su empleado y ahora los deja porque le toca ir a pasarle la mano por el lomo a los del PP, a los que sin duda ahora pretenderá ordeñar.

Es nuestro sino, en España los banqueros ganan siempre. ¿Y no hay solución?,  eso es como lo de las meigas, haberlas haylas pero nadie las ha visto.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El Reino Unido y Rajoy

En el Reino Unido lo ven como el protagonista de un cambio importante


Comienzan a recogerse los frutos del “cambio”. No en nuestro país, eso sería pedir demasiado a la izquierda cerril, anclada en su estéril lucha contra el franquismo, que resulta que se acabó en 1978, aunque parece que  no se han enterado. Poco capacitados para hacer políticas positivas, siempre se han encontrado más cómodos actuando a la contra. Por eso, cuando gobiernan, como en estas dos infaustas legislaturas, su primera prioridad ha sido hacer una feroz oposición a la oposición, en esa tarea inútil han empleado buena parte de sus esfuerzos en vez de aplicarlos a las tareas de gobierno y así nos ha lucido el pelo.

Bien, decía que ya se empiezan a vislumbrarse los brotes azules del cambio. Nos dice la prensa que el Reino Unido  ha decidido, tras el triunfo de Rajoy, que los incidentes - frecuentes incidentes cabría decir - que sucedan en lo que ellos denominan “aguas de Gibraltar” serán tramitados por la embajada británica en Madrid y no por las autoridades del Peñón.

Pues a mí, que quiere que le diga, se me antoja una victoria pírrica – que es como se dice finamente eso de, lo que usted dice me parece una chorrada – yo sin embargo sostengo que la importancia real reside en el cambio de actitud de los británicos, que empiezan a recoger velas tras los años del zapaterismo en los que habíamos conseguido retroceder en este doloroso asunto del Peñón, tanto como en la economía, el empleo o la educación pública.

Rajoy llevaba en su programa, ese programa oculto o inexistente según los socialistas, que respecto al contencioso de Gibraltar, su gobierno recuperaría las líneas del proceso de Bruselas, que data del año 1984 y que Zapatero abandonó, en otra de sus aberrantes ocurrencias, para reconocer al gobierno de Gibraltar y darle voz en las negociaciones. Un error descomunal que contradecía a la tradicional actitud española ante el contencioso y que perjudicó a nuestras legítimas aspiraciones muy notablemente. La decisión de crear un ámbito tripartito en las negociaciones fue  de una torpeza inconmensurable.

Bueno no voy a seguir con lo de Gibraltar, pero sí creo que puede valer como reflexión. En el Reino Unido son conscientes que a cuenta de la victoria de Rajoy, en España se va a producir un cambio importante, esa es la idea y de ahí el cambio de actitud y el hecho que determina ese reconocimiento no es otro que la victoria popular o si ustedes lo prefieren la derrota inapelable de los socialistas.

Los del PSOE siguen a la suya, les da lo mismo negar el triunfo por mayoría absoluta de Rajoy, no lo ha votado la mayoría aritmética de  españoles, dicen ahora, que pedirle milagros, exigir su dimisión o afirmar que es responsable de la actitud de los mercados; todo ello sin siquiera haber tomado posesión. Este es un país de chaqueteros inmundos, en el que ya se escuchan voces alabando al que debiendo haberse ido en septiembre, no lo ha hecho y se comienza a enseñar los dientes a un Rajoy, que todavía no ha llegado.

Trampas saduceas y excusas de mal pagador, el Partido Popular, sabe que no está solo, cuenta con esa amplia mayoría que le ha dado el electorado español, por mucho que pretendan negarla algunas voces claramente partidistas; o los del 15 M nieguen la representatividad que dan las urnas, que por lo visto la voz de pueblo son los de Sol y no los millones de votantes del 20N, que deben ser extraterrestres. Por tanto, grite quien grite y patalee quien patalee, los  populares cuentan con la autoridad que les da el mandato recibido de las urnas.

Es muy importante la firmeza, pero también el convencimiento de que hagan lo que hagan, los del PSOE les van a echar a la gente de la izquierda encima. Lo tienen fácil, ayer podíamos leer que Zapatero a lo largo de su mandato le ha dado a UGT y CC.OO 1.000.000.000 de euros en subvenciones, creo que nada queda que añadir. Bueno sí, que me parece repugnante que estando en funciones, con un pie en la calle, sigan malgastando el dinero de los españoles, el dinero que no tenemos y que hay que pedir y pagar con altísimos intereses, en subvenciones a los amigos.

“Gravaré a la banca con un impuesto especial….” Decía Rubalcaba y yo denunciaba que el PSOE siempre ha sido muy “amigo” de los banqueros y de los ricos, ¿qué no?: “Las principales asociaciones de jueces han pedido que se expliquen los motivos por los que se ha conmutado la pena de prisión y la suspensión del ejercicio profesional por la multa al banquero Alfredo Sáenz. Mientras tanto, el PP ha criticado que, a pesar de la promesa del Gobierno en funciones de facilitar el traspaso de poderes, la relación de indultos no fue facilitada a la popular Soraya Sáenz de Santamaría, que la pidió”

Habrá que recordar que los indultos son medidas excepcionales y que por tanto no deberían ser tomadas por un gobierno en funciones, otra indignidad de este gobierno que ni siquiera en estos momentos es capaz de comportarse honestamente.

Pueden decir, gritar y patalear lo que quieran, pero el PP  va a gobernar, eso sí, cuando tome posesión. Debería llevar haciéndolo desde septiembre y si no lo ha hecho es porque Zapatero y el PSOE decidieron darse cuatro meses para que Rubalcaba hiciera la campaña. Rajoy debe gobernar desde la prudencia pero también desde la firmeza y la decisión. El ruido, la algarabía, las protestas, el llanto y crujir de dientes están garantizados, no debe temblarles el pulso por ello.

Lo del Reino Unido es una buena noticia, en el plano internacional parece que la elección de Rajoy es recibida con respeto, el que le niega el socialismo español, que es incapaz de aceptar una derrota que le ha inferido la voluntad popular. Conviene que quede claro, quién ha decidido que ya era hora que los socialistas desfilaran, han sido los españoles, no Rajoy, ni los “peperos”, ni la derecha, ni los mercados, ha sido el pueblo español, eso debe quedar claro para todos.

Por tanto, adelante. Hay que hacer muchísimas cosas, crear empleo, poner en marcha la economía, recuperar el prestigio internacional dilapidado  por “moratinos y trinis”, pero sobre todo España debe volver a ser un país sujeto al imperio de la ley, sin estado de derecho no hay democracia.

Espero que los del PP lo tengan claro, tan claro como los británicos. El movimiento se demuestra andando.

viernes, 25 de noviembre de 2011

El PSOE se renovará

Rodríguez Ibarra exige la renovación


Hoy me va a tocar palmar,  estoy convencido; pero a veces toca lo que toca y hay que  hacer lo que a uno no le conviene demasiado. Lo prudente en mi caso, que soy un hombre de derechas que escribe un blog que leen mayoritariamente gentes de la derecha y los pocos zurdos que me leen, acostumbran a acordarse de mi quinta generación, digo que lo prudente sería, continuar dando leña al PSOE hasta que aprenda el catecismo o en su defecto inglés, si así lo prefieren, como lo han hecho los zurdos, siempre que han podido con la derecha de este país.

Sin embargo Rodríguez Ibarra, un socialista de los de antes, ha hablado y lo ha hecho a su estilo, contundente, cargado de sentido común y con un convencimiento que muchos quisieran para sí. Voy a comentar lo que ha dicho porque lo considero muy importante, y me lo parece, porque miren ustedes lo que son las cosas, llevo mucho tiempo escribiendo que al PSOE le resulta obligatoria una reflexión muy profunda y tras ella, una refundación que le está haciendo tanta falta como el aire que respiran.

Y algunos o a lo peor  muchos de mis lectores de una y otra banda me van a decir que a mí que me importan los asuntos del PSOE, para entendernos, que quién me da vela en este entierro, yo se lo explico a ver si los convenzo.

Aunque el partido socialista actual no cuenta con ninguna de mis simpatías y con todas mis antipatías y supone, desde mi particular punto de vista, un peligro para la estabilidad política de este país, he de reconocer, sin embargo, que un PSOE reformado, en la línea de los partidos socialdemócratas europeos, es absolutamente necesario para que el escenario político español esté completo y equilibrado.

Y llegados a este punto, si todavía están conmigo, me va a tocar sumar a mis lectores mosqueados, además de los diestros y los zurdos, a los enemigos del bipartidismo que por cierto crecen exponencialmente, pero que deberán reconocer que es muy cierto que el equilibrio político español no está asegurado con un PSOE como el actual, pero tampoco lo está con su ausencia, que es necesaria una fuerza socialdemócrata, en el sentido más europeo del concepto, para asegurar el  equilibrio en el juego político español.

Pide Rodríguez Ibarra, que aquí lo importa son sus declaraciones y no mis rollos, que en la reunión del Comité Federal socialista del próximo sábado, dimita la actual dirección del PSOE, que quedaría  a cargo de una gestora, dirigida por Alfredo P. Rubalcaba, que sería el encargado de redefinir sin prisas el proyecto del partido. Hay que reconocer que Rodríguez Ibarra, no da puntada sin hilo, porque su propuesta lleva implícita una carga de profundidad, el presidente de la gestora – Rubalcaba – no podría por mandato estatutario, ser candidato.

Me parece muy oportuno que uno de los padres de la derrota – aunque su grupo manifiesta que quién ha perdido las elecciones es Zapatero - sea eliminado de la carrera hacia la Secretaria General, mediante un nombramiento de importancia, pero que lo elimina de toda posibilidad de dirigir el partido y me parece más lógico todavía que la actual dirección socialista que es responsable de la derrota, desaparezca sobre la marcha, tras su dimisión.

No es ésta la única propuesta que hace Rodríguez Ibarra al Comité Federal; recuerda Ibarra que el PSOE lleva perdiendo todas y cada una de las elecciones a las que se ha presentado desde el 2008, es por ello que entiende que lo importante, ahora, es llevar a cabo en primer lugar un análisis y tras ese trámite formular un nuevo proyecto para la izquierda del país. Sólo tras esa formulación cobraría importancia la búsqueda del candidato a la Secretaría General.

Lo que dice Ibarra es que primero es el proyecto y después el candidato y no justamente lo contrario, eso lo digo yo, que es lo que está haciendo precisamente el PSOE en estos momentos. Las energías del conjunto se están empleando en la definición y elección de quiénes van a ser los candidatos y el análisis de la situación y de lo que se espera del PSOE queda para mejor ocasión, es decir para nunca.

Bueno lo que pide Rodríguez Ibarra a mí me parece muy puesto en razón, no creo que le hagan el menor caso, pero desde luego, si así lo hacen se equivocan gravemente. El PSOE debe abandonar su deriva de los últimos años, en los que ha radicalizado gratuitamente su discurso, ha creado tensión innecesaria, ha reabierto viejas heridas y se ha apartado de la línea ideológica de los partidos socialdemócratas europeos.

Comprendo que lo que propone Ibarra no va a ser el bálsamo de Fierabrás, ni tiene porque solucionar nada de lo que a mí me parece necesario, pero es el primer paso y no hay viaje por largo que sea, que no comience con un modesto primer paso. Me parece forzoso, el evitar el clima de guerra interna que se está apoderando de un partido que además está postrado tras sufrir la derrota que ha vivido, la propuesta elimina a uno de los contendientes, pero aprovecha su capacidad, la dirección asume su responsabilidad dimitiendo, que aquí parece que no haya pasado nada y se establecen las prioridades: Análisis, proyecto y por fin candidato.

¿Y usted cree que el PSOE cambiará?, pues si le soy sincero creo que no, pienso que en todo caso el cambio puede ser a peor, pero he querido hablar del proyecto de Ibarra, porque puede ser el camino que nos lleve a un PSOE homologado a la socialdemocracia europea, sin tentaciones chavistas, como es el caso,  que estoy seguro ayudaría en gran manera al desarrollo armónico de la vida política de nuestro país.

Me parece que usted espera mucho de la propuesta. No realmente no espero nada, aunque sería muy bueno que el PSOE reflexionara sobre su actual situación y buscara el camino para poderse relacionar mejor con el resto de fuerzas políticas, los dichosos agentes sociales y los ciudadanos de este país, que nos guste o no, necesita de un partido socialdemócrata que equilibre el panorama político, sin estridencias ni radicalizaciones.

Continuará, seguro…

jueves, 24 de noviembre de 2011

Las urnas mandan

La legitimidad la dan las urnas, no la calle

Pudiera parecer una verdad de Perogrullo, pero creo necesario recordarlo, porque habrá que reconocer que somos el reino del surrealismo. Por ahí andan ya medios de comunicación  negando sesudamente el triunfo del PP. Para la gente de Público, el Partido Popular no ha ganado las elecciones. Otros hay que exigen la dimisión de Rajoy, eso se lleva a cabo a través de las redes sociales como comentamos ayer, los mismos pero con la careta de más constructivos le piden a Rajoy que haga cosas y todo ello tiene que ver con un señor que ha ganado las elecciones pero que todavía no ha tomado posesión, entre otros motivos, porque el gobierno saliente se lo ha tomado con toda la calma de este mundo.

¡Qué diga lo que va a hacer! es otra de las frases que se escuchan. Creo que  los votantes han dicho que ha llegado el momento de pasar de las palabras a los hechos, no nos queda tiempo, ni tenemos demasiado margen, pero desde luego de Rajoy lo que interesa es lo que haga, no lo que diga.

Comprendo que la utilización de una de las armas más eficaces que ha empleado el líder del PP en esta lucha, el silencio, ponga de los nervios a la artillería mediática afín a las tesis socialistas, que no encuentra objetivos que batir. Es lo que tiene el  vivir, informativamente hablando, de titulares. Éstos duran lo que duran y la izquierda y sus terminales mediáticas necesitan carnaza, por eso claman para que Rajoy hable por adelantado. Creo lo más prudente que permanezca en silencio y hable a través de las acciones de su gobierno, cuando tome posesión, cuanto antes, porque me parece que incluso por interés del propio Zapatero, este trámite debiera adelantarse en la medida de lo posible.

No se engañen, todo forma parte de la campaña orquestada desde hace tiempo por el PSOE, para que nadie me acuse de paranoico, me referiré a lo que ya decía el día 30 de septiembre en este mismo blog, decía entonces: “… hace un par de días se publicaban las opiniones de un ministro en activo que advertía que el PP tendría que pactar con el PSOE para evitar la reacción popular.”

Y seguían las advertencias “Hoy nos comentaba Bono que las calles “se inflamarán” tras el 20 N, y ha exigido al PP y al PSOE un pacto para evitar que el perdedor aliente los desórdenes.”

Para completar el panorama incluía en el post las declaraciones de un portavoz de UGT. Escribía en septiembre “Dicen los angelitos que tienen  asumido el triunfo del PP en las elecciones generales y añadía su portavoz que están dispuestas a convertirse en una fuerza de oposición, respaldando la actividad del PSOE y otros partidos de izquierda”.

Por tanto lo que ayer comentaba en el post, no responde a una ocurrencia, hay datos fidedignos, declaraciones públicas en los que queda muy clara cuál es la postura del PSOE. El Partido Popular sólo puede gobernar en un pacto, un gobierno de coalición, concentración o salvación como quieran llamarlo ustedes, con los socialistas, que en vez permanecer en el lugar al que le han mandado las urnas, pretenden tener un papel protagonista en lo que vaya a suceder y sacar rentabilidad de la acción de gobierno del PP.

Bueno pues para conseguir debilitar la posición de los conservadores los socialistas no dudarán en organizar el follón, a la espera que las protestas, las manifestaciones, los detenidos, los “apaleados” muevan a los “prudentes” de siempre y se empiece a pensar que lo mejor es trabajar en paz y sin el ruido mediático y los desórdenes callejeros y de ahí al pacto, la componenda, el gobierno de concentración, hay un solo paso y muchos kilos de cobardía. Sería un error de bulto, ahí exactamente es donde los quieren los socialistas.

El Partido Popular, sus líderes, los “prudentes”, sus votantes, no pueden ceder, deben estar dispuestos a soportar lo que venga, amparados en una verdad indiscutible, lo dijo Montoro me parece, pero lo puede suscribir la totalidad de la gente que piensa con la cabeza y no con el carnet. La legitimidad la dan las urnas, no la calle.

Desgraciadamente parece que Rajoy y su gobierno van a tener que pelear en dos frentes, por una parte la economía, el paro, Europa y los mercados, la prima de riesgo, etc., y por otra  con la decidida actuación del PSOE que no está dispuesto a aceptar, por las buenas, la decisión de las urnas. Parece imposible pero es así, cualquiera podría pensar que tras dejar al país, su economía y el mercado laboral destrozados, tendrían la discreción de asistir a lo que disponga el gobierno de España y apoyar en lo que haga falta, para dar una imagen de unidad frente a Europa y los mercados.

Lo que se disponga desde el gobierno de España, mientras dure esta situación de emergencia nacional, debería ser apoyado por encima de ideologías y demagogias. Desgraciadamente no creo que sea así. España, los españoles y su gobierno tendrán que hacer lo necesario para salir de esta situación, poner en marcha medidas impopulares pero forzosas y aguantar el tipo hasta que lo más gordo de la tormenta haya pasado.

No hay que ceder ni un milímetro. El PSOE pretende ganar en la calle lo que las urnas le han negado, no voy a calificar esa conducta, todo el mundo sabe lo que hay. Digo como decía el 30 de septiembre que “muchísimos pensamos que tras las elecciones y la victoria, por mayoría absoluta, del Partido Popular, el PSOE pondrá en marcha a los del 15 M, sindicatos y otros grupos de la izquierda radical y antisistema, para incendiar las calles de España y debilitar las opciones de los populares para llevar a buen fin su acción de gobierno”.

Insisto, lo pensaba entonces y lo pienso ahora muchísimo más convencido, tras ver como el lobo comienza a asomar la patita. La legitimidad la tiene el PP, debe utilizar ese capital sin mirar a los lados y poner en marcha su programa. Si la calle grita, ya se cansarán, los que tenían voz y voto en este asunto ya hablaron el 20 N, ahora toca obedecer el mandato expresado por la voluntad popular y dejar gobernar al PP, con cierta libertad y sobre todo, sin ponerle obstáculos añadidos.


Sería lo mejor para todos

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Rajoy dimisión

Comentarios "progres" en redes sociales

Resulta sorprendente, sorprendente y desolador, el panorama que ofrecen las redes sociales, las páginas y foros de gente de la izquierda. Quien los visite, se encontrará con el único objetivo que se le ocurre en estos momentos a los “zurdos” para solucionar los problemas de los españoles: ¡Rajoy dimisión!. La petición va acompañada con las advertencias de “encender la calle”, etc., etc. No es que me extrañe, tengo el dudoso placer de conocer de primera mano lo cerril que puede llegar a ser alguna de la gente que teóricamente milita en eso de la “progresía”.

Naturalmente se puede tomar a broma y también como una descomunal falta de capacidad para analizar la realidad, porque a Rajoy se le está exigiendo que haga milagros, lo que no es justo para nadie, cuando todavía no ha tomado siquiera posesión. No me quiero ni imaginar la que se puede organizar tras esa toma de posesión. Quizás sería bueno aclarar que el candidato del PP es un Registrador de la Propiedad, nacido en Santiago de Compostela y no la Virgen de Lourdes.

No hay manera que la izquierda acepte, que Rajoy se ha pasado toda la campaña advirtiendo que tras las elecciones tocaba un trabajo muy duro, sacrificado y nada sencillo. Por el contrario desde esos foros se afirma que Rajoy prometió el oro y el moro; nada más falso y ahí están las hemerotecas para demostrarlo. Somos, lo dije un día, como un enfermo de cáncer, las elecciones han sido para el país, como la operación para el enfermo, ahora tras que la cirugía (los resultados electorales) haya tenido éxito, llega el trabajo durísimo de la cura a través de la quimio y otras terapias, hay muchísimo quehacer todavía para el enfermo, el oncólogo y otros facultativos hasta conseguir la cura total.

Ya digo, se puede tomar a broma, pero la estúpida petición resulta más grave de lo que parece. Los “progres” piden la dimisión de Rajoy, antes de que se produzca el relevo en Moncloa, eso significa pura y llanamente, que los que se alinean con esta petición y los que la modulan y animan, lo que en realidad están demostrando es que no aceptan los resultados de unas elecciones democráticas. Ha llegado la hora en la que los “demócratas fijos discontinuos” se quiten la careta. Ya sé que se dirá, que es que la derecha no tiene sentido del humor, pero lo que se está llevando a cabo es una campaña para ir calentando motores y el que no lo vea es que se engaña.

Si el viento sopla por popa son más demócratas que nadie, o al menos presumen de ello, aunque no acepten la más mínima crítica y denosten a los que no están de acuerdo con lo que lleva a cabo el que haya sido elegido por la sagrada voluntad popular. Pero si por esas cosas de la vida, la misma y tan sagrada voluntad popular no les apoya, entonces sale a la luz su vieja pulsión golpista, que hace, como en este caso, que no acepten la voluntad expresada libremente en las urnas con las excusas más peregrinas. Por eso les llamo “demócratas fijos discontinuos”, aunque lo suyo sería llamarlos totalitarios que es lo que realmente son.

Produce sonrojo y a la vez dolor escuchar a un economista instalado en la progresía, afirmar que los recortes de Rajoy tienen por finalidad  j…r al pueblo para favorecer a los mercados. No puede expresarse mayor falsedad, en menos palabras, pero todo vale, las urnas han hablado, pero los oídos progres no están preparados para escuchar el mensaje.

Van a ocupar las calles y exigen la dimisión del todavía electo, ya he dicho lo que pienso, una decisión teñida por el rencor y el revanchismo, acciones propias de quiénes no saben “perder”. Pero me gustaría que esta gente me explicara donde estaba cuando el gobierno socialista de sus amores, recortaba brutalmente el mercado laboral español y mandaba a su casa a bastante más de 5.000.000 de compatriotas. ¿Estaban incendiando las calles?, ¿pedían la dimisión del responsable?, no, estaban muy ocupados excusando a Zapatero y al PSOE y aplaudiendo con las orejas todas y cada una de las medidas costosas e inútiles que se le ocurrían al iluminado de León.

O cuando este gobierno progresista y extremadamente sensible a lo social, decidió congelar las pensiones, pese a que desde el Partido Popular se les propuso otra solución que proporcionaba exactamente el mismo ahorro. ¿Dónde estaban los progres de salón, los izquierdistas a la violeta y la pijo progresía del país?, ¿incendiando las calles o pidiendo la dimisión de Zapatero?, no, estaban, yo se lo digo, aplaudiendo, justificando y defendiendo la medida y descalificando, cuando no desacreditando a los que estábamos en contra de la decisión.

Hay algo que no soporto, la hipocresía, y en eso son maestros nuestros “amigos” del PSOE. Los recortes que se van a producir son producto de la deleznable política económica de Zapatero y su gobierno… y de la crisis, sí señor, de la crisis también.

Pero si en el 2008 el gobierno socialista en vez de continuar instalado en una política de endeudamiento que muchos calificábamos de suicida,  y desgraciadamente la realidad ha demostrado que teníamos la razón,   se hubiera dedicado a contener  el gasto, y en casos concretos llevar a cabo los recortes, o los ajustes, como ustedes prefieran, estos ajustes o recortes, que ahora nos vienen impuestos por Europa no serían tan graves ni tan duros.

Cualquier persona normal se da cuenta de un fenómeno que resulta hasta ridículo. Si la mano que empuña la tijera que recorta es “zurda” lo que se hace es “implementar una serie de ajustes necesarios para animar a nuestra economía”, mientras que si la mano es de alguien del PP, lo que se produce es denunciado como  “un feroz recorte en los derechos sociales que tanto nos han costado conseguir”.

Los ciudadanos han hablado, a los del PSOE no les gusta ni la música ni la letra, de la canción ganadora y se revuelven, nadie pide que les guste, a nadie, sea de derechas o izquierdas, le gusta lo que obligatoriamente se nos viene encima, no hay que olvidar que de aquellos polvos, estos lodos. Los recortes hay que hacerlos porque Europa nos lo exige, hubo quien estiró más el brazo que la manga y ahora toca pagar.

Que menos, que ante una situación de emergencia nacional como la que estamos viviendo, todos diéramos una oportunidad al gobierno de Rajoy, un gobierno salido de las urnas. La izquierda que apoyó ciegamente a Zapatero, debe darle una oportunidad al país y comportarse al estilo de la socialdemocracia europea, no se puede permanecer instalado de forma permanente en 1934. Aunque hay muchos  en la izquierda que se quedarían gustosamente tuertos si Rajoy se quedara ciego. El problema está en que los ojos que andan en juego son los de todos nosotros, como ciudadanos y como nación.

martes, 22 de noviembre de 2011

“La victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana”

La víctima propiciatoria del PSOE


Lo dijo Napoleón, un experto en victorias y también en derrotas; es bueno recordarlo en un momento en que muchos están celebrando su victoria en las urnas, mientras otros se duelen del revolcón electoral. Ahora es el momento de los oportunistas, el momento de acercarse al sol que más calienta o al árbol que mejor sombra pueda ofrecer, ahora es el momento en el que muchísima gente se descuelga con unas simpatías que no conocía nadie o, por el contrario, se descubre, con una sorprendente capacidad para la crítica más acerba.

No creo que nadie que me conozca, tenga duda alguna sobre la mala opinión que me merece Zapatero como gobernante. Creo de corazón que es el peor presidente con el que nos ha tocado cargar, pero el peor con diferencia. Esa es mi opinión y la he mantenido desde hace muchos años; por lo tanto no es que vaya a defender a José Luis Rodríguez Zapatero, entiendo que es merecedor de muchísimas críticas, ahora bien que esas críticas nazcan de aquellos que hasta hace bien poco tiempo lo aplaudían y jaleaban me parece mal, rectifico, me parece repugnante.

Es el caso de El País, a lo largo de más de una página se ha despachado a gusto con ZP, con una inquina que llama la atención. En primer lugar le culpa de “haber perdido las elecciones” y entienden que por ello debe presentar inmediatamente su dimisión como Secretario General del PSOE. Es más, lo culpan de haber creado inestabilidad y desconcierto en la vida política de la nación; de actuar con una torpeza infinita, de dividir al PSOE, de haber desarrollado una deleznable política exterior, de nepotismo, falta de rigor, arbitrariedad, etc., etc.

Estoy totalmente de acuerdo con lo que afirma El País, lo que no sé es si tienen la autoridad moral, como para emitir estas críticas, porque se han pasado muchísimo tiempo, aplaudiendo todas y cada una de las ocurrencias de ZP y deberían explicar antes de llevar a cabo este cambio de línea editorial, contar los motivos por los que, lo que les parecía bueno hasta antes de ayer,  ahora resulta que es malo.

Es por ello que me hace gracia, que haya gente de la izquierda que se ofende y molesta cuando critico al PSOE y a Zapatero, parece como si la derrota electoral les hubiera absuelto a los socialistas de todo sus errores y ya no valga – me decía un amigo -  seguir haciendo leña “del árbol caído”. ¿Es que esto se ha acabado?, ¿con la derrota  electoral se han solucionado los problemas de España y los españoles?, ¿acaso, tras el 20 N, el PSOE ha devuelto los cientos o miles de millones malgastados en subvenciones absurdas? ¿Es que la derrota socialista por ventura nos devuelve el prestigio internacional malgastado por ZP y sus cuates? ¿tras conocerse el resultado electoral los 5.000.000 de parados han encontrado empleo?

Esto acaba de empezar. El socialismo, el PSOE, y todos los que apoyaron ciegamente a Zapatero tienen su parte alícuota de responsabilidad en el desolador presente de nuestro país. Ahora se disponen a “matar al padre” y aquí se acabó la presente historia. José Luis Rodríguez Zapatero es el primer responsable de lo que nos sucede y de lo que nos va  a suceder, de acuerdo, pero necesitó de la “ayuda” de muchos que se beneficiaron y de los que sin beneficiarse, cerraron los ojos para no ver la realidad de las cosas y aplaudieron, defendieron y aclamaron al nuevo genio, al iluminado que en dos tardes era capaz de aprender la Economía, el que nos había colocado en la Champions de la economía mundial, etc., etc. No vale ahora convertir a ZP en el “ecce homo” de la pasión socialista. Es de una cobardía repugnante y de una falsedad abrumadora lo de cargar todas las culpas en Zapatero y convertirlo en el chivo expiatorio al que hay que sacrificar en el ara de Ferraz para justificar al PSOE y a su gente.

No necesito criticar al PSOE, los socialistas lo hacen bastante mejor que yo y seguro que con mejor conocimiento de causa. ¿Dónde estaba Zapatero la noche de las elecciones?, escondido en un despacho, cobrándose el triste papel que Rubalcaba le asignó en la campaña electoral. Ahora el PSOE, en vez de estar unido en la derrota, pone de manifiesto todas sus fisuras, todas las disfunciones que desde aquí, modestamente he denunciado, y que siempre se han negado.

Ahora Zapatero se niega a que Rubalcaba sea el portavoz del  exiguo grupo parlamentario socialista en el próximo debate de investidura, no sé, si se logrará imponer, pero su deseo está expresado. Rubalcaba, por su parte no asiste a la comida que se organizó a cuenta de la reunión del Comité Ejecutivo Socialista. La “vieja guardia” presionó a ZP para que dimitiera como Secretario General y para que una gestora neutral preparara un congreso extraordinario, Zapatero y los suyos se opusieron y ganaron, habrá congreso ordinario en febrero.

Un congreso que se podrá llamar el de los perdedores. Toda la tramoya estaba organizada desde el felipismo, para que Rubalcaba fuera el nuevo líder del PSOE, para que después, al tiempo, tras las autonómicas vascas, Patxi López, el de las oficinas para reinsertar asesinos, ganara el siguiente congreso y se hiciera con la Secretaría General socialista. Los que no estaban de acuerdo, Zapatero entre ellos, proponían que fuera Carme Chacón quien lo sucediera.

Bien, está claro que Rubalcaba ha sufrido la mayor derrota electoral del PSOE, pero que decir de Patxi López, el negociador, que ha sido arrollado por Amaiur en el País Vasco, lo mismo que la Chacón en Cataluña por CiU. Si la derrota inhabilita a Rubalcaba, lo mismo sucede con los demás contendientes.

Eso puede abrir otras vías y pudiera ser que nos encontráramos con sorpresas. Bueno no tan sorpresas, pero podrían tener su oportunidad gente que está ahora mismo en segunda fila y me refiero a Madina y Bono concretamente; aunque quizás haya que contar también con el extremeño Vara, otro tocado por la derrota, condición que por lo visto cotiza alto en Ferraz para acceder al  nombramiento de candidato. Así que nadie me acuse de hacer leña del árbol caído, todas las hachas las sostienen manos socialistas, ellos se bastan y sobran para esa tarea.

Eso es bueno para Rajoy, mientras pelean entre ellos, lo dejarán medianamente tranquilo. En cuanto hayan solucionado sus “asuntos” se pondrán a la tarea de dinamitar al gobierno salido de las urnas. Aun cuando se enfade mucha gente, tengo que decirlo, históricamente el PSOE desde su fundación lo único que ha repartido ha sido violencia, paro y miseria. ¡Oiga que Felipe hizo…! mire Felipe hizo lo que hizo y dejó un país en la ruina, como ahora ha hecho Zapatero, debe ser el sino del PSOE…

Termino como empecé, está muy claro que la victoria tiene cien padres y la derrota es huérfana, pero por el camino que van los socialistas, si no espabilan y aciertan con sus decisiones postelectorales, cuando se quieran dar cuenta, Ferraz se habrá convertido en un colegio de huérfanos.