martes, 29 de noviembre de 2011

La leña, el árbol caído y el resto de las milongas progres.

Alfonso Guerra denuncia a Zapatero y su gobierno

No sé a quién fue el primero que se le ocurrió, pudiera ser un argumento nacido de la fabulosa imaginación de los de la agit prop socialista o simplemente el mantra con el que intenta deslegitimar, un amigo mío, las críticas que sufren en estos días los socialistas y que hago yo y mucha gente más.  No hay que hacer leña del árbol caído, sostiene contumaz; debe pensar que como los socialistas han perdido las elecciones ya no son merecedores de crítica, como si la derrota electoral, que no ha dependido de la voluntad socialista, sino de la voluntad de los ciudadanos, que estaban hasta el moño de las tonterías de Zapatero y del PSOE, limpiara, resolviera o arreglara todo el daño que se ha hecho y el que todavía se está haciendo, como si la derrota solucionara todo lo que hemos pasado y lo que nos queda por pasar.

Porque desolados, no saben si exigir la dimisión de Rajoy, quejarse de la inacción del PP o protestar por las críticas que recibe el Presidente en funciones de este país. Que parece que el 20 N  constituya un a modo de frontera, que marca un antes y un después. Parece que tras la derrota, lo suyo es esgrimir el noli me tángere para evitar la crítica y evadir las responsabilidades que le tocan a los del gobierno saliente y a los del partido que los sustentó, es decir al PSOE, que tras la derrota pretende ser intangible.

Quizás lo que le moleste en realidad a mi amigo y al resto de la progresía es que algunos de la  derecha nos atrevamos a criticar al líder carismático de figura inmarcesible, al que han defendido siempre, haciendo oídos sordos al sentido común y cerrando obstinadamente los ojos a la realidad, porque, según la izquierda, aquí no pasaba nada que el gobierno pudiera resolver y Zapatero hacía lo que había que hacer.

La realidad se encargó de deshacer el argumento, realmente no merece la pena discutir, fue el PSOE el que apartó a Zapatero como si de un apestado se tratara e impidió su presencia en los actos de relevancia electoral. Es el PSOE el que lo ningunea, aceptando a un líder autoproclamado, que cierra el Comité Federal socialista, como si fuera el Secretario General, que no lo es. Son los miembros de la cúpula socialista los que critican a Zapatero y a la acción de su gobierno, responsabilizándolos de la derrota electoral. Y si son los suyos, los que de manera reiterada e inmisericorde los que lo critican, no sé porque molesta que algunos hagamos lo mismo.

Ahora resulta que como siempre, aquí nada más se ha equivocado Zapatero, que ha sido y es todavía, un presidente deleznable. Percibiendo el desastre que se aproximaba, al PSOE no se le ocurrió otra cosa que apartarlo, para ofrecernos como solución a... su vicepresidente. Una brillante idea que los ha llevado al desastre electoral, del que parece no se han recuperado. No se entiende que salvo alguna opinión aislada, tras la derrota más contundente que haya cosechado el PSOE en su vida, no hayamos visto nada que se parezca ni de lejos a una autocrítica. Lo más parecido a eso, como ya he dicho, ha sido lo de cargarle el muerto a Zapatero.

El equipo de Rubalcaba fue lo primero que dijo, que quién había perdido las elecciones había sido ZP, presidente del gobierno, como si Rubalcaba, candidato y ex vicepresidente de ese gobierno que ahora desde la izquierda se criminaliza, no tuviera nada que ver con la derrota electoral y el cúmulo de disparates, ocurrencias y frivolidades, llevados a cabo a lo largo de esta última legislatura, y como si el PSOE nada tuviera que ver con lo que se ha hecho y con lo que no se ha hecho,  a lo largo de estos últimos años.

Francamente no se me ha ocurrido jamás en mi vida cortar leña, no he tenido nunca que hacer leña, ni del árbol caído ni de cualquier otro, pero si por ventura me diera un día un avenate y me dispusiera a llevar a cabo el duro ejercicio de hacer leña y se me ocurriera hacerla del PSOE, como ya he dicho en alguna otra ocasión, me resultaría imposible, pues todas las hachas están en estos momentos ocupadas y las ocupan manos socialistas.

Para muestra bien vale un botón, basta escuchar la entrevista que en la SER se le hizo este fin de semana a Alfonso Guerra, una entrevista en la que Guerra no usó esa dureza, esa acritud de la que hablaba siempre Felipe González y en la que estuvo explicando su opinión en un tono reflexivo inusitado. Dijo verdades como puños y, sin nombrarlo, no hacía ninguna falta, criticó a ZP por haber aceptado las imposiciones de la UE, sin explicar a los ciudadanos que es lo que sucedía y sin convocar elecciones.

Y tienen que estar las cosas muy mal para que coincidamos en la crítica Alfonso Guerra y un servidor. Cuando Zapatero comenzó a recortar, cuando lo de la congelación de las pensiones, cuando lo del sueldo de los funcionarios, cuando comenzó a “ajustar” en el ámbito de lo social, yo sostenía que un señor que se ve obligado a llevar a cabo políticas que están frontalmente en contra de su ideología, de su programa electoral y de lo que sostuvo en su discurso de investidura, si es honrado, explica cuáles son las razones, dimite y convoca elecciones.

Guerra acusó al gobierno socialista de haber secuestrado la voluntad del PSOE, él sabrá, de haberse comportado con “frivolidad”, de “dar bandazos” y de haber elaborado sus equipos de gobierno sin haber tenido en cuenta la competencia personal sino el único criterio de “jovencitos al poder y las mujeres primero”. Afirmó que durante este tiempo las decisiones importantes para el PSOE se tomaban entre tres o cuatro personas y no en los órganos colegiados de dirección del partido.

Por no ser demasiado prolijo, al fin y al cabo al que le interese la entrevista la tiene en internet, Guerra dice lo que todo el mundo ha dicho durante este tiempo, excepción hecha del PSOE y la progresía. Ahora la culpa es de Zapatero, lo dice el PSOE, ha sido un gobernante frívolo, apoyado por ministros inoperantes, no ha contado con la voluntad colectiva del partido, se ha plegado a las exigencias de la UE, sin contar con nadie, propuso la modificación de la Constitución, con un calendario que le permitió  evitar la consulta popular, etc., etc.

Resulta que ahora Guerra dice exactamente lo mismo que yo he dicho aquí y en otros lugares y por lo que en ocasiones he sido criticado y en otras descalificado. Tiene razón Guerra, Zapatero ha sido el peor presidente que nos ha tocado vivir, de acuerdo, pero no es el único responsable de su espantosa acción de gobierno. ZP, sí, ¿sus ministros? naturalmente y ¿el PSOE?, pues eso, el PSOE también, conviene no olvidar como aplaudía entusiasmado cualquier inanidad que se le ocurriera al iluminado Zapatero y ¿los que aplaudían y jaleaban que no estaban en los órganos de dirección? pues mire, también, muchos de los que ahora se ponen en lo que ellos entienden es el “justo medio” también.

Así que ¿para qué voy a cortar leña? si resulta que el PSOE y sus dirigentes ya se ocupan de esa labor y lo hacen, con retraso, quizás pecando de oportunistas, pero desde luego con mucho mejor conocimiento que el mío en los asuntos que le son propios al PSOE; el partido político progresista, de izquierdas, que permitió que un orate gobernara este país, mientras sus responsables sonreían, aprobaban, ensalzaban y a la vez, así es la vida, ponían el cazo, con la zurda naturalmente; que la ideología es la ideología.

2 comentarios:

  1. ZP llego al poder no por su valía personal,por sus méritos o por su programa, llego gracias a la matanza del 11 M, nada mas que por eso y se ha mantenido en el poder a fuerza de mentir y manipular.
    Rubalcaba, su segundo de a bordo ha intentado reubicarse convirtiéndose en Alfredo y los españoles le han dado una soberana patada en el culo
    Dentro de poco a ambos dos se la darán en su partido.
    Los socialistas están hartos de ZP y su corriente, de Felipe y la suya y de los cuatro tontos a los que el inútil de ZP coloco de ministros
    El Psoe va a tener que re definirse , aunque yo espero que UPyD se los coma con papas
    http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com/

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  2. Y digo yo, Miguel, ¿No podríamos usar esa leña para calentar la casa este invierno? Con lo caro que está el gas y la luz nos saldría gratis la calefacción. Se convierten en un humo y desaparecen. A fin de cuentas los socialistas nos deben eso y mucho más.
    Un saludo

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